El Demonio Protector de Konoha: Un Vistazo a la Raíz

En el vasto universo de Naruto, existen organizaciones y figuras que operan en las sombras, garantizando la seguridad y el futuro de las aldeas ocultas. Una de estas entidades es la Raíz, un brazo secreto de Konohagakure, la Aldea Oculta entre las Hojas. Este texto explora la naturaleza de la Raíz y cómo sus miembros, a menudo despojados de su identidad, se convierten en los protectores silenciosos de su hogar.

La Sombra de Konoha: El Nacimiento de un Shinobi de la Raíz

La trama y ambientación del foro, si bien se basan en el mundo del mencionado autor, fueron pensadas por Ozymandias y Haesh. Las guías y jutsus del foro fueron elaborados por el staff del foro pasado y actual basándose en la Wiki de Naruto. Las imágenes y gráficos del foro fueron editados por Dragón, que usó las imágenes que se encuentran en las diversas páginas web como Deviantart y Zerochan.

Yuu había perdido el contacto con viejos conocidos, personas a las que no había visto en cuatro años. Una de ellas se trataba de un viejo pervertido, quien había acosado a Eliah, aquella kunoichi que había encantado al Uzumaki. Jamás volvió a verla después de la misión de escolta que habían hecho los dos solos, regresando al viejo, llamado Dragón, siendo uno de los legendarios sabios de Konoha se había convertido en el actual Hokage, luego de una elección reñida y un ataque que fue frustrado, el anciano se alzó con la victoria de la elección y paso a dirigir la aldea oculta entre las hojas, de eso ya transcurrió bastante tiempo.

El pelinegro había abandonado su entrenamiento de combate físico, para dedicarse a estudiar medicina. Su objetivo era esta vez convertirse en médico como lo fue su buen amigo París, un ninja de Suna, el cual le ayudo hace bastante tiempo. Pronto tendría un examen especial, no sabía bien de qué iba, pero de lo que estaba seguro era que el Sanin, quien una vez compartieron una misión juntos, le tomó de estima, al menos eso pensó, porque había sido considerado para ocupar un puesto entre los agentes especiales de la aldea.

Hace solo algunos días, sus padres habían sido notificados: Yuuta Uzumaki había sido convocado para presentarse ante el Hokage, el consejo y el líder de la raíz. Dicho evento se llevaría en secreto de la sociedad, y debía mantenerse de esa manera. Sintiendo nervioso bajaba por unas escaleras en forma de caracol, la oscuridad abundaba y solo había unas pocas antorchas a los lados, mientras descendía hacia un abismo que no tenía fondo.

Más adelante se encontraba el grupo que determinaría el destino del shinobi, siendo este incierto, y ante la incógnita de su selección, aun así el chico que fielmente había servido a Konoha se convertirá en un Anbu. "Soy Yuuta Uzumaki y presento ante ustedes, como un shinobi de Konoha", dictó a los presentes frente suyo, mostrando una seguridad como pocas veces tenía, y marcando el comienzo de su leyenda.

Representación de Yuuta Uzumaki siendo convocado ante el Hokage y líderes de la Raíz.

La Raíz: Secretos, Mentiras y Juramentos Inquebrantables

LA SOMBRA DE KONOHA LUGAR: DESCONOCIDO - DENTRO DE LAS OFICINAS DEL HOKAGE. Secretos, mentiras, eternas decisiones que llevan a cada uno de nosotros a cometer todo tipo de impensables acciones, necesidades que cada uno arrastra desde lo más profundo de su oscuro y pútrido corazón. ¿Quién podría vivir con ello? Pues a decir verdad muchos, acarreando una vida rodeada de sombras e insoldables juramentos.

Asesinos sin piedad, máquinas forzadas a seguir las órdenes de sus superiores al pie de la letra, sin lamentos ni protestas, esa era la vida de los Shinobis de las Sombras, de aquellos quienes eran reconocidos como Anbus, pilares del Gran Árbol que sostiene a la sociedad de Konohakure: La gran Orden, Raíz.

Dos figuras se plasmaban dentro de aquel gran salón, imponentes ocultas entre la oscuridad que en ella habitaba. Marcas similares a la piel de una serpiente decoraban sus paredes de piedra, líneas onduladas que no llevaban a ningún sitio más que a las mismas tinieblas reposantes desde las alturas. A sus espaldas la gran bestia reposaba su mandíbula sobre el helado suelo, inmóvil e insonora sobre un escenario de piedra, vigilantes sus orbes de preciosos cristales brillantes se acentuaban desde cualquier esquina, borde o vacío de aquella inmensa y al mismo tiempo tan vacua habitación. A lo largo de la misma, llegando casi hasta la entrada principal, una hilera de delgadas y largas descansaban en paralelo, formando así un largo camino hasta el majestuoso animal de piedra.

- Los candidatos estarán aquí pronto... - Mencionó aquel de cabellos canos y de gran tamaño, sus diestra se encontraba cercana a su barbilla alzando ambos dedos. Sus pupilas estaban cerradas y su respiración calma, mientras aquel de cabellos escarlata lo observaba en completo silencio. Pronto comenzaron a llegar, dos, cuatro, seis, cada vez eran más y, al pasar los diez minutos de la hora establecida, ya eran un total de siete shinobis presentes, cada uno postrados delante de ambas figuras principales, quienes cesantes los observaban llegar a pocos metros de ellos. Sus miradas se cruzaron, y el más anciano, con un leve movimiento de cabeza le otorgaría la palabra a su compañero.

- Veamos cuánto dolor serán capaces de aguantar... - Rompería el silencio La Gran sombra de Konoha. Parecía un tanto molesto, desganado mejor dicho, con una voz grave casi áspera, resguardando en todo momento un cigarrillo entre sus delgados labios.

- ... pues a partir de hoy son perros de caza, perros que aullarán, atacarán y asesinarán tan solo ante las órdenes de sus amos. A partir de este día, cada uno de ustedes deberá dejar su honor, su hogar... dejar todo atrás, el dolor... el amor.. eliminar todo aquel asqueroso rastro que los enlace a su maldito pasado. Pues... hoy.. hoy será la sombra su nueva vida, su nuevo hogar... y en este nuevo hogar no perdonamos el dolor ni el amor. No perdonamos la misericordia, no perdonamos la debilidad. Aquí aprenderán que las hojas del mañana dependen de un árbol fuerte, aquí al débil se lo castiga con la sangre.. el futuro de la aldea depende de nosotros! Nosotros somos la Raiz que sostiene al Gran árbol de Konoha! - Vociferaba con gran furia, erguido, su palabra intimidaba con gran terror a algunos de los shinobis presentes, en su rostro mostraba su penetrante mirada que se lograba clavar en cada uno ellos denotando su realidad que pronto también se convertiría en la suya.

Ilustración de la sala de reuniones de la Raíz, con figuras sombrías y un gran animal de piedra.

El Camino del Anbu: Sacrificio y Lealtad

Unos tipos vestidos de túnicas abrieron una gran puerta de piedra, e invitaron al pelinegro a entrar con un gesto de la mano. El chico tragó un poco de saliva y caminó delante. La luz se atenuaba ante cada paso que daba, para luego volver a tomar fuerza, llegando a una gran sala. También vio a varias personas de distintas edades y tamaños, casi en una perfecta formación cuadrada. Alzó un poco la vista y pudo reconocer al Sanin. Yuu fue el último en llegar, y siguiendo el ejemplo de los demás se postró en una rodilla y agachó la cabeza para escucharlos hablar.

Aparte de Dragón había un hombre que no conocía, y este comenzó dando un discurso, en un tono molesto, demostrando una gran autoridad que podría atemorizar cualquier alma débil. Al hablar se mencionaban cosas como el dolor, el amor y de cómo deberán olvidarse todo lo que aprendieron hasta ese momento. Su solo existencia dejaría de valer para el mundo y solo se convertirían en los perros de la aldea.

Los elegidos no podían desviar la mirada del líder raíz, pero todos eran conscientes de que entraban a una especie de ejército personal y que las cosas serían duras. Al menos el Uzumaki tenía una noción de cómo sería, pero en su cabeza había dudas. ¿Acaso aún no se había convencido de abandonarlo todo? ¿Sus lazos? Sus amigos eran importantes, pero había algo más que le molestaba y era el hecho de que con esta oportunidad protegería el hogar que le vio crecer. Incluso él tenía algo por lo que luchar: sus padres. También aquí estaba la jovencita de cabellos azulados, la kunoichi que fue en secreto la persona más cercana a enamorarse, pese a que solo la vio dos veces, y probablemente se haya ido de Konoha.

El relato continuaba, y el pelirrojo, como si fuera una especie de hipnosis, dijo una frase casi mágica, que despejó cualquier duda en los corazones de los candidatos a el escuadrón especial Anbu: "Las hojas del mañana dependen de un árbol fuerte… ¡Nosotros somos la Raíz que sostiene al Gran árbol de Konoha!". Así era, somos los protectores de la Aldea oculta entre las hojas. Lo que antes molestaba al chico ahora se había ido y un brillo en sus ojos se manifestó. Ya quería comenzar con el entrenamiento y volverse fuerte para proteger lo que hay que proteger, todo sea por la aldea, todo sea por el futuro de los que vendrán. Cualquier enemigo que amenace su determinación, lo destruirá. A partir de ese día él será la hoja que proteja al árbol de cualquier tormenta.

Representación de un joven ninja preparándose para unirse a la Raíz.

Uchiha Shinsuke: El Rebelde en la Oscuridad

Hablemos en serio. ¿A alguien le resultó sorpresiva tal citación? A Uchiha Shinsuke no. Su porcentaje de misiones terminadas con éxito del último tiempo asombrarían a cualquier; siendo asesinato e infiltración sus mejores facetas. ¿Acaso existiría alguna duda de qué sus mejores capacidades coinciden con las necesarias para formar parte del escuadrón ANBU? Allí yace el dilema, pues si bien puede hacer alarde de dichas cualidades, es su propia forma de ser la que se opone a cumplir las reglas y protocolos establecidos, o bien seguir órdenes al pie de la letra como un verdadero ANBU. ¿Él lo desconoce? Tampoco, pero no es la clase de tío que va a cambiar por imposición o conveniencia así de sencillo, salvo que…

Al fin y al cabo nos situamos en la oscuridad reinante bajo el suelo de Konohagakure no Sato, donde nadie se asoma ni atreve a ver los planes que se cuecen bajo el manto impermeable de la confidencialidad, justificando así el maquiavelismo que deja en evidencia que los medios utilizados se vuelven insignificantes cuando el fin se supone beneficioso para la facción en cuestión. Después de todo, el imperio del fuego hubo ardido en las sombras durante mucho tiempo antes de esparcir el incendio hacia el mundo y quemar a todos sus vecinos, pero claro, son elementos que pocos conocen. En todo caso, aquella era la estructura y funcionamiento de la villa oculta entre las hojas, y aparentemente no hubo nacido quien lo cambie después de tantos siglos.

En conjunto el actual Hokage, y a su lado Gin Nohara, ese hombre que a pesar de poseer una silueta mucho más menuda y enclenque que el robusto sujeto inspiraba un respeto proporcional o tal vez mayor al del propio Dragón. Aquella mirada gélida escondía cierto halo tenebroso difícil de descifrar, como si de un mismísimo demonio se tratara. Uno puede suponer que su causa es la carencia de sensaciones provocada a largo plazo por el entrenamiento que hubo realizado para transformarse en lo que es, junto a las desgarradoras decisiones tomadas que debió tomar desde su ingreso al grupo y una vez que se volvió el líder de la Raíz, así como en su impecable récord de misiones completadas por medio de asesinatos a sangre fría. Pero Riddle específicamente vio algo más allá de ello, aunque sólo por un momento, percibió ambición, empero rápido se encargó de encubrirla alzando la voz en un discurso de Gin y la reputación adquirida. Dicho lo dicho, cabe destacar que el gesto de Shinsuke permaneció imperturbable, lejos de amedrentarse, una sonrisilla cínica afloró desde sus labios cuando el discurso hubo terminado y sus globos oculares del color del hielo y tan fríos como el mismo siguieron acosando los del Líder ANBU, procurando hallar aquello que tanto llamó su atención. A lo mejor estaba observando la imagen de sí mismo refractada a través de ellos.

Uchiha Shinsuke con una expresión desafiante.

La Filosofía de la Raíz: El Árbol Fuerte y las Hojas del Mañana

Raíz, una simple incubadora de asesinos y marionetas, seres perdidos entre las sombras sin alma ni tan siquiera un grano de humanidad. Al menos eso creía el anciano. Un recurso de gran éxito y de gran utilidad, aún así le parecía repugnante, al igual que cualquiera de los institutos o escuelas que reformaban soldados tanto dentro como fuera de su aldea. El mundo se encontraría mejor sin ellos, una utopía inalcanzable con la que el viejo atesoraba en lo más profundo de sus sueños. La guerra era la culpable, la codicia y, aunque le resultaba difícil creerlo, el honor.

Allí se erguía la monstruosa Bestia del fuego, con el pecho en lo alto y sus brazos cruzados, su semblante estudiaba a aquellos quienes se presentaban ante él y el joven carmesí. Curioso se hallaba de ciertos presentes, de quienes dudaba y cuestionaba, pues allí se encontraban, adeptos que pronto formarían parte de la guardia oficial Anbu de la hoja. Pobres diablos, pensaba el anciano, pues en lo profundo de su corazón sabía en qué se transformarían y se asqueaba a sí mismo por permitirlo, pues él mismo había sido adiestrado y criado para tan solo una meta: atravesar las gargantas y derramar la sangre de todos aquellos objetivos que se le cruzaran por su camino. La Palma no era tan diferente a Raíz, como tampoco a aquel sistema progenitor de asesinos y guerrero, un sistema del cual ya no podrían escapar.

Lo escuchaba, al carmesí hablar, y en parte le resultaba repugnante, pues tan solo escupía mentiras ante los más jóvenes e incrédulos, aunque útil a fin de cuentas. El joven de cabellos colorados se detuvo, examinando a todos y cada uno de los novatos, aún así uno llamó su atención del resto. Se detuvo y su penetrante mirada reflejaba la oscuridad que en su ser emanaba, dirigida directamente ante aquel quien en su pequeño y petulante rostro presumía una cínica y asquerosa sonrisa, un cruce de miradas que pronto dictaría el destino de ambos. El humo de entre sus afilados dientes se escapó, y con un leve rasgueo sus labios enseñaron una tenue e inquietante sonrisa, cuando de pronto sería interrumpida por aquel de canoso cabello, quien a la distancia percibía aquella horrorosa colisión.

- Jóvenes y futuros Guardianes de la Hoja, su camino lo dictarán aquellas acciones que ustedes tomen, no se rijan por un deber... ni mucho menos por una orden! Construyan su camino a través de sus sueños, protejan a toda costa al indefenso! No importa descendencia, procedencia ni doctrina, compartan este mundo, hagan de sus caminos uno solo, por el cual podamos transitar todos juntos! A toda costa hagan de este mundo un lugar mejor!! Ustedes son, y seguirán siendo, parte de este Gran árbol que construimos todos nosotros juntos! Deben ser fuertes, pues de ustedes dependen las futuras hojas del mañana! - Espetaría con su imponente y quebrada voz de león, con su cien arrugada y firme en una tonalidad gris, tan serio y penetrante como podía ser su sensatez.

Tan solo soñaba con que un día ya no hicieran falta más soldados, en el que ya no hiciera falta derramar más sangre humana.

JAPÓN (Ninja: El Origen) - Documentales

El Legado de la Raíz: Protectores Anónimos

La Raíz, como organización, representa la cruda realidad de la guerra y la necesidad de proteger una aldea a cualquier costo. Sus miembros son entrenados para suprimir sus emociones y convertirse en herramientas leales, sacrificando su individualidad por el bien mayor de Konoha. A pesar de su naturaleza sombría, su existencia es fundamental para mantener la paz y la estabilidad en el mundo ninja.

El mundo de Naruto se compone de varios estados que operan como entidades políticas separadas, gobernados por señores feudales (大名 Daimyo?), que tienen la misma importancia que los «jefes» de las aldeas escondidas. Dependiendo de la capacidad y el potencial militar del país, puede existir una aldea ninja (忍の里 Shinobi no Sato?) o aldea escondida. Las aldeas proporcionan fuerza militar a su país y mantienen su economía al entrenar a sus ciudadanos para que se conviertan en ninjas desde temprana edad y usarlos como fuerza laboral en misiones por las que los solicitantes están dispuestos a pagar.

El País del Fuego (火の国 Hi no Kuni?) es uno de los estados más grandes y poderosos del mundo de Naruto. La Aldea Oculta de la Hoja (木ノ葉隠れの里 Konohagakure no Sato?), abreviada como Konoha, es uno de los cinco grandes pueblos ninja. Está ubicado en un bosque cercano a una montaña que lo domina y en el que están esculpidos los rostros de los diversos Hokage que han gobernado a lo largo del tiempo.

Mapa de las Cinco Grandes Aldeas Ninja en el mundo de Naruto.

Aunque la Hoja, así como la Tierra del Fuego en la que reside, ha permanecido mayoritariamente un lugar pacífico y sus habitantes se han acostumbrado ahora a esta condición de paz, sigue siendo una de las aldeas activas más fuertes y, por lo tanto, con un impacto económico e influencia militar relevante. Konoha fue fundada principalmente por dos clanes, los Uchiha y los Senju, quienes pusieron fin a una guerra entre ellos gracias a la paz obtenida por los dos líderes Madara Uchiha y Hashirama Senju y quienes llegaron a un acuerdo con el señor feudal de la Tierra del Fuego para la construcción de una aldea ninja.

El término tengu (天狗? «perro celestial») es un tipo de criatura perteneciente al folclore religioso japonés. Es considerado un tipo de dios sintoísta (kami) o yōkai (criatura sobrenatural). A pesar de que recibe su nombre por un demonio canino chino (el tiangou), la forma original de los tengu era la de un ave de rapiña, y eran representados con características humanas y aviares. El budismo representaba a los tengu como demonios perturbadores y heraldos de la guerra. Su imagen gradualmente se fue suavizando para convertirse en uno de los espíritus protectores, aunque también peligrosos, y de las montañas y los bosques.

Aldea País Kage Especialidad
Konohagakure País del Fuego Hokage Técnicas variadas, Fuinjutsu (Uzumaki)
Sunagakure País del Viento Kazekage Elemento Viento, Marionetas
Kumogakure País del Rayo Raikage Elemento Rayo, Taijutsu
Iwagakure País de la Tierra Tsuchikage Elemento Tierra
Kirigakure País del Agua Mizukage Elemento Agua, Espadachines

En el universo de Naruto, la figura del "demonio protector" puede interpretarse de diversas maneras. Si bien no existe una entidad literal llamada "demonio protector de Konoha", la Raíz, con su enfoque en la protección encubierta y el sacrificio personal, cumple un rol similar. Sus miembros, despojados de sus nombres y emociones, actúan como guardianes silenciosos, asegurando que el "árbol fuerte" de Konoha pueda seguir nutriendo las "hojas del mañana".

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