Desde su primera aparición en Dragon Ball Z, Vegeta se ha caracterizado por su orgullo, su deseo de ser el más fuerte y su devoción a las batallas. Sin embargo, con el paso de los años y el desarrollo de su personaje, una faceta mucho más profunda ha emergido: su amor incondicional por Bulma.
Cuando se piensa en batallas épicas dentro del universo de Dragon Ball, lo más probable es que nombres como Goku, Vegeta o Gohan vengan a la mente. Después de todo, la serie gira en gran parte en torno a la fuerza bruta y las transformaciones espectaculares.
Pero no hay que olvidar a uno de los personajes más longevos e importantes: Bulma. Aunque su rol ha sido más intelectual y tecnológico, eso no significa que haya estado siempre fuera del combate. De hecho, Bulma ha protagonizado algunas peleas memorables, extrañas o simplemente curiosas a lo largo de la franquicia.
Desde su accidentado primer encuentro con Goku hasta un enfrentamiento (sí, lo leíste bien) con el mismísimo Beerus, Bulma ha tenido sus momentos de acción. A veces con armas, otras bajo posesión maligna, y en más de una ocasión, simplemente por valentía o indignación. No es una guerrera, pero sí ha sabido defenderse cuando la situación lo ameritaba.
En recien estrenado capítulo 19, Vegeta se encuentra librando una feroz batalla contra el Rey Gomah. Tras recuperar su forma adulta gracias al deseo de Glorio, el Príncipe de los Saiyajin alcanza la transformación de SSJ 3, demostrando una vez más su impresionante poder y determinación.
A medida que la batalla avanza, Vegeta se da cuenta de que no puede mantener la transformación por mucho más tiempo. Su resistencia está al límite y parece que la derrota es inminente. Es en este momento cuando Bulma, quien ha sido testigo de la lucha, interviene con una amenaza que sorprende a todos: "Si no dejas de luchar ahora mismo, no volveremos a tomar un baño juntos".
La reacción de Vegeta es instantánea. Este momento, que puede parecer un simple guiño cómico, es en realidad una confirmación del profundo amor que Vegeta siente por Bulma.
En Dragon Ball Super, por ejemplo, su furia se desata cuando Bills golpea a Bulma, un instante que lo lleva a desafiar al mismísimo Dios de la Destrucción. Estos momentos no hacen más que reafirmar que Vegeta no es solo un guerrero obsesionado con superar a Goku, sino también un hombre profundamente enamorado de su familia.

De un balazo a Goku hasta el bofetón a Beerus
La primera “pelea” de Bulma es, paradójicamente, también el primer encuentro entre ella y Goku. En el episodio 1 de Dragon Ball, luego de atropellarlo accidentalmente, le dispara sin dudar. Goku, inmune a las balas, no reacciona con violencia, y así nace una amistad legendaria. Pero ese primer intercambio es una escena que, técnicamente, se puede contar como combate.
Años más tarde, en Dragon Ball Z: Battle of Gods, Bulma se enfrentaría (de forma impulsiva) al mismísimo Dios de la Destrucción, Beerus. ¿La razón? Le arruinó su fiesta. ¿La reacción de Bulma? Un tremendo bofetón. ¿La respuesta de Beerus? Otro bofetón que la dejó inconsciente. Sin embargo, este gesto desató una reacción furiosa en Vegeta, que por primera vez logró hacer sangrar a Beerus. Sin duda, una de las peleas más icónicas e inesperadas de Bulma.

Una genio con más acción de lo que recordabas
Bulma también tuvo momentos de tensión con el Capitán Ginyu (cuando él toma su cuerpo), se enfrentó a una criatura marina gigante en Namek, y hasta fue poseída por la niebla maligna de Garlic Jr., atacando a sus propios amigos.

Incluso en Dragon Ball GT, bajo el control del parásito Baby, ayudó a crear la tecnología que haría más fuerte a Baby Vegeta, siendo clave en la trama aunque no luchara físicamente.

Vegeta y Bulma - pelea marital
En resumen: Bulma no necesitó ser una guerrera para entrar en acción. Aunque sus peleas no fueron con kamehamehas ni super saiyajines, su coraje y participación en momentos clave demuestran por qué es uno de los pilares del universo Dragon Ball.