En el mundo de Naruto, los poderes oculares del Sharingan son de vital importancia, y uno de los momentos más impactantes fue cuando Madara Uchiha logró arrebatarle este poder a Kakashi Hatake. Este evento no solo significó la pérdida de una habilidad preciada para Kakashi, sino que también desencadenó una serie de acontecimientos cruciales en la trama.
La motivación detrás de este audaz acto por parte de Madara fue clara: necesitaba acceder a la dimensión Kamui. Su objetivo era recuperar el Rinnegan de Obito, un ojo que Sakura, a pesar de sus esfuerzos, no pudo destruir. Madara, con su conocimiento y poder, vio en el Sharingan de Kakashi, que poseía la habilidad de acceder a la dimensión Kamui, la llave para alcanzar su meta.
Es importante aclarar que Kakashi no perdió su Sharingan debido a la ceguera. La situación fue más compleja y estuvo ligada a los eventos finales de la guerra contra Kaguya. Tras la muerte de Obito, este, desde el otro mundo, utilizó el Kamui para introducir su espíritu temporalmente en el cuerpo de Kakashi. El propósito de esta intervención espiritual era brindar apoyo a Kakashi en su lucha contra Kaguya. Una vez finalizada la batalla, el espíritu de Obito abandonó el cuerpo de Kakashi, y con ello, se desvaneció la conexión que permitía a Kakashi utilizar el Sharingan.
Sin embargo, el robo directo por parte de Madara ocurrió en un contexto diferente. Madara le robó a Kakashi su Sharingan con el propósito específico de viajar a la dimensión Kamui y recuperar el Rinnegan de Obito. Este acto subraya la determinación de Madara por obtener los ojos que consideraba suyos o necesarios para sus planes.

A lo largo de la serie, el Sharingan de Kakashi demostró ser una herramienta formidable. Durante su enfrentamiento contra Zabuza, Kakashi demostró la maestría de su Sharingan. Zabuza intentó atacar a Naruto, pero Kakashi intervino, deteniendo el ataque. En un momento clave, Zabuza ejecutó el Elemento Agua: Jutsu Misil Dragón de Agua, una técnica que Kakashi, gracias a su Sharingan, copió a la perfección. Esta habilidad le permitió a Kakashi tomar la delantera y derrotar a Zabuza utilizando su propio ataque, el Elemento Agua: Jutsu de Gran Cascada. Kakashi logró anticiparse a Zabuza y ejecutar la técnica antes de que su oponente pudiera completarla, utilizando el Genjutsu: Sharingan para distraerlo.
Justo cuando Kakashi se disponía a asestar el golpe final, un niño enmascarado apareció y lanzó una serie de agujas al cuello de Zabuza, aparentemente matándolo. Este misterioso personaje se reveló como un cazador ANBU enviado para eliminar al ninja renegado y, tras su intervención, desapareció con el cuerpo de Zabuza.

El robo del Sharingan por parte de Madara, aunque devastador para Kakashi en ese momento, fue un paso calculado dentro de la compleja red de planes y batallas que definieron el destino del mundo ninja. La habilidad de Kakashi con el Sharingan fue fundamental en numerosas ocasiones, pero su pérdida, ya sea por intervención espiritual o por sustracción directa, marcó el fin de una era para el ninja copión.