El décimo episodio de la adaptación al anime de Tokyo Ghoul, conocido como Aogiri, marca un punto de inflexión crucial en la narrativa. La violencia desatada por el Árbol Aogiri se extiende a través de los Distritos, sumiendo a la ciudad en un estado de alerta máxima.
El Distrito 11 se encuentra bajo sitio, con los ghouls agrupándose con el objetivo de aniquilar a los investigadores. La situación se vuelve crítica hasta el punto de que la Oficina del CCG del Distrito 11 es derrotada.

Mientras tanto, Itsuki Marude aguarda con impaciencia en la Oficina del CCG del Distrito 20. La noticia de la caída de la Oficina 11 lo impulsa a convocar una reunión de emergencia. La magnitud del ataque es devastadora: no hubo sobrevivientes, y las autoridades planean una ofensiva a gran escala contra la organización responsable.
Tras la reunión, Koutarou Amon y Yukinori Shinohara inician una investigación, discutiendo sus estrategias. Amon se muestra sorprendido de que Marude permita la participación de Juuzou en la próxima misión, aunque Shinohara percibe un valor oculto en el joven investigador. Shinohara expresa su preocupación por Yakumo Oomori, pero la mente de Amon está ocupada por otros pensamientos. La figura de Ken Kaneki lo intriga profundamente, llevándolo a reflexionar sobre su propio pasado.

En Anteiku, el negocio transcurre con lentitud, ya que los clientes habituales se muestran reacios a acudir, temerosos de la presencia de investigadores. La calma se rompe con la llegada de Kazuichi Banjou y las Máscaras de Gas, aliados de Aogiri. Banjou exige hablar con el gerente, pero este se encuentra ausente. En su lugar, se dirige a Kaneki y Touka Kirishima. La situación se tensa cuando Banjou detecta el aroma de Rize Kamishiro en Kaneki, interpretando erróneamente que están relacionados sentimentalmente. En un arrebato de ira, amenaza a Kaneki, quien accidentalmente lo golpea, dejándolo inconsciente.
Al despertar, Banjou y Kaneki llegan a un entendimiento. Sin embargo, la paz es efímera. Ayato Kirishima irrumpe en Anteiku, atacando a Banjou. Touka interviene, confrontando a su hermano en una acalorada discusión que se ve interrumpida por la llegada de Yamori y Nico. Yamori muestra un interés inmediato en Kaneki, lo golpea hasta dejarlo inconsciente y se lo lleva de regreso a Aogiri. Touka intenta impedir su huida, pero es superada.

Yoshimura y Renji Yomo regresan a Anteiku, habiendo anticipado el secuestro de Kaneki. Se unen al resto del personal para planificar el rescate de Kaneki, evidenciando la creciente importancia del joven ghoul en los eventos que se desarrollan.