Novela Gráfica: Improvisación y Proceso Creativo

Agustina Guerrero nació en la pequeña ciudad argentina de Chacabuco hace más de treinta años y reside en Barcelona desde 2003. Tras trabajar una temporada como diseñadora gráfica, decidió dedicarse a la ilustración. En 2011 creó su blog autobiográfico Diario de una Volátil, que alcanzó miles de seguidores en pocos meses y obtuvo un éxito inmediato en las redes sociales.

Es la autora en solitario de ocho libros, traducidos a varias lenguas y que han cosechado gran éxito entre sus lectores: Nina, diario de una adolescente (Montena, 2011), Diario de una Volátil (Lumen, 2014), Mamma mia! (Lumen, 2015), Érase una vez la Volátil (Lumen 2016), A calzón quitado (Lumen, 2017), El viaje (Lumen, 2020), La compañera (Lumen, 2022, Premio Un Año de Libros El Corte Inglés al Mejor Cómic) y, ahora, Hoy (Lumen, 2025), libro en el que deja atrás a su álter ego La Volátil. Cuando alguien le pregunta de qué vive, a veces lo cuenta haciendo dibujitos.

Ilustración de Agustina Guerrero

¿Qué pasaría si una mañana decidieras cambiar el rumbo de tu día? Si por una vez dejaras de lado todos los planes que has ido elaborando en tu cabeza con milimétrica perfección. Si te propusieras huir de la hiperconectividad, de las prisas y de las tareas que te autoimpones. A veces es necesario bajar el ritmo: detenerse, caminar sin destino, sumergirse en el presente y mirar.

Mirar es una elección, nos recuerda Agustina Guerrero en esta novela gráfica que transcurre en una transformadora jornada en Barcelona: un día dedicado a dejarse llevar, a escuchar las historias que la ciudad tiene que contarle y a abrirse a que surja lo inesperado. Porque son precisamente esos momentos en los que uno se permite observar, sentir e improvisar los que dejan una mayor huella en la memoria y le dan sabor y sentido a la vida.

La Crítica sobre "Hoy"

  • «Una invitación a bajar el ritmo para poder habitar el momento presente y apreciar la belleza de lo cotidiano.» - Eva Blanco Medina, Vogue
  • «Me ha encantado Hoy, ha conseguido […] que ahora cuando salgo me fije en otras cosas. […] Maravilloso, […] y, además, una edición preciosa». - Javier Alonso, Territorio 9 (RNE)
  • «Una oda al pasear y a Barcelona que invita a escapar de un mundo hiperproductivo e hiperconectado». - Esther Castarnado, Betevé
  • «Con su estilo fresco, cotidiano y humorístico, conectó rápidamente con miles de mujeres y generó un éxito abrumador». - Cristina Gaggioli, La Vanguardia
  • «Un libro agradable, llamativo, muy emotivo y necesario de leer y disfrutar». - La Opinión de Murcia
  • «En Hoy, [...] el paseo sin destino se convierte en un acto íntimo de revolución, una invitación a oler lo real y habitar lo común. [...] Una celebración de la vida. Una reflexión sobre el tiempo y las redes sociales, un deseo de bajar el ritmo y de entrenar la atención para encontrar belleza en lo cotidiano». - Diana Hernández, El Duende
  • «Vivimos la vida rápido y tendríamos que pararnos más, observar lo que nos rodea, disfrutar del tiempo, del hoy y el ahora. Esto es lo que nos quiere transmitir [...] Agustina en su nuevo cómic. […] Un libro para leer despacio». - Marta Ruiz Espinel, El Generacional
  • «Una reivindicación para alejarse de la prisa». - Pilar González Ruiz, El Diario Montañés

Sobre Libros Anteriores

  • «Agustina Guerrero dibuja emociones reconocibles y pone palabras a los viajes internos que implica crecer.» - Marta Maldonado, La Razón
  • «Una apuesta valiente, arriesgada, que merece la pena». - El Ojo Crítico (RN1)
  • «Agustina siempre ha sabido desplegar un dibujo accesible, cercano, [...] en el que es tan sencillo aceptar un desnudo, pocas autoras saben darle la naturalidad que tiene en sus lápices, con la misma facilidad que una página cargada de poesía». - Cómic para todos
  • «La felicidad es el destino que persigue La Volátil. [...] En el trayecto, los recuerdos atravesados por el amor y la culpa le revelan su identidad.»
Portada del libro

La novela gráfica “Estamos todas bien” de Ana Penyas (2017) nos adentra en la vida de las dos abuelas de la autora valenciana, Herminia y Maruja. La historia es contada por su nieta, que crea lazos entre ambas vivencias, lo que permite abordar cómo fue ser una mujer humilde en la España de la segunda mitad del siglo XX. Sin embargo, no se trata de dos biografías cruzadas, sino de un tejido narrativo en el que se hilan los recuerdos que ambas mujeres compartieron con su nieta en el espacio íntimo del hogar, así como los momentos de transmisión de sus testimonios.

Los juegos temporales permiten ilustrar épocas diferentes, como el franquismo, la llegada de la democracia y el contexto presente, saturado del sentimiento de soledad ligado a la vejez. Cuando se cierra el cómic, la historia llega a su fin. A veces, algunos autores deciden añadir un epílogo acompañado de imágenes del proceso creativo, como bocetos o páginas entintadas. Sin embargo, dichas imágenes resultan a menudo decorativas más que informativas. Es decir, no permiten que nos imaginemos el proceso necesario para concebir, crear y editar el objeto cultural que se tiene entre manos. Por eso, mi propuesta es adentrarnos en el proceso creativo de “Estamos todas bien” gracias a una entrevista que realicé a la autora en enero de 2024 en su estudio en Jerez de la Frontera.

Al contrario de obras como “Un largo silencio” de Miguel Gallardo y Francisco Gallardo Sarmiento (2012) o “El arte de volar” (2009) y “El ala rota” (2016) de Antonio Altarriba y Kim, “Estamos todas bien” no nace con el objetivo principal de sacar del olvido a las mujeres de aquella época o como forma de lucha por el reconocimiento de una memoria olvidada en la actualidad. En principio, las primeras páginas que Ana Penyas realizó respondían a un ejercicio universitario en el que debía utilizar el lenguaje del cómic para contar una anécdota de su vida. A partir de esta experiencia, la autora se planteó realizar una obra más extensa, esta vez sobre sus dos abuelas. En aquel momento, en el panorama español no había cómics que contaran la historia de mujeres anónimas, sino más bien obras consagradas a intelectuales o políticas, que generalmente habían participado activamente en la guerra civil española. La autora decidió realizar entonces una obra sobre dos mujeres anónimas que no participaron de manera pública en la historia de España.

Improvisación y Técnicas Utilizadas en "Estamos todas bien"

El inicio de esta aventura creativa marca profundamente el conjunto de las páginas originales de Penyas, puesto que las primeras fueron realizadas por la autora de manera intuitiva, sin ser todavía consciente de las particularidades del lenguaje del cómic y de las técnicas que pueden facilitar el proceso editorial. Esto se mantuvo para el resto de las páginas. Por ejemplo, para la construcción de la página completa, la autora dio una gran importancia a la visión de conjunto y a la composición global de la imagen, probablemente muy influenciada por la carrera de Bellas Artes que cursó, al contrario que los autores que imaginan el relato viñeta por viñeta, como, por ejemplo, el guionista Antonio Altarriba. Asimismo, como las primeras páginas se realizaron a lápiz y sin ningún entintado, el resto se realizó de la misma manera, lo que resultó problemático puesto que el lápiz mancha considerablemente la hoja blanca y no deja un trazo lo suficientemente marcado y visible una vez escaneado.

Proceso de bocetos de una novela gráfica

Una vez realizadas y escaneadas, llegó la hora de añadir el color a las páginas. Aunque los originales muestran varias búsquedas del color con rotuladores, la elección final fue añadirlos por ordenador. Como podemos ver, las páginas originales de “Estamos todas bien” reflejan la primera etapa del proceso creativo y, más que a una página original que un coleccionista o amante de cómics pudiera exponer en su salón, se asemejan a borradores. Por esta razón, la autora conserva la casi totalidad de las páginas de “Estamos todas bien”. Por el contrario, todos los originales de su última novela gráfica “Todo bajo el sol” han sido adquiridos por el Instituto Valenciano de Arte Moderno y cada uno de ellos puede considerarse como una obra de arte, para algunos probablemente más completa que los de “Estamos todas bien” porque se asemejan totalmente a las páginas finales publicadas, a excepción del texto añadido posteriormente.

Cómo convertir tu idea en obra de arte - técnicas para el proceso creativo artístico | ACMS #14

Incluso la mejor novela gráfica necesita una estrategia específica para llegar a su público. Autopublicar tu novela gráfica te permite combinar tu creatividad con un respaldo profesional en cada etapa del proceso. Nos encargamos de que tu historia llegue a los lectores, potenciando su impacto y asegurando que cada esfuerzo creativo se traduzca en un proyecto tangible y reconocido.

Autopublicar una novela gráfica implica tomar decisiones fundamentales desde el principio. La primera es sobre el formato, decisiones iniciales de presentación física. Esto impacta directamente en la percepción profesional, la experiencia de lectura y la viabilidad de impresión. Un asesoramiento adecuado para que cada elección se adapte a tu proyecto y público objetivo es crucial.

El retoque artístico y la corrección garantizan que tu novela gráfica tenga un acabado profesional impecable. Este paso permite que la obra conserve su estilo artístico original, pero con la calidad necesaria para competir en librerías y plataformas.

Infografía sobre las etapas de creación de un cómic

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