El cómic es una forma de comunicación que aúna textos e imágenes ordenadas en una secuencia temporal. La historieta (o cómic) es una forma de expresión artística que consiste en una serie de dibujos, complementados o no de texto, que leídos en secuencia componen un relato. Los cómics, desde su masificación durante el siglo XX, se han convertido en uno de los productos culturales más consumidos y valorados en la industria editorial. Al ofrecer una gran diversidad de temáticas, estilos de dibujo y otras características, son opciones muy atractivas para el entretenimiento; incluso, actualmente, se toman como punto de partida para adaptaciones cinematográficas.
En su forma moderna, el cómic surge durante el siglo XIX; no obstante, no es hasta el siglo XX que se populariza y se consolida como medio de comunicación y entretenimiento. La historieta es una forma de expresión bastante difundida en la historia de la humanidad. Su origen se remonta a formas pictóricas de representación narrativa, como la presente en los jeroglíficos egipcios. En la Antigüedad, las caricaturas de humor político ridiculizaban a los poderosos o a los gobernantes, por lo que a menudo eran anónimas y prácticamente ilegales. Con la invención de la imprenta en 1440, estas obras se masificaron. Sin embargo, se considera que recién en 1896 apareció la primera historieta.
¿Qué es una Tira Cómica?
Una definición generalmente aceptada de qué es una tira cómica sería esta: se trata de una estructura narrativa formada por una secuencia de escenas dibujadas en las que pueden integrarse elementos escritos. Sea como sea, esta estructura narrativa mixta hace mucho que vive entre nosotros y forma parte ya de hábitos tan sagrados como levantarse un domingo y leer la tira del periódico.
El cómic es imagen secuencial. Cada escena ocurre después de la anterior. Para dejar claro qué elementos pertenecen a una escena o a otra, los autores utilizan unos marcos llamados viñetas. A veces, las tiras cómicas se centran en torno a un personaje, contando pequeñas historias que muestran cómo actúa y reacciona ante distintas situaciones que lo ponen a prueba. Otras veces, las tiras cómicas tratan sobre un tema en particular, y los personajes varían de tira en tira.
El primer cuadro se utiliza para presentar la situación (introducción). El segundo y tercer cuadro cuentan cuál es y cómo se desarrolla la situación (nudo). El cuarto cuadro narra la reacción o consecuencia de lo sucedido en los cuadros anteriores (desenlace). A veces, las tiras cómicas se centran en torno a un personaje, contando pequeñas historias que muestran cómo actúa y reacciona ante distintas situaciones que lo ponen a prueba.

Características de un Cómic
Un cómic se caracteriza por la combinación de imágenes y palabras para narrar una historia. Está compuesto por viñetas, diferentes tipos de planos, personajes y la representación de acciones y diálogos. Asimismo, los cómics recurren a una amplia variedad de técnicas visuales, narrativas y gráficas para indicar movimiento, temporalidad y dinámicas corporales.
La historieta se compone de una secuencia de viñetas o imágenes que pueden o no estar acompañadas de texto, o de íconos y otros signos típicos del lenguaje-cómic, como las líneas de movimiento o los globos de texto. Secuencialidad: La historieta se compone de una secuencia de viñetas o imágenes que pueden o no estar acompañadas de texto, o de íconos y otros signos típicos del lenguaje-cómic, como las líneas de movimiento o los globos de texto.
Elementos de un Cómic
Para crear un cómic hemos de tener en cuenta los elementos que lo componen. Algunos elementos están relacionados con la imagen: VIÑETA, ENCUADRE, PLANOS, ÁNGULOS, METÁFORAS VISUALES, LINEAS CINÉTICAS. Otros elementos relacionados con el texto: CARTELA, CARTUCHO, BOCADILLO o GLOBO.
Viñeta
Se trata de la unidad básica del cómic. Cada viñeta contiene una porción de la acción o de la narrativa y su secuencia forma el hilo de la historia. Las viñetas son los recuadros en los que tiene lugar la acción (y la ilustración) de la historia, y que sirven para separarla del resto del contenido de la página.

Plano
El plano se refiere a la distancia y ángulo en los que se presenta la acción dentro de una viñeta. La cantidad de espacio que se dibuja en una viñeta determina su encuadre. Puede ser un detalle microscópico o un paisaje, un grupo de personajes o una cara.

Angulación
La angulación se refiere al ángulo desde el cual se ve la acción en la viñeta. Existen diversas angulaciones, desde la normal o media, la picada (desde arriba), la contrapicada (desde abajo), entre otros.

Globos (o Bocadillos)
Los globos o bocadillos contienen el diálogo de los personajes y sus pensamientos. Estos pueden tener diferentes formas y estilos, dependiendo del tono, la emoción y el volumen de lo que se está comunicando. Los globos de texto son los elementos que engloban los diálogos de los personajes y señalar quién dice qué. También se los conoce como fumetti o bocadillos.

Onomatopeyas
Las onomatopeyas son palabras que imitan los sonidos de la vida real. En un cómic, estas pueden ser sonidos de acciones, como un golpe o una explosión (por ejemplo, "Boom!"), o incluso sonidos ambientales, como el canto de un pájaro. Las onomatopeyas indican un ruido o sonido.

Recursos Simbólicos
Los recursos simbólicos en un cómic son signos y símbolos que representan ideas o conceptos. Estos pueden ser emociones, pensamientos, efectos de sonido o cualquier otro elemento que el creador desee transmitir (por ejemplo, "zzzzzz" para el sueño). El uso de "?" como recurso simbólico para expresar duda.
Elementos Temporales y Espaciales
Los elementos temporales y espaciales son fundamentales para la estructura de un cómic. La temporalidad puede ser indicada por la cantidad de acción en una viñeta, el uso de líneas de movimiento, la disposición de las viñetas, entre otros recursos. El espacio, por otro lado, se refiere al lugar donde se desarrolla la acción.

Creando tu Propia Tira Cómica
Si tu mente deambula a menudo entre escenarios ficticios, frases ocurrentes y personajes en busca de aventuras, no te pierdas este post. Te contamos todo lo que necesitas saber sobre las tiras cómicas o tiras de prensa, desde qué son a cómo puedes crear la tuya propia. ¿Ya tienes lápiz y libreta a mano? ¡Empezamos!
Paso 1: Conceptualización
Es la hora de poner en marcha los jugos creativos. Puede que ya tengas una idea clara de lo que quieres contar pero seguir estos pasos previos te va a ayudar a plasmarlos sobre el papel de la forma más adecuada. Empieza por los básicos. Toda historia, ya sea escrita o dibujada, necesita desarollarse en un lugar concreto, tener unos personajes, un conflicto que guíe la acción de los personajes y un tono característico. Depende de ti que quieras ir a por tiras cómicas graciosas, viñetas más reflexivas o crear un cómic oscuro. Lo más importante es que elijas lo que elijas mantengas el tono durante toda la publicación -desde los diálogos hasta la parte visual- para mantener la coherencia. Escribe sobre lo que conoces. Es un truco conocido entre escritores y es porque funciona: escribe sobre algo que te sea familiar, algo de lo que conozcas todos los detalles y en lo que te puedas considerar una persona experta. No hace falta que sea sobre física cuántica, claro, puede ser algo que has tenido a tu alrededor mientras crecías y que ha condicionado tu vida. Tú tienes la experiencia, los matices, los granitos de arena que conforman esa realidad y que harán que cualquier persona que haya vivido una situación similar pueda sentirse reflejada en tu historia.
Paso 2: Creación del Guion y Boceto
Como se suele decir, a nadar se aprende nadando y para aprender a crear tus tiras cómicas vas a tener que ponerte manos a la obra. Escribe un guión. Cuántos detalles y qué extensión puedas darle a tu guión vendrá dado por el formato de cómic que elijas. Si apuestas por el fotograma, como mucho podrás hacer dos líneas de guión; si eliges el formato cómic, habrá mucho más texto que desarrollar. Es tu oportunidad de probar las cosas, ver cómo quedan sobre papel, qué funciona, qué no, cómo puedes ajustar los elementos para que todo fluya mejor. Puede que te dé algo de pereza y pienses que mejor vas directamente a por el producto final pero… vas a agradecer haber hecho un borrador cuando estés puliendo los detalles de esa viñeta tan compleja de dibujar y de repente te des cuenta de que las líneas de diálogo que has puesto hace dos viñetas no tienen sentido como están. Vas a querer poder tachar libremente sin tener que llorar por los dibujos que te toca repetir. Por eso el borrador va a ser tu mejor amigo. Dibuja las viñetas. Olvídate por ahora de tamaños o detalles, ya habrá momento para ser precisos. Céntrate en crear una miniatura de tu guión gráfico a la vez que escribes los diálogos, de forma que puedas ver cómo fluye todo. Cosas en las que debes fijarte: cómo ubicas tus personajes en la viñeta, dónde se desarrolla la acción o cómo encajan juntos diálogo y dibujo. Asegúrate de que el diseño de tu tira tiene sentido. Lo más importante es que la vista de los lectores fluya de forma natural a través de la historia. Si el orden o el tamaño que has dado a tus viñetas no encaja con el sentido de lectura de la historia, es hora de hacer los ajustes necesarios. Experimenta con el texto. La parte textual de tu cómic puede tener muchos más usos que el diálogo. Por ejemplo: burbujas de pensamiento para reflejar lo que piensan los personajes, cuadros de narración para que una voz en off prepare o describa una escena o aspecto de la historia, onomatopeyas para representar efectos sonoros, exclamaciones fuera de bocadillo para añadir más impacto. Hora de sacar las tijeras. En el cine existe la regla de que toda escena que se incluya en la película debe aportar algo. Y ocurre lo mismo en el cómic. Por mucho que le tengas cariño a esa viñeta que te ha llevado rato dibujar, no es excusa suficiente para mantenerla en tu tira si no aporta algo y hace avanzar la acción. Juega con la estructura. Hay muchos ejemplos de cómics de éxito que no siguen las estructuras convencionales. Así que no te sientas especialmente encorsetado por lo que debería ser y lánzate a experimentar con tu estructura.
Cómo hacer una TIRA COMICA tips y consejos para que la hagas muy fácil
Paso 3: Dibujo y Entintado
Crea las viñetas. Ayúdate de una regla para que tus viñetas queden bien rectas. Si tienes pensado añadir también viñetas en ángulos extraños o que no encajan con la cuadrícula general, hazlas en hojas aparte y luego podrás juntar todas tus viñetas. Ten en cuenta la hora de la lectura cuando asignes a tus viñetas uno u otro tamaño: tienen que ser fácilmente legibles de una sola vez, sin que el lector tenga que pasar páginas o mover el cursor en caso de que vayas a por un medio digital. Empieza a añadir contenido. Primero haz tus líneas en lápiz, para poder borrar y ajustar según necesites, hasta que tengas el contorno final que irá en tinta. Hora de entintar. Es la hora de la verdad, es el momento de pasar a tinta tus líneas de lápiz. En esta fase aplica eso de despacito y con buena letra: es mejor dedicar un poco más de tiempo y asegurarte de que tus líneas quedan pulidas. También será el momento de escribir tus diálogos si los vas a escribir a mano, revisando siempre dos veces antes de escribir nada. Además ten en cuenta que entre el borrador y la versión final muchos detallescambian, así que querrás asegurarte de que el diálogo que escribes en tu tira es el que tiene más sentido con las viñetas y acciones que tienes dibujadas en tu versión final.
Paso 4: Color (Opcional) y Digitalización
Hora para el color. Este paso es opcional, ya que hay muchos cómics de éxito que han sido impresos en blanco y negro, así que es una elección totalmente personal. Pero si optas por llenar tus viñetas de color, ahora es el momento. Tienes dos opciones: hacerlo manualmente, pintando las hojas de papel que has escaneado y luego impreso. Hay margen para el error sin que sea algo crítico, ya que siempre puedes volver a imprimir y empezar otra vez a pintar esa viñeta que no te ha gustado como quedaba. La otra opción es hacerlo de forma digital, con programas como Photoshop o Illustrator. Es quizás la opción más elegida en los últimos tiempos porque hace que el proceso sea mucho menos tedioso y ofrece la opción de deshacer cualquier paso que no te convenza, aunque también tiene una curva de aprendizaje. Todo depende de cómo te sientas más cómodo, y que hay artistas de cómic y manga de éxito que usan tanto medios artesanales como digitales. Algunos trucos: no te centres solo en lo bien que quedan los colores dentro una viñeta, amplía el foco y mira cómo funcionan en conjunto, ya que es lo que va a ver el lector. También es importante que elijas una paleta de colores que vaya con el tono de tu historia, por ejemplo si explicas una trama oscura y opresiva quizás no es lo mejor coger los colores más brillantes de la paleta. Escanea. Cuando hayas terminado de entintar, ya tienes tu versión final y puedes escanearla para tener la tira a buen recaudo. Sobre esta versión podrás probar varias técnicas de coloreado sin preocuparte demasiado por equivocarte o podrás añadir tus diálogos si no los habías añadido manualmente en la fase anterior. Crea tu propia fuente. Es una forma de destacarte de otros cómics del mercado y de reflejar un punto de vista más personal en tus viñetas cómicas. Hay muchos programas de creación de fuentes online con los que puedes hacer tu propia escritura y convertirla en una nueva fuente que puedas usar en tu cómic. Como con todo lo relativo a tu historia, que la fuente se adapte al tono del cómic y complemente lo que ya tienes. Por supuesto también puedes usar cualquiera de las fuentes preexistentes en el mercado, si sigue esta tónica. La coherencia es la clave.
Ejemplos de Tiras Cómicas Famosas
Algunos ejemplos de esos personajes de los que no nos cansamos nunca son los protagonistas de nuestras tiras clásicas, recomendaciones lectoras que no te puedes perder si te apetece pasar un buen rato. Charles M. Schulz es el creador de la tira cómica del perro Snoopy, originalmente Peanuts, y su dueño Carlitos. Sus aventuras suelen ser domésticas -menos cuando Snoopy se calza su casco de aviador y nos lleva a bordo de su caseta- y, sin embargo, nos han hecho vivir un montón de emociones. Esta tira clásica es tan épica que Snoopy se ha convertido en la mascota de la NASA, nada menos, y sus andanzas se han publicado en 2.600 periódicos y en 40 idiomas.
Este gato naranja, su compañero de piso Oddie y su dueño Jon son también unos de los más célebres habitantes de las tiras cómicas. Su creador fue Jim Davis y actualmente es, junto a Snoopy, la tira cómica con mayor importancia e influencia del siglo XX. ¿Nada mal para un gato eternamente cansado que solo tiene energía para facturar al perro Odie por paquetería, no? Las tiras cómicas de Garfield están cargadas de ingenio y su éxito es tal que dieron el salto del papel para entretenernos también en formato película y dibujos animados.

Esperamos que todos estos pasos te acerquen al apasionante mundo del cómic y te permitan experimentar un montón con tu creatividad. Y a ti, ¿qué cómic es el que te enganchó a esta forma de arte? Nos encantará leer tus historias en comentarios.