Sasuke Uchiha es un personaje central en la saga de Naruto, conocido por su seriedad, su excepcional talento en las artes ninja y su profunda conexión con el clan Uchiha. Desde sus inicios, su vida estuvo marcada por la tragedia y una ambición implacable: volverse lo suficientemente fuerte como para vengar la masacre de su clan a manos de su hermano mayor, Itachi. En sus primeros años, Sasuke vivió a la sombra de Itachi, un genio reconocido por el clan Uchiha y admirado por su padre, Fugaku Uchiha. A pesar de sus esfuerzos, Sasuke sentía que nunca podría alcanzar el nivel de su hermano. Itachi, consciente de esto, intentó desviar la atención de su padre hacia Sasuke, ofreciéndole entrenamiento en habilidades ninja. Sin embargo, la posición de Itachi en el clan comenzó a decaer, y su relación con Sasuke se volvió más competitiva, desafiándolo a superarlo. Este cambio en Itachi despertó un mayor interés en Fugaku por el desarrollo de Sasuke, enseñándole el Jutsu Gran Bola de Fuego y reconociéndolo como un miembro oficial del clan. Lamentablemente, la alegría de este reconocimiento fue efímera. Al regresar a casa, Sasuke descubrió la devastadora escena: todo su clan había sido masacrado. En medio de los cadáveres de sus padres, encontró a Itachi, quien le reveló ser el responsable de la masacre. Con su recién adquirido Mangekyō Sharingan, Itachi le mostró los horrores que había cometido.
Al ser asignado al Equipo 7 junto a Naruto Uzumaki, a quien consideraba mediocre, y Sakura Haruno, obsesionada con él, Sasuke mostró una marcada indiferencia. Su prioridad era la venganza, y no veía a sus compañeros como aliados útiles para este fin. A pesar de ello, en misiones cruciales como la escolta del constructor Tazuna, Sasuke demostró su habilidad ninja al enfrentarse a ninjas peligrosos, apoyando a Kakashi mientras Naruto se sobrecogía. Durante la batalla contra Zabuza, Sasuke y Naruto colaboraron para liberar a su maestro de una prisión de agua. El enfrentamiento con Haku le permitió a Sasuke despertar su Sharingan, aunque aún sin desarrollar. En la batalla del puente, su importancia fue crucial; luchando codo a codo con Naruto, recibió un ataque de Haku para protegerlo, quedando inconsciente. La creencia de que Sasuke había muerto impulsó a Naruto a liberar el poder del Kyubi, derrotando a Haku.
El Examen Chuunin presentó nuevos desafíos. Sasuke se dio cuenta de la verdadera naturaleza de la prueba escrita y, en el Bosque de la Muerte, se encontró con Orochimaru, quien lo mordió en el cuello, dejándole una maldición que consumía su chakra y lo volvía más propenso a la maldad. En los combates preliminares, a pesar de no poder usar su Sharingan, Sasuke venció a Yoroi Akado con un movimiento copiado de Rock Lee. Kakashi, preocupado por la influencia de Orochimaru, le aplicó un bloqueo al sello y lo entrenó durante cuatro semanas. En este tiempo, Sasuke aprendió el Chidori y mejoró su Taijutsu. El combate contra Gaara fue parejo. Durante el ataque de Akatsuki, Sasuke persiguió a Temari y Kankuro, venciéndolos fácilmente. Al alcanzar a Gaara, este comenzó su transformación en Shukaku. Sasuke intentó combatirlo con el Chidori y el Sharingan, pero al agotar su límite diario, liberó su sello maldito ante las provocaciones de Gaara. En ese momento de debilidad, Naruto y Sakura llegaron para rescatarlo.
Lamentándose de su debilidad y viendo el poder que Naruto había adquirido, Sasuke se dejó llevar por sus recuerdos. Orochimaru aprovechó esta oportunidad para capturarlo, recordándole su objetivo de venganza y prometiéndole poder. Sasuke abandonó Konoha, perseguido por el Equipo de Shikamaru. En el Valle del Fin, un largo combate entre Naruto y Sasuke tuvo lugar. El Sharingan de Sasuke evolucionó, y empleó el segundo nivel de su sello maldito, mientras que Naruto, gracias al chakra del Kyubi, logró sobrevivir y repeler el Chidori.
La última batalla de Naruto y Sasuke en el Valle Final
Tres años después de su partida, Sasuke continuó entrenando mientras Orochimaru se acercaba a obtener su cuerpo. El Equipo 7 lo localizó, y Sasuke mostró una fría indiferencia, incluso declarando su disposición a entregar su cuerpo a Orochimaru si eso le permitía matar a Itachi. Durante la batalla, Sasuke se rebeló contra Orochimaru, activando su sello maldito y Sharingan. Tras una feroz lucha, Sasuke desmembró a Orochimaru, aparentemente matándolo, pero el sannin se regeneró, intentando tomar el cuerpo de Sasuke.
Kabuto entró en la habitación, encontrando a Sasuke tranquilo y a Orochimaru derrotado. Tras la caída de Orochimaru, Sasuke liberó a Suigetsu y se dirigieron a recuperar la espada de Zabuza. Más tarde, reclutaron a Karin y Jugo. Deidara y Tobi decidieron enfrentarse a Sasuke. La superioridad de Sasuke se hizo evidente al neutralizar las bombas de Deidara con el Chidori, gracias a su Sharingan. Al preguntar por Itachi, Deidara se inmoló en una explosión.
Sasuke fue encontrado por Suigetsu y el resto de Hebi. Localizados por el grupo de Konoha, Sasuke se encontró con Itachi en una cueva. Tras demostrar su fuerza, Itachi lo citó en el escondite de los Uchiha para el combate final. La batalla comenzó con los shurikens de Sasuke, pero Itachi lo atrapó en su Tsukuyomi. Sasuke logró cancelar el jutsu y lanzó su técnica Kirin. Sin chakra, debió liberar a Orochimaru para enfrentarse a Itachi, quien lo selló con la Espada de Totsuka. Itachi, debilitado, tocó la frente de Sasuke como en su juventud y colapsó.
Al despertar, Tobi le reveló la verdad sobre Itachi y la masacre del clan. El ojo izquierdo de Sasuke se transformó en el Mangekyō Sharingan de Itachi, activando Amaterasu. Tobi le contó la historia de los Uchiha, la rivalidad con los Senju y el papel de Madara. Explicó que Itachi no luchó en serio contra Sasuke, sino que lo preparó para despertar su Sharingan y liberarlo de Orochimaru, además de haberle otorgado Amaterasu como medida de precaución.
Sasuke, comprendiendo las últimas palabras de Itachi, lloró amargamente. Proclamó que su equipo se llamaría Taka (Halcón) y su objetivo sería la destrucción de Konoha. Taka se unió a Akatsuki con la misión de capturar al Jinchuriki del Hachibi, Killer B, quien resultó ser un oponente formidable. Tras la captura, Taka se dirigió a Konoha, pero Tobi les asignó una nueva misión.
Sasuke se enfrentó a Danzō Shimura, logrando inhabilitar sus Sharingan. Con el alma de su hermano y los revividos por el Edo Tensei liberados, Sasuke resucitó a Orochimaru para que lo ayudara a revivir a los Hokages anteriores y decidir su camino. Tras escuchar sus historias, Sasuke decidió proteger el legado de Itachi y se unió a la Gran Alianza Shinobi para detener el Plan Ojo de Luna de Madara y Obito.
Karin se reunió con Taka, y Sasuke se apologized por sus acciones. El equipo Taka, junto a los Cuatro Hokages y Orochimaru, se dirigieron a la batalla decisiva. Al llegar, Sasuke declaró su intención de convertirse en Hokage, buscando cambiar el mundo y sustituir la maldición del odio por la Voluntad de Fuego. A pesar de su frialdad, mostró preocupación por Sai y su serpiente Aoda.
Al final de la guerra, tras su duelo con Naruto, ambos perdieron un brazo. Sasuke reflexionó sobre sus crímenes y decidió redimirse. Se convirtió en un pilar fundamental para Konoha, actuando como el "Kage de Soporte". Durante años, investigó la amenaza de los Ōtsutsuki. Cuando Boruto fue manipulado, Sasuke, confiando en su hija, se la llevó lejos de Konoha para entrenarla en secreto.

Origen y Desarrollo del Personaje
Sasuke Uchiha es el hijo menor de Fugaku y Mikoto Uchiha. Su infancia estuvo marcada por la sombra de su prodigioso hermano mayor, Itachi. Tras la masacre de su clan, su corazón se llenó de odio, transformando su carácter de un niño alegre a uno frío y vengativo. A lo largo de la serie, a través de sus vínculos con Naruto y Sakura, comenzó a apreciar la amistad, aunque su sed de venganza lo llevó a abandonar Konoha.
El diseño de Sasuke fue un desafío para su creador, Masashi Kishimoto, quien buscó representar la dualidad del personaje. Su vestimenta evolucionó a lo largo de la serie, reflejando su crecimiento y sus cambios de afiliación, desde la tradicional ropa Uchiha hasta los atuendos más oscuros y funcionales de sus etapas posteriores.

Habilidades y Técnicas
Sasuke es un maestro del ninjutsu, taijutsu y genjutsu. Su habilidad más distintiva es el Sharingan, que le otorga una percepción mejorada, la capacidad de copiar técnicas y lanzar poderosos genjutsu. Con el tiempo, desarrolló el Mangekyō Sharingan, que le concedió acceso a técnicas devastadoras como Amaterasu, Tsukuyomi y Susanoo. También domina el Chidori, una técnica de rayo de alta potencia, y el Kirin, una poderosa técnica de invocación de rayos.
El Sello Maldito de Orochimaru le otorgó un poder adicional, aumentando su fuerza y velocidad a costa de su control y cordura. Tras implantarse los ojos de Itachi, obtuvo el Mangekyō Sharingan Eterno, eliminando las desventajas de su uso.
Relaciones Significativas
- Itachi Uchiha: Su hermano mayor, responsable de la masacre de su clan y el principal objetivo de su venganza. La verdad sobre Itachi se convirtió en un punto de inflexión en la vida de Sasuke.
- Naruto Uzumaki: Su eterno rival y amigo. A pesar de su complicada relación, Naruto fue una influencia clave en el camino de Sasuke hacia la redención.
- Sakura Haruno: Su compañera de equipo, quien siempre se preocupó por él y buscó traerlo de vuelta a Konoha.
- Orochimaru: Su mentor temporal, quien le otorgó poder a cambio de su cuerpo. Sasuke finalmente se rebeló contra él.
- Equipo Taka (Hebi): Suigetsu, Karin y Jugo, sus compañeros en la búsqueda de venganza y posteriormente en su lucha contra Konoha.
El Equipo Kakashi y la Dinámica del Equipo 7
El Equipo Kakashi, inicialmente conocido como Equipo 7, fue un pilar fundamental en el desarrollo de Sasuke. Estaba constituido por Naruto Uzumaki, Sakura Haruno y Kakashi Hatake como su líder. Este equipo se conformó con la salida de los tres novatos de la Academia Ninja. Después de los Exámenes Chūnin, Sasuke Uchiha decidió abandonar Konoha, mientras que Naruto se fue a entrenar con Jiraiya.
Naruto, aburrido de rescatar animales perdidos, pidió una misión más difícil. Debido a esto, el Equipo 7 fue asignado para escoltar al constructor de puentes Tazuna hacia al País de las Olas. En el camino, descubrieron que asesinos a sueldo iban tras Tazuna, y que la protección era necesaria mientras terminaba la construcción de un puente. Como no podía pagar las tasas para la misión real de rango A, mintió acerca de la clase de misión que llevarían. El equipo acabó con Zabuza Momochi y Haku, y posteriormente Gatō fue asesinado.
En el anime OVA especial, el Equipo 7 tenía que buscar a un hombre de la Villa Inaho, Genmai, que fue secuestrado por un grupo de ninjas renegados y su líder, Kajika. Kakashi queda atrapado en algunos genjutsus con Genmai después de encontrarlo y Kajika y su grupo secuestran a Sakura después de una pelea con Naruto y Sasuke. Cuando el Equipo 7 regresa de la Tierra de las Olas, se les dio una serie de tareas sin incidentes. Estas incluyen tirar, recoger basura, y pasear perros.
Durante la Invasión de Konoha en la Parte I, Kakashi asignó a Naruto, Sakura, Shikamaru y Pakkun la misión de encontrar a Sasuke y detener a Gaara. En la segunda OVA de Naruto "Naruto: la batalla de la cascada oculta ¡yo soy el héroe!, el equipo 7 es asignado a la misión de proteger a Shibuki, el líder de la aldea oculta de la cascada, y limpiar la basura que hay en ella, pero Kakashi es llamado a una urgente reunión de jōnin de Konoha, y los genin quedan solos. La tranquilidad de la aldea se ve interrumpida cuando un jōnin rebelde, llamado Souen, quien fuese sensei de Shibuki en el pasado, decide atacar la aldea junto con un grupo de cuatro ninjas con el fin de robarse el -agua de héroe-. Esta antigua agua tiene la capacidad de aumentar el chakra de quien la toma 10 veces más, similar al efecto que tiene "la apertura de las puertas del chakra" técnica utilizada por Rock Lee, aunque tiene como contraparte que acorta drásticamente la vida del usuario.
Al comienzo de la segunda parte, el Equipo Kakashi fue enviado para ayudar a Sunagakure en el rescate de Gaara por parte de Akatsuki. Usando la información obtenida a partir de Sasori, el nuevo equipo de Kakashi (dirigido por Yamato) fue a Kusagakure para reunirse con un espía en las filas de Orochimaru. En el anime, el temporal Equipo Kakashi (con Yamato al mando), y Sora fueron asignados para encontrar y detener a los ladrones de robar las tumbas de los antiguos Doce Guardianes.
Hidan y Kakuzu en su debut. Tras la finalización de Naruto con el Futon: Rasen Shuriken, el equipo Kakashi fue enviado para ayudar al Equipo Asuma de luchar con los miembros de Akatsuki Hidan y Kakuzu. Como parte de un escuadrón de Ocho Shinobis, el equipo Kakashi comenzó una misión para capturar a Itachi Uchiha. Hizo un allanamiento del lugar lo que causo al equipo dividirse y buscar en el área de cualquier signo de Itachi. Sin embargo, al ver la explosión suicida de Deidara, el equipo se reagrupó, con Kiba lograron encontrar el aroma de Sasuke. Con tan cerca de Sasuke, la misión principal del escuadrón de encontrar Itachi fue reemplazado con la búsqueda de Sasuke en su lugar. Si bien ha quedado suspendida por un miembro de Akatsuki, Tobi, el equipo se enteró de que Itachi había muerto en combate con Sasuke.
Todos los miembros originales, con exclusión de Kakashi, han sido entrenados por uno de los Sannin: Naruto por Jiraiya, Sakura por Tsunade, Sasuke por Orochimaru. Los tres genin de este equipo tienen en común ser el objeto del amor de miembros de otros equipos.
| Rol | Nombre |
|---|---|
| Líder | Kakashi Hatake |
| Shinobi | Naruto Uzumaki |
| Shinobi | Sakura Haruno |
| Shinobi | Sasuke Uchiha |
Aprovechando el buen clima y la disposición de sus discípulos en aumentar su estamina, Hatake Kakashi hizo algo que no había realizado en bastante tiempo: comenzó a tomar en serio su trabajo de instructor. Durante lo que quedaba de Agosto y hasta bien entrado Septiembre se dedicó a enseñarles cómo moverse de forma más rápida. Por su puesto, lo primero que organizó fue una pequeña misión de espionaje (a modo de juego). El objetivo fue que Sasuke captara con su sharingan todo el entrenamiento de Gai y Lee.―¿Por qué siento que estoy robando? ―preguntó Sasuke molesto, mientras activaba su Sharingan, escondiéndose entre las ramas de los árboles.―Porque estás robando ―respondió Kakashi―. El sharingan es un ladrón de jutsus, aprovéchalo. Kakashi le había dicho que Rock Lee era el genin más rápido de la aldea y que por lo mismo debía aprender a moverse como él. Neji también se lo había mencionado. Por ello, observó la forma en que Lee y Gai entrenaban y aunque el 95% del tiempo sólo hacían cosas ridículas, hubo un 5% que se dedicaron a entrenar en serio. Su sharingan grabó aquello en su mente. Después de eso, el resto llegó con facilidad. Los días que siguieron aprendió lo que era velocidad, moviéndose tan rápido como Lee, lo cual lo ayudó con todas las técnicas eléctricas. Fue precisamente a finales de agosto, cuando el verano estaba llegando a su fin, que Kakashi les presentó un nuevo desafío.
Eran las siete de la mañana cuando Sasuke pasó a buscar a Hinata a la mansión Hyūga. La chica le entregó un pan caliente envuelto en una servilleta y ambos comieron en silencio por el camino. Siempre hacían eso, comían mientras se movían de un lugar de entrenamiento a otro. Se había vuelto tan rutinario que Sasuke ni si quiera se molestaba en cocinar en la mañana ya que sabía que Hinata le llevaría algo para comer, para almorzar y él en retorno la invitaba a cenar o iban a su departamento y cocinaban algo juntos. Se les había vuelto algo tan normal ese último mes, que Sasuke incluso iba a comprar al mercado los días domingo para tener comida en su despensa en caso de que Hinata y Kakashi fuesen a comer con él. Sasuke acababa de terminar su pan cuando llegaron a las afueras del hospital de Konoha, el lugar donde se suponía iban a ver a su instructor. La aldea aun dormía, el sol apenas estaba poniéndose, y aun así, ambos llevaban despiertos al menos tres horas. Hinata practicaba su puño suave todas las mañanas antes de comenzar su entrenamiento y su compañero se dedicaba a leer de noche; pergaminos olvidados, libros de la biblioteca de su casa e instructivos que encontraba interesantes dentro de la biblioteca de Konoha eran devorados por sus ojos que los memorizaba. Lo último que había leído lo tenía aún bastante emocionado y era sobre algunos jutsus de fuego que quería practicar.
Kakashi llegó cuando el sol había alcanzado a pasar las montañas. Aquello era lo común con él, siempre atrasado y buscando excusas tontas para después justificarse a sí mismo ante los chicos.―Llegas tarde Kakashi ―lo increpó Sasuke reclinado sobre la cerca del hospital y con los brazos cruzados―. Hemos perdido más de tres horas de luz por estar esperándote.―Lo siento, lo siento… ―dijo Kakashi despreocupadamente y con tono divertido―. Estaba en camino cuando vi a un niño perdido y lo ayudé a encontrar su camino a casa.―Siempre lo mismo ―regañó Sasuke―. ¿Para qué nos citaste aquí?―Pues, para entrenar ―respondió sacando un libro de su porta kunais, Sasuke leyó el título de reojo: "Icha Icha Dangerous".―¿Tienes conciencia de que el porta kunais es para llevar kunais? No para transportar toda una biblioteca ―preguntó el Uchiha con una mueca de disgusto.―No subestimes el poder del Icha Icha franchise ―respondió alegremente―. Un buen golpe con un libro en la cabeza puede dejar a un adversario inconsciente, ¿Verdad Hinata-san? Hinata lo miró pasmada, ¿Por qué la metían a ella en su discusión?―Preferiría n-no responder a eso Kakashi sensei.
Caminaron sólo un par de cuadras hasta llegar a la quebrada en donde estaban tallados los rostros de los Hokage. El acantilado debía medir unos 200 metros de altura pero era suficientemente alto como para que miraran hacia arriba y apenas pudiesen distinguir la cima.―¿Qué se supone que hacemos aquí? ―preguntó Sasuke impaciente―. ¿Nos vas a hacer tallar en la roca o algo?―No, no, nada de eso ―respondió Kakashi riendo―. Vamos a subir.―¿Cuál es el punto de esto? Ya sabemos moldear chakra para subir diagonalmente ―alegó Sasuke, no muy convencido de que todo eso fuera mejor que correr alrededor de la aldea.―Subiremos sin usar chakra ―Kakashi puso sus manos en la cintura y suspiró―. Bien, a trabajar.―Espera, ¿Es en serio? ―volvió a cuestionarlo Sasuke sin mucha seguridad.―Ajá, vamos a trabajar nuestros brazos y piernas subiendo verticalmente ―les indicó Kakashi mientras los tres comenzaban a caminar a la pared del acantilado. Hinata tragó saliva viendo todo lo que tendría que subir.―Parece bastante sencillo ―Sasuke sonrió y siguió a Kakashi.―Lo haremos sólo con una mano ―el rostro de sorpresa de sus pequeños alumnos pagó su día, ambos estaban petrificados ante la idea―. Vamos, vamos. No es tan difícil como luce. Obsérvenme. El primer día que lo intentaron Hinata fracasó rotundamente y estuvo a punto de caerse sólo después de 38 metros de ascenso. Sasuke tuvo que invocar un águila para que no cayera al vacío. Por su parte, el pelinegro se demoró todo el día en poder subir sólo con una mano por ese acantilado, mientras que Kakashi leía en la cima y disfrutaba del verano. El Uchiha lo maldijo entre dientes y si llegó a hasta arriba fue sólo a base de su orgullo lastimado, sin embargo sus manos pagaron el precio. Ya que era evidente que Hinata no tenía tanta fuerza como para impulsarse, Kakashi le permitió utilizar ambas manos y de esa forma (aunque se demoró) llegó a la cima. Sanó las llagas en los dedos de Sasuke con ninjutsu médico y ni si quiera pareció notar que su compañero estaba embobado mirando como su piel se sanaba aceleradamente gracias a las técnicas que Hinata había aprendido con Tsunade durante la primavera y gran parte del verano.
Pasaron todo ese septiembre en los acantilados, forzándose a subir y fortaleciendo sus brazos y piernas. Sasuke lo agradeció, pues a los 15 días realmente comenzó a notar el cambio cuando pudo realizar más de dos chidori en un mismo día. Eso le indicaba que su chakra había crecido esos meses. Sin embargo, las cosas no parecían tan fáciles para Hinata. A diferencia de Sasuke no estaba genéticamente predispuesta a ser una ninja brillante ya que no tenía su talento natural. Por lo mismo, cuando Sasuke lograba algún avance, ella debía trabajar dos, tres y hasta cuatro veces más para poder seguir su paso. Mientras el Uchiha pudo escalar ese acantilado con una sola mano sin problemas después de tres semanas (y hasta parecía ridículamente sencillo la forma en que lo hacía), ella se demoró un mes sólo en tomar el ritmo para subir con sus manos. Muchas veces miró a Sasuke con un toque de celos, preguntándose a sí misma por qué todo le resultaba tan sencillo. Comprendió la razón por la cual Naruto se frustraba con él, pero en vez de buscar su rivalidad o querer superarlo como dé lugar, aceptó resignadamente que su compañero era más fuerte que ella, un genio, como Neji. Se sintió afortunada de estar con alguien del cual podía aprender tanto, pues a pesar de que Kakashi los estaba entrenando (en teoría) era siempre Sasuke la que corregía su postura y le enseñaba las aperturas que dejaba su taijutsu. Después de ver que su compañero estaba escalando la pared del acantilado en menos de cuarenta y cinco minutos como si nada, disminuyó sus horas de sueño en cinco y comenzó a trotar también de noche.
Fue un día caluroso a finales de septiembre cuando Hinata se dio cuenta de lo fuerte que Sasuke se había vuelto. El chico estaba vendando sus manos mientras ella golpeaba la roca con sus palmas y dedos. Eran apenas las ocho de la mañana pero el aire ya estaba tibio. Siempre sucedía antes de que se acabara el verano.―Oye Hyūga, ven aquí ―Hinata detuvo sus golpes y caminó en dirección a Sasuke quien aún se encontraba semi agachado ordenando las cosas que había traído en su mochila. De la nada, las palabras de Sasuke casi la hicieron atragantarse―. Súbete en mi espalda.―¿Q-qué? ―preguntó Hinata pasmada―. ¿P-por qué?―Necesito peso. Se está volviendo muy fácil escalar esto ―respondió desinteresadamente. Hinata sonrojó pensando que si necesitaba peso podía poner una roca en su mochila o algo así, ¿Por qué pedírselo a ella? La mitad de su rostro se ensombreció.―¿Me estás diciendo que… que estoy gorda? El gruñido de Sasuke fue tan tajante que Hinata simplemente supo que estaba perdiendo la paciencia.―Que molesto. A pesar de que eran compañeros desde que tenían doce y once respectivamente, Sasuke nunca había visto a Hinata como una niña. Estaba seguro que Naruto tampoco lo hacía, exclusivamente por la forma tosca en que ambos la trataban, empujándola, dándole golpes en los brazos para alentarla, revolviéndole el cabello; actos físicos y un tanto violentos que se da bastante entre la amistad de los hombres. Sin embargo, desde su misión en el bosque de la muerte, a los ojos de Sasuke, Hinata Hyūga era una chica. Aquello lo irritaba. Odiaba tener que tratarla con delicadeza o diferencias marcadas sólo por su sexo. Si hubiese dependido de él la habría visto como un chico para siempre. Lamentablemente, aquello había cambiado cuando durante la misión notó que su pequeña amiga ya tenía senos. Aun así, no tenía idea de cómo se suponía que tenía que tratarla, pero hacía su mejor esfuerzo por ser caballeroso (en su medida) cuando estaba con ella. Eso no significaba que cada vez que viese un gesto demasiado femenino en ella no se sintiera irritado, eran shinobis después de todo y estar preocupándose de las diferencias entre el trato chica/chico lo tenía sin cuidado.―Es que… yo… n-no quería hacerte enojar… pero tu dijiste… Estaba divagando, por lo que la detuvo en seco.―Ya súbete. Hinata miró el suelo sin saber cómo evitar eso.―P-pero… yo también necesito practicar y subir mi estamina, Sasuke-kun.―Luego te ayudaré con eso ―exclamó Sasuke casi aburrido―. Súbete. Hinata suspiró, supo que no había forma de evitar aquella incómoda situación.―Está bien. Nerviosa, debatió mentalmente con la idea de cómo acercarse a él. ¿Se suponía que simplemente debía saltar a su espalda o qué? Lo miró dubitativa, sintiéndose nerviosa ante la mera idea de que la cargara. Sin embargo, se reclinó con suavidad hacia él separando sus piernas. Gritó de inmediato cuando Sasuke se levantó con ella sobre su espalda.―Afírmate con tus piernas alrededor de mi cintura ―le ordenó mientras daba un paso en dirección al acantilado, pero de pronto se detuvo en seco y gruñó molesto―. ¿Estás alimentándote?―Sabes que sí lo hago ―respondió Hinata sorprendida por su pregunta.―No me mientas Hyūga. Odio que te saltes las comidas. Lo he odiado desde el primer día que somos compañeros ―la regañó Sasuke poniendo una de sus manos sobre la roca y comenzando a escalar ayudándose con las piernas para ascender.―P-pero, yo como Sasuke-kun ―reclamó Hinata con vergüenza.―Dios, por eso no puedes subir por el acantilado con una mano, no tienes nada de musculatura en el cuerpo ―Hinata suspiró y comenzó a darse cuenta de lo rápido que Sasuke subía, incluso llevándola a ella en la espalda. La cercanía la puso nerviosa por algún motivo. Ellos no eran amigos que se tocaran a menos que tuviesen que golpearse mutuamente mientras entrenaban o en alguna que otra ocasión cuando miraban las heridas en las manos del otro, cosas sin significado alguno. Aquello era distinto, estaba rodeando a Sasuke con sus piernas, sintiendo el olor de su cabello, lo ancho que se estaban volviendo lentamente sus hombros; Sasuke estaba creciendo. Hinata lo venía notando desde el comienzo del verano y aquello la hacía sentir un poco melancólica, pues por más que se mirara en el espejo ella no veía ningún toque de que se estuviese también convirtiendo en una mujer.―Sasuke-kun ―murmuró Hinata.―¿Qué? ―preguntó éste sin detenerse. Ya estaban unos buenos treinta metros sobre el nivel del suelo.―¿Qué s-se supone que hago ahora? ―apretó sus piernas un poco más fuerte, asustada de la altura que estaban tomando. Lo único que la sostenía a él era que se aferraba como si su vida dependiese de ello y considerando que ya se había caído por ese acantilado, la idea de la altura no le agradaba mucho. Sasuke le podría haber dicho que se quedara quieta y dejara de molestar, pero en vez de eso le respondió lo primero que se le vino a la mente.―No lo sé, moldea chakra o algo. Hinata suspiró y cerró los ojos. Moldear chakra era sobre concentración y rapidez, al menos si lo hacía fluir por su cuerpo estaría haciendo algo más útil que ser peso. Fue de pronto, cuando Sasuke se aferró de una roca y ésta se desprendió haciendo que casi se cayeran, cuando Hinata puso sus manos con fuerza sobre los hombros de Sasuke y se escondió en su cuello. El roce de la nariz de Hinata sobre su piel lo dejó helado y tuvo que enfocarse para no terminar de caer por completo. Era como si alguien le estuviese tomando el estómago y se lo apretara, haciendo que su pecho sintiera una tensión extraña.―¿Qué estás haciendo? ―le preguntó helado cuando notó que Hinata no se movía hacia atrás, sino que más bien, se quedaba en esa posición, tan cerca de él que podría haber rozado sus labios contra su nuca. Podía sentir su respiración agitada sobre él.―Pensé que nos íbamos a caer ―respondió Hinata. Fue entonces que Sasuke se dio cuenta que lo que estaba sintiendo no era precisamente por la cercanía de Hinata, algo cosquilleaba en sus hombros―. Moldeaba chakra y me apoyé porque pensé que me iba a caer. No podía creerlo. Lo que estaba experimentando su cuerpo era completamente anormal. No se trataba simplemente de su cercanía, era algo más, algo que estaba haciendo que se prendiera un foco de luz sobre su cabeza y se maldijera internamente por no haberlo pensado antes.―Hazlo de nuevo. Moldea chakra y pon tus manos en mis hombros en el mismo lugar ―Hinata asintió con un quejido silencioso y puso las manos nuevamente sobre los hombros de Sasuke, en la misma posición de antes. Sasuke sonrió sorprendido―. Cosquillea. Hinata notaba que por sus manos también pasaba una sensación cálida que le adormecía la punta de sus yemas.―A mí también.―Sujétate fuerte y no dejes de hacer eso ―le indicó Sasuke moldeando chakra en sus pies y caminando en vertical hacia abajo con Hinata en su espalda gritando por la velocidad que agarró el Uchiha mientras descendía―. Siento más chakra dentro de mí. ¿Eso es normal? ―le preguntó dando un último salto y cayendo al suelo.―Lo revisaré ―dijo Hinata sin hacer los sellos, sólo agudizando su mirada―. Byakugan ―se dedicó a observar sus manos y la forma en que al haber estado moldeando su chakra éste estaba pasando hacia la corriente d...

La dinámica del Equipo 7, a pesar de las tensiones y las partidas, siempre giró en torno a la compleja relación entre Sasuke, Naruto y Sakura, y la guía de Kakashi. Cada uno tenía sus propios objetivos, pero el vínculo que los unía, forjado en innumerables misiones y batallas, demostró ser un elemento crucial en el desarrollo de la historia. El deseo de Naruto y Sakura de traer de vuelta a Sasuke a Konoha, y la eventual comprensión de Sasuke sobre el verdadero significado de la amistad y el compañerismo, son testimonios de la profunda influencia que el Equipo 7 tuvo en sus vidas.