Fanfic: El Legado de Natsu y Juvia en Fairy Tail

En el vibrante mundo de Fairy Tail, donde la magia y la amistad son los pilares de cada aventura, las historias de amor y las futuras generaciones de magos cobran vida. Este fanfic explora las relaciones que florecen dentro del gremio, entrelazando los destinos de los hijos de nuestros magos favoritos, con un enfoque particular en las dinámicas entre la descendencia de Natsu y Lucy (Nalu), y Gray y Juvia (Gruvia).

Natsu, un mago de fuego, a menudo se encontraba reflexionando sobre las peculiaridades de sus compañeros de gremio. Podía comprender muchas cosas: por qué Happy era azul, el peso de los pechos de Lucy (algo que con los años de matrimonio, llegó a disfrutar), la naturaleza exhibicionista de Gray, la persistencia de Juvia, el gusto de Erza por el pastel de fresas, los celos de Jellal, la música desafinada de Gajeel que sus hijos admiraban, o cómo Wendy ahora disfrutaba de los vestidos elegantes. Sin embargo, había una cosa que Natsu se negaba a comprender, a pesar de la insistencia de su esposa Lucy: ¿por qué su hermosa hija salía con el hijo de Gray?

Los conflictos entre el hielo y el fuego eran legendarios, aunque el agua, representada por Juvia, a veces lograba mediar. Natsu y Gray, desde su primer encuentro en el gremio, se declararon rivales. Con el tiempo, y gracias a la influencia de Lucy y sus hijos, las disputas físicas disminuyeron, pero los roces persistían, especialmente cuando se trataba de la "pequeña princesa" de Natsu.

Natsu había criado a sus cuatro hijos con firmes enseñanzas: Agni, el menor, de cabello negro y ojos jade; Aster, la segunda hija, de cabello rubio y ojos castaños; Ignea, el hijo mayor, de cabello rojo y ojos dorados; y Heria Nanshy, la primogénita, de cabello rosa y ojos chocolate. Se suponía que debían odiar a los del hielo y su descendencia. Sin embargo, tras algún golpe de su esposa, se aclaró a los niños que todos eran familia y debían quererse por igual. Natsu no tenía problemas con Juvia; la consideraba una mujer tranquila y sincera, siempre y cuando no se metieran con su familia.

Familia de Natsu y Lucy

Ahora, Natsu observaba a su hija Heria, Nanshy, caminando del brazo de Silver, el hijo de Gray, un joven de cabello oscuro y ojos azul claro que no podía evitar sonrojarse. La tentación de levantarse y darle una paliza a Silver era fuerte, pero Lucy intervino: "No lo hagas, Natsu. Recuerda que le prometiste a Nanshy no discutir en el gremio". Natsu bufó, sintiendo la molestia crecer. Nanshy era su tesoro más preciado, y aunque amaba a sus otros hijos, quienes, gracias a sus enseñanzas, también se habían convertido en magos de fuego, Nanshy ocupaba un lugar especial en su corazón.

"Es un poco molesto que ese maldito bastardo de Silver se sonroje porque Nanshy lo toma del brazo", se quejó Natsu. Lucy sonrió: "Ellos son adolescentes en crecimiento, ambos tienen dieciocho años. Sabías que en cualquier momento nuestra pequeña se iría con alguien". Natsu gimoteó falsamente: "Pero nunca llegué a imaginar que fuera tan pronto". Lucy lo abrazó, sintiendo cómo Natsu aspiraba su fragancia. Era la forma en que él controlaba su lado celoso. "Se cómo te sientes", murmuró. "Tampoco me gusta que mis niños Ignea y Agni se acerquen a la hija de Laxus y a la hija de Erza, pero tengo que controlar mis celos. Nuestros hijos crecerán, tendremos nietos hermosos y nuestra familia seguirá creciendo".

Natsu suspiró de nuevo, mirando a Nanshy y Silver sonreír y reír. Luego miró a Lucy, quien le sonreía y le daba un beso en la mejilla. Recordó sus propios inicios con Lucy, ambos tan densos, pero llenos de cariño que se transformó en amor. Ahora, la idea de que su hija fuera feliz con quien amaba no le sonaba tan mal. Se imaginó a Nanshy y Silver saliendo de la mano, yendo a misiones juntos como un equipo. Se la imaginó vestida de novia, con una gran barriga, y a él, un abuelo orgulloso, consintiendo a su nieta. Finalmente, imaginó a su primer nieto, con cabello negro o rosa, ojos jade, café o azul.

Natsu protegiendo a su hija

De repente, un grito interrumpió sus pensamientos. Aster, su hija, miraba con ojos brillantes a Nanshy, quien besaba a Silver, quien sonreía sonrojado. El gremio guardó silencio. Gray miraba impactado a su hijo, mientras Juvia suspiraba con corazones en los ojos. Natsu, al ver la escena, rugió de furia: "¡Eres un bastardo Silver!". Ignea y Agni temblaban al sentir el poder de su padre. Silver tartamudeó: "No es lo que cree, tío Natsu". Natsu gritó: "¡Estabas besando a mi hija!". Silver, al ver a Nanshy tomar su mano y empezar a correr, se arrepintió de sus palabras: "Creo que sí vio lo correcto".

"¡Vuelvan aquí!", gritó Natsu. Lucy negó divertida, acariciando el cabello de Aster. Ambas mujeres rieron al escuchar a los jóvenes correr y a Natsu escupir fuego. El Maestro Makarov podría despedirse de sus vacaciones. Ignea, Agni y Gray intentaban alcanzar a Natsu, queriendo detenerlo aunque significara morir en el intento. No podía ser un día normal sin Natsu persiguiendo al "ladrón" de su pequeña princesa.

Finalmente, Natsu se calmó. Silver y Nanshy estaban frente a él, con Gray, Juvia, Agni y Silvia (la hija menor de los Fullbuster) detrás. Lucy y Aster estaban al lado de Natsu, e Ignea a su izquierda. Todos rodeaban a los involucrados para evitar que la situación se saliera de control. Se encontraban fuera de la casa de los Dragneel, para evitar interrupciones. Era hora de una charla importante.

Natsu y Gray discutiendo

"Eres alguien malo, papá", dijo Nanshy, inflando sus mejillas. "Prometiste que no armarías un escándalo en el gremio". Natsu respondió: "Lo sé y lo siento". "Un mago siempre cumple sus promesas", le recordó su hija mayor con enojo. "Y aunque también eres una maga celestial, tú debes cumplirlas porque me lo prometiste y me enseñaste que deben cumplirse". Natsu miró a su hija con arrepentimiento, molesta. Suspiró, sabiendo que debía controlar su enojo para no perderla. Era el mayor dolor de ser padre.

"Ya que esto fue muy notorio", habló Silver con decisión, haciendo una reverencia. "Creo que no lo pedí correctamente, pero me gustaría decirle que me gusta Nanshy y pedirle que si me deja ser su novio, tío Natsu". Nanshy susurró: "Silver", con un sonrojo en sus mejillas. Natsu miró a Silver, luego a Nanshy, y repitió la acción varias veces. Vio a los adolescentes tomarse de la mano y sonreírse con cariño. Suspiró. "No..." "¡Natsu!", gritó Lucy. "O eso es lo que me gustaría decirles", continuó Natsu, cerrando los ojos y volviéndolos a abrir. "Pero amo tanto a Nanshy, amo su sonrisa y el cariño que nos tiene a todos, que soy capaz de pisar mi propio orgullo por su felicidad". Todos miraban incrédulos. "Siempre creí que yo iba a ser su única figura masculina a admirar, pero viendo que realmente te quiere, entonces no tengo de otra más que aceptarte".

"¿Qué?", exclamó Gray, incrédulo. "Ni piensen que voy a repetir esas palabras", dijo Natsu, avergonzado. "Papá", susurró Nanshy. "Gracias, tío Natsu", dijo Silver alegremente. Nanshy abrazó a su padre, riendo infantilmente. Natsu la abrazó de vuelta, sonriendo. Lucy tenía lágrimas en las mejillas. Aster abrazaba a Silvia, mientras Ignea y Agni golpeaban el hombro de Silver. Gray y Juvia sonreían a su amigo de fuego, mirando con orgullo al mayor de sus hijos.

Natsu separó a Nanshy, le quitó las lágrimas y le dio un beso en la frente. Caminó hacia Silver, lo alzó por el cuello y lo miró con desaprobación. Todos temían una paliza. "Pero te juro que si le haces daño, una sola lágrima saliendo de sus ojos, un solo rasguño en su mejilla, y te juro que lamentarás que seamos familia". "No se preocupe, tío Natsu", dijo Silver con seriedad. "Yo la protegeré con mi vida".

Natsu aceptando a Silver

Natsu abrazó a Silver, quien correspondió sorprendido y sonrió al sentir las lágrimas cálidas de su tío en su hombro. "Cuídala bien, Silver". "Sí". Ese fue el único día en que vieron a Natsu llorar y dejar su orgullo a un lado por el bien de su pequeña Heria Nanshy.

Bonus:

Natsu observaba con alegría cómo Nanshy y Silver se habían vuelto más cercanos. En el gremio, estaban juntos, y Silver era el primero en buscarla y el último en llevarla a casa sana y salva. Natsu le sumaba puntos al chico por esas acciones. Recordó una misión peligrosa donde la imprudencia de su hija casi los pone en riesgo, pero Silver los salvó, aunque ambos terminaron con algunos parches. Nanshy se disculpaba por ser descuidada, prometiendo volverse más fuerte.

"¿Aún sigues pensando que si nuestros hijos están bien estando juntos?", le preguntó Gray a Natsu. Natsu suspiró: "Pienso que aún no creo que ellos dos estén juntos". Gray le dio un golpe en el hombro: "Quiero a Nanshy como mi propia hija, ella me ve como su tío y yo la quiero. Ellos estarán bien". Natsu sonrió, devolviéndole el golpe: "Se que si se pelean, mi hija le dará una paliza al tuyo, en eso puedo estar tranquilo". Gray replicó: "A mi hijo le enseñé que no debe golpear mujeres a menos que sea porque alguien está en peligro, no debes temer por la seguridad de tu hija". "Mi hija puede protegerse sola, además, mis hijos y yo estamos ahí para cuidarla".

Ambos adultos rieron, pero pronto sus puños y magias se encontraron, lastimando sus mejillas. "¿Qué dijiste, maldito bastardo de fuego?", "¿Tú empezaste, bastardo de hielo?". Nanshy miraba con una sonrisa a su padre, animándolo, mientras Silver negaba. Sus padres nunca cambiarían. Ahora, Silver tenía un pequeño problema: no sabía a quién apoyar. No podía decepcionar a su padre, ni a su tío Natsu. Permanecería neutral.

Natsu y Gray peleando

"Estoy contra la espada y la pared", susurró cabizbajo. Fairy Tail y la nueva generación tendrían más aventuras. Solo era cuestión de contarlas.

Qhps Natsu y Lusy tenían una hija del futuro

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