En el universo de Tokyo Ghoul, la pregunta sobre a qué huele Ken Kaneki ha sido un enigma recurrente, alimentado por las interacciones entre ghouls y humanos. Esta curiosidad, a menudo expresada en conversaciones casuales, se adentra en la naturaleza misma de los ghouls y su percepción sensorial.

Karao Saeki, también conocido como "Torso", es un ghoul que se destaca por su macabra afición a desmembrar y decapitar a sus víctimas, conservando únicamente el torso. Afiliado al Árbol Aogiri, su personalidad retorcida se manifiesta en actos de violencia extrema, llegando a acunar cadáveres sin cabeza mientras habla de su "Amante". Su habitación, un reflejo de su estado mental, está repleta de cuchillos, tijeras y fotografías polaroid. A pesar de su crueldad, Torso muestra ser bastante descuidado y propenso a asustarse fácilmente, especialmente cuando es perseguido por el CCG y la policía. En contraste, sus interacciones con Ayato y Hinami revelan una faceta más dócil y educada. Tras su primer encuentro, Saeki desarrolla una obsesión por Mutsuki, fantaseando con él y experimentando soledad y frustración. Esta obsesión lo lleva a reaccionar de manera extrema, como su pánico al ver a Mutsuki en la subasta y su brutal ataque a Kanae. Su comportamiento roza lo psicótico, evidenciado por su extraña alegría al ser apuñalado repetidamente por Mutsuki, interpretando los cuchillos como una conexión entre ellos.
Las grabaciones que Saeki recopilaba en su taxi eran recogidas por Hinami, con quien compartía una relación cómoda a pesar de su brutalidad hacia las mujeres. Hinami incluso le ofrecía consejos sobre el olor en su vehículo. Ayato fue quien rescató a Saeki del CCG y lo reclutó oficialmente para Aogiri. Inicialmente temeroso de Ayato, Saeki pronto se tranquilizó y su actitud cambió drásticamente. Nishiki Nishio, por su parte, persigue a Torso por temor a que una de sus víctimas sea su novia, Kimi Nishino, debido a una herida que Nishiki le infligió en el pasado.
El kagune de Saeki es de tipo Rinkaku, manifestándose en múltiples tentáculos que le permiten atacar a distancia. Una de sus peculiaridades es su predilección por la marca de cámaras instantáneas "Inmortal", una marca extranjera difícil de conseguir. En el juego Tokyo Ghoul Trump, aparece como el "Dos de Corazones".
El origen de la pregunta y la llegada de Gojo a Tokyo
La pregunta sobre el olor de Kaneki surge de una reflexión personal: "¿A qué olerá un Kaneki? Es que parece tener un olor agradable para todos los ghouls... Al parecer huele a humano macho y Ghoul hembra... pero ¿a qué huelen ellos?". Esta duda se intensifica al ver Tokyo Ghoul y proponer la idea de un perfume con olor a Kaneki que se vendería rápidamente.
La narrativa da un giro inesperado con la llegada de Satoru Gojo, un poderoso hechicero del mundo de Jujutsu Kaisen, a Tokyo. Gojo atraviesa un velo dimensional y se encuentra en una calle estrecha y húmeda, iluminada por luces de neón parpadeantes. La ciudad le resulta extraña, con una energía palpable de "hambre" en lugar de maldiciones. A pesar de la presencia de seres que no son del todo humanos, Gojo decide observar antes de intervenir, intrigado por este nuevo mundo y sus habitantes.

Mientras explora la ciudad desde una azotea, Gojo escucha un grito ahogado y, aunque su instinto es teletransportarse, se detiene al no conocer las reglas de este mundo. Siguiendo los gritos, encuentra un callejón manchado de sangre y un ghoul devorando un cuerpo humano. Al observar con sus Seis Ojos, Gojo identifica al ghoul como una criatura biológica que sufre de una hambruna extrema. El ghoul, incapaz de sentir la presencia de Gojo, escapa, dejando al hechicero fascinado por la existencia de estas criaturas.
Durante los días siguientes, Gojo se mantiene al margen, observando los ataques, las interacciones entre ghouls y el CCG, e incluso el consumo de café por parte de los ghouls de aspecto tranquilo. Se da cuenta de la crueldad del mundo, pero también de su fascinación. Una noche, una extraña presencia híbrida, ni ghoul ni humano, lo golpea, pero Gojo decide ignorarla por el momento, sintiendo que aún no es el momento de conocer a Kaneki.
La trágica vida de Ken Kaneki: Orígenes y transformación
La vida de Ken Kaneki estuvo marcada por la tragedia desde su infancia. Perdió a su padre a los cuatro años, apenas recordando su rostro, pero se sentía reconfortado por los libros que su padre leía, imaginando conversaciones con él. Su madre luchaba por mantenerlos, bajo la presión de su tía, lo que la llevó a la muerte por exceso de trabajo cuando Kaneki tenía diez años. A pesar del abuso físico y emocional que sufría por parte de su madre, Kaneki reprimió estos recuerdos, convenciéndose de que ella lo trataba con amabilidad. La vida con su tía tampoco fue mejor, con comparaciones constantes con su primo y sentimientos de inferioridad.
En la escuela primaria, Kaneki no tenía amigos hasta que Hideyoshi Nagachika (Hide) se acercó a él, probablemente notando sus dificultades. Desde entonces, se convirtieron en mejores amigos. En el primer capítulo, mientras escuchaban noticias sobre ataques de ghouls en el Distrito 20, Hide le preguntó a Kaneki si Touka era la chica que le gustaba, pero Kaneki negó, refiriéndose a Rize. Tras la cita con Rize, Kaneki fue atacado por ella en un callejón. Herido por su kagune, fue salvado cuando unas vigas cayeron sobre Rize, aparentemente matándola. Para salvar la vida de Kaneki, el Dr. Kanou le trasplantó los órganos de Rize, convirtiéndolo en un mitad ghoul, mitad humano.

Tras la cirugía, Kaneki luchó por ocultar su naturaleza ghoul. La comida normal le resultaba desagradable, y su hambre se volvió insoportable. Descubrió que los ghouls también eran incapaces de comer alimentos normales. Aterrado al ver a Touka, una camarera de Anteiku, matar a un hombre, huyó, dándose cuenta de que apenas podía controlarse. Intentó deshacerse de los órganos trasplantados sin éxito. Desesperado, recurrió a Touka en busca de ayuda. En su búsqueda de algo que pudiera comer, se encontró con Nishiki Nishio atacando a un humano, y fue obligado por Touka a comer carne humana para sobrevivir. A partir de entonces, Kaneki se aferró a la idea de que mientras tuviera a Hide, estaría bien, incluso si no encajaba completamente en el mundo humano ni en el ghoul.
El encuentro con Nishiki y la aceptación de su naturaleza
Al día siguiente, Kaneki regresó a la universidad y acompañó a Hide a casa de su "senpai". Allí, se encontró con Nishiki Nishio, el mismo ghoul que había atacado a un humano la noche anterior. La atmósfera se volvió densa y peligrosa, y aunque Hide intentó interceder, Nishiki atacó a ambos. Kaneki, desesperado por proteger a Hide, liberó su kagune y venció a Nishiki. Sin embargo, la lucha lo dejó consumido por el hambre, tentado por Rize a devorar a Hide.
Posteriormente, Tsukiyama, atraído por el olor de Kaneki, se acercó a él en la universidad. Tras una serie de encuentros, Kaneki descubrió que Tsukiyama estaba obsesionado con su aroma y lo había tendido una trampa. Durante el enfrentamiento, el único kakugan de Kaneki se activó, revelando su naturaleza de un solo ojo. Tsukiyama, al darse cuenta de que Kaneki era un plato aún más raro, decidió no compartirlo y lo reemplazó con otro luchador. Después de esto, Kaneki se encontró con Yomo y Yoshimura, quienes lo visitaron y le hablaron de ghouls que habían perdido sus emociones. Touka lo contactó, pidiéndole ayuda para Kimi Nishino, cuya pareja, Nishiki, había empeorado. Kaneki accedió a ayudarla, pero Tsukiyama secuestró a Kimi para atraer a Kaneki.

Kaneki y Nishiki unieron fuerzas para rescatar a Kimi, pero no eran rivales para Tsukiyama. Incluso con la intervención de Touka, estaban en desventaja. Kazuichi Banjou y sus seguidores llegaron a Anteiku buscando a Rize, y Banjou, al reconocer el olor de Rize en Kaneki, lo atacó, creyendo que era su novio. Kaneki mintió para escapar, diciéndole a Banjou que Rize había sido trasladada. Más tarde, Kaneki fue llevado ante Tatara, quien le permitió a Ayato hacer lo que quisiera con él. Tatara le atravesó el abdomen, descubriendo su único kakugan.
Después de esto, Banjou propuso escapar juntos. Durante su intento de fuga, se encontraron con la resistencia del grupo de Banjou, quienes también habían sido sometidos por Aogiri. Yamori y Nico se unieron a ellos, tendiéndoles una emboscada. Yamori, impresionado por el potencial de Kaneki y la posesión de órganos de Rize, le propuso colaborar a cambio de pasar por alto su traición.
La tortura de Yamori y la metamorfosis de Kaneki
Diez días antes de la incursión del CCG, Yamori llevó a Kaneki a su "sala de juegos", donde torturaba a un subalterno por cometer un error. Yamori le explicó el uso de supresores RC y le inyectó la droga en el ojo izquierdo, debilitando a Kaneki y permitiéndole torturarlo por placer. Los días de tormento afectaron gravemente su estado físico y mental. Yamori reveló que el Dr. Kanou sabía de su condición de medio-ghoul y que el kakuhou de Rize era "especial".
La tortura hizo que el cabello de Kaneki se volviera blanco, y comenzó a cuestionar el destino de sus amigos. En un estado de desesperación, alucinó con Rize y recordó su trágico pasado. Rize y su madre lo llamaron débil, pero Yamori apareció con Kei y Kouto. Enfurecido porque Yamori no cumplió su parte del trato, Kaneki se enfrentó a un ultimátum: "¿Quién de los dos sobra?". Incapaz de complacer a Yamori, Kaneki se negó, mientras Nico protestaba contra la violencia.

La tortura transformó a Kaneki. Su cabello se volvió blanco, su piel pálida y sus uñas negras. Adoptó un traje negro ceñido al cuerpo para intimidar y luchar. Empezó a aceptar su lado ghoul, dejando de ser el chico amable para convertirse en una fuerza implacable. Su nueva ideología se basaba en la supervivencia del más fuerte, heredada de Yamori. La tortura lo llevó a comerse el kakuhou de Yamori para volverse más fuerte y a romperle 103 huesos a Ayato sin piedad. A pesar de su brutalidad hacia los enemigos, Kaneki aún podía mostrar gentileza hacia sus seres queridos, pero su inestabilidad mental lo llevaba a alucinar con Rize y Yamori, luchando contra la tentación de comer humanos.
Tras la incursión al laboratorio de Kanou y el ataque a Banjou, Kaneki comenzó a regresar a su antigua personalidad, buscando recuperar su lado humano e inseguro del camino que había tomado. Como Haise Sasaki, demostró ser un investigador ghoul cooperativo, leal y dedicado, pero rechazaba su lado ghoul. Tras ser rescatado por Hinami, su perspectiva cambió, aceptando su naturaleza ghoul para proteger a sus amigos.
El legado de Kaneki y la pregunta persistente
La historia de Ken Kaneki es una de las más trágicas en Tokyo Ghoul. Su gusto por la lectura como refugio, su timidez y su tendencia a confiar demasiado en los extraños lo ponían en riesgo. La tortura infligida por Yamori lo marcó profundamente, llevándolo a un cambio radical en su personalidad y en su apariencia física, incluyendo el blanqueamiento de su cabello.
En Tokyo Ghoul: Re, Kaneki, con amnesia, se hace llamar Haise Sasaki, un investigador ghoul de primera clase. A pesar de su nueva identidad, busca conocer su pasado, sabiendo que no será agradable. La CCG lo mantiene vigilado, listo para eliminarlo si pierde el control o recuerda algo.
Al final de Tokyo Ghoul: Re, Kaneki establece una relación con Touka Kirishima, con quien tiene una hija. Su viaje, desde un estudiante universitario tímido hasta un poderoso ghoul, marcado por la pérdida, la tortura y la aceptación de su propia naturaleza, lo convierte en una figura central y compleja en el universo de Tokyo Ghoul.

La pregunta sobre el olor a Kaneki, aunque inicialmente trivial, se entrelaza con la exploración de la identidad, la transformación y la dualidad entre lo humano y lo ghoul. La respuesta, si es que existe, reside en la compleja amalgama de experiencias que definen a Ken Kaneki, un personaje cuya esencia trasciende la simple biología y se adentra en el terreno de la psique y la supervivencia.