Si tuviéramos que destacar al autor más relevante del cómic europeo de los años 30 y décadas posteriores, sería sin duda Georges REMI, más conocido como HERGÉ.
La denominación de Hergé procede de las iniciales de su apellido R y su nombre G pronunciadas en francés.
Hergé nació en Bélgica en el seno de una familia de clase media.
Hergé recordaba su infancia como una época gris y mediocre.
De educación católica de jovencillo fue boy scout, como lo sería el propio Tintín.
De talante reservado, enigmático y encantador, comenzó dibujando en una revista scout, a partir de 1924 ya firma sus obras con el seudónimo Hergé.
Fue un excelente dibujante y un gran narrador.
A Las Aventuras de Tintín le dedicó 50 años de su vida.
Hergé con Las aventuras de Tintín creó a un héroe incontestable, un clásico de la literatura y el arte del siglo XX.
Desde su primera publicación en 1929, Tintín se convirtió en uno de los personajes más célebres de cómic.
Nos ayuda a ver el mundo con otros ojos, nos enseña otras civilizaciones.
El Origen de Tintín
En 1928, el abate Norbert Wallez, director del diario belga Le Vingtième Siècle, tomó la decisión de crear un suplemento semanal dirigido al público infantil y juvenil.
El primer número de este suplemento, que llevaría el nombre de Le Petit Vingtième, apareció el 1 de noviembre de 1928.
En sus páginas Hergé dibujaba una serie cómica, La extraordinaria aventura de Flup, Nénesse, Poussette y Cochonnet.
Convencido de que el suplemento necesitaba una serie más innovadora y que lograse conectar con el público juvenil, Hergé tuvo la idea de crear un reportero, Tintín, cuya primera aventura sería un viaje a la Unión Soviética.
El 4 de enero de 1929 el periódico publicó el anuncio de la inminente publicación de las aventuras de Tintín, presentado como un ficticio reportero para Le Petit Vingtième.
En 1929 nacían las primeras aventuras de este personaje creado por el dibujante belga Georges Remi (Hergé).
Este había recibido el encargo de su jefe en el diario católico Le Vingtième Siècle, el abate Norbert Wallez, para que en el suplemento juvenil Le Petit Vingtième apareciera una historia que sirviera de propaganda antimarxista para los niños.
De esta manera, Hergé dio vida al joven periodista de tupé rubio que, en su primera aventura, viajaría a Moscú para hacer un reportaje sobre las políticas impartidas por Stalin en Rusia, lugar en el que tendrá que usar todo su ingenio para descubrir intenciones y secretos que guardaban los bolcheviques.
Pero lo que parecía una historieta más en las publicaciones de la revista se convirtió en algo que ni el propio dibujante hubiera soñado.
Tintin (en español Tintín) es un personaje creado por el autor belga Hergé en 1928 para su publicación en el suplemento infantil del periódico Le XXe Siècle, como protagonista de la historieta “Tintin au pays des Soviets”, que comenzó a serializarse el 10 de enero de 1929.
La primera publicación fue Tintín en el país de los Soviets.
En Tintín en el país de los Soviets, nuestro héroe lleva el pelo hacia delante durante las primeras once páginas.
La historieta tuvo un gran éxito entre el público belga: cuando terminó de publicarse, en mayo de 1930, se escenificó en la estación del Norte de Bruselas el regreso de Tintín a Bélgica.
El personaje, representado por un boy scout de quince años, fue recibido por una auténtica muchedumbre.
La segunda aventura de Tintín tuvo como escenario el Congo Belga, y es una abierta apología de las ventajas del colonialismo, con ciertos tintes racistas.
En Los cigarros del faraón los policías Hernández y Fernández (Dupond et Dupont, en la versión original) hacen su primera aparición.
Adquiere protagonismo la figura del malvado millonario Rastapopoulos, que ya había tenido una breve aparición en Tintín en América.
El Loto Azul, publicado por entregas entre diciembre de 1932 y febrero de 1934, marca un punto de inflexión en la historia de la serie.
La crítica coincide en que se trata de la primera obra maestra de Hergé, y algunos autores lo consideran el mejor de todos los álbumes de Tintín.
Gracias a la colaboración que le prestó un estudiante chino, Zhang Chongren, el álbum está minuciosamente documentado, y se lleva a cabo con el propósito explícito de desterrar los absurdos tópicos occidentales acerca de China.
La madurez creativa alcanzada por la serie después de El Loto Azul se muestra en todo su esplendor en los años siguientes, que coincidieron con las tensiones prebélicas en Europa.
Durante esta etapa, Hergé realizó otros tres álbumes, hoy considerados clásicos: La oreja rota, La isla negra y El cetro de Ottokar.
La oreja rota se publicó en Le Petit Vingtième entre diciembre de 1935 y febrero de 1937.
El desencadenante de la trama es el robo en el Museo Etnográfico de un fetiche arumbaya (una etnia amerindia inventada por Hergé), en pos del cual Tintín se desplaza al imaginario país de San Theodoros.
La ambientación está inspirada en un conflicto entonces de actualidad: la guerra del Chaco, que entre 1932 y 1935 enfrentó a Bolivia y Paraguay por el control del Chaco Boreal.
En La isla negra, que empezó a publicarse en abril de 1937, la acción se traslada a Escocia.
El siguiente álbum fue El cetro de Ottokar.
El argumento del libro, en que aparece una dictadura expansionista (Borduria) que quiere anexionarse mediante intrigas una pequeña monarquía limítrofe (Syldavia), tiene analogías evidentes con el Anschluss alemán de Austria (1937), y con la posterior incorporación de Checoslovaquia al Reich (1938).
Estas analogías, además, quedan aún más de manifiesto cuando se lee el nombre del dictador bordurio: Müsstler, una evidente amalgama de los nombres de Benito Mussolini y Adolf Hitler.
Sobre todo desde su reelaboración para la edición en color, en 1947, El cetro de Ottokar destaca por su cuidadosa ambientación, a la que no fue ajeno Edgar Pierre Jacobs.
Hergé dotó a Syldavia, un país imaginario que volvería a ser escenario de otras aventuras de Tintín en el futuro, de todos los atributos de un verdadero estado: inventó su historia -que se resume en un folleto turístico que lee Tintín en las páginas 19 a 21 del álbum-, su folclore, el complicado aparato ceremonial de su corte, e incluso su idioma, el syldavo, que, aunque suena exótico, no es otra cosa que una mezcla de neerlandés y dialecto bruselense.
Curiosamente, la etapa de plenitud de la serie coincide con la ocupación alemana de Bélgica, durante la Segunda Guerra Mundial.
Es en esta época cuando aparecen varios de los personajes más importantes de la saga, incluyendo al capitán Haddock (en El cangrejo de las pinzas de oro) y al profesor Tornasol (en El tesoro de Rackham el Rojo).
Es también la época en que los álbumes de Tintín comienzan a editarse en color (desde 1942).
Cerrado Le Vingtième Siècle por orden de los ocupantes, Hergé aceptó colaborar en el diario Le Soir, controlado por los alemanes.
La tirada de Le Soir, de unos 250.000 ejemplares, permitió una difusión todavía más amplia de las aventuras de Tintín.
En un primer momento, la nueva aventura, El cangrejo de las pinzas de oro, apareció en el suplemento del diario, Le Soir Jeunesse, todos los jueves a partir del 17 de octubre de 1940.
En septiembre del siguiente año, sin embargo, debido a las restricciones de papel, el suplemento dejó de publicarse, y la historieta pasó a aparecer en las ediciones diarias del periódico, en formato de tira de prensa de solo tres o cuatro viñetas.
En una atmósfera apocalíptica, La estrella misteriosa, la siguiente aventura de Tintín, pone en escena la rivalidad entre europeos y estadounidenses por encontrar un misterioso meteorito.
La estrella misteriosa fue el primero de los álbumes de Tintín editado en color, en 1942.
Al año siguiente se reeditaron en color algunos álbumes anteriores: La oreja rota, La isla negra y El cangrejo de las pinzas de oro.
Los dos libros siguientes constituyen una de las obras más ambiciosas de Hergé: el díptico compuesto por El secreto del Unicornio y El tesoro de Rackham el Rojo, en el cual es evidente la influencia de la clásica novela de aventuras La isla del tesoro de Stevenson.
Es en el segundo de los álbumes en el que hace su aparición el profesor Silvestre Tornasol, paradigma del científico despistado y algo chiflado, para cuyos rasgos físicos Hergé se basó en los del célebre Auguste Piccard.
En diciembre de 1943, se inició en Le Soir la publicación de otra aventura de largo aliento, Las siete bolas de cristal, en la cual una misteriosa maldición persigue a los arqueólogos que han descubierto la tumba del Inca Rascar Cápac.
Bruselas fue liberada por los aliados el 3 de septiembre de 1944, lo que supuso la interrupción inmediata de la publicación de Le Soir y, por consiguiente, de Las aventuras de Tintín.
Para Hergé, acusado de colaboracionismo, se inició un calvario personal, ya que se le impidió seguir trabajando, y tuvo que responder de su actitud durante la ocupación.
Puso fin a esta situación la intervención de Raymond Leblanc, antiguo miembro de la resistencia belga, que brindó a Hergé la posibilidad de continuar las aventuras de su reportero en una nueva revista, que llevaría precisamente el nombre del célebre personaje, Tintín, y cuyo primer número apareció el 26 de septiembre de 1946.
Hergé recuperó a su personaje desde el primer número de la revista.
Con algunos pequeños cambios (se intercaló un encuentro entre Tintín y Haddock), la acción de Las siete bolas de cristal se reanudó donde se había interrumpido.
En lugar de la tira única en blanco y negro que se había utilizado en los últimos tiempos de Le Soir, en la nueva revista se publicaban tres tiras en color en la doble página central, lo que permitió a Hergé cuidar más la ambientación, e introducir en algunas de las planchas un texto explicativo acerca de la civilización inca.
El templo del sol, segunda parte de Las siete bolas de cristal, continuó publicándose en la revista Tintín hasta el 22 de abril de 1948.
Concluida la publicación de este díptico narrativo, Hergé decidió retomar, ocho años después, la aventura que había quedado interrumpida en 1940.
La última publicación fue Tintín y los pícaros y el Arte- Alfa, publicada tras su muerte.
El Estilo de Hergé
Aplicaba el llamado “efecto máscara”, es decir, la combinación de unos personajes un tanto caricaturescos en entornos lo más realistas posibles.
Así mismo deseaba que el mensaje que transmitían sus álbumes fueran de fácil comprensión.
Se movían de izquierda a derecha como la lectura.
s ni efectos de luces y sombras, salvo, curiosamente, en sus dibujos de automóviles.
Personajes Principales de Las Aventuras de Tintín
Tintín
Joven y famoso reportero, que llevado por su gran curiosidad viaja por todo el mundo y vive grandes aventuras, siempre en compañía de su perro Milú.
Valiente, astuto, amable y defensor a ultranza de los débiles frente a las injusticias de los más fuertes, es el amigo que todos desearíamos tener.
El personaje es un joven de pelo corto y rojo, con un característico mechón rebelde sobre su frente, de apariencia saludable y juvenil, con edad indefinida situada entre la última adolescencia y la primera juventud (a juzgar por su rostro orondo), que viste de manera informal, con bombachos (un gusto heredado de su pasado en los boy scouts) y de hábitos saludables: no fuma, ni bebe, y se conduce con moderación en todos los aspectos.
Tintín es periodista de oficio, aunque no se le suele ver en la redacción de ningún periodico; con todo, su fama le precede allá por dónde va y encuentra facilidades para moverse por distintas dependencias e incluso en países extranjeros, no en vano desde el comienzo de sus aventuras actúa como corresponsal en el extranjero (en la URSS, en los EE UU de América, en el Congo belga, en la China, etc.).
Se comporta en sus andanzas, no obstante, como una suerte de justiciero detectivesco e independiente que interviene donde ocurre una injusticia o domina la tiranía.
Desde el primer volumen en adelante, Hergé describió a Tintín como un experto en conducir o reparar cualquier vehículo mecánico con el que se cruzara, incluidos automóviles, motocicletas, aviones y tanques.
Dada la oportunidad, Tintín se siente cómodo conduciendo cualquier automóvil, ha conducido un tanque lunar y se siente cómodo con todos los aspectos de la aviación.
También es un operador de radio capacitado con conocimiento del Código morse.
Da un puñetazo sólido a la mandíbula de un villano cuando es necesario, demuestra impresionantes habilidades de natación y es un gran tirador.
Demuestra ser un ingeniero y científico capaz durante su aventura a la Luna.
También es un excelente atleta, en excelentes condiciones, capaz de caminar, correr y nadar largas distancias.
Hergé resumió así las habilidades de Tintín: "un héroe sin miedo ni reproche".
Más que cualquier otra cosa, Tintín es un pensador rápido y un diplomático eficaz.
La personalidad de Tintín evolucionó a medida que Hergé escribió la serie.
Se relató que en las primeras aventuras, la personalidad de Tintín era "incoherente", ya que era "a veces tonto y a veces omnisciente, piadoso hasta la burla y luego inaceptablemente agresivo", en última instancia solo sirviendo como "vehículo narrativo".
El biógrafo de Hergé Pierre Assouline señaló que en las primeras Aventuras, Tintin muestra "poca simpatía por la humanidad".
Michael Farr consideró a Tintín como un joven intrépido de alto nivel moral, con quien su audiencia puede identificarse.
Su personalidad bastante neutral permite un reflejo equilibrado del mal, la locura y la temeridad que le rodea, permitiendo al lector asumir la posición de Tintín dentro de la historia en lugar de meramente seguir las aventuras de un protagonista fuerte.
Desde la primera aventura de Tintín, vive la vida de un reportero de campaña.
Cuando viaja al Congo Belga, se dedica al fotoperiodismo.
A veces, Tintín es quien es entrevistado, como cuando un reportero de radio le pide detalles "en sus propias palabras".
A medida que sus aventuras avanzan, se le ve menos a menudo reportando y es más a menudo visto como un detective, persiguiendo su propio periodismo de investigación desde su apartamento.
La ocupación de Tintin se desplaza aún más en aventuras posteriores, abandonando todo pretexto de informar sobre las noticias y en su lugar haciéndolo en su papel de explorador.
Claramente libre de preocupaciones financieras, después de El tesoro de Rackham el Rojo es invitado a vivir como huésped permanente en el majestuoso palacio de Moulinsart con el jubilado capitán Haddock y el profesor Tornasol.
Tintín ocupa todo su tiempo con sus amigos, explorando el fondo del mar, cimas de las montañas y la superficie de la Luna (dieciséis años antes del astronauta Neil Armstrong).
El atractivo del personaje Tintín reside en su aparente simplicidad formal, que es la representación de la bonhomía del joven, y de su pureza y altruismo.
No obstante, no es el suyo un diseño que implique a las historias que protagoniza reduciéndolas al plano elemental (McCloud), al contrario: se mueve en un registro icónico básico pero en escenarios detallados y de gran verismo, todo lo cual queda implicado en relatos de elevada complejidad.
Tintín es el personaje belga más conocido del mundo y es uno de los personajes de cómics más internacional y más presente en todo tipo de medios y soportes (tebeos, filmes, juegos, mercadeo).
Tintín personifica valores universales que reflejan las aspiraciones de todos.
Milú
Perro fox terrier de color blanco, compañero inseparable de Tintín.
Curioso y astuto como su amo, en ocasiones le ha prestado una gran ayuda, e incluso le ha salvado la vida.
Su compañero más fiel es un perrito fox-terrier, Milou (aquí, Milú), blanco y vivaracho, capaz de comprender el lenguaje humano, articular pensamientos y comunicarse con su propietario en determinadas ocasiones.
Al principio su compañero es solo el perro Milú, pero a partir del cuarto álbum, Los cigarros del faraón, conocerá a los policías Hernández y Fernández.
Hernández y Fernández
Son dos policías secretas, hermanos gemelos, cuyas únicas diferencias son los nombres y bigotes.
Visten casi siempre de negro, con bastón y sombrero hongo.
Tienen un grandísimo sentido del deber pero su increíble ingenuidad junto con su mala suerte les lleva a meter la pata continuamente.
Su primera aparición se produce Tintín en el Congo, pero donde alcanzan protagonismo es en Los cigarros del faraón.
Los hermanos Dupont y Dupond (en España, Hernández y Fernández), dos policías algo torpes que se presentan en la aventura “Les cigares du pharaon”, que arrancó en 1932.
A partir del noveno, El cangrejo de las pinzas de oro, le acompañará también el capitán Haddock, y ocasionalmente otros personajes secundarios, como el profesor Tornasol y Bianca Castafiore.
Capitán Haddock
Capitan de la marina mercante, y uno de los grandes amigos de Tintín.
Es un viejo lobo de mar, un poco arisco de entrada, pero con un corazón de oro.
Cuando se enfada su vocabulario es tan «peculiar» que incluso se ha escrito un libro sobre él, El ilustre Haddock, de Albert Algoud.
Aparece por primera vez en El cangrejo de las pinzas de oro.
Haddock, un capitán de barco prejubilado y con problemas con el alcohol, con quien se encuentra Tintín en la aventura titulada “Le cabre aux pinces d’or”, de 1940.
A raíz de la profunda amistad que surge entre Haddock y Tintin, éste se muda de su piso en la ciudad en la que habita (presuntamente, Bruselas) al castillo de Moulinsart, residencia del capitán, lo cual tiene lugar a partir de la aventura “Au pays d l’or noir” (1939-40, recuperada y reelaborada en 1948-50).
Bianca Castafiore
Célebre cantante de ópera de la Scala de Milán, da conciertos por todo el mundo.
Viaja siempre con su pianista el señor Wagner y su camarera Irma.
Tintín la conoce en Syldavia (El cetro de Ottokar), y más adelante, en El asunto Tornasol demuestra ser una verdadera amiga al esconderlo a él y al capitán Haddock en su camerino cuando eran perseguidos por la terrible policía de Borduria.
Bianca Castafiore, una cantante de ópera sin un carácter protagónico claro pero más tarde evidente, que aparece en “Le sceptre d’Ottokar”, de 1938.
Rastapopoulos
Enemigo de Tintín en diversas de sus aventuras.
Criminal y mafioso, con intereses en el narcotráfico, productor cinematográfico, propietario de una compañía aérea bajo un falso nombre y otros muchos negocios a nivel internacional, se encubre bajo personalidades falsas para llevar a cabo sus infames planes.
Rastapopoulos, villano más habitual en sus aventuras, que nació en la misma aventura.
Profesor Silvestre Tornasol
Eminente científico e inventor, es el típico sabio distraído.
Su desconexión con el mundo real junto con su sordera dan origen a numerosas situaciones cómicas.
Aparece en El tesoro de Rackham el Rojo por primera vez y luego llega a ser otro de los grandes amigos de Tintín.
Tournesol (aquí, Tornasol), el típico científico distraído, a quien conocen en “Le trésor de Rackham le Rouge”, aventura de 1943.
Tchang
Joven chino muy amigo de Tintín que aparece en El loto azul y en Tintín en el Tibet.
Tchang Tchong-Jen (aquí, Tchang Thong Yen), un adolescente chino que se convertiría en el major amigo del belga, que participa en la historieta iniciada en 1934 “Tintin en Extrême Orient” (luego retitulada Le Lotus Bleu).
Uno de los mejores amigos de Tintín es Tchang Tchong Yen (aparte del capitán Haddock y de Milú), un adolescente chino al que conoce en El Loto Azul, su quinta aventura.
Legado y Reconocimiento
Hergé, en pleno reconocimiento internacional de su obra, murió en 1983 de leucemia.
Su éxito se demuestra con un dato: se han vendido más de 250 millones de ejemplares de sus 24 álbumes en más de 100 lenguas y dialectos de todo el mundo.
Desde 1929, se han vendido más de 270 millones de ejemplares (cifras de 2019).
Se calcula que se han vendido desde sus inicios más de 200 millones de álbumes en más de 60 idiomas, sin contar las ediciones piratas.
Las aventuras de Tintín son además objeto de culto y de coleccionismo en todo el mundo.
En Louvain, la Neuve (Bélgica) se encuentra el Musée Hergé dedicado a este genial artista y su obra.
HERGÉ, el pintor surrealista René MAGRITTE y el escritor Georges SIMENON son los máximos exponentes de la cultura belga del siglo XX.
El original de la portada del episodio "Tintín en América", del famoso tebeo de Hergé, dibujado en 1932, fue adjudicado este sábado por un precio récord de 1.338.509 euros (1.663.570 dólares).
La obra era uno de los diferentes lotes de piezas de Tintín que se estuvieron subastando durante todo el día en París, en particular cerca de 80 álbumes de ediciones raras, en su estado original.
Entre ellos estaban algunos títulos míticos como "Tintín en el país de los sóviets", "Tintín en el Congo", "Tintín y los Pícaros" o "Tintín en el Tíbet", en su mayor parte con dedicatorias del mismo Hergé.
La venta había comenzado por la mañana con alrededor de 300 objetos derivados de la obra del dibujante belga, como esculturas y figurines.

La TURBULENTA HISTORIA de TINTIN. Las AVENTURAS de TINTIN, los cómics de Hergé.
Las Aventuras de Tintín es una serie de cómics de fama mundial, creada a partir de 1929 por el dibujante belga Hergé, cuyo verdadero nombre era Georges Remi (1907-1983).
La serie está compuesta por 24 álbumes, desde el primero, Tintín en el país de los Soviets (1930), hasta el último, Tintín y el Arte-Alfa (álbum inacabado).
Tintín es, por supuesto, mucho más que el intrépido héroe de corazón puro y causa justa: es el eje central de un universo complejo en el que nos enfrentamos cara a cara con nuestra propia realidad.
Personajes como el capitán Haddock, el profesor Tornasol, Bianca Castafiore o Hernández y Fernández, aportan color, profundidad y perspectiva a su mundo.
Reimpresos y publicados en tiradas cada vez mayores, los álbumes siguen siendo una fuente de inspiración para artistas, escritores, productores y directores.
