La historia se adentra en los complejos sentimientos que trascienden el tiempo, explorando las repercusiones de los viajes temporales y los enfrentamientos que definen el destino. El capítulo 51 de Dragon Ball Super, titulado "Sentimientos más allá del tiempo", se estrenó en Japón el 10 de julio de 2016, ofreciendo una mirada profunda a la lucha de Trunks y las paradojas temporales.
Todo comienza cuando Bulma revela la Máquina del Tiempo de Cell, dejando a todos sorprendidos y confusos. Ella explica cómo la obtuvo y los eventos que rodearon su descubrimiento. Bulma relata que, al despedirse Trunks para viajar a su futuro, ella le solicitó la cápsula que contenía la máquina de Cell con la intención de investigarla. Sin embargo, la complejidad de la tecnología la abrumó, y con el tiempo, olvidó su propósito original.
La máquina se encontraba en un estado de suciedad considerable. Cuando le preguntan a Bulma si ya están listos para viajar al futuro, ella responde negativamente. Goku, al escuchar esto, pregunta a Bulma si aún disponen de tiempo. Ante su confirmación, Goku inmediatamente solicita a Whis que lo entrene, pero este se niega, argumentando que la aparición de múltiples máquinas del tiempo es un asunto que lo molesta profundamente.
Piccolo sugiere a Goku que entrene con Vegeta, pero este último rechaza la idea y se retira al Cuarto de Gravedad para entrenar. Goku, al verse sin opciones de entrenamiento, acude al Kaio-Sama del Norte. Sin embargo, él también se niega y le pide que abandone su planeta. Mientras tanto, Black continúa su destructiva labor, arrasando lo que queda de una ciudad.

De vuelta en el presente, los padres de Bulma regresan de sus vacaciones y se sorprenden al presenciar la magnitud de la destrucción. Al saludar a todos, la Sra. Brief se dirige a Trunks del Futuro, preguntándole si ha venido a entrenar con Goku. Bulma interrumpe, indicando que no hay tiempo para charlas.
Bulma pide ayuda a su padre para comprender el funcionamiento de la Máquina del Tiempo. Paralelamente, contacta a la Banda de Pilaf para que colaboren en su reparación, con la intención secreta de estos últimos de robar la tecnología del futuro y conquistar el mundo.
Trunks del Futuro se acerca a Mai del presente y le toma la mano. Ella le pregunta qué sucedió con su versión del futuro. Bulma interrumpe para indicar que es hora de limpiar la máquina y encarga a Piccolo y Krilin la tarea de limpiar el patio. A pesar de su desánimo inicial, Piccolo anima a Krilin a considerar la tarea como un entrenamiento.
Mientras tanto, Mai continúa conversando con Trunks del Futuro sobre su contraparte. Trunks le revela que, durante el primer ataque de Black, la mitad de la humanidad fue aniquilada. Los ejércitos del mundo intentaron combatirlo sin éxito. Las personas supervivientes formaron una alianza para derrotar a Black, con Mai como líder. Se muestra una escena de la resistencia luchando contra Black. Los soldados restantes disparan a Black, pero él desvía las balas y contraataca con ondas de energía, causando bajas y obligando a los supervivientes a refugiarse en un búnker. Mai, sin embargo, se esconde detrás de una pared para activar una explosión que derrumba edificios sobre Black. Cuando Mai cree haberlo derrotado, Black emerge de los escombros con un ki elevado. Es en este momento que Trunks aparece en estado de Super Saiyan.
Black proclama que los humanos son un error y deben ser eliminados, lo que enfurece a Trunks. Sin embargo, Black lo vence con facilidad, lanzándolo contra el suelo. Trunks se levanta, eleva su ki y dispara una ráfaga de energía contra Black, que resulta ineficaz. Justo cuando Black está a punto de atacar, Mai dispara, creando un destello cegador que permite a Mai rescatar a Trunks. Regresan a su refugio, donde Mai cura las heridas de Trunks y lo anima para que no se sienta culpable.
Trunks del Futuro termina de relatar su historia a Mai del presente, quien se siente halagada. Trunks del presente, sintiendo celos, le pregunta a su versión futura por qué no vino con esa Mai de la que habla. La respuesta es desoladora: ella está muerta.
Poco después, Pilaf y Shu llegan buscando a Mai para ayudar con la reparación de la Máquina del Tiempo. Trunks le dice a Mai que ella lo ha salvado muchas veces en su futuro. Goku aparece y le dice a Trunks que se relaje. Bulma informa a los demás que, antes de reparar la máquina, deben limpiarla. Mai sigue pensando en Trunks del Futuro, mientras que Trunks del presente continúa sintiendo celos.

El capítulo también hace una referencia a un vigésimo octavo torneo de artes marciales, donde Goku, Goten, Trunks, Vegeta y Pan son participantes. Goku está emocionado por luchar contra la reencarnación de Pequeño Buu, Uub. Las batallas quedan establecidas, incluyendo un enfrentamiento entre Pan y Mo Kekko, Goku contra Uub, y Vegeta contra Knock.
El torneo comienza con la pelea entre Pan y Mo Kekko. Mo Kekko se muestra incrédulo ante la participación de Pan, refiriéndose al evento como un "jardín de infantes". A pesar de la sorpresa, Pan demuestra su poder al derrotar a Mo Kekko rápidamente.

Posteriormente, se presenta la pelea entre Goku y Uub. Goku, con su habitual carisma, intenta intimidar a Uub para que muestre su verdadero poder, pero Uub se asusta y confunde. A pesar de la aparente desventaja de Uub, la pelea es intensa, con ambos guerreros intercambiando golpes poderosos. Goku logra ver el potencial de Uub, reconociendo su enorme poder pero su falta de control sobre él.
Al finalizar el combate, Goku decide entrenar a Uub, comprometiéndose a dedicar el tiempo necesario para ayudarlo a dominar su poder. Les pide a los demás que no se preocupen, pues vendrá a visitarlos con frecuencia. Vegeta, por su parte, sospecha que el entrenamiento de Goku tiene un objetivo más allá de simplemente enseñar a Uub.