En el universo de Naruto, las Bestias con Cola, conocidas como Bijū, representan una fuerza primordial y un elemento central en la historia y el destino del mundo ninja. Estas diez criaturas, que van desde una hasta nueve colas, son manifestaciones de chakra puro con un poder inmenso, capaces de causar destrucción a gran escala. Su existencia ha marcado el curso de incontables guerras y ha influido en la formación de las aldeas ocultas y el equilibrio de poder entre las naciones.
Desde tiempos remotos, los ninjas han buscado controlar el poder de estas bestias. La solución encontrada fue sellarlas dentro de cuerpos humanos, creando así a los Jinchūriki, individuos que portan un Bijū y obtienen habilidades extraordinarias. Estas bestias no solo poseen un poder destructivo, sino que también tienen la capacidad de comunicarse telepáticamente entre ellas y con sus Jinchūriki, poseyendo diversos niveles de conciencia.
El Origen de las Bestias: El Diez Colas y el Sabio de los Seis Caminos
El origen de todas las Bestias con Cola se remonta a una era de conflictos incesantes, mucho antes de la fundación de las aldeas ocultas. Existía una entidad ancestral conocida como Shinju, un árbol reverenciado como deidad, que cada milenio producía una fruta prohibida. Una princesa llamada Kaguya Ōtsutsuki consumió esta fruta, adquiriendo un poder inmenso que utilizó para poner fin a las guerras. Sin embargo, su deseo de recuperar el chakra que había compartido con sus hijos, Hagoromo y Hamura, la llevó a fusionarse con el Shinju, dando origen al Diez Colas.

El Diez Colas, una bestia de poder destructivo inimaginable, arrasó las tierras hasta que los hijos de Kaguya, Hagoromo y Hamura, lograron vencerlo y sellarlo dentro de sí mismos, convirtiéndose en los primeros Jinchūriki.
Consciente de que tras su muerte el Diez Colas volvería a ser libre y sembraría el caos, Hagoromo Ōtsutsuki, conocido como el Sabio de los Seis Caminos, separó el chakra de la bestia. Utilizando el Jutsu: Creación de Todas las Cosas, lo dividió en nueve formas vivientes de chakra, cada una con una forma física y un nombre: las Nueve Bestias con Cola.
El cuerpo vacío del Diez Colas fue sellado por Hagoromo mediante el Chibaku Tensei, enviándolo al cielo y creando así la Luna. Poco después, el Sabio les reveló a las nueve bestias que, a pesar de su individualidad, siempre estarían conectadas y que eventualmente volverían a ser un solo ente, pero no con el poder del original. También predijo la aparición de alguien que les mostraría el verdadero poder.
Las Bestias con Cola y su Relación con la Humanidad
A pesar de su origen común y la conexión que les unía, las Bestias con Cola experimentaron fricciones, lo que las llevó a tomar caminos separados. A lo largo de los siglos, los humanos, incapaces de verlas como seres con emociones y personalidades propias, las temieron y odiaron, considerándolas meras armas por su inmenso poder. Este resentimiento se convirtió en una fuente de conflicto.
Durante la era de formación de las aldeas ocultas, Hashirama Senju, el Primer Hokage, capturó a varias Bestias con Cola y las distribuyó entre las otras aldeas como parte de tratados de paz, buscando establecer un equilibrio de poder. Sin embargo, tras su muerte, las naciones shinobi perdieron el control sobre estas poderosas criaturas, lo que las llevó a ser selladas en humanos, los Jinchūriki, a menudo miembros de la familia de los Kages para asegurar su lealtad.

A lo largo de la historia, muy pocas personas lograron controlar completamente a una Bestia con Cola. Algunos, sin embargo, consiguieron utilizar su poder sin ser Jinchūriki. Madara Uchiha, por ejemplo, utilizó el ADN de Hashirama para despertar el Rinnegan y, con él, invocar el caparazón vacío del Diez Colas de la Luna, aunque su avanzada edad le impidió revivirlo por completo.
La Organización Akatsuki y la Cuarta Gran Guerra Ninja
Posteriormente, la organización Akatsuki emergió con el propósito de capturar a las Bestias con Cola para sus propios fines. Durante la Reunión de los Cinco Kages, se reveló que su objetivo era revivir al Diez Colas y ejecutar el Plan Ojo de Luna. Esta declaración desencadenó la Cuarta Gran Guerra Mundial Shinobi.
Tobi, un miembro de Akatsuki, selló a seis de las Bestias con Cola en antiguos Jinchūriki mediante cadenas especiales para combatir contra la Gran Alianza Shinobi. Sin embargo, la fuerte conexión forjada entre Naruto Uzumaki y Kurama, el Nueve Colas, les permitió transformarse en una bestia semi-completa y derrotar a las otras. Las bestias capturadas fueron selladas en la Estatua Demoníaca del Camino Exterior, que comenzó a transformarse en el Diez Colas.
A pesar de no haber capturado por completo al Ocho y Nueve Colas, Tobi poseía suficiente chakra de ellos para iniciar el plan. Cuando Madara se dio cuenta de la situación, intentó rectificarla sin éxito. Las Bestias con Cola, antes de ser absorbidas por Obito, transfirieron parte de su chakra a Naruto. Finalmente, el Diez Colas, en su forma verdadera, comenzó a drenar el chakra de quienes tocaba con sus raíces.
Las fuerzas combinadas de la Gran Alianza Shinobi y Taka lograron extraer todas las Bestias con Colas del cuerpo de Obito, manifestándose en el campo de batalla. Tras su liberación, las bestias decidieron ayudar a Naruto en su batalla contra un Madara Uchiha revivido. Shukaku, Matatabi, Isobu, Son Gokū, Kokuō, Saiken, Chōmei, Gyūki y la mitad Yang de Kurama se fusionaron, reviviendo al Diez Colas, que fue sellado dentro de Madara.
Las Nueve Bestias con Cola y sus Jinchūriki
Cada una de las Nueve Bestias con Cola posee características y habilidades únicas, así como un Jinchūriki particular:
- Shukaku (Una Cola): Sellado en Gaara, el Quinto Kazekage. Posee la habilidad de controlar la arena, considerada una defensa casi impenetrable. Es el más débil de los Bijū debido a su menor número de colas, pero su control sobre la arena lo hace formidable.
- Matatabi (Dos Colas): Sellada en Yugito Nii de Kumogakure. Una criatura de elemento fuego con apariencia felina.
- Isobu (Tres Colas): Anteriormente sellado en Yagura Karatachi, el Cuarto Mizukage, y también en Rin Nohara. Tiene la capacidad de crear coral y nadar a gran velocidad, dominando el elemento agua.
- Son Gokū (Cuatro Colas): Sellado en Rōshi de Iwagakure. Conocido como el "Rey de los Monos Sabio", posee grandes reservas de chakra y una fuerza física considerable, además de dominar el elemento lava.
- Kokuō (Cinco Colas): Sellada en Han de Iwagakure. Una bestia con forma híbrida de caballo y delfín, capaz de usar el Elemento Ebullición.
- Saiken (Seis Colas): Sellada en Utakata de Kirigakure. Con apariencia de babosa, puede producir sustancias corrosivas y liberar nubes de gas vaporizante, además de tener la capacidad de absorber ninjutsu.
- Chōmei (Siete Colas): Sellada en Fū de Takigakure. Con forma de insecto, posee una armadura de hueso y la habilidad de volar.
- Gyūki (Ocho Colas): Sellado en Killer B de Kumogakure. Con la apariencia de un híbrido entre toro y pulpo, es conocido por su inmensa fuerza, tentáculos poderosos y la capacidad de lanzar grandes explosiones de chakra. Es considerado el segundo Bijū más poderoso.
- Kurama (Nueve Colas): Sellado en Naruto Uzumaki. Es el más poderoso de todos los Bijū, un zorro demoníaco con una cantidad de chakra inmensa y la habilidad de sentir emociones negativas.

El Diez Colas y el Legado del Sabio
El Diez Colas, la entidad original y la fusión de todas las Bestias con Cola, representa la culminación del poder y la amenaza. Creado a partir de la fusión de Kaguya Ōtsutsuki y el Dios Árbol, su objetivo era recuperar el chakra que le había sido arrebatado. Tras ser derrotado y sellado por Hagoromo y Hamura, su chakra se dividió en las nueve bestias.
El poder del Diez Colas es inconmensurable, y a diferencia de las otras Bestias con Cola, no posee emociones ni ideales, solo un instinto destructivo. Para desatar su potencial, necesita un Jinchūriki. A lo largo de la historia, ha sido revivido y controlado por Obito y Madara Uchiha, y finalmente por Kaguya Ōtsutsuki, quien buscaba restaurar su poder original.
El legado del Sabio de los Seis Caminos perdura a través de sus descendientes y la enseñanza del Ninshū. Su deseo de paz y la comprensión del verdadero poder son temas recurrentes en la saga, destacando la importancia de la conexión, la empatía y el equilibrio, valores que las Bestias con Cola, en su viaje, comienzan a comprender.
ASI SE CREO EL MUNDO NINJA DE NARUTO (Primer jutsu, primer humano con chakra, etc...)
Finalmente, tras la derrota de Kaguya, las Bestias con Cola fueron liberadas y, por un tiempo, decidieron su propio camino. Sin embargo, el poder y la influencia del Diez Colas, y el legado de Hagoromo, continúan siendo pilares fundamentales en la compleja red de conflictos y alianzas que definen el mundo shinobi.