Las directoras Jen y Sylvia Soska, conocidas como las "Twisted Twins", se han consolidado como figuras influyentes en el cine de horror, y su pasión por involucrarse en cada aspecto de sus proyectos es bien conocida. Tras darse a conocer con American Mary en 2012, un exponente del body horror que dejaba entrever la influencia de David Cronenberg, las gemelas canadienses han continuado explorando los límites del género.
En 2019, las hermanas Soska asumieron el desafío de reimaginar uno de los trabajos fundacionales de Cronenberg: Rabia (1977). Este remake, titulado Rabid, se aleja de la premisa original de perros rabiosos para adentrarse en temas de transhumanismo y crítica social, manteniendo el espíritu innovador que caracteriza a las directoras.

Una Nueva Visión de Rabia
La decisión de las hermanas Soska de abordar Rabia surgió tras un encuentro con el propio David Cronenberg. Al enviar un guion para el remake y consultarle sobre su participación, Cronenberg respondió que la propuesta solo compartía el título con su obra original, sugiriendo que no comprendían su trabajo. Esta interacción, lejos de desanimarlas, impulsó a las directoras a redefinir el concepto.
“Para nosotras lo más importante fue desarrollar a Rose, el personaje protagonista, un poco más que en la película original, en la que realmente toda la historia estaba narrada desde el punto de vista de su novio”, explican las directoras. Su intención era crear una conexión más profunda entre el espectador y Rose, permitiendo que el público experimentara de forma íntima su transformación y sus luchas.
Jen y Sylvia Soska bromean diciendo que su versión de Rabia es como Spider-Man 2, en el sentido de que exploran la experiencia de obtener poderes rápidamente, aunque en este caso estén asociados con la rabia. Buscan que el público comprenda los sentimientos de Rose, sus problemas, su dolor, e incluso que duden junto a ella sobre si está viviendo una pesadilla o si se ha convertido en un monstruo.
A pesar de mantener la estructura básica de la historia original, la versión de las hermanas Soska adopta una perspectiva distintiva, dotándola de una mirada feminista. “Sí, se sexualiza al personaje de Rose, pero también se la empodera”, afirman. Describen su película como una de "porno revenge", donde los hombres que faltan al respeto a las mujeres sufren las consecuencias.

Crítica Social y el Mundo de la Moda
La trama de Rabia se ambienta en el mundo de la moda, donde la cirugía estética juega un papel crucial. Las hermanas Soska expresan una opinión crítica sobre la profesión médica y la medicina en general. “Son aterradoras las cosas que se hacen en nombre de la ciencia por personas que se supone que tendrían que protegernos, pero de los que tal vez no sepamos necesariamente cuáles son sus verdaderas intenciones”, comentan.
Además, critican la crudeza y crueldad inherentes al mundo de la moda, que contrasta con su aparente delicadeza. Otro tema que abordan es el sistema de clases, que consideran una de las peores facetas tanto del mundo de la moda como de la medicina. Señalan las desigualdades en el acceso a tratamientos médicos, donde la riqueza permite a algunos acceder a múltiples trasplantes de corazón mientras otros carecen de oportunidades básicas.
“Necesitábamos que nuestra película reflejara los problemas de viejos ricos blancos que estamos teniendo”, declaran, evidenciando su deseo de abordar las problemáticas sociales contemporáneas.
Laura Vandervoort como Rose
Laura Vandervoort interpreta a Rose en esta nueva versión de Rabia. Las directoras recuerdan haber conocido a Vandervoort en un contexto diferente y haber quedado impresionadas por su tenacidad. Aunque inicialmente le ofrecieron el papel de la mejor amiga de Rose, Vandervoort expresó su deseo de interpretar a la protagonista tras leer el guion.
“Laura no está familiarizada con hacer body horror, por lo que tuvo que llevar a cabo un proceso de aprendizaje bastante considerable”, reconocen las hermanas Soska, destacando la confianza que Vandervoort depositó en ellas. El proceso fue desafiante para la actriz, quien estudió el personaje de Rose en la película original, interpretado por Marilyn Chambers, a quien consideran un icono feminista.
Rabid (2019) narra la historia de Rose, una mujer tranquila y modesta que sueña con ser diseñadora de moda. Un accidente de moto la deja desfigurada, pero un tratamiento experimental con células madre no solo recompone su piel, sino que la transforma, otorgándole una belleza extraordinaria y una insaciable sed de sangre.

El Horror como Reflejo y Válvula de Escape
El cine de horror, para las hermanas Soska y otras cineastas, trasciende el mero entretenimiento. Se presenta como un medio para explorar temas profundos y a menudo tabú, funcionando como una forma de catarsis y empoderamiento.
“El horror es algo a lo que volvemos porque nos da una sensación de control en un mundo fuera de control”, afirma Jen Soska. Explica que mientras que los eventos horribles en la vida real carecen de filtros, las películas de horror permiten experimentar estas situaciones desde la seguridad de una sala de cine, procesando emociones complejas.
El género de horror, con su capacidad para abordar las ansiedades sociales y los miedos primarios, ofrece un espacio para la reflexión y el debate. La reinterpretación de Rabia por parte de las hermanas Soska es un claro ejemplo de cómo el género puede ser utilizado para cuestionar normas sociales, explorar la identidad femenina y ofrecer una perspectiva crítica sobre la condición humana.
CRIMES OF FUTURE | El nuevo BODY HORROR de DAVID CRONENBERG
La influencia de las hermanas Soska en el cine de horror contemporáneo es innegable. Su habilidad para combinar elementos de body horror, crítica social y narrativas feministas las posiciona como directoras clave en la evolución del género, demostrando que el horror puede ser tanto visceralmente impactante como intelectualmente estimulante.
Plot: The quiet Rose works in women's fashion clothing, hoping to be a designer. A traffic accident damages her face. The experimental stem cell treatment she undergoes not only restores her skin but transforms her into a woman of tremendous beauty, albeit with a dangerous thirst for blood. This remake of David Cronenberg's 1977 film explores themes of transhumanism, societal critique, and female empowerment through a distinctly feminist lens.

El cine de horror ha sido históricamente un terreno fértil para la exploración de miedos y ansiedades, y las directoras como las hermanas Soska están redefiniendo sus límites. Su trabajo se alinea con una creciente tendencia en el género donde las mujeres no solo son protagonistas, sino también creadoras, aportando perspectivas únicas y desafiando las convenciones narrativas establecidas.
La forma en que el cine de horror se relaciona con los cuentos de hadas y las leyendas urbanas, como se sugiere en el análisis del género, resalta su función formativa y su capacidad para reflejar las preocupaciones de una sociedad. Las historias de paso a la adultez, a menudo ignoradas por otros géneros, encuentran en el horror un espacio crucial para su desarrollo, ofreciendo modelos de madurez femenina que desafían las expectativas patriarcales.
El análisis de personajes como la "Chica Final" y la evolución de estos arquetipos en el cine de terror contemporáneo, desde la pureza estereotipada hasta figuras más complejas y empoderadas, demuestra la adaptabilidad y la relevancia continua del género. Películas como Buffy la cazavampiros y Scream han subvertido las expectativas, presentando heroínas que son sexualmente activas y resilientes, desafiando la noción de que el horror es inherentemente misógino.
El género de horror, a través de sus diversas manifestaciones y las voces que lo enriquecen, sigue siendo un espejo de nuestras sociedades, explorando las complejidades de la identidad, la sexualidad y el poder. Las hermanas Soska, con su audacia y visión distintiva, continúan contribuyendo a esta rica tradición, invitando al público a reflexionar sobre temas incómodos mientras disfrutan de una experiencia cinematográfica inolvidable.