El pasado 4 de abril se supo que Domestic Girlfriend, obra de la mangaka Kei Sasuga, llegaría a su fin con su vigesimoctavo volumen el 17 de agosto. Desde que la descubrí tras acabar de ver su adaptación animada la inmersión ha sido total. Jamás me había sentido tan atrapado por un manga con un look tan costumbrista.
Es posible que la mayoría de los lectores que estáis leyendo este artículo ni siquiera conozcáis esta obra, a pesar de poder leerse de forma legal a través de Crunchyroll. Bajo el título original de Domestic na Kanojo, esta obra tan particular comenzó a publicarse en la revista Weekly Shōnen Magazine de Kodansha en junio de 2014. A día de hoy es el quinto manga más longevo que publica la Magazine, por detrás de Days, Seitokai Yakuindomo, Ahiru no Sora y Hajime no Hippo.
La propia editorial japonesa la llevó a Estados Unidos en 2017, a través de publicación digital simultánea, y también está licenciada en físico tanto en Francia como en Italia.
Domestic Girlfriend es la historia de Natsuo Fujii, un adolescente que sueña con ser escritor algún día. Tiene un amor platónico, su profesora Hina, pero por desgracia esta le trata como un niño. Él se siente desilusionado por este trato, pero en una fiesta de karaoke conoce a la misteriosa Rui Tachibana, una chica que directamente le pide acostarse con él, para saber qué se siente. Natsuo, tras meditarlo brevemente, acepta la propuesta y mantiene relaciones con Rui. Pero es al cabo de pocos días que su vida da un giro radical: su padre, viudo, le anuncia que se volverá a casar, y cuando le presenta a su nueva mujer esta tiene dos hijas con las que vivirán todos juntos: Hina y Rui. ¿Os suena de algo?

También cabe recordar que la serie cuenta con una adaptación animada de 12 episodios que se estrenó el año pasado y a cargo del estudio Diomedéa. Esta también puede disfrutarse en la misma plataforma con subtítulos en español.
La obra cuenta hasta ahora con 26 tomos publicados en Japón, a la espera de los serán los dos últimos, en mayo y agosto respectivamente.
El dilema del lector: ¿Team Rui o Team Hina?
Uno de los primeros debates que surgen al empezar a leer la serie, y que se mantienen prácticamente hasta el momento actual, es el inevitable posicionamiento que se toma como lector hacia una de las dos protagonistas. Cualquier fan de la serie será o del #teamRui o del #teamHina. Lógicamente y para darle más jugo a la serie, nuestras protagonistas son muy diferentes: a su diferencia de caracteres se une también la diferencia de edad. Rui tiene la misma edad que Natsuo, pero Hina es unos cuantos años mayor. Sin embargo lo mejor de todo es que con el transcurso de la trama (y veintitantos tomos dan para mucho) nuestra “afiliación” puede ir fluctuando, y esto es francamente divertido.
Esto quiere decir que la historia, dentro del culebrón, tiene mucha vida, y constantemente nos preguntamos en qué nuevos enredos turbios se meterán sus protagonistas.

Personajes y complejidad psicológica: El alma de la obra
Uno de los elementos esenciales de Domestic Girlfriend son sus personajes. Pero si se debe destacar un aspecto en concreto, es su cantidad. Más allá del trío protagonista, la obra tiene un increíble fondo de armario en cuanto a personajes secundarios, que no solo aportan nuevos arcos para alimentar a los lectores, sino también suponen obstáculos que Natsuo, Hina y Rui deben superar. Compañeros de piso, nuevos estudiantes o trabajadores, sean quienes sean los protagonistas interactuarán de una forma u otra con ellos.
Es uno de los mejores valores de Domestic en cuanto a aspectos técnicos, pero hay otro que todavía se supera aún más: la complejidad psicológica de los protagonistas. Lo que al principio parecen decisiones sin importancia, más adelante se convierten en cambios esenciales que les marcarán de por vida. Estos cambios hacen que evolucionen, maduren y que tomen distintos caminos. Son personas que descubren la vida poco a poco. Aprenden, cometen errores, prueban escenarios y repiten el proceso de diferentes formas. Cada decisión, desde la más ínfima hasta la más trascendental, se vive muy de cerca, del mismo modo que sus consecuencias, sean positivas o negativas.
Un melodrama que atrapa: Estructura y temáticas
Leer Domestic Girlfriend se parece mucho a ver una telenovela. Los temas esenciales están ahí: el amor prohibido, los enredos, los malentendidos y las complicaciones amorosas. También sigue una estructura similar en cuanto a escalada de tensión. Tras el susto inicial para Natsuo, su vida se va adaptando poco a poco hasta que aparece un repentino in crescendo. Es ahí donde uno se da cuenta del cuidado que le ha puesto Kei Sasuga a los elementos de la historia.
Del mismo modo, hay que destacar las múltiples temáticas que se llegan a tratar en Domestic Girfriend, aunque la mayoría de ellas son relaciones con los altibajos de la vida adulta. Esto se nota especialmente al superar los primeros arcos (los que cubrió el anime en parte, aunque se suprimieron unos cuántos), ya que los personajes se encuentran en un punto complicado de su vida. Es sorprendente ver la evolución como lector, ya que se pasa de un triángulo amoroso e incestuoso a una estructura compleja, llena de personajes, tramas e incluso géneros que no creeríamos ver en un título como este. Es un giro a lo oscuro que genera tensión tanto en los protagonistas como en el lector, que lentamente queda atrapado y continúa leyendo.
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Erotismo y dibujo: La sensualidad en cada viñeta
Una de las grandes señas de identidad de la serie es el erotismo del que hace gala. Acostumbrados a multitud de obras en las que los protagonistas pueden tardar tomos enteros, años de serialización, en afianzar una relación con un simple beso, Domestic Girlfriend entra a saco y propone un encuentro de cama pretendidamente esporádico y explícito entre dos estudiantes que acaban de conocerse.
Además, la autora parece que se recrea dibujando figuras femeninas con todo lujo de detalles. Es curioso también que se ha podido ver prácticamente todo el plantel de personajes femeninos de la serie mostrando alegremente sus encantos. Algo que llama la atención es que Kei Sasuga dibuja a todos estos personajes femeninos prácticamente con la misma figura, escultural por cierto. Aunque hubiera sido de agradecer mostrar diversos tipos de cuerpo y no una especie de molde perfecto.
La serie muestra explícitamente todos los deseos y frustraciones sexuales de sus protagonistas mezclándolos con sus propios problemas personales. El problema es que la serie irremediablemente tiene un tinte de harem, y por este motivo, hasta cuatro protagonistas le echan el ojo a Natsuo, que se debate entre sus dos hermanastras. Aunque divertido, todo ello para los que gustan de este tipo de historias, no deja de ser algo que se aleja bastante de la realidad. Pero ya se sabe lo que hay y como lectores amantes del género pasan por el aro.

El arte de Kei Sasuga: Realismo y moda en el dibujo
En series de este tipo, donde la ambientación costumbrista requiere de cierta atención del lector hacia los personajes, el dibujo es un elemento importante. Los rostros de los personajes están detallados al milímetro para resaltar su belleza, especialmente en los femeninos. El punto clave está en los ojos, llenos de detalle, sobre todo, en las escenas importantes. Además, es en las caras donde se puede ver la mayor evolución del dibujo, en comparación con los inicios de la obra en 2014. Actualmente, los rostros son más estirados, los ojos más detallados y los peinados parecen incluso más naturales.
La calidad del dibujo también se observa en muchos otros elementos. Los escenarios y localizaciones también contribuyen al realismo de la serie, siendo estos especialmente detallados y variados, sean institutos, calles, cafeterías o restaurantes.
Otro elementos en el que Sasuga se esmera es en el vestuario de los personajes. Al contrario que otras obras donde el protagonista lleva el mismo outfit de principio a fin, en Domestic Girlfriend el lector asiste a una auténtica pasarela de moda. En general, las prendas están dibujadas con mucho esmero, denotando un gusto especial de Kei Sasuga por la moda y el aspecto de sus personajes. Los detalles y referencias a looks concretos son constantes, por lo que muchas veces se aprecian “homenajes” a marcas y muchos aspectos personalizados. A pesar de que la variedad de vestuario, joyas y accesorios que se pueden llegar a haber visto en seis años de obra, sean para vestir o para realizar otras actividades es abrumadora, las prendas de cada personaje no han sido elegidas al azar.

Perspectivas de publicación en España
Teniendo en cuenta que el anime no ha pegado excesivamente fuerte y que el manga va a terminar teniendo más de 20 tomos, es algo complicado que podamos llegar a ver Domestic Girlfriend editado en España. De todas formas tiene a su favor que ya se ha editado en Francia, Italia y Estados Unidos (en formato digital). Además la temática de la obra puede encajar dentro del mercado español, dado que el erotismo y los culebrones es algo a lo que estamos más que acostumbrados.
Dado el caso si nos ponemos a imaginar, ¿qué editorial se lanzaría a la piscina? Personalmente es una historia que me encaja bastante en la línea de una editorial como Ivrea, sobretodo por las numerosas apuestas que han hecho por mangas con contenido picante y de enredos. Otra opción sería seguir el ejemplo de Estados Unidos y publicar Domestic Girlfriend en digital. En España Norma Editorial ya ha apostado por este formato aunque parece ser que esta opción no ha calado por el momento en el mercado español.