El mundo entero conoce hoy a Taz Skylar como el elegante y temible Sanji en la adaptación de One Piece de Netflix. Sin embargo, detrás del personaje que pelea con patadas imposibles y cocina platos de alta gastronomía hay una historia real mucho más terrenal. Una historia que empieza lejos de los focos de Hollywood y que tiene un punto de origen claro: Canarias.
Nacido en Tenerife en 1995, Skylar ha llevado siempre por bandera su identidad canaria. Y lo volvió a demostrar esta semana durante su paso por televisión en España. El actor visitó el programa La Revuelta, donde conversó con David Broncano sobre su carrera internacional y el fenómeno global de One Piece. Allí, entre bromas, también presumió de raíces. "Soy más canario que el gofio", afirmó el actor ante la duda del presentador de Jaén debido a su apellido.
En un vídeo promocional de la segunda temporada dirigido a su compañero de reparto Iñaki Godoy, lanzó una frase que resume bien su orgullo por su tierra y por la cultura española: “Como canario y español no te permito que elijas unas bravas antes que paella”, bromeó el actor. El comentario, entre risas, refleja algo que quienes siguen su trayectoria conocen bien: Skylar nunca ha escondido de dónde viene.
"Más canario que el gofio”. Así se define el actor Tarek Yassin Skylar, más conocido como Taz Skylar, tinerfeño y protagonista de la serie live action del popular manga One Piece, que acaba de estrenar nueva temporada. Narra las hazañas de Monkey D. Luffy en su intrépido sueño de coronarse como Rey de los Piratas y hacerse con el codiciado tesoro: el One Piece. Lo acompaña su tripulación, los Piratas de Sombrero de Paja. Entre ellos, a los fogones del navío, Sanji, un personaje con acento propio: el canario.
Skylar nació en las faldas del Teide en 1995. Su padre, libanés, trabajaba como recepcionista en un hotel cuando conoció a su madre, una inglesa que venía de vacaciones. “Mi padre es muy carismático”, apuntó en La Revuelta, donde acudió anoche para presentar la serie. Un flechazo que lo unió desde su alumbramiento para siempre con la isla… y que lo convirtió también en el guiri de la clase. “Cuando vengo aquí siempre me saludan en inglés y yo les digo ‘ey, qué tal máquina’, y aun así me siguen hablando en inglés (…) no traje papas arrugadas porque no podía”, señaló.
El mundo entero conoce hoy a Taz Skylar como el elegante y temible Sanji en la adaptación de One Piece de Netflix. Sin embargo, detrás del personaje que pelea con patadas imposibles y cocina platos de alta gastronomía hay una historia real mucho más terrenal. Una historia que empieza lejos de los focos de Hollywood y que tiene un punto de origen claro: Canarias.
Un Actor Canario con Proyección Internacional
A sus 30 años, Taz Skylar se ha convertido en uno de los intérpretes españoles con mayor proyección internacional gracias al éxito de One Piece, la ambiciosa adaptación del popular manga japonés. La serie se ha convertido en una de las producciones más vistas de Netflix y ha impulsado a su reparto a la fama mundial. Entre ellos destaca Skylar, que da vida a Sanji, el cocinero de los Piratas del Sombrero de Paja. Pero llegar hasta ahí no fue sencillo.
Antes de rodar una de las superproducciones más ambiciosas de la plataforma, su vida estuvo marcada por trabajos temporales, cambios de ciudad y un objetivo que parecía casi imposible: abrirse camino en el mundo del cine y la televisión.
El foco mediático lo alumbró en 2023 con el estreno en Netflix de la primera temporada de la adaptación a carne y hueso de One Piece, el universo creado por el japonés Eiichiro Oda. Para dar vida a Sanji, el tinerfeño tuvo que someterse a exigentes entrenamientos, de hasta ocho horas diarias, para aprender y pulir su técnica de artes marciales, así como sus habilidades culinarias, ya que interpreta al cocinero de los Piratas de Sombrero de Paja. La acogida fue tan buena que hoy se estrena la segunda temporada mientras graban la siguiente en Sudáfrica, un país que ofrece un abanico de paisajes compatible con las necesidades de producción.
En la versión en castellano, Skylar se dobla a sí mismo. Por eso, Sanji sesea y aspira la ‘s’ al esbozar sus parlamentos. El actor lleva con orgullo ese detalle y anoche lo recalcó en el programa de Broncano. “¿Con acento canario?”, preguntó el presentador. “En canario”, respondió él. La llegada del live action de One Piece ya se ha producido y es por ello que podemos disfrutar de los ocho capítulos de la producción de Netflix al completo. Sin embargo, son muchos los espectadores que se han sorprendido con la aparición de Sanji y el doblaje que ha recibido en la versión en castellano. Más allá de dicha cuestión, lo cierto es que hay un motivo de peso para que el personaje hable así. Y es que el encargado de doblar a Sanji para España es el propio actor Tarek Yassin Skylar, el cual pone voz y rostro en la versión original del live action de One Piece. Una excepcional mezcla y por la cual ha conseguido la nacionalidad tanto británica como española y fue en 2021, momento en el que fue anunciado su rol como Sanji.

De Tenerife al País Vasco: Una Juventud Entre Surf y Trabajo
Aunque nació en Canarias, una parte importante de su juventud transcurrió en San Sebastián. La ciudad vasca fue durante años su hogar y el lugar donde empezó a buscar su propio camino. En esa etapa trabajó en la conocida fábrica de surf Pukas, un empleo que le permitió mantenerse mientras desarrollaba su pasión por el mar y los deportes extremos. De hecho, su relación con el surf fue mucho más allá de un simple hobby. Skylar llegó a involucrarse en el proceso de fabricación de tablas y a experimentar con sus propios diseños. Aquellos años estuvieron marcados por la creatividad, pero también por la incertidumbre.
A los 15 años dejó los estudios y comenzó a dar la vuelta al mundo. En Australia trabajó en una fábrica de tablas de surf, su deporte favorito. Luego vendrían California, Portugal, Londres y el País Vasco. Vivió en San Sebastián, donde llegó a dormir en su coche, estacionado en un aparcamiento, para ahorrar mientras trabajaba. Londres lo vio nacer como actor. Inició su carrera en cortometrajes, con papeles secundarios y The Reserves, una serie autoproducida. Eso ante la cámara, pero ante el patio de butacas también tiene recorrido. Warheads, texto teatral escrito de su puño y defendido por él mismo sobre las tarimas, llegó a formar parte de la programación del circuito off-West End de la capital del Reino Unido.

La Etapa Más Dura: Dormir en el Coche para Seguir Adelante
Cuando decidió probar suerte en Londres para desarrollar su carrera como guionista y actor, la realidad fue mucho más complicada de lo que imaginaba. El dinero no siempre alcanzaba para pagar alquileres o gastos básicos. En más de una ocasión tuvo que regresar temporalmente a San Sebastián para trabajar y reunir algo de dinero. En una de esas etapas tomó una decisión extrema: vivir en su propio coche. Alquiló una plaza de aparcamiento y durante un tiempo utilizó su vehículo como refugio mientras trabajaba fabricando tablas de surf para poder volver después a Londres. Aquella experiencia marcó profundamente al actor. No solo por la dureza del momento, sino porque consolidó una mentalidad que hoy sigue aplicando a su carrera: seguir adelante pase lo que pase.
La Obsesión por la Tortilla de Papas que Nació en Euskadi
Si hay algo que Skylar recuerda con especial cariño de su etapa en el País Vasco es la comida. El actor ha confesado en varias ocasiones que fue allí donde desarrolló una auténtica obsesión por la tortilla de papas. Durante años tuvo incluso un lugar favorito donde comerla casi a diario: un pequeño establecimiento de Oiartzun llamado Museo del Vino, situado en una galería del centro comercial Mamut. La tortilla que servían allí tenía una particularidad: no llevaba cebolla. Según ha contado el propio actor, aquella receta era simplemente “épica”. Hoy, en sus redes sociales, es habitual verlo cocinar tortillas jugosas en casa, manteniendo vivo ese recuerdo de su etapa donostiarra.

Un Entrenamiento Extremo para Convertirse en Sanji
Cuando Netflix anunció el reparto de One Piece, Skylar sabía que interpretar a Sanji iba a exigir una preparación física y técnica muy intensa. El personaje combina dos habilidades muy concretas: combate basado en patadas y artes marciales y alta cocina. Para estar a la altura del papel, el actor se sometió a un proceso de preparación muy exigente. Durante meses entrenó hasta ocho horas diarias, alternando prácticas de combate con formación culinaria. Su objetivo era que cada movimiento y cada gesto del personaje resultaran creíbles para los fans del manga. Skylar tiene una visión muy particular de la cocina que explica esa dedicación. Para él, cocinar es una forma de arte comparable a la literatura o la música.

El Salto que Cambió su Vida
El estreno de la primera temporada de One Piece marcó un antes y un después. La serie se convirtió en un fenómeno global y el personaje de Sanji rápidamente se ganó el cariño del público. El impacto fue inmediato para Skylar. En muy poco tiempo pasó de luchar por llegar a fin de mes a vivir una realidad completamente distinta. El actor ha explicado en varias entrevistas que uno de los momentos más importantes de ese cambio fue poder comprar una casa para sus padres, algo que considera uno de los mayores logros de su vida.
Netflix confirmó que la segunda temporada del live action, titulada One Piece: Into the Grand Line, se estrenó el 10 de marzo de 2026 con sus ocho episodios ya disponibles, y Sanji sigue siendo uno de los personajes más queridos del reparto principal. Su trayectoria, además, no es la de una celebridad salida de la nada. Antes de llegar a One Piece, Skylar ya había ido construyendo una carrera como actor y guionista en Reino Unido, con trabajos en cine, televisión y teatro, incluida la obra Warheads, que ayudó a darle visibilidad en la escena londinense.
Taz Skylar se presenta en Madrid para sorprender a los fans | One Piece | Netflix España
Taz Skylar ha convertido una visita promocional en uno de esos momentos televisivos que funcionan porque parecen espontáneos, no fabricados. Su paso por La Revuelta dejó una frase que explica muy bien el desconcierto que despierta su imagen pública en España: “Soy más canario que el gofio”. La escena encajó especialmente bien en el programa de Broncano porque jugó con la expectativa del espectador. Primero apareció fingiendo esa distancia de estrella internacional a la que habría que entrevistar en inglés; luego, en cuestión de segundos, giró el tono y se presentó como alguien de aquí, con una identidad mucho más mestiza y cotidiana de lo que muchos imaginaban. Esa mezcla, de hecho, forma parte de su atractivo como figura pública. Skylar no responde al molde clásico del actor español que triunfa fuera, ni tampoco al del intérprete británico que aterriza puntualmente en una producción internacional. Su perfil está atravesado por varias culturas a la vez, y quizá por eso su humor sobre ser “un poco guiri” funciona tan bien: no suena a pose, sino a descripción práctica de una biografía híbrida. También ayuda que llegue a este momento en plena consolidación internacional.