La enfermedad de Kikuchi-Fujimoto (EKF), también conocida como linfadenitis necrosante histiocítica, es una afección benigna y poco frecuente que generalmente se resuelve espontáneamente en un período de seis meses. Fue descrita por primera vez en Japón en 1972, de forma independiente, por M. Kikuchi y Y. Fujimoto, et al. La presentación clínica característica de esta enfermedad incluye linfadenopatía, predominantemente cervical, leucopenia y síndrome febril prolongado. Se presenta con mayor frecuencia en mujeres jóvenes de origen asiático y, aunque puede afectar a individuos de todas las edades, existen pocas descripciones de esta enfermedad en la población pediátrica. Sus manifestaciones clínicas son polimorfas, por lo que se plantean diversos diagnósticos diferenciales en su abordaje, especialmente los procesos infecciosos, autoinmunitarios y neoplásicos, al simular enfermedades como la linfadenitis tuberculosa y el linfoma maligno, entre otras.
La etiología de la EKF es desconocida; sin embargo, se ha planteado un origen viral o autoinmunitario. Hay descripciones de asociación con fenómenos autoinmunitarios, especialmente con lupus eritematoso sistémico (LES) y tiroiditis de Hashimoto. Se ha investigado su relación con varios agentes infecciosos, entre ellos, el virus de Epstein-Barr, el citomegalovirus, los virus herpes humano 6 y 8, el virus de la inmunodeficiencia humana, el parvovirus B19, el paramixovirus, el de parainfluenza, el virus de la hepatitis B, Yersinia enterocolitica, Entamoeba histolytica, Giardia intestinalis y Toxoplasma gondii. Sin embargo, ninguno de estos agentes ha demostrado claramente ser la causa de la EKF. Usualmente se presenta como una linfadenopatía cervical de predominio en la cadena cervical posterior, la cual puede ser dolorosa y acompañarse de fiebre y de síntomas de las vías aéreas superiores. Aunque la afección extraganglionar es infrecuente, se han informado otras manifestaciones, como hepatitis, úlceras orales, linfadenopatía axilar y mesentérica, esplenomegalia, crecimiento de la glándula parótida, exantema, artralgias, mialgias, meningitis aséptica, hemofagocitosis, enfermedad pulmonar intersticial y compromiso ocular.
Entre los hallazgos de laboratorio más frecuentes en la EKF, se pueden anotar: leucopenia, aumento de la sedimentación globular, anemia y presencia de anticuerpos antinucleares. Sin embargo, como las manifestaciones clínicas y de laboratorio son tan inespecíficas, para hacer el diagnóstico definitivo se requiere del estudio histopatológico. En la biopsia ganglionar se encuentran, en forma característica, zonas de necrosis sin caseificación, sin reacción granulomatosa ni infiltración por neutrófilos, con acumulación de histiocitos e inmunoblastos a su alrededor, en la zona paracortical.
Por otro lado, la enfermedad de Castleman (EC) engloba a un conjunto heterogéneo de procesos linfoproliferativos reactivos que comparten rasgos histológicos bien definidos. La incidencia de la EC no es del todo conocida, aunque se estima en menos de uno por cada 100.000 habitantes. Tiene una distribución bimodal (30-40 años y luego los 60-80 años). Su incidencia es similar en ambos sexos, aunque la variante unicéntrica parece tener ligero predominio en mujeres con una proporción de 2:1. La EC se clasifica en dos formas principales: la forma hialinovascular (la más frecuente) y la plasmocelular. Recientemente, se ha encontrado una nueva variante, la plasmablástica, con un curso más agresivo, que se relaciona con casos particularmente de EC multicéntrica (ECM) asociada al virus herpes humano tipo 8 (VHH-8) o al síndrome POEMS.
La fisiopatología de la EC se basa en la hiperproducción de interleucina-6 (IL-6) por parte de los linfocitos B, descrita a raíz del contacto con un antígeno viral (VHH-8 y virus de la inmunodeficiencia humana [VIH]), y con menos frecuencia, por factores endógenos y exógenos todavía no filiados que provocan síntomas inflamatorios sistémicos y linfadenopatías. Otros factores influyentes son el receptor de la interleucina-6 (R-IL-6) y el factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF).
La EC tiene dos variantes principales: la unicéntrica y la multicéntrica. La enfermedad de Castleman unicéntrica se presenta en el 90% de los casos diagnosticados de EC, se relaciona con mayor frecuencia con el subtipo histológico hialinovascular, ocurre en edades jóvenes y tiene predilección por el sexo femenino. La sintomatología más recurrente es la tumefacción aislada, provocando sintomatología por compresión de las estructuras adyacentes. La localización suele ser mediastínica, abdominal o retroperitoneal. No tiene alteraciones analíticas específicas, pudiendo encontrarse anemia de perfil crónico, proteína C reactiva (PCR) elevada, hipoalbuminemia, hipergammaglobulinemia y aumento de la velocidad de sedimentación globular (VSG) entre otras alteraciones. La enfermedad de Castleman multicéntrica pertenece al 10% de los pacientes diagnosticados de EC. Es importante diferenciar la forma idiopática y la que se relaciona con VIH o VHH-8, debido a que tiene un tratamiento y un pronóstico distintos. Suele tener afectación sistémica con clínica como fiebre, síndrome constitucional y síntomas B. El curso de la enfermedad puede ser remitente sin tratamiento, gradualmente progresivo o con exacerbaciones graves en forma de brotes.
Existen criterios diagnósticos para la ECM. Para cumplir con el diagnóstico se deben presentar dos criterios mayores (histología compatible y presencia de adenopatías multicéntricas) y al menos dos de 11 criterios menores (clínicos y de laboratorio), además de la exclusión de trastornos infecciosos, autoinmunes y malignos que puedan simular el espectro clínico de ECM.
La alteración analítica más frecuente en la ECM es la anemia por procesos crónicos; puede encontrarse también anemia hemolítica en el contexto del síndrome de Evans. Puede existir positividad para ciertos anticuerpos, factor reumatoide o crioglobulinas y tiene relación con algunas patologías inmunomediadas.
El diagnóstico definitivo de la EC se realiza con biopsia de ganglio linfático por escisión. La punción con aguja gruesa no es suficiente. Se han establecido criterios diagnósticos de la EC basándose en cinco características histológicas: centros germinales regresivos o atróficos, proliferación de células dendríticas, hipervascularización paracortical, centros germinales hiperplásicos o plasmocitosis.
En cuanto al tratamiento, para la EKF, en casos sin complicaciones o enfermedad autolimitada, el tratamiento con glucocorticoides suele ser eficaz, aunque la tasa de recurrencia de la enfermedad es del 3%-4%. Para la EC, existen diferentes líneas de tratamiento según el escenario. En la EC unicéntrica, el tratamiento de elección es la exéresis del conglomerado adenopático, remitiendo la enfermedad hasta en el 95-100% de los casos. En la ECM idiopática, el tratamiento de primera línea puede ser siltuximab (un anti-IL-6) o tocilizumab, con evidencia científica variable. Otras alternativas terapéuticas pueden combinarse con corticoterapia a dosis bajas.
La asociación entre la EKF y el LES es rara, y sigue siendo un tema de debate si se trata de una coincidencia casual o una manifestación clínica en el LES. La EKF puede presentarse de forma simultánea al LES o aparecer antes o después del diagnóstico de LES. En una serie de casos de 91 pacientes afectados por EKF, 11 pacientes tenían historia conocida de LES, a 10 pacientes el diagnóstico se les realizó de forma concomitante y 2 pacientes lo desarrollaron durante el seguimiento. El examen físico y los estudios de imagen realizados pueden mostrar adenomegalias comprometiendo parótidas y regiones cervical, axilar y anterior al músculo psoas, lo que se considera linfadenopatía generalizada. La linfadenopatía generalizada es una presentación infrecuente de la EKF; por el contrario, el hallazgo característico es la linfadenopatía cervical, unilateral, con ganglios usualmente pequeños (<3cm), móviles y dolorosos a la palpación.
Algunos autores han postulado que la EKF puede ser una característica o una fase incompleta de la linfadenitis lúpica, sin embargo, varios reportes de casos en ausencia de características de LES argumentan a favor de que se trata de dos entidades independientes que pueden coexistir. Las pruebas de laboratorio son usualmente normales en la EKF, sin embargo, la leucopenia puede presentarse hasta en el 58% de los pacientes y constituye la anormalidad más frecuente. Otros hallazgos reportados incluyen anemia, trombocitopenia y elevación de reactantes de fase aguda. En presencia de ambas enfermedades, es difícil determinar cuál es la causa de tales alteraciones.
La apariencia radiológica de las adenopatías no es característica. Los hallazgos de la tomografía son variables y pueden asemejarse a linfoma y otras enfermedades como tuberculosis o metástasis. El principal diagnóstico diferencial de la EKF es el linfoma de células T/CD8+, debido a que en la EKF pueden presentarse agregados de inmunoblastos y linfocitos con atipia, hallazgos sugestivos de enfermedad linfoproliferativa. El estudio de Dorfman et al. reveló que el 30% de las biopsias de ganglios linfoides revisadas fueron inicialmente diagnosticadas erróneamente como linfomas.
En conclusión, la EKF es un trastorno benigno que afecta principalmente a mujeres jóvenes, caracterizado por adenopatías de predominio en la región cervical, asociadas a fiebre y leucopenia. Aunque de etiología desconocida, hay evidencia de que una infección viral o una enfermedad autoinmune puede desencadenar la enfermedad. La EC es un conjunto heterogéneo de procesos linfoproliferativos reactivos con características histológicas bien definidas, clasificada en formas hialinovascular y plasmocelular, y variantes unicéntrica y multicéntrica. La coexistencia de EKF y LES, así como el diagnóstico diferencial con la EC, requieren una evaluación cuidadosa y, a menudo, biopsia de ganglio linfático para un diagnóstico definitivo y un manejo adecuado.

Enfermedad de Castleman unicéntrica Video Informativo Español
Tabla 1: Comparación de Características Clave: Enfermedad de Kikuchi-Fujimoto vs. Enfermedad de Castleman
| Característica | Enfermedad de Kikuchi-Fujimoto (EKF) | Enfermedad de Castleman (EC) |
|---|---|---|
| Naturaleza | Linfadenitis necrosante benigna, autolimitada. | Proceso linfoproliferativo reactivo (generalmente benigno, pero puede ser maligno). |
| Incidencia | Rara. | Rara o minoritaria (incidencia < 1 por 100.000 habitantes). |
| Demografía Principal | Mujeres jóvenes (predominio asiáticas). | Distribución bimodal (30-40 años y 60-80 años); incidencia similar en ambos sexos (unicéntrica con ligero predominio femenino). |
| Presentación Clínica Típica | Linfadenopatía cervical (dolorosa), fiebre prolongada, leucopenia. | Linfadenopatía (unicéntrica o multicéntrica), síntomas sistémicos (fiebre, pérdida de peso, fatiga - más en multicéntrica). |
| Etiología | Desconocida (posible origen viral o autoinmune). | Desconocida (posible rol de VHH-8, VIH, hiperproducción de IL-6). |
| Hallazgos de Laboratorio Comunes | Leucopenia, V.S.G. elevada, anemia, anticuerpos antinucleares (ANA) positivos en algunos casos. | Anemia (crónica, hemolítica), V.S.G. elevada, PCR elevada, hipoalbuminemia, hipergammaglobulinemia (más en multicéntrica). |
| Hallazgos Histopatológicos Clave | Necrosis en zonas paracorticales (sin caseificación), histiocitos, cariorrexis, ausencia de neutrófilos. | Forma Hialinovascular (folículos con centros germinales atróficos, vasos hialinizados) o Plasmocelular (centros germinales hiperplásicos, abundantes plasmocitos interfoliculares). |
| Diagnóstico Definitivo | Biopsia de ganglio linfático. | Biopsia de ganglio linfático (excisional preferible). |
| Diagnóstico Diferencial Principal | Linfoma, tuberculosis, LES, infecciones virales. | Linfoma, sarcoidosis, infecciones (TB, VIH), EKF, otras hiperplasias. |
| Asociación con LES | Sí, puede coexistir o simular LES. | Sí, puede coexistir o simular LES. |
| Tratamiento | Generalmente de soporte, glucocorticoides si es necesario. Resolución espontánea. | Varía según el tipo: excisión (unicéntrica), anti-IL-6, glucocorticoides, rituximab (multicéntrica). |
| Pronóstico | Generalmente bueno, autolimitado. | Variable: bueno (unicéntrica), reservado (multicéntrica, especialmente si asociada a VHH-8/VIH). |
