En la bulliciosa ciudad de Magnolia, dentro del gremio más escandaloso de Fiore, Fairy Tail, se celebraba la victoria de Gray sobre uno de los demonios de Zeref. Mientras Erza, su amada, lo elogiaba efusivamente, Natsu se sentía cada vez más aislado. Observaba desde una mesa apartada cómo todos vitoreaban a Gray, especialmente Erza Scarlet, la mujer que amaba profundamente.
Natsu, con el corazón roto y sintiéndose ignorado por sus compañeros, decidió dejar el gremio. Su objetivo era buscar a Igneel y, al mismo tiempo, entrenar para fortalecerse. En su camino, se encontraría con un poder legendario que lo cambiaría para siempre.
Harto de la indiferencia, Natsu abandonó el gremio y se dirigió a su solitaria cabaña. Planeaba tomar una misión al día siguiente y marcharse por un largo período. Durante el trayecto, sintió una extraña energía proveniente de lo profundo del bosque. Impulsado por la curiosidad, se adentró en él, sabiendo que las bestias locales le evitarían.
Al llegar al origen de la energía, Natsu se sorprendió al encontrar dos hachas de doble filo, de bordes negros y mangos grises, con un cuerpo azul y una energía emanando de ellas. Al acercarse con desconfianza, la energía azulada adoptó la forma de una hermosa mujer flotante, un espíritu translúcido.
“Parece que las encontraste, Natsu-kun”, dijo la figura, sorprendiendo al pelirosa. “Siempre lo he sabido, mi pequeño Natsu, pero para que me entiendas, debes poner tu mano sobre la piedra donde están las hachas”, explicó, con lágrimas en los ojos.
Natsu, dudoso, colocó su mano sobre la piedra. La energía azulada se elevó, formando una pantalla que mostraba una ciudad desconocida para él, pero familiar para el espíritu. “¿Cuál es esa ciudad? No sé por qué, pero se me hace familiar”, dijo con melancolía.
“Esa fue la ciudad donde nació el guerrero más temido por los dioses, donde nació tu antepasado Natsu. Esa ciudad es Esparta”, reveló la figura, identificada como Atenea, la diosa de la sabiduría. Natsu, asombrado, volvió a mirar la pantalla.
La pantalla mostró la vida de su antepasado: la derrota de las furias, la muerte de Ares, la traición de Zeus y la matanza de los dioses del Olimpo, culminando en el suicidio del guerrero. “Parece que lo pasó bastante mal en su vida”, comentó Natsu, recibiendo un asentimiento de Atenea.
La energía azulada adoptó la forma de Kratos, “El Fantasma de Esparta”. “De modo que tú eres mi sucesor”, dijo Kratos, con un aura intimidante pero un espíritu ansioso de guerra. Natsu, impasible, respondió: “Eso parece”.
Kratos le explicó que Natsu recibiría sus poderes y armas, fusionándose con su magia de Dragon Slayer. Sin embargo, le advirtió sobre el regreso de los dioses del Olimpo y los planes de Zeref. Natsu, con una mirada escalofriante, declaró: “Pues que vengan, voy a hacerlos pedazos a todos lenta y dolorosamente”.
Kratos le pidió a Natsu que no dejara que la oscuridad lo consumiera, recordando las atrocidades que cometió. “Lo intentaré, Kratos”, prometió Natsu. Una parte del espíritu de Kratos permanecería en él para evitarlo. La energía azulada entró en Natsu, y sus armas se fusionaron con sus antebrazos. Su apariencia cambió drásticamente: cabello negro, piel marrón rojiza, el tatuaje de Kratos en lila, ojos rojos, protuberancias en forma de pinchos, una larga cola de dragón y garras.

“Si quieres volver a tu estado anterior, solo tienes que pensar en tu anterior forma”, le indicó Atenea. Natsu, sorprendido por su nuevo poder, recuperó su forma original. “¿Qué harás ahora, Espartano?”, preguntó Atenea.
“Por ahora, entrenar para dominar mi nuevo poder y mis armas. Luego, dejar este lugar. Esos cerdos del gremio me han demostrado que no soy nada para ellos”, dijo Natsu con odio. Atenea le prometió regresar en dos días con Afrodita para ayudarle con el entrenamiento, pidiéndole que no hiciera nada llamativo.
Mientras tanto, en la cima de una montaña, una figura oscura sintió el poder de Natsu. “El nuevo Espartano ha vuelto de las cenizas para cumplir su venganza, y los dioses volverán a sentir el terror de aquel al que traicionaron y condenaron injustamente”, murmuró con lágrimas y una leve sonrisa.
En el Olimpo, Zeus, furioso, reunió a los dioses para vengarse del nuevo “Fantasma de Esparta”.
Los dos días de entrenamiento pasaron. Natsu dominó las Hachas del Exilio, las Garras de Hades, las Cuchillas con los Rayos de Zeus y los Cestus de Nemea. Sin embargo, la Espada del Olimpo y el Arco de Apolo requerían más práctica y energía. Las diosas, sonrojadas, observaban sus músculos marcados.
“Veo que disfrutáis con el espectáculo”, dijo Natsu con una sonrisa. Atenea y Afrodita, nerviosas, le ayudaron a controlar la Espada del Olimpo y el Arco de Apolo, sorprendidas por su rápida adaptación, algo esperable de un descendiente de Kratos.
Después del entrenamiento, Natsu preparó una deliciosa comida para las diosas. Una vez fuera de la cabaña, Natsu la destruyó con un poderoso “¡RUGIDO DEL DRAGÓN DEL FUEGO!”.
En el gremio, todos seguían celebrando. Lucy, Happy, Mira, Cana y Erza sintieron un dolor en el pecho. Mirajane Strauss, enamorada de Natsu, se preocupó por su desaparición, al igual que Lucy.
Natsu, habiendo cambiado su vestimenta, se dirigió hacia los restos de su hogar, donde lo esperaban las diosas. “¿A dónde iremos ahora, Natsu?”, preguntó Afrodita. “Viajaremos por Fiore para probar mi poder y buscar información sobre los demonios de Zeref, mientras esperamos el ataque de los cerdos del Olimpo”, respondió Natsu con una sonrisa macabra.
Los Cinco Dioses Dragón son criaturas de inmenso poder en el universo de Fairy Tail, rivalizando incluso con Acnologia. Originalmente eran seis, pero tras la muerte de Dogramag, el grupo pasó a ser conocido como los Cinco Dioses Dragón.
Los Cinco Dioses Dragón:
- Aldoron: El "Dios Dragón de Madera", el más grande, con la capacidad de comandar la vida y leer mentes.
- Ignia: El "Dios Dragón de Fuego", hijo de Igneel, conocido por su feroz control sobre el fuego y su rivalidad con Natsu.
- Mercphobia: El "Dios Dragón de Agua", una criatura con forma de serpiente marina, adorado como un dios y protector de la Capital del Agua de Ermina.
- Selene: La "Diosa Dragón de la Luna", única dragona del grupo, capaz de viajar entre mundos.
- Viernes: El "Dios Dragón del Oro", un dragón cuya forma física es abstracta, manipulaba humanos para alcanzar su objetivo de completar a Antena.
Dogramag, el "Dios Dragón de la Tierra", aunque el más débil, era extremadamente poderoso. Tras su muerte, su cuerpo y poder se fusionaron con la tierra, creando el Gran Laberinto de Dogra.
Los Dioses son seres mágicos conocidos por ser los más fuertes. Los legendarios Dieciocho Dioses de la Guerra de Yakuma pueden ser invocados mediante magia, transmitiendo su poder a algunos humanos. Otros dioses interactúan indirectamente a través de maldiciones y castigos.
Dios Serena, uno de los Doce Spriggan, era un mago extravagante y arrogante, con ocho Lacrimas de Dragón que le otorgaban poderes de Dragon Slayer de segunda generación. Se le conocía como "Serena, Dios de los Ocho Dragones".
Los Diez Magos Santos son los diez magos más poderosos y expertos de Ishgar, reconocidos por su fuerza excepcional. Entre ellos se encuentran los Cuatro Reyes Celestiales de Ishgar: Draculos Hyberion, Wolfheim, Warrod Sequen y Jura Neekis.
Natsu, ahora poseedor de los poderes de Kratos y con la determinación de un Espartano, se embarca en un nuevo camino, buscando venganza y protegiendo el mundo de las amenazas divinas y demoníacas.