El gremio de Fairy Tail era conocido por sus aventuras, sus peleas épicas y, sobre todo, por los lazos inquebrantables que unían a sus miembros. Sin embargo, detrás de la camaradería y la fuerza, a menudo se escondían historias de amor, secretos y misiones que ponían a prueba no solo las habilidades mágicas, sino también los corazones de sus magos.
Un día, Lucy Heartfilia, la joven maga celestial, se acercó a Mirajane Strauss con una noticia importante. "Buen día, Mira-san", saludó con una brillante sonrisa. "Solo vine a avisarte que saldré por unos días". Mirajane, siempre atenta, preguntó con preocupación: "¿Vas a alguna misión? ¿Sola?". Lucy, tratando de tranquilizarla, respondió: "No te preocupes Mira-san, Gajeel y Pantherlily irán conmigo".
La maga de transformaciones miró hacia la entrada del gremio, donde Gajeel Redfox y Pantherlily, el exceed negro, esperaban a Lucy. La decisión de Lucy de ir en misión con ellos, y no con su habitual compañero Natsu Dragneel, levantó sospechas. "¿Por qué no vas con Natsu? ¿Acaso se pelearon?", indagó Mirajane.
Lucy, con un brillo especial en los ojos, confesó: "Natsu no puede ayudarme en esto y prefiero que no se entere de que fui con Gajeel. Prométeme que no se lo dirás". Mirajane, aunque reacia a guardar secretos, accedió con una condición: "Con una condición: Tengo que decirle al maestro Makarov". Lucy asintió con una enorme y alegre sonrisa, confirmando que el maestro ya le había dado su permiso.

La Espera de Natsu y el Regreso Inesperado
Una semana había pasado y Natsu, el Dragon Slayer de Fuego, seguía impaciente, observando la entrada del gremio desde su lugar habitual en la barra. "Mirajane", pronunció seriamente Natsu cuando percibió que la peliblanca se movía tras la barra, "¿Sabes a dónde fue Lucy, verdad?". Mirajane, apenada, respondió: "Lo siento, pero ella solo me dijo que saldría en una misión, pero no me dijo ni adonde, ni cuánto tiempo tardaría".
Lisanna Strauss, intentando animar a su amigo de la infancia, le dio un golpe suave y dijo: "Tranquilo, Natsu, ya verás que pronto entra por esa puerta y te da una enorme sonrisa. Además, Lucy no es una oponente fácil de derrotar. Ella tiene a sus grandiosos Espíritus Celestiales que siempre cuidan de ella".
Natsu gruñó, agachando la mirada: "Lo sé, pero, ¿por qué no me dijo que fuera con ella? Lucy, Happy y yo somos un equipo. No es justo que haga misiones ella sola". Lisanna, con dulzura, le explicó: "A veces a una chica le gusta hacer sus cosas sola y sentirse independiente. A Lucy le encanta salir contigo de misión y nunca te cambiaría por nadie. Ya verás que regresa pronto".
Justo como si las palabras de Lisanna fueran un hechizo, la puerta del gremio se abrió y entraron Pantherlily seguido de Gajeel, quien ayudaba a una malherida Lucy a caminar. Inmediatamente, Natsu se levantó y corrió hacia la puerta. No fue el único; Happy, Gray y Wendy también se acercaron a ayudar a su amiga.

Gajeel depositó a la maltrecha rubia en una silla. "Lucy", preguntó Happy con preocupación, "¿Te encuentras bien?". Wendy no tardó en acercarse para curar las heridas de la Maga Celestial. Natsu, furioso, rugió a Gajeel: "¡Gajeel!". El Dragon Slayer de Hierro, sabiendo lo que se avecinaba, murmuró: "Si lo que quieres es pelear no tengo inconveniente".
Ambos Dragon Slayers saltaron uno contra el otro, pero Lucy se puso en pie con dificultad y gritó: "¡Alto Natsu!". Se dirigió a Gajeel: "Gajeel, te agradezco enormemente lo que hiciste por mí, no hubiera podido regresar si no hubiera sido por tu ayuda. Gracias". Gajeel, ruborizado ante el sincero agradecimiento, respondió: "No tienes que hacerlo, Usagi-chan". El gremio se sumió en un silencio tras la forma "cariñosa" en que Gajeel llamó a Lucy y la ausencia de corrección por parte de ella.
Wendy terminó de curar a Lucy, pero esta se levantó para irse. "¿A dónde vas, Lucy?", preguntó Gray, deteniéndola por el hombro. "No te preocupes Gray, me voy a casa. Necesito descansar".
Lisanna susurró al oído de Natsu: "Te dije que regresaría y te regalaría una sonrisa". Pero Natsu agachó la mirada entristecido: "Te equivocas Lisanna. Ninguna de las sonrisas de Lucy fue para mí. Ni siquiera me miró". Happy agregó: "Y prefirió hacer equipo con Gajeel que conmigo".
Gray, molesto por la falta de sensibilidad de Natsu, le rompió una bola de hielo en la cabeza y le dijo: "Eres más estúpido de lo que pensaba, cerebro quemado". Natsu cayó al suelo y Gray explicó: "¿Qué no te diste cuenta de lo triste que estaba Lucy? Ninguna sonrisa fue para ti, porque todas sus sonrisas eran falsas".

El Misterio de la Misión y la Llama Eterna
Mientras tanto, Gajeel le explicaba a Levy McGarden y Pantherlily sobre la misión. "No lo creería si no lo hubiera visto con mis propios ojos", confesó emocionado. "La conejita dio una gran batalla y sin ayuda de nadie derrotó a un poderoso oponente".
Pantherlily relató los hechos: Lucy, Gajeel y Pantherlily se encontraban buscando el santuario que albergaba la "Llama Eterna". "Estuve investigando y según los libros de historia la Llama tuvo su origen en el primer fuego otorgado a los hombres hace miles de años por el Dios del Fuego", explicó Lucy. "La Llama nunca se ha extinguido, porque es un pedazo del corazón del Dios del Fuego. Y dice la historia que el fuego arderá por la eternidad como el amor que el Dios juró tener por la humanidad".
"Eso suena como las historias que lee Chibi-chan", dijo Gajeel, refiriéndose a Levy. Lucy, con determinación, afirmó: "No importa si suena a cuento de hadas, quiero esa Llama". Gajeel, recordando por qué la acompañaba, preguntó: "¿A todo esto, por qué me acompañaste?". Lucy, sorprendida, respondió: "Porque el maestro me lo pidió y porque te debo una". Gajeel, aclarando, dijo: "El maestro me dijo que vendrías y que si quería que me disculparas podrías ayudarme en tu misión". Lucy, con una sonrisa, le aseguró: "Eso quedó en el pasado Gajeel, ya lo olvidé. Ahora pertenecemos al mismo Gremio y los compañeros siempre se perdonan".
En la cueva, Gajeel detectó un olor extraño. Pantherlily desenfundó su espada. De repente, una bola de fuego estuvo a punto de golpearlos, pero Gajeel los protegió con sus Escamas de Hierro. Era un Garuda, un "pollo gigante" como lo llamó Gajeel.

Lucy se interpuso entre Gajeel y el Garuda: "Déjame hacerlo. Es mi misión y quiero hacerla sola". A pesar de las dudas de Pantherlily, Lucy pidió: "Por favor, confíen en mí. ¡Ábrete. Puerta del Toro Dorado, Taurus!". La invocación de Taurus marcó el inicio de la batalla final de la misión.
La Tristeza de Lucy y la Reflexión de Natsu
Mientras tanto, Natsu había seguido el olor de Lucy hasta un lago. La encontró sentada a la orilla, hundiendo el rostro entre las rodillas. "Fui una tonta al creer en un cuento de hadas", balbuceó Lucy.
"Lucy...", dijo Natsu, sentándose a su lado. "Quería preguntarte... ¿Por qué le pediste a Gajeel ir contigo y no a mí?". Lucy suspiró y explicó: "Leí en un libro que existía una Llama única. Como andabas un poco deprimido quería darte un regalo especial para que volvieras a sonreír. Pero solo era un cuento de hadas y no logré conseguir nada".
Natsu, conmovido, pidió: "Cuéntame Lucy, ¿qué fue lo que pasó?". En ese momento, Gray, Juvia, Happy y Wendy llegaron. Gray, al ver la tristeza de Lucy, le dijo: "Lo ves, Lisanna. Te dije que regresaría y te regalaría una sonrisa". Natsu, con el ceño fruncido, replicó: "Te equivocas Lisanna. Ninguna de las sonrisas de Lucy fue para mí. Ni siquiera me miró".
Gray intervino, explicando la verdadera tristeza de Lucy: "Todas sus sonrisas eran falsas". Juvia, con su aguda intuición, añadió: "Tal vez sea algo relacionado a Natsu-san. Como dice Gray-sama, Lucy-san siempre sonríe cuando está con Natsu-san. Lo raro es… ¿Por qué ni siquiera lo miró?".
Natsu, finalmente entendiendo, se sentó en el suelo con un puchero: "Si estaba tan triste, ¿por qué no dijo nada?". Wendy, Gray, Happy y Juvia, al ver la poca sensibilidad de Natsu, acordaron que él era el único que podía animar a Lucy. "Solo Natsu-san puede animar a una triste Lucy-san", afirmó Juvia.

Natsu, entendiendo la profundidad de la tristeza de Lucy y la razón por la que ella no le había sonreído, se dio cuenta de la importancia de su presencia y de los sentimientos que ella albergaba. La misión, aunque exitosa en su objetivo, había revelado las complejas emociones que unían a los miembros de Fairy Tail.
Natsu y Lucy hacen su primer misión juntos
El gremio de Fairy Tail, con sus altibajos, sus misiones peligrosas y sus lazos de amistad, seguía siendo el hogar de estos magos. Las historias de Lucy y Natsu, de Gray y Juvia, y de todos los demás, continuaban escribiéndose, llenas de magia, aventura y, sobre todo, de un amor que trascendía las batallas.