Obito Uchiha: El Antagonista Que Se Convirtió En Un Símbolo de Redención

Obito Uchiha, también conocido por su alias Tobi, es uno de los antagonistas principales de la serie de manga y anime Naruto. A pesar de que se creía muerto, Obito se revela más tarde como el líder de Akatsuki, ocultando su verdadera identidad con diferentes máscaras. Utiliza el nombre del líder de su clan, Madara Uchiha, para infundir temor en sus oponentes.

Obito Uchiha joven

En su niñez, durante la Tercera Guerra Mundial Ninja, Obito quería convertirse en Hokage y estaba enamorado de Rin, su compañera de equipo. Cuando él y Kakashi rescatan a Rin, el lado derecho de Obito es aplastado por una roca. Pensando que iba a morir, hizo que Rin trasplantara su Sharingan izquierdo a Kakashi. Posteriormente, fue salvado por Madara Uchiha, quien sustituyó la mitad de su cuerpo con el cuerpo artificial de Hashirama. Madara hizo que Obito fuera testigo de la muerte de Rin, lo que provocó que tanto Obito como Kakashi despertaran el Mangekyo Sharingan. Lleno de furia y sediento de venganza, Obito asesinó a todos los ninjas de la Niebla presentes.

Transformaciones y Evolución de Obito

A lo largo de su vida, Obito sufrió una serie de transformaciones y empleó una rica variedad de atuendos. Cuando era niño, Obito tenía pelo negro y puntiagudo, y ojos oscuros. Llevaba un uniforme de manga larga azul con placas de metal y una chaqueta azul con adornos naranjas. Tras la catástrofe en el Puente Kannabi, la mitad de su cuerpo quedó gravemente dañada y perdió su ojo izquierdo. Madara sustituyó su hemisferio izquierdo con un cuerpo artificial de Hashirama, otorgándole un color blanco perpetuo en ese lado, mientras que el lado derecho de su rostro quedó marcado por profundas cicatrices.

Obito Uchiha con máscara de Tobi

Durante su rehabilitación, Obito dejó crecer su cabello de manera similar a Madara en su juventud. Tiempo después, cortó su pelo a uno más corto y empezó a usar una máscara de color naranja con un solo agujero en el ojo derecho, rodeado de marcas que aludían a las cicatrices de su rostro. Llevaba una larga y gruesa túnica negra sobre un traje de cuerpo completo oscuro. Posteriormente, dejó crecer su pelo nuevamente, cubriendo su rostro con la máscara usada durante el ataque a Konoha. Durante el tiempo que controló a Yagura en Kirigakure, vestía un largo kimono azul de bordes púrpuras y llevaba gran parte de su cuerpo vendado.

Una vez como Tobi, al principio de la serie, usaba el uniforme de Akatsuki, una larga túnica negra con nubes rojas y se cubría el rostro con una máscara naranja con un patrón espiral. Bajo su capa, llevaba un traje negro de manga larga, guantes negros y pantalones negros, junto con los zapatos de Akatsuki y estribos blancos. En la cintura, llevaba un cinturón negro y espeso con una armadura metálica. Antes de revelar su supuesta identidad, llevaba el anillo de Sasori en el pulgar izquierdo.

Después de conseguir el Rinnegan, su vestuario cambió a una nueva máscara que dejaba al descubierto los dos ojos, de color blanco y con un diseño de tres tomoe y un patrón de ondas. Esta máscara era de un material muy resistente. Acompañaba esta máscara con un traje similar al atuendo tradicional del Clan Uchiha durante la Era de Guerra entre Clanes, incluyendo pantalones y guantes negros, una camisa negra de mangas blancas, una gran túnica púrpura y el símbolo Uchiha en la espalda.

Obito Uchiha como Jinchūriki del Diez Colas

Obito después de convertirse en el Jinchūriki del Diez Colas, sufre una serie de cambios en su cuerpo: su cabello se vuelve blanco, le aparecen diez salientes en su espalda y una serie de magatamas. La parte derecha de su cuerpo parece estar cubierta por la piel de la bestia. Ahora solo lleva el pantalón del traje que llevaba al inicio de la Guerra. Al acostumbrarse al poder del Diez Colas, Obito cambia su apariencia notablemente: le salen seis magatamas en el pecho y los salientes de su espalda se desplazan colocándose alrededor del cuello. También se forma una capa a partir de su piel y le crecen dos cuernos de la frente.

Tras perder a las Bestias con Cola, el atuendo y la apariencia de Obito se volvieron más simples. Su cabello siguió de una tonalidad gris blanquecino, denotando una gran pérdida de vitalidad, y su atuendo consistía en un sencillo pantalón negro, dejando toda la parte superior de su cuerpo al descubierto, notándose que la mitad del mismo era blanco debido a estar formado artificialmente de células de Hashirama.

Personalidad y Motivaciones

En su adolescencia, Obito solía ser alguien alegre y bueno, enamorado de Rin. A pesar de que se creía muerto, Obito se revela más tarde como el líder de Akatsuki. Utiliza el nombre del líder de su clan, Madara Uchiha, y oculta su verdadera identidad con diferentes máscaras en la segunda mitad de la serie. Obito compartía muchas de las cualidades de Naruto, incluida una rivalidad unilateral con su inteligente compañero y sentimientos unilaterales por su compañera. También tenía los mismos deseos de Naruto de convertirse en un Hokage que nunca abandonaría a sus camaradas.

Años después, con su cambio, Obito expresó que su razón para no revelar su identidad fue a que Kakashi no cumplió su promesa de proteger a Rin. A pesar de esto, Obito no parece culpar a Kakashi, sino a la "realidad sin valor" que ambos viven y asegura debe ser destruida. Sin embargo, su amor por Rin parece ser uno de los motivos de su cambio y su muerte tuvo un papel primordial en la creación de su personalidad actual, llegando a creer que la realidad no es más que un "infierno".

En el momento en que él se convirtió en un adulto, después de los sucesos del Puente Kannabi y la muerte de Rin, la personalidad de Obito cambió drásticamente y se convirtió en una persona nihilista, fatalista y más calmada, quedando en el pasado su antigua lealtad, cuidado y compañerismo propios de la Voluntad de Fuego. Posteriormente afirmó haber heredado la Maldición del Odio del clan Uchiha.

Aunque con frecuencia se muestra arrogante acerca de sus propias habilidades y falta el respeto de aquellos a los que considera débiles, no está por encima de alabar a sus enemigos, como a su antiguo maestro, Minato. Asimismo, ha abandonado su sueño de ser Hokage y los ideales de compañerismo, llegando al punto de ridiculizar a Naruto por poseer dichos atributos. Esta arrogancia se extendió hacia Kakashi Hatake, a pesar de que los dos son antiguos amigos y compañeros de equipo.

Obito también ha desarrollado un lado agresivo y asesino, un contraste directo con su juventud, tras presenciar la muerte de su amor platónico y encabezar una matanza él solo contra varios ninjas de Kirigakure. Esto fue mostrado por primera vez cuando atacó a su pueblo natal y mantuvo como rehenes a su antiguo maestro de infancia, y a su hijo antes de la extracción del Nueve Colas del jinchūriki, una acción que llevó a la muerte de Minato y Kushina.

Después de haber sido expuesto como el falso "Madara" por Naruto, Obito se muestra con una personalidad más nihilista, como él declaró que su nombre no tenía sentido, ya sea como "Madara", "Tobi" u "Obito", que ha sido y será "Nadie", y que no le importa nada quién era él. Él, sin embargo, sigue ferozmente comprometido con el Plan Ojo de Luna, prometiéndose hacer cualquier cosa para verlo terminado, a pesar de sus opiniones en conflicto, y que nada más importa.

Habilidades y Técnicas

Como todos los miembros del Clan Uchiha, Obito tiene una predisposición natural por el chakra de tipo fuego y, de hecho, frecuentemente recurre a la técnica Gran Bola de Fuego. Durante la Tercera Guerra Ninja, Obito activa el Sharingan, una peculiaridad de su clan, por primera vez en la historia. Obito, además del primer Hokage y el Capitán Yamato, se vuelve capaz de usar el Elemento Madera.

La muerte de Rin provoca una violenta conmoción en el alma de Obito, lo que provoca el despertar del Mangekyō Sharingan en su ojo derecho. Poco antes del comienzo de la Cuarta Guerra Ninja, Obito se trasplanta el ojo Rinnegan izquierdo de Nagato, en reemplazo al ojo Sharingan izquierdo que perdió en su batalla contra Konan, por el uso del jutsu Izanagi.

Obito Uchiha utilizando Kamui

Su habilidad más destacada es el Kamui, un dōjutsu del Mangekyō Sharingan que le permite teletransportarse a sí mismo y a otros objetos a otra dimensión. También puede volverse intangible, lo que le permite evitar ataques físicos y atravesar materia sólida.

El Legado de Obito

La influencia de Obito en el mundo fue una de las más largas de la historia del Mundo Shinobi. Su ideal de la Voluntad de Fuego, cuando era un niño, fue transmitida a Kakashi. Su voluntad fue transmitida a su alumno, Naruto, quien es el Jinchūriki del Nueve Colas. También adoptó y empezó el Plan Ojo de Luna de Madara, manipulando y convirtiendo a Akatsuki en una organización criminal. Además, junto a Itachi, comenzó y participó en la Masacre del Clan Uchiha, dando lugar a la búsqueda de venganza de Sasuke.

Cuando declaró la Cuarta Guerra Mundial Shinobi, provocó que las Cinco Grandes Naciones Shinobi se unieran, formando la Gran Alianza Shinobi. Durante su enfrentamiento con Naruto y Sasuke, Obito imaginó brevemente cómo podría haber sido su vida si hubiera regresado a Konoha cuando Rin murió. Al ver la personalidad de Naruto, muy parecida a la suya cuando era niño, se dio cuenta de que podía haberse convertido en un ninja bueno y no un cruel criminal.

Finalmente, Obito se sacrificó para salvar a Kakashi y a Naruto, mostrando un acto de redención. Tras su muerte definitiva, Obito pudo regresar utilizando el Kamui, hablando con Kakashi en su subconsciente en donde le concedió su Chakra, logrando que éste pudiera utilizar su Mangekyō Sharingan en ambos ojos volviendo a ser, temporalmente, Kakashi del Sharingan.

De HÉROE a VILLANO: El destino Roto de Obito Uchiha | Naruto

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