La franquicia de anime más popular del momento volvió a romper récords en cines.
‘Demon Slayer: Castillo Infinito’, la primera entrega de la trilogía final basada en el manga de Koyoharu Gotouge, alcanzó los 33.000 millones de yenes en Japón y se colocó como la segunda película más taquillera en la historia del país, superando a ‘El viaje de Chihiro’ de Studio Ghibli.
El hito se concretó en apenas 60 días de exhibición.
Según datos oficiales de su distribuidora, ‘Demon Slayer: Castillo Infinito’ recaudó 33.050 millones de yenes, por encima de los 31.680 millones alcanzados por ‘El viaje de Chihiro’ desde su estreno en 2001.
El desempeño ha sido tan sólido que incluso en su noveno fin de semana en cartelera sumó 830 millones de yenes adicionales, un 103,2 % de lo que había conseguido la semana anterior, algo poco común en la industria.
El fenómeno no se limitó a Japón. A nivel global, la película ya ha acumulado más de 68.000 millones de yenes (equivalentes a 464 millones de dólares) con más de 55 millones de entradas vendidas en todo el mundo.

El respaldo del público también ha quedado reflejado en la constancia de sus ventas.
‘Castillo Infinito’ es apenas la primera parte de una trilogía que adaptará el clímax de la historia. Ufotable ya confirmó que los próximos filmes continuarán explorando el arco final del manga, conocido precisamente como Infinity Castle.
Aunque no se han revelado fechas exactas para las siguientes entregas, se espera que los estrenos mantengan el gran ritmo de producción que caracteriza a la saga.
El éxito de ‘Castillo Infinito’ confirma que el desenlace de ‘Demon Slayer’ llegará con la misma fuerza con la que inició su recorrido cinematográfico.
‘Demon Slayer: Infinity Castle’, distribuida en Norteamérica por Crunchyroll, propiedad de Sony Pictures Entertainment, recaudó US$ 33 millones solo el viernes, superando con creces al éxito de anime de Warner Bros. Pictures de 1999, “Pokémon: La Primera Película”, que recaudó US$ 31 millones en su fin de semana de estreno.
Warner Bros. Dergarabedian calificó a “Infinity Castle” como un “gran éxito de taquilla”, señalando que es el sexto estreno más taquillero de septiembre, según datos de Comscore.
Este fin de semana continuó la tendencia de películas que conquistan a públicos de todas las edades y diversos géneros, aunque el terror ha sido un punto destacado de cara a la temporada de otoño.
Dergarabedian afirmó que la cuidada selección de películas de este mes podría impulsar la venta de entradas en las próximas semanas.
“Durante muchos años, veíamos agostos fuertes y septiembres lentos. Este año se ha invertido en muchos sentidos.
La película Kimetsu no yaiba: mugen-jō-hen - daiisshō Akaza sairai (Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba - The Movie: Infinity Castle), ahora en los cines, es todo un fenómeno nacional e internacional.
La recaudación mundial acumulada del último filme de la popular serie de anime Kimetsu no yaiba: mugen-jō-hen - daiisshō Akaza sairai (“Kimetsu no yaiba: arco de la fortaleza infinita - el regreso de Akaza”, distribuido en inglés como Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba - The Movie: Infinity Castle), ha superado los 100.000 millones de yenes (unos 644 millones de dólares).
Es la primera vez en la historia del cine japonés que una película alcanza esta suma en la taquilla mundial.

Kimetsu no Yaiba (conocida también como Guardianes de la noche en español), una historia ambientada en el Japón de la era Taishō (1912-1926), narra la historia de Kamado Tanjirō, un joven que lucha contra demonios tras ver a su familia masacrada, para devolver su humanidad a su hermana Nezuko, convertida en uno de ellos.
El manga se publicó en la revista Shōnen Jump de Shūeisha, y la serie de anime para televisión comenzó a emitirse en abril de 2019.
Kimetsu no yaiba: mugen-jō-hen - daiisshō Akaza sairai se estrenó en Japón el 18 de julio.
En 122 días desde su estreno, registró 26.045.587 espectadores y una recaudación de 37.927.589.200 yenes.
Desde agosto, el estreno mundial ha ido avanzando progresivamente y, a 16 de noviembre, el total acumulado ascendía a 89.177.796 espectadores y 106.370.568.950 yenes en taquilla, incluyendo Japón.
La primera película del arco “Infinity Castle” del anime “Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba” se ha convertido en un verdadero fenómeno alrededor del mundo.
Sin embargo, todavía no logra arrebatarle a “Mugen Train” un título crucial: el de película más taquillera de la historia en el mercado japonés.
De esta manera, la conversación entre fans gira hoy en torno a una pregunta muy concreta: si “Infinity Castle” ya superó los 741 mil millones de dólares a nivel global, ¿por qué “Mugen Train” sigue siendo la número uno en su país de origen?
Vale precisar que, según el reporte oficial de Oricon del pasado lunes 23 de marzo del 2026, “Demon Slayer: Infinity Castle - Chapter 1: Akaza’s Return" acumula 39,93 mil millones de yenes (aproximadamente 252 mil millones de dólares) en la taquilla japonesa tras 248 días en cartelera.
Es decir, de acuerdo con el mismo recuento, la cinta se encuentra a apenas 70 millones de yenes de alcanzar la barrera simbólica de los 40 mil millones en Japón.
Y aunque “Infinity Castle” ya hizo historia al convertirse en la primera película japonesa en superar los 100 mil millones de yenes de recaudación mundial, en el ranking local aún persiste el dominio de “Mugen Train”, que cerró su paso por los cines japoneses con alrededor de 40,75 mil millones de yenes.
El récord que sigue siendo de “Mugen Train”
El récord clave que “Infinity Castle” todavía no le quita a “Mugen Train” es el de película más taquillera de todos los tiempos en la historia del ‘box office’ japonés.
En otras palabras, cuando se ven solo los ingresos de taquilla dentro de Japón, la cinta de 2020 continúa en el primer puesto del ranking histórico.

“Demon Slayer: Infinity Castle” ya tiene fecha de fin de proyección en tierras japonesas: el jueves 9 de abril del 2026.
Esto implica que la ventana para que la película recorte la distancia que la separa del récord de “Mugen Train” es limitada.
En este contexto, para incentivar las últimas semanas en cartelera, Aniplex y los cines japoneses están distribuyendo nuevos obsequios para los asistentes, como tarjetas ilustradas de la producción.
Y, como sabemos, este tipo de campañas es habitual en la industria japonesa, dado que tiene como objetivo reactivar la asistencia de los fans más fieles y buscar un empujón adicional en taquilla.
De esta forma, el desenlace de la carrera por el récord dependerá en buena medida de cuánta audiencia adicional logren movilizar estas promociones en las últimas semanas de exhibición de la película en Japón.
¿Qué significa todo esto para la franquicia “Demon Slayer”?
El éxito de ambos largometrajes tan solo confirma el estatus de “Demon Slayer” como uno de los fenómenos culturales más importantes del anime contemporáneo.
Y es que, a lo largo de los años, la franquicia ha ido construyendo una base de fans masiva que se refleja en ventas de manga, productos de colección, adaptaciones a videojuegos y, por supuesto, en el rendimiento de sus películas en taquilla.
Cómo Demon Slayer entendió lo que Hollywood olvidó...
No hay duda alguna, Demon Slayer: Infinity Castle es una de las películas animadas más exitosas de todos los tiempos. A siete semanas de su estreno en Japón, la cinta ha superado los $300 millones de dólares recaudados a nivel mundial.
Lo que hace impresionante a esta cifra, es que la aventura de Tanjiro y compañía aún no llega a occidente.
Demon Slayer: Infinity Castle solo ha estado disponible en Japón y varios países de Asia, como India, Corea del Sur y Taiwán.
Si bien la mayor cantidad de dinero ha sido recaudada en el país del Sol Naciente, con más de $200 millones de dólares en taquilla, esta sigue siendo una cantidad de dinero impresionante, considerando que solo una fracción del mundo ha tenido la oportunidad de ver esta cinta.
Junto a la taquilla tradicional, Demon Slayer: Infinity Castle ha logrado recaudar más de $35.1 millones de dólares en los cines IMAX, convirtiendo a la producción de Ufotable en la segunda cinta animada más exitosa en este formato, solo por detrás de Ne Zha 2.
Regresando a Japón, este largometraje ya es la tercera cinta de anime más exitosa del país, siendo superado por El Viaje de Chihiro y Demon Slayer: Mugen Train.
Ahora, esta historia no acaba aquí, y es que a partir del 11 de septiembre, Demon Slayer: Infinity Castle llegará a Europa y América, en donde millones de personas van a poder disfrutar de esta cinta.
De esta forma, solo es cuestión de tiempo antes de que esta entrega logre posicionarse en la cima del éxito animado, algo que muchas compañías seguramente van a querer replicar.
El filme japonés ‘Demon Slayer: Infinity Castle’ superó los 600 millones de dólares estadounidenses en recaudación global durante el último fin de semana de septiembre de 2025, según datos informados por Deadline y reportes oficiales de Sony.
El fenómeno afecta principalmente a la industria cinematográfica internacional, marcando un nuevo hito para el cine de animación y consolidando el atractivo del anime fuera de Japón.
El registro se convierte en un punto de referencia para el sector por la magnitud de sus cifras y la velocidad en que las alcanzó.
De acuerdo con cifras confirmadas por Deadline, la película alcanzó los 605,4 millones de dólares a escala mundial hasta el domingo 28 de septiembre.
De este monto, 305,4 millones corresponden únicamente a mercados gestionados por Crunchyroll y Sony, dos empresas vinculadas a la distribución global de contenido japonés.
La cinta se ubicó de ese modo como la octava más taquillera del año entre todos los géneros lanzados comercialmente en cines.
Según reportes previos de la Asociación Japonesa de Productores de Animación y fuentes de la industria recopiladas por Deadline, el film había destacado también en mercados no tradicionales para el anime, como México e India, donde se registraron las mayores cifras para una película de animación de origen japonés.
El crecimiento del fenómeno ‘Demon Slayer’ se enmarca en una tendencia de expansión sostenida del cine asiático en mercados extranjeros desde la década pasada.
El desempeño de ‘Demon Slayer: Infinity Castle’ mostró una dispersión geográfica poco común en el cine de animación nipón, según informó Deadline.
El reporte detalló que la película sumó 19,2 millones de dólares en ingresos durante el último fin de semana de septiembre, incluyendo 12,1 millones en 62 mercados fuera de Japón y Estados Unidos.
Los datos indican que los cinco principales mercados internacionales bajo distribución de Crunchyroll y Sony fueron los siguientes:
- México, con 16,6 millones de dólares y el primer lugar histórico para un anime en ese país.
- Alemania, con 12,5 millones de dólares.
- Francia, con 12,3 millones de dólares.
- India, con 9 millones de dólares, alcanzando también el primer puesto de todos los tiempos en ese mercado para películas animadas japonesas.
- Reino Unido, con 8,4 millones de dólares.
La recaudación también reflejó una respuesta positiva en mercados emergentes para el animé, incluyendo Brasil, Italia y naciones del sudeste asiático.
Sony confirmó que Infinity Castle amplió así la tendencia observada en 2020, cuando la primera película de la franquicia también consiguió cifras históricas en América Latina y Europa, superando a estrenos occidentales en franjas demográficas jóvenes.
De acuerdo con la agencia AP News, ‘Demon Slayer: Infinity Castle’ alcanzó 104,7 millones de dólares en recaudación en Estados Unidos hasta finales de septiembre de 2025, estableciendo un nuevo récord histórico para películas de anime en ese país.
El estreno superó los ingresos de “Pokémon: La primera película” de 1999 y “Dragon Ball Super: Super Hero” de 2022, que habían mantenido marcas previas menores en este segmento.
Este desempeño refuerza el impacto de la franquicia y el avance del anime japonés en la industria cinematográfica estadounidense.
Según el análisis de Deadline y estadísticas de la consultora Comscore, ‘Demon Slayer: Infinity Castle’ se ubicó dentro del top 10 mundial en cuanto a recaudaciones obtenidas durante 2025.
Con 605,4 millones de dólares al cierre del fin de semana, la película ocupó la octava posición del ranking anual, superando largometrajes de acción real y otros productos animados de grandes estudios estadounidenses.
En relación con otros estrenos recientes, el resultado de Infinity Castle representa más del doble de ingresos en mercados latinoamericanos respecto a títulos tradicionales de Hollywood, como ‘The Conjuring: Last Rites’, cuya recaudación en México alcanzó los 28,5 millones de dólares a la fecha, de acuerdo con las cifras proporcionadas por Warner Bros y reunidas en el informe internacional de Deadline.
En Europa y Asia, la película mantuvo cifras superiores a otros lanzamientos de anime, consolidando además la expansión del género animado japonés a públicos de habla no japonesa.
El crecimiento observado por la saga ‘Demon Slayer’ acompaña el auge reportado por otras producciones japonesas en 2025.
El mismo fin de semana, ‘Chainsaw Man - The Movie: Reze Arc’ recaudó 7 millones de dólares en 13 mercados fuera de Japón, con un acumulado global de 26 millones de dólares, según confirmaron instituciones sectoriales y la división internacional de Toho.
La evolución de la franquicia ‘Demon Slayer’ ha sido seguida de cerca por entidades regulatorias japonesas y observadores internacionales, dada su capacidad para abrir espacios de exhibición en cines donde el anime tenía previamente una presencia marginal.
Según análisis de la consultora Comscore recogidos por Deadline, el impacto comercial del filme ha llevado a empresas distribuidoras como Sony y Crunchyroll a negociar estrenos simultáneos en varios continentes.
El fenómeno se refleja también en el cambio de estrategia de distribución para películas animadas japonesas, que pasaron de circuitos especializados y festivales a cadenas comerciales masivas en América Latina, Europa y Oceanía.
“Este resultado reafirma la viabilidad internacional de la animación japonesa cuando cuenta con estructuras de distribución sólida y campañas de exhibición a gran escala”, indica el último informe del sindicato japonés de productores de contenido animado, citado por la agencia de noticias Reuters.
Las autoridades del Ministerio de Cultura de Japón han asumido un rol de seguimiento sobre el impacto exterior de sus industrias creativas, definiendo el caso de ‘Demon Slayer’ como un “punto de inflexión” para proyectos futuros.
Directivos de Sony, en declaraciones institucionales a medios japoneses y agencias internacionales, se refirieron al cierre de septiembre como “la consolidación de una estrategia de internacionalización que prioriza la simultaneidad de estrenos y la adaptación cultural”, sin precisar planes inmediatos para próximos lanzamientos.
Según especialistas de mercado citados por Deadline, la trayectoria internacional de ‘Demon Slayer: Infinity Castle’ podría marcar nuevos estándares para la exportación de animación japonesa.
Su éxito en plazas como México e India se considera un caso de estudio debido al cruce entre audiencias adolescentes y adultas en dichos mercados.
Los distribuidores han optado por renovar acuerdos de exhibición en salas convencionales y plataformas digitales a partir del interés generado por el filme.
Los datos relevados por las empresas muestran que la película sigue en cartel durante la última semana de septiembre y primeros días de octubre con planes de nuevas salas y eventos en Asia, América y Europa, de acuerdo con comunicados oficiales.
Los próximos pasos para la franquicia involucran negociaciones sobre licencias de transmisión y mercadotecnia fuera de Japón y, según fuentes empresariales, podrían anticipar espacios inéditos para futuros lanzamientos de anime y manga en el circuito internacional.
Kimetsu no Yaiba no es solo un anime; es un fenómeno económico global.
La compañía distribuidora Aniplex acaba de confirmar que “Demon Slayer: Infinity Castle” ha logrado una hazaña histórica: superó los 100.000 millones de yenes en recaudación de taquilla a nivel mundial, lo que equivale a más de 730 millones de dólares.
Con esta cifra, la película no solo consolida el dominio de la franquicia, sino que se convierte en la primera película japonesa en la historia en alcanzar este hito, coronándose oficialmente como la producción nipona más taquillera de todos los tiempos.
Lo más impactante de este récord es que Demon Slayer no solo superó a clásicos de Ghibli o a otras franquicias de anime, sino que se batió a sí misma.
El título de la película de anime más taquillera de la historia lo ostentaba su predecesora, “Demon Slayer: Mugen Train” (El Tren Infinito), que rompió esquemas en 2020.
La confirmación de este hito global se cimentó con el reciente debut de Infinity Castle en China, donde logró una impresionante recaudación de 52,4 millones de dólares en sus primeros días, demostrando que el furor por Tanjiro y Nezuko no conoce fronteras.
Este suceso marca un cambio significativo en la jerarquía del cine: las producciones de anime han pasado de ser un nicho de culto a una fuerza económica capaz de competir con los grandes blockbusters de Hollywood, especialmente en la taquilla asiática, que es fundamental para alcanzar cifras históricas.
La saga del Castillo Infinito
“Demon Slayer: Infinity Castle” narra parte crucial de la historia final del manga, donde los Cazadores de Demonios se adentran en la fortaleza dimensional controlada por el antagonista Muzan Kibutsuji y sus Lunas Superiores.
La calidad de la animación, la fidelidad al manga original y la urgencia narrativa han impulsado a millones de fans a ver la película en formato IMAX y 4D, garantizando un alto precio por boleto y manteniendo la recaudación por encima de las expectativas.
Este récord no es un caso aislado. Tras el éxito de Demon Slayer, otras franquicias como One Piece (a pesar de sus pausas temporales) y las próximas producciones de Studio Ghibli, ven cómo el anime sigue siendo la locomotora imparable de la cultura pop global.
La década pasada estuvo marcada por las películas de superhéroes. Año con año, las taquillas explotaban frente a los estrenos más recientes de Marvel y DC, dejando cantidades de dinero exorbitantes.
Desde que la película llegó a las carteleras estadounidenses, estaba cantado que sería un éxito.
El largometraje debutó con una estruendosa recaudación de $70 millones de dólares.
Con el paso de los días, la cinta solo ha aumentado sus números, llegando a los $600 millones de dólares, convirtiéndose en la película de anime más exitosa de la historia.
Lo más sorprendente es el momento en el que aparece el filme, ya que llegó en medio de una fatiga cinematográfica después del estreno de grandes producciones como Jurassic World: Dominion y la nueva entrega de Misión Imposible.
A pesar de lo anterior, la cinta logró superar el dinero recaudado por las dos películas de superhéroes más esperadas del año.
Basada en el manga homónimo, Demon Slayer: Castillo infinito retrata el arco posterior al entrenamiento Hashira y muestra a Tanjiro y el grupo de protagonistas enfrentándose a nuevas amenazas, entre ellas el ataque sorpresa de Muzan Kibutsuji.
El éxito de Demon Slayer: Castillo infinito es un reflejo del crecimiento que ha visto el anime durante los últimos años.
De acuerdo al CEO de Crunchyroll, la plataforma de streaming más importante de esta rama de la animación, comentó que el género ha pasado a ser parte del mainstream.
“Llevo diciendo por tres o cuatro años que el anime ha dejado de ser un nicho”, dijo en entrevista con The Hollywood Reporter.
