Elizabeth Liones, la tercera princesa del Reino de Liones, es una figura central en la narrativa de Nanatsu no Taizai. Su viaje comienza como camarera en el bar de Meliodas, el Sombrero del Sol, uniéndose a él en la búsqueda de los Siete Pecados Capitales. Sin embargo, su destino está intrínsecamente ligado a un amor milenario y a una maldición que la condena a un ciclo de vida y muerte.
Zaneri revela que Elizabeth es la reencarnación de Liz, el amor pasado de Meliodas, fallecida 16 años antes del inicio de la historia. Zeldris, por su parte, confirma que es la actual de muchas reencarnaciones de la Diosa Elizabeth, amante de Meliodas hace 3.000 años. Esta dualidad entre su identidad humana y su esencia divina marca profundamente su existencia.
Apariencia y Evolución Física
Elizabeth es descrita como una joven menuda, frágil y atractiva, con una figura curvilínea y un busto prominente. Su rasgo más distintivo es su largo cabello plateado y un flequillo que solía cubrir su ojo derecho. Tras un ataque de Chandler, su frente quedó herida, y desde entonces luce el peinado de su vida anterior. Sus ojos, originalmente azules, adquirieron un tono anaranjado al recuperar sus recuerdos de vidas pasadas, con el sello trisquel en la pupila, símbolo de su pertenencia al Clan de las Diosas.
Su vestimenta ha variado a lo largo de la serie. Inicialmente, usaba una armadura oxidada considerablemente grande para ella. Al unirse al Boar Hat, adoptó un atuendo de camarera: una blusa corta de cuello alto que dejaba su vientre al descubierto, de color púrpura rosado, y una minifalda azul oscuro. Durante el ataque del Albion en Istar, vistió un traje de sirvienta similar a los del castillo de Liones. En el arco del Festival de Batalla, lució un traje púrpura con armadura plateada de los Druidas. Posteriormente, se le ve con una camisa que expone su espalda, una corbata blanca, una falda corta blanca y una media larga negra en su pierna derecha.

Personalidad y Coraje
Elizabeth es muy cortés, algo tímida, agradecida y afectuosa. A pesar de su apariencia frágil, posee una valentía y coraje notables. Su actitud generosa se manifiesta cuando intenta rescatar a un niño del ataque de Friesia, ganándose el respeto de los Pecados Capitales por su arrojo.
El Ciclo de la Diosa Elizabeth
Elizabeth es la actual reencarnación humana de un miembro del Clan de las Diosas, maldecida por traicionar a su pueblo y unirse a un demonio. Tras la muerte de Liz en la destrucción de Danafor, reencarnó en una bebé salvada por Meliodas. Ambos fueron encontrados por Zaratras y llevados al Reino de Liones, donde Elizabeth fue adoptada por el rey Baltra y su esposa Caroline. De niña, jugaba con Gilthunder, Howzer, Verónica y Margaret, quien le regaló un pendiente con el símbolo real.
Tras el golpe de estado de los Caballeros Sagrados, Elizabeth escapó vestida con una armadura oxidada, emprendiendo un viaje en busca de los Siete Pecados Capitales. Su aparición en el Boar Hat, exhausta y murmurando "los siete pecados capitales", la hizo ganarse el apodo de "la caballera oxidada".

Encuentros y Conflictos Clave
Al enfrentarse a Meliodas, Elizabeth se derrumba y revela ser una mujer. Cuando comienza a explicar su búsqueda, los Caballeros Sagrados la confrontan. Meliodas la rescata, y Twigo, al notar el emblema real, se da cuenta de su identidad. Twigo intenta atacarla, pero Meliodas interviene, revelando su identidad como el Pecado de la Ira del Dragón.
Elizabeth es contratada como camarera en el Boar Hat. Durante su viaje, se enfrenta a Gilthunder, quien la desenlaza y le pide que se vaya, pero ella se niega a abandonar a Meliodas y Diane. Más tarde, se une a Meliodas en su búsqueda de Ban en la prisión de Baste Dungeon.
Un evento crucial ocurre cuando el cielo se oscurece y aparece un anciano, Chandler, el maestro de Meliodas, con la intención de matar a Elizabeth. A pesar de los esfuerzos de los Pecados Capitales por protegerla, Chandler demuestra ser un oponente formidable. Ban interviene para salvarlos. Elizabeth utiliza su poder para sanar a sus aliados, pero la entidad demoníaca se levanta de nuevo con poderes aumentados. Gowther cae, y Elizabeth no puede curarlo.

Mientras los Pecados escapan, Elizabeth sana a Escanor. Nota un miasma denso emanando de Meliodas y decide sacarlo. Chandler los alcanza, y Meliodas despierta, planeando convertirse en el nuevo Rey Demonio. Elizabeth intenta disuadirlo, pero es llevada a Camelot junto a Meliodas y Chandler, donde se encuentran con Zeldris y Estarossa. Elizabeth reconoce a Estarossa como el asesino de Meliodas y siente que lo ha conocido antes.
Poderes de Diosa
Como encarnación humana de una Diosa, Elizabeth posee increíbles poderes curativos. Despertó un inmenso poder tras presenciar la muerte de Hawk, provocando una explosión de energía mortal para los demonios, pero inofensiva para Meliodas. Sus poderes restauran completamente a los heridos, pero no pueden revivir a los muertos.
- Ark (聖櫃, Seiki): Magia por excelencia del Clan de las Diosas que contrarresta la oscuridad con partículas de luz.
- Vigorizar (健やかなれ, Sukoyakanare): Elizabeth levanta su brazo y sana rápidamente a un objetivo.
- Tranquilizar (安らかなれ, Yasurakanare): Elizabeth extiende sus brazos y crea una nube purificadora.
Curiosidades de ELIZABETH LIONES (Nanatsu no Taizai)
El Destino de la Diosa Elizabeth hace 3.000 años
Hace 3.000 años, Elizabeth se reunió con Meliodas, Gloxinia y Drole. Juntos, se dirigieron al Valle de los Fósiles para enfrentarse a un ejército de demonios. Elizabeth confrontó a los demonios menores, convenciéndolos de retirarse. Más tarde, escuchó a Ludociel hablar de su plan para exterminar a los demonios. Cuando un ejército de demonios se acercó, Elizabeth intentó detenerlos hablando con ellos.
Descubrió que miles de demonios habían desaparecido y que su poder mágico era detectable dentro del bosque. Prometió negociar con Ludociel por la libertad de los demonios, pero Derieri exigió la entrega de Meliodas, a lo que Elizabeth se negó. Horrorizada, vio a Ludociel ejecutar su plan, atrapando y matando a los demonios rehenes en un Arca gigante.
En los últimos momentos de la Guerra Santa, Elizabeth y Meliodas lucharon contra el Rey Demonio y la Deidad Suprema. Elizabeth fue asesinada junto a Meliodas. Sin embargo, la Deidad Suprema la maldijo para reencarnar como humana y reencontrarse con Meliodas, a quien también maldijo con la inmortalidad. Cada reencuentro significaba que Elizabeth volvería a enamorarse de Meliodas, pero al recuperar sus poderes y recuerdos, estaría condenada a morir ante sus ojos tres días después.

Como miembro del Clan de las Diosas, Elizabeth poseía cuatro alas que le permitían volar. Su vestimenta consistía en un vestido blanco sin mangas con una corbata morada, exponiendo su espalda.
Despedida y Nueva Dimensión
Mientras nieva en Liones, Elizabeth se prepara para su mudanza, conversando con Elaine. Se siente triste al preocuparse por sus amigos y los Pecados, pero Elaine la consuela. En el Boar Hat, los Siete Pecados Capitales discuten la decisión de Meliodas de irse a la dimensión de los demonios. Concluyen que no pueden disuadirla de acompañarlo, a pesar de ser humana, ya que sus poderes de diosa le permitirían sobrevivir.
Meliodas se culpa por las fatalidades de la guerra y cree merecer estar en el infierno. Al día siguiente, los Pecados, la familia real de Liones y sus aliados se reúnen para evitar que civiles caigan accidentalmente por el portal. Hawk se niega a ir con Meliodas, decidiendo ir al purgatorio para construir una lápida para su hermano.
