La historia de Rogue Cheney, como la de muchos otros magos, está marcada por el sufrimiento y la lucha por encontrar su lugar en el mundo. Su origen, entrelazado con el trágico pasado de Erza Scarlet y la ambición oscura que acecha en las sombras, revela una profunda conexión con la magia, la traición y la búsqueda incesante de un futuro mejor.
Hace 400 años, el mundo mágico se vio sacudido por un evento que marcaría el destino de muchos. Irene Belserion, la madre de Erza, se encontraba en un estado de transformación drástica debido al uso de la magia Dragon Slayer. Su cuerpo se estaba convirtiendo en el de un dragón, un proceso que la aisló y la llevó a ser encarcelada. En un intento por proteger a su hija aún no nacida, Irene usó su magia para mantener a Erza dentro de su vientre durante tres años, un período que culminó con su completa transformación en dragón y su posterior escape de la sociedad.
En medio de esta oscuridad, Erza, aún una niña, fue esclavizada junto a otros jóvenes, incluyendo a Jellal, Wally, Sho, Millianna, Simon y futuros miembros de Oración Seis como Midnight, Racer, Cobra y Ángel. Su destino era construir la Torre del Cielo, una estructura destinada a resucitar al temido mago oscuro Zeref. A pesar de las brutales condiciones, Erza forjó lazos importantes. Jellal, en particular, le dio el apellido "Scarlet" por el color de su cabello, prometiendo que nunca olvidaría su nombre. También encontró consuelo en la amistad de Millianna, Wally, Sho, Simon y Rob, un anciano que le enseñó los rudimentos de la magia.
Un intento de fuga terminó trágicamente para Erza. Tras ser trasladada a los calabozos y sufrir torturas que le costaron un ojo, Jellal acudió a su rescate. Sin embargo, la intervención de los guardias y la posesión de Jellal por Ultear sumieron a Erza en una nueva pesadilla. La rebelión que surgió de la desesperación de los esclavos, liderada por Erza y alimentada por el sacrificio de Rob, fue aplastada por las tropas mágicas. En ese momento de furia y desesperación, Erza desató un poder desconocido, obligando a los guardias a huir y poniendo fin a la revuelta.
Tras escapar de la isla, Erza buscó el gremio Fairy Tail, un lugar del que Rob le había hablado. A pesar de su inicial dificultad para socializar y su comportamiento a menudo agresivo, Erza fue aceptada en el gremio, encontrando un nuevo propósito y una familia. Su necesidad de seguridad se manifestó en el hábito de llevar armas, y su ojo derecho, reemplazado artificialmente por Porlyusica, carecía de la capacidad de llorar, un recordatorio constante de su pasado.
Con el tiempo, Erza se convirtió en una figura de autoridad dentro de Fairy Tail, conocida por su estricto sentido de la disciplina y su papel en mantener la paz entre Natsu y Gray. Su rivalidad con Mirajane Strauss, aunque intensa, se disipó tras la aparente muerte de la hermana menor de Mirajane, Lisanna. Erza se enfrentó a numerosas misiones, demostrando su fuerza y lealtad, como cuando se unió a Natsu y Gray para investigar la magia "Canción de Cuna" de Eisenwald, formando el equipo que se convertiría en uno de los más fuertes de Fairy Tail.

La Torre del Cielo, un lugar de su pasado, resurgió como una amenaza. Siegrain, una figura enigmática, advirtió a Erza sobre el peligro de revelar la verdad sobre la torre al Consejo Mágico, utilizándola como chivo expiatorio. A pesar de la intervención de Natsu, quien intentó salvarla haciéndose pasar por ella, Erza fue sometida a un juicio que, irónicamente, terminó con ambos encarcelados juntos.
El viaje de Erza la llevó a la Isla Galuna, donde descubrió la verdad sobre los aldeanos y luchó contra el poder de Deliora. Tras el ataque de Phantom Lord a Fairy Tail, Erza asumió un papel de liderazgo, demostrando su valía al enfrentarse a Aria y a José Porla, el maestro de Phantom Lord, y recordando la importancia de la camaradería y la verdadera fuerza.
La vida de Erza también ha estado marcada por momentos de alegría y autodescubrimiento, como su participación en una obra de teatro, donde demostró su amor por las artes escénicas y superó su miedo escénico. Su encuentro con antiguos amigos de la Torre del Cielo, como Sho y Millianna, en un casino, reveló las profundas cicatrices de su pasado y la complejidad de sus relaciones.

La historia de Rogue Cheney se entrelaza de manera crucial con el destino de Erza y el futuro de Fiore. Como hijo adoptivo del dragón de las sombras Skiadrum, Rogue aprendió la magia Dragon Slayer de las Sombras. Tras la muerte de su padre adoptivo, se convirtió en un Dragon Slayer de tercera generación al implantarse Lácrimas de Dragón. Su encuentro con Frosch, su compañero Exceed, marcó el inicio de una profunda amistad.
En el futuro, Rogue se convierte en una figura sombría. Viajando desde un futuro devastado por los dragones, su objetivo inicial era matar a Lucy Heartfilia, creyendo que ella cerraría la Puerta Eclipse, condenando al mundo. Sin embargo, su verdadera ambición era matar a Acnologia y convertirse en el nuevo Rey Dragón. En este futuro, un evento trágico - la muerte de Frosch a manos de Gray Fullbuster - empujó a Rogue a sucumbir a las "sombras" que lo consumían.

El futuro Rogue se infiltró en el pasado, buscando manipular los eventos para asegurar su ascensión. Se enfrentó a Natsu Dragneel en múltiples ocasiones, mostrando un poder devastador y una crueldad nacida de la desesperación. Su dominio de la magia de luz y sombras, junto con su capacidad para controlar dragones, lo convirtió en una amenaza formidable. A pesar de su poder, la determinación de Natsu y la fuerza de la amistad demostraron ser un obstáculo insuperable.
En el clímax de su confrontación, Rogue reveló su plan final: matar a Acnologia y reclamar el título de Rey Dragón. Sin embargo, la intervención de Natsu y la revelación de que el séptimo Dragon Slayer se acercaba, junto con la alianza de los dragones y sus jinetes, cambiaron el curso de la batalla. A pesar de sus esfuerzos, Rogue fue finalmente derrotado, y la era de los dragones que anhelaba fue reemplazada por una nueva luz nacida de la sombra, un testimonio de la resiliencia del espíritu humano y la esperanza de un futuro mejor.
La historia de Erza y Rogue, aunque separadas por el tiempo y las circunstancias, comparten un hilo conductor: la lucha contra la oscuridad, la búsqueda de la redención y la inquebrantable creencia en el poder de la amistad y la determinación para forjar un destino propio.