Sakura ajustó el sombrero de bruja mientras observaba su reflejo en el espejo. Nunca había sido muy fan de las fiestas, y menos aún de disfrazarse, pero Ino había insistido tanto en que asistiera a la fiesta de Halloween de la preparatoria que no tuvo más opción que ceder.
-¡Te ves genial! -exclamó Ino desde la cama-. ¡Sasuke va a quedar impresionado!
Sakura frunció el ceño al escuchar el nombre de Sasuke. Apenas conocía a la mayoría de los estudiantes y Sasuke Uchiha era de los pocos de los que ya había escuchado demasiado. "El chico misterioso y guapo que todas parecen adorar", pensó con desdén.
-No vine para impresionar a nadie -murmuró mientras tomaba su bolso-. Vamos ya, antes de que me arrepienta.
En el camino, Ino no dejó de hablar sobre cómo iba a ser "la mejor fiesta de todas". La preparatoria estaba decorada con luces tenues y figuras espeluznantes colgando de los árboles. Al llegar, vieron a Naruto, vestido de hombre lobo, acercándose a la entrada con una enorme sonrisa.
-¡Sakura, Ino! ¡No saben lo genial que está adentro! -gritó Naruto-. ¡Deberíamos entrar antes de que comience el concurso de disfraces!
El salón estaba lleno de estudiantes disfrazados, luces estroboscópicas y música alta que retumbaba en las paredes. Sakura se sintió abrumada al instante, mientras intentaba abrirse paso entre la multitud. Justo en ese momento, sintió un golpe fuerte en el hombro y tropezó hacia atrás, chocando con alguien más.
-¡Cuidado! -espetó la voz fría de Sasuke Uchiha.
Sakura alzó la vista, viendo cómo los ojos oscuros de Sasuke se clavaban en ella. Llevaba una capa negra con el cuello alto y colmillos falsos. "¿Un vampiro? Qué original", pensó sarcásticamente.
-Lo siento, fue un accidente -respondió ella, sin ánimo de iniciar una discusión.
Sasuke bufó, apartándose con desdén.
-Claro que sí.
Sakura frunció el ceño, irritada, mientras Ino aparecía a su lado.
-Tranquila, Sasuke siempre es así con todos. ¡Vamos a divertirnos!
Sasuke observaba el caos de la fiesta desde una esquina. Prefería las sombras, lejos de la atención que inevitablemente recibía. No esperaba que la chica nueva fuera tan torpe. "¿Qué rayos está pasando aquí?" pensó mientras veía cómo las luces parpadeaban. De repente, una sombra oscura cruzó la pista de baile, demasiado rápido para ser solo un efecto de la iluminación.
-¿Viste eso? -Naruto apareció a su lado, con sus orejas de hombre lobo colgando torpemente-. Pensé que las fiestas eran para relajarse, pero esto me está dando malas vibras.
Sasuke asintió levemente, sintiendo que algo no estaba bien. Pero antes de que pudiera responder, se escuchó un grito desde el otro lado del salón.
-¡La electricidad se está yendo! -gritó alguien mientras las luces se apagaban por completo, sumiendo la fiesta en una penumbra inquietante.
La música se cortó abruptamente, y el murmullo asustado de los estudiantes llenó el vacío. El aire se volvió denso, casi sofocante. Sakura, que había estado cerca de la mesa de bebidas, sintió un escalofrío recorrerle la espalda. Algo estaba mal, más allá de una simple falla eléctrica.
Naruto se acercó a ella con los ojos entrecerrados.
-Esto no es normal, ¿verdad? -preguntó en voz baja.
-No lo parece -murmuró Sakura, mientras su mirada se cruzaba con la de Sasuke, que ya estaba observando con desconfianza alrededor.
De repente, las puertas de la sala se cerraron de golpe, como si una fuerza invisible las empujara.

Sasuke observaba cada detalle, buscando la fuente de la perturbación. No creía en fantasmas ni en supersticiones, pero no podía negar que algo estaba interfiriendo con la realidad. ¿Alguien estaba manipulando la situación? ¿O quizás había algo más siniestro detrás?
Se acercó a la mesa de bebidas, donde una de las botellas de soda se había caído sin motivo aparente. Al inclinarse para recogerla, sintió un ligero tirón en su capa. Al girarse bruscamente, vio lo que parecía una mano translúcida desaparecer en el aire.
-No estamos solos -susurró para sí mismo.
Sasuke regresó al grupo, esta vez más alerta. Algo estaba provocando estos eventos, y no iba a quedarse de brazos cruzados. Tenía que descubrir quién o qué era.
-Vayamos al gimnasio -propuso-. Ahí es donde vi algo raro antes de que las luces comenzaran a fallar.
Naruto asintió, y Sakura se mantuvo cerca de ellos, siguiendo los pasos de Sasuke con una sensación de inquietud que no podía sacudirse.

El gimnasio estaba en silencio, a diferencia del caos que reinaba en el salón principal. Sin embargo, una luz tenue y parpadeante iluminaba el lugar, creando sombras extrañas en las paredes. Al entrar, pudieron sentir que la temperatura caía aún más. El frío era casi insoportable.
-Aquí hay algo -dijo Sasuke, caminando hacia el centro del gimnasio.
De repente, escucharon un fuerte golpe. Las puertas del gimnasio se cerraron detrás de ellos, y el eco resonó en la inmensa sala vacía. La tensión era palpable.
Naruto se giró bruscamente, poniéndose en posición defensiva.
-¿Quién anda ahí? -gritó, esperando una respuesta.
En lugar de una voz, lo que respondió fue una risa suave, casi infantil, que provenía de las gradas. Los tres se volvieron hacia el sonido, y en lo alto de las gradas, apenas visible, estaba la figura de una niña pequeña, vestida con lo que parecía ser un vestido antiguo. Su mirada vacía los atravesaba.
-¿Qué es eso...? -susurró Sakura, sin poder apartar los ojos de la niña.
Pero antes de que pudieran acercarse, la figura desapareció tan rápido como había aparecido.
-Esto no es una broma -dijo Naruto, con la voz grave.
Teorías de conspiración (Niñas Version) -T7E43
Sakura se quedó sentada en la banca, mirando el lugar donde había estado la niña. El miedo la invadió de pronto.
-Sasuke-kun… ¿Te volveré a ver? -indagó tristemente.
-Claro que sí, amor mío, recuerda que me perteneces -le dijo mientras la acariciaba-. Vienen tus amigas, tengo que irme.
-Pero… ¿cuándo te veré? -Se sentía nerviosa e inquieta por saber.
-Esta noche en tu casa, iré por ti. Prepárate para una eternidad junto a mí. -La besó-. Aunque no sé si quieras dejar esta ciudad y lugar para empezar juntos una nueva vida lejos…
-Contigo lo que sea -Miró sus colmillos-. Yo que no creía en vampiros, mira donde fui a parar -Bromeó.
-Pues pequeña mía, también tú eres una -La besó-. Nos vemos.
La chica se quedó sentada en la banca y escuchó cómo la puerta era abierta.
-¡SAKURA! -Chilló Ino-. Vaya, veo que estás bien…
-Pues sí, si lo estoy -afirmaba feliz.
-Bueno Sakura, lamentamos esta broma -Dijo arrepentida Hinata.
-No se preocupen, se los agradezco, por cierto, mañana parto de la ciudad.
-¡¿Qué?! Estás loca, ¿por qué hasta ahora nos avisas? -Reclamaba Temari.
-Digamos que fue de último minuto -dijo al recordar a Sasuke.
-¿Qué diablos pasó adentro? -Indagaba curiosa Ino al ver una marca de colmillos y los labios de la chica hinchados.
-Nada, bueno… me voy a mi casa, nos vemos -Se fue como rayo.
Esto quizá fuera una locura, pero mientras estuviera a su lado, a ella no le importaba nunca más ver a todos. Todo valía la pena por él… una eternidad placentera y con un amor vampírico le esperaba, ¿Qué más quería en el mundo? Al diablo Sasori y su novia. Ella ya tenía a alguien que la quería y era terriblemente sexy.

Sasuke regresó a casa, pensando en lo sucedido. Sakura era fuerte y rápida, y no necesitaba nada más para ser mejor. La había defendido hoy, y ella lo había hecho muy bien. Se besaron de nuevo.
Naruto acompañó a Hinata a su casa. La consoló diciéndole que no era débil y que la quería por lo que era, no por su fuerza o familia. Hinata le respondió de la misma manera, y se besaron.
Al final, todos se fueron a dormir, profundamente cansados por los eventos de la noche. La fiesta de Halloween había traído consigo misterio, peligro y, para algunos, el comienzo de un amor eterno.