La obra de Kengo Kuma a menudo se caracteriza por su profunda conexión con la naturaleza y su habilidad para reinterpretar elementos arquitectónicos tradicionales con técnicas contemporáneas. Un ejemplo paradigmático de esta filosofía se encuentra en la villa Water/Glass, un pabellón de huéspedes situado en Atami.
Considerada como la obra que supuso un punto de inflexión en la forma de proyectar de Kengo Kuma, el pabellón de huéspedes situado en Atami parte de la relectura e interpretación del palacio Katsura, obra maestra de la arquitectura tradicional sukiya, a través de la casa Hyuga de Bruno Taut.
La casa Hyuga es el único proyecto que Bruno Taut dejó en Japón, y su diseño, así como las filosofías de Taut, ejercieron una gran influencia en la concepción de esta villa. La estancia de Taut en Japón se prolongó desde 1933 hasta 1936.
Durante su tiempo en Japón, Taut expresó una admiración constante por el Palacio Katsura. Prestando especial atención a los mecanismos del Palacio Katsura que propiciaban el encuadre de la naturaleza dentro de la propia naturaleza: los aleros y las verandas de bambú.

Así, la villa Water/Glass se concibe como un homenaje al arquitecto alemán, que trató de romper las limitaciones de la arquitectura occidental, incorporando elementos del vocabulario de la arquitectura tradicional japonesa. Tanto el pabellón de vidrio como la casa Hyuga situada a pocos metros, presentan la misma relación con el lugar, ambos están ubicados al borde de un precipicio, y apenas son visibles desde el exterior.
En la villa de Kuma, una capa de agua que cubre suavemente los bordes del edificio simboliza las verandas de bambú del Palacio Katsura. Además, una louver de acero inoxidable que cubre el agua representa los aleros. La superficie del agua se extiende aún más, unificándose con el Océano Pacífico.

La relación entre la arquitectura y la naturaleza se manifiesta de diversas formas en esta villa, mediante la redefinición y reconfiguración de la filosofía del Palacio Katsura, pero manteniendo siempre su esencia fundamental. Así, los elementos tradicionales se reinterpretan con materiales y técnicas contemporáneas: los profundos aleros se sustituyen por lamas de acero inoxidable y el engawa se traduce en un estanque reflectante y poco profundo.
Y sobre la superficie unida, flota una caja de cristal. A medida que la caja se superpone numerosas veces, la refracción de los materiales genera diversos reflejos.
POR ESTA RAZÓN Kengo Kuma DEJÓ de usar concreto
La villa Water/Glass se erige como un testimonio de la profunda resonancia entre la arquitectura japonesa tradicional y las visiones innovadoras de arquitectos como Bruno Taut y Kengo Kuma, demostrando cómo el pasado puede inspirar el futuro.