Sakura Haruno, cuyo nombre actual es Sakura Uchiha, es una figura central en la serie de Naruto. Es una kunoichi de nivel Jōnin, miembro del Equipo Kakashi y una amiga cercana de Naruto Uzumaki. Su desarrollo como ninja médico, especialmente tras su entrenamiento con Tsunade, la ha posicionado como una de las mejores en su campo dentro de la aldea, llegando a ser la Jefa del Departamento Médico.
Sakura posee un cabello rosa claro y brillante, grandes ojos verdes y una piel de un blanco níveo. En su infancia, su frente prominente la convertía en blanco de burlas, lo que la llevó a ocultarla con su flequillo. Fue Ino Yamanaka quien le brindó la confianza para aceptar su apariencia, regalándole una cinta roja para recoger su cabello y mostrar su frente sin vergüenza.
A lo largo de la serie, el atuendo de Sakura ha evolucionado. En la Parte I, lucía un vestido rojo oscuro tipo kimono. Durante los Exámenes Chūnin, optó por una versión similar pero sin mangas y de un rojo más brillante. En la Parte II, como Chūnin, su vestimenta incluía una camisa corta roja, guantes negros, botas grises oscuras, mallas negras y una minifalda rosada, además de portar un Tantō. Su banda ninja cambió de azul a rojo, posiblemente en referencia a la cinta que usaba de niña. Durante la Cuarta Guerra Mundial Shinobi, vistió el uniforme de las Fuerzas Aliadas Shinobi, adaptándolo con falda y luego pantalones para facilitar su labor en la unidad médica.
Dos años después de la guerra, Sakura llevaba el cabello corto, mostrando su frente, y en misiones usaba una camisa sin mangas de color rosado oscuro con detalles blancos, un cinturón negro ancho, leggins cortos negros, coderas y rodilleras rosadas pastel, sandalias ninja negras y sus característicos guantes negros. Tras convertirse en madre, su cabello creció y lo llevaba recogido en una coleta baja, luciendo un vestido rojo por debajo de las rodillas. Cuando su hija Sarada estaba en la Academia, Sakura usaba una camisa sin mangas de cuello alto rosado oscuro con detalles blancos, pantalones blancos y brazaletes blancos.

Inicialmente, Sakura sentía una profunda admiración por Sasuke Uchiha, cautivada por su apariencia, su actitud fría y su talento. Gran parte de sus primeras acciones se centraban en ganar su afecto. Sin embargo, tras los eventos de los Exámenes Chūnin, comenzó a preocuparse por la posibilidad de que Sasuke la abandonara en su búsqueda de poder. Sus temores se hicieron realidad al final de la Parte I, y a pesar de sus esfuerzos por detenerlo, no lo logró.
Desde entonces, junto a Naruto, Sakura se propuso traer de vuelta a Sasuke, convirtiéndose en un objetivo recurrente. A medida que Sasuke se volvía más peligroso, Sakura reconoció la necesidad de detenerlo, lamentándolo profundamente.
Durante la Reunión de los Cinco Kages, al enterarse de que Naruto había sido atacado por ninjas de Kumo, Sakura sintió un cargo de conciencia e intentó disuadir a Naruto de su promesa de traer a Sasuke de vuelta para evitar enemistarse con Kumogakure. Le confesó a Naruto que lo amaba y afirmó despreocuparse por Sasuke, pero Naruto no creyó sus palabras, sintiendo que ella se mentía a sí misma.
La relación de Sakura con Naruto también evolucionó significativamente. Al principio, lo veía como un idiota talentoso que interfería en sus intentos por ganar la atención de Sasuke. Tras varias misiones y los Exámenes Chūnin, Sakura notó la creciente fuerza de Naruto y sintió envidia. Después de que Sasuke dejara Konoha, Sakura le suplicó a Naruto que lo trajera de vuelta, creyendo que él era el único capaz de hacerlo. La promesa de Naruto la hizo darse cuenta de cuánto se preocupaba por su felicidad y de cómo siempre había estado ahí para ella.
En la Parte II, Sakura se enteró de las dificultades de Naruto, como el Nueve Colas y Akatsuki. Entristecida por el impacto de estas penas en su compañero, Sakura se convirtió en su protectora y trató de ayudarlo. Comenzó a identificarse con Naruto y desarrolló una profunda amistad con él, lo que llevó a Yamato a sugerir que sus sentimientos podrían ser más que amistad.
Sakura ha demostrado tener mal genio en ocasiones, siendo Naruto su víctima habitual. Solía enfadarse por las acciones descaradas de Naruto, pero también ha mostrado un lado pervertido, reaccionando con emoción y hemorragias nasales ante ciertos jutsus. Su fuerte sentido de ser útil a sus amigos a menudo la frustraba, sintiéndose una carga en lugar de una ayuda, especialmente al depender de Naruto para traer de vuelta a Sasuke mientras él estaba sobrecargado con los deberes del mundo.
Sakura es sensible y propensa a llorar, sobre todo por cosas relacionadas con Naruto y Sasuke, pero ha demostrado una voluntad fuerte y se niega a renunciar a la lucha. A diferencia de sus compañeros de equipo, no sufrió pérdidas graves en su infancia, lo que la hizo inicialmente poco empática con el dolor de Naruto. Sin embargo, con el tiempo, llegó a comprender el sufrimiento de sus compañeros y a ser comprensiva.
En Boruto: Naruto Next Generations, Sakura ha madurado considerablemente. Al reencontrarse con Sasuke después de muchos años, su reacción fue abrazar a su hija Sarada en lugar de a él. Se muestra comprensiva con Sarada, respondiendo tranquilamente cuando le preguntaba por su padre, quien se encontraba en una misión.
Sakura Haruno's training
Dentro de Sakura reside "Sakura Interna", una manifestación de sus emociones que actúa como alivio cómico y representa su verdadera opinión cuando su "yo" exterior dice lo contrario. Las apariciones de Sakura Interna solían ir acompañadas de la exclamación "Shānnarō!", una frase sin sentido literal que se traduce según el contexto. Aunque "Sakura Interna" aparecía con frecuencia al principio de la serie, prácticamente desapareció a mitad de la Parte I, y su posterior aparición se limitó a los inicios de la Parte II. En la Parte II, Sakura comenzó a exteriorizar abiertamente sus estallidos emocionales y de violencia.
Originalmente, Masashi Kishimoto no concibió a Sakura como una heroína, sino como un personaje un tanto irritable. A pesar de ello, se considera aficionado a ella, reconociendo la universalidad de su personalidad. En su diseño, Kishimoto se centró en su silueta y en crear un vestuario sencillo. La característica física más conocida de Sakura es su amplia frente, y el nombre "Haruno Sakura" significa "campo de primavera de los cerezos en flor", una flor apreciada en Japón por su belleza y corta vida.
Sakura tiene uno de los tiempos de batalla más largos en el anime, con ocho episodios completos dedicados a sus combates. A pesar de no haberse cruzado directamente con Itachi Uchiha, este conocía su nombre, apellido y habilidades. En el capítulo 236 de Naruto Shippūden, Rock Lee y Naruto debaten sobre lo popular, inteligente, gentil y bella que se ha vuelto Sakura, cada uno afirmando que se superará para ganar su amor. Su frase favorita, según el primer databook, es: "¡Una vida de amor en todo!".
Sakura compartió el deseo de sus compañeros de convertirse en Hokage, apoyando la teoría de Hinata. En las encuestas de popularidad, se ha mantenido como uno de los personajes femeninos más populares. En sus recuerdos, al dirigirse al campo de batalla con la Alianza, rememora su soledad al ver a Naruto llorando apartado de la multitud.
En el transcurso de la serie, Sakura se embarca en un riguroso entrenamiento bajo la tutela de Tsunade, una de los Sannin Legendarios y la Quinta Hokage. Este entrenamiento se enfoca en potenciar sus habilidades como ninja médico y en desarrollar su fuerza física, un aspecto crucial para su crecimiento. Tsunade supervisa de cerca el progreso de Sakura, empujándola a ser más rápida y eficiente en sus técnicas médicas. El entrenamiento de Sakura con Tsunade es fundamental para su transformación de una kunoichi con potencial a una ninja médica de élite, capaz de enfrentarse a oponentes formidables y de salvar vidas en el campo de batalla. La relación entre maestra y alumna se caracteriza por la exigencia de Tsunade y la determinación de Sakura por superar sus límites.

Durante su entrenamiento, Sakura se enfrenta a diversos desafíos, como curar a un pez para revivirlo, lo que demuestra su creciente habilidad. Tsunade también le encomienda ejercicios más complejos, como el de revivir un pulpo, que requiere un control excepcional del chakra. Este proceso, aunque arduo, forja la resiliencia de Sakura y su dedicación al Ninjutsu Médico. Paralelamente, Ino Yamanaka también busca el entrenamiento de Tsunade, lo que genera una sana competencia entre ambas kunoichis. A pesar de las dificultades, Sakura se dedica a leer pergaminos y a perfeccionar sus técnicas, impulsada por su deseo de crear su propio lugar y alcanzar a Naruto y Sasuke.
La influencia de Tsunade en Sakura va más allá de las habilidades médicas; también le inculca la importancia de la fuerza interior y la determinación. Al final de su entrenamiento, Sakura ha logrado no solo dominar el Ninjutsu Médico, sino también desarrollar una fuerza física impresionante, tal como lo demuestra al derrotar a un escorpión gigante con un solo golpe. Este logro marca un hito en su desarrollo, consolidándola como una guerrera formidable y una ninja médico indispensable para su equipo y la aldea.

El entrenamiento con Tsunade no solo fortaleció las habilidades de Sakura, sino que también moldeó su carácter. La exigencia de su maestra la obligó a confrontar sus propias limitaciones y a desarrollar una resiliencia que la definiría en los años venideros. Su capacidad para curar y su fuerza física la convirtieron en un pilar fundamental para el Equipo 7 y un activo invaluable para Konoha.