Saludos, queridos lectores de reseñas. El integral que nos ofrece la editorial abarca los tres tomos que forman la historia. ¿Y de qué va la historia? Pues a una tribu prehistórica se le apaga el fuego.
Me acerqué a esta obra con la mente pura y limpia de quién no ha visto la película (alguna escena que nos pusieron de ejemplo en el colegio hace muchos años y nada más) ni ha leído la novela. Por cierto, la novela es de 1911. También me acerqué a la obra olvidando mis libros de historia prehistórica.
Y si me permitís la libertad, quisiera daros un consejo para antes de leer esta obra. Estamos ante un tebeo de sensaciones. Tres hombres de hace 80.000 años tienen una forma diferente de ver el mundo. Repetidlo, por favor: 80.000 años atrás. Pongámonos por un minuto (literalmente) en su pellejo. Pensaréis que es una tontería pero… bajad las cortinas de vuestra casa, apagad todas las luces, cerrad las puertas… Y ahora mirad a vuestro alrededor. El mundo ha cambiado. Solamente hay oscuridad. Sabéis que la luz volverá al pulsar un interruptor.

El guión de la obra nos mete de lleno en la búsqueda de estos hombres. Si triunfan, tendrán recompensas. Si fracasan, su tribu morirá. ¿Nos atrapa la historia? Si. Tanto a nivel general como a nivel de los protagonistas. Sabemos que la especie sobrevivió y mantuvo el fuego, pero no sabemos si fue gracias a esta tribu o no. Y aunque es casi seguro que las cosas no fueron así, todo nos parece creíble.
Los autores nos enganchan haciéndonos olvidar ciertas licencias literarias (el tema del lenguaje, por ejemplo. Un tebeo de 168 páginas con onomatopeyas de sonidos guturales posiblemente no lo leería nadie).
El arte de la prehistoria
¿Y el dibujo? El dibujo es precioso. Estamos hace 80.000 años. Lo más humano son unas ramas dando algo de abrigo. Todo lo demás es la Madre Naturaleza.

¿Recordáis lo que os decía antes de estar a oscuras antes de leer esta obra? El contraste entre las escenas diurnas y nocturnas es brutal. Los combates son letales, realistas y sangrientos. Hay combates y luchas (el título original era La guerra del fuego) aunque no hay demasiado gore ni sangre. Tampoco hay concesiones a muertes fuera de plano.
Lo segundo mejor del dibujo son las panorámicas. Y lo mejor de todo, al menos para mi gusto, son los mamuts. Aquí y ahora, los Señores del Mundo. En serio, hay viñetas de mamuts que son para sacarlas en póster. Reconozco que no soy objetivo, siempre me han gustado los elefantes. Y un mamut es como un elefante pero mejor. El dibujo es una pura preciosidad.

La aventura de la supervivencia
La historia (nuestra historia) engancha. No buscas historias históricas :-). Uno podría pensar, al acercarse a una obra de este tipo, lo poco que puede dar de sí una trama en la que los protagonistas son hombres y mujeres semidesnudas, armados con palos y piedras y que cuyo recorrido experimental va poco más allá de qué cazar hoy y cómo defender a su tribu del invasor.
Sin embargo, En busca del fuego nos enseña una vez más que no hacen falta complicadas conspiraciones políticas o thrillers rocambolescos para ofrecer una buena y larga sesión de entretenimiento, de manos de la más pura aventura por sobrevivir. El hilo conductor que sirve a Roudier para mostrarnos este vasto mundo no es otro que el que ya nos anticipa el título del cómic, la búsqueda del fuego, o, más bien, su reconquista.
EN BUSCA DEL FUEGO 1981 PELICULA COMPLETA
En conclusión, un cómic que bien merece un sitio en tu estantería.