El Dr. Hiriluk fue un curandero y el padre adoptivo de Chopper, un personaje clave en la narrativa de One Piece. Perseguía incesantemente un sueño que le costó muchos años en soledad, hasta la llegada de Chopper. Hiriluk era viejo, pero con mucha energía, a pesar de estar enfermo.
Tenía un estilo de vestimenta muy particular: una larga capa azul oscuro, camisa verde con botones en forma de cruz, pantalón rosa con manchas color lila y botas verdes con hebilla. Su peinado era igualmente llamativo, con dos trenzas a cada lado de la cabeza y una más en el centro, coronado por un sombrero de copa.
El «doctor» y su pupilo, Chopper, tenían una relación muy cercana y formaron un vínculo profundo, a pesar de sus constantes discusiones. Cuando estuvo con el doctor, Chopper aprendió muchas cosas, como el comportamiento humano, la importancia de la fe y que ser pirata era lo mejor que podía hacer, ya que Hiriluk lo fue. También le enseñó la importancia de una jolly roger.
En el caso de Hiriluk, su jolly roger era una calavera con dos fémures cruzados y con pétalos de cerezos en flor. Esto se debía a que, cuando Hiriluk era pirata, enfermó de gravedad y lo único que lo curó verdaderamente fue la imagen de un árbol de cerezos con sus pétalos cayendo.

La muerte de Hiriluk fue uno de los acontecimientos más dolorosos en la vida de Chopper, quien luego sería cuidado y educado por la Dra. Kureha. La relación de Hiriluk con Kureha era un tanto conflictiva, pues ésta siempre fue mejor médica que él. Sin embargo, al ser ambos médicos y los únicos de Drum en no ser expulsados, se respetaban mutuamente. Poco antes de morir, Hiriluk le pide a Kureha que cuide a su pupilo y termine su investigación.
Hiriluk tuvo una relación muy cercana con Chopper, al rescatarlo de su pensamiento y odio hacia los humanos. Le salvó la vida cuando los humanos del reino de Drum le dispararon, creyéndolo un monstruo. Le dejó vivir con él durante el tratamiento de Chopper, pero cuando éste se recuperó, sin dar ninguna explicación, le echó de su casa. Chopper vagaba por el bosque sin rumbo, siguiendo, cuando podía, a su «padre», hasta que un día, Hiriluk visitó a la Dra. Kureha porque sabía que estaba enfermo y quería saber cuánto tiempo le quedaba y si tenía remedio.
Chopper consigue el amiudake para Hiriluk. Hiriluk, como últimas peticiones a la doctora, le pidió que terminara la investigación que estaba haciendo desde hace años, a lo que se negó, y que cuidara de su «hijo» y le enseñara a ser un buen médico, a lo que también se negó.
Chopper estaba espiando de su forma característica, escondiéndose extrañamente, cuando oyó que Hiriluk estaba enfermo de una enfermedad incurable. Recordó que el doctor le había enseñado, en un libro, sobre una seta misteriosa que podía curarlo todo. Decidió ir en busca de esa seta, sabiendo que se pondría en peligro y que estaba muy lejos, pero aún así, fue en su busca. Consiguió cogerla y traerla al hogar del doctor, después de varios días de viaje y de enfrentamientos duros, como uno contra su propia manada que le rechazó.
Hiriluk se sorprendió al ver a Chopper, después de unos días, y en tal estado. Hiriluk emprende un viaje, dejando a Chopper en casa descansando, diciendo que volvería pronto. Sin embargo, Wapol había anunciado que los Isshi-20 estaban enfermos, pero era una trampa para atrapar a Kureha e Hiriluk.
Kureha llega a la casa de Hiriluk para comprobar si ya ha muerto. Ve a Chopper herido y la seta en la mesa, comenzando a gritarle a Chopper, preguntándole qué hacía esa seta ahí. Éste le responde que la trajo él para curar al doctor, pero ella le golpea, diciéndole que esa seta es venenosa y que, por su culpa, él morirá en unas horas. Chopper llora desconsoladamente, pensando en lo que había hecho, y corre para buscar a su padre, pero éste estaba en el castillo, enfrentándose a su destino.
Wapol le había tendido una trampa con los médicos, completando su artimaña, diciendo que sólo era una estrategia para matarlos, y que, si los médicos estuvieran enfermos, jamás llamarían a Hiriluk. Ante esta situación, Hiriluk reflexiona profundamente sobre el verdadero significado de la muerte.
¿Cuándo crees que muere una persona? ¿Cuando su corazón es atravesado por una bala? No. ¿Cuando sucumbe a una enfermedad incurable? No. ¿Cuando bebe una sopa con setas venenosas? ¡NO!
Hiriluk termina con la conclusión de que está contento de que los médicos no estén enfermos y que el reino aún tenga esperanza de vida. Afirma, finalmente, que un monstruo llegaría en breve, y pide que no le hieran, porque era su hijo. Hiriluk contempla cómo, ante sus palabras, Dalton está llorando, sabiendo que aún hay esperanza en los humanos, como le enseñó a su hijo.

Chopper, enfadado, intenta atacar a Wapol, pero es detenido por Dalton, quien estaba llorando, y le pide que se marche, cumpliendo con su promesa con Hiriluk. Chopper llora, pero le sirve como inspiración para pedirle a la Dra. Kureha que le enseñe a ser un buen médico, como hubiera querido su padre. Chopper es aceptado como discípulo de Kureha, teniendo siempre a su padre como inspiración.
Pasó mucho tiempo. Chopper estaba aprendiendo, cuando, durante la llegada de los Piratas de Sombrero de Paja, vuelve el rey que huyó con la llegada de Barbanegra. Después de la derrota de Wapol, Luffy le ofrece convertirse en su compañero y que viaje con ellos a la mar como un verdadero pirata, recordando que su padre le animaba a que lo hiciera.
El guión es solo la planificación de cómo se van a desarrollar los acontecimientos. El mundo de One Piece no sucede en el mundo real, y la voluntad, la fuerza y el espíritu de un personaje son fundamentales. No es inmortalidad, sino una determinación inquebrantable, como se refleja en la frase: "¡aunque te partan todos y cada uno de tus huesos! ¡aunque ya no puedas dar un paso más! Aunque no te respondan los músculos... ¡Eso no detendrá mi determinación!". Este sentimiento es lo que Oda lleva reflejando en toda su serie.
La solución a los dilemas siempre estuvo ahí y estuvo pensada desde el principio. Oda simplemente juega con las expectativas del espectador, haciéndole creer que ha pasado lo peor cuando no es para tanto. Esto es One Piece.
Al igual que con Bon Clay, que tenía que haber muerto después de que Luffy escapase de Impel Down, pero por arte de magia sigue vivo. Oda tenía que dar la impresión de que Bon Clay estaba en una situación límite y que le esperaba la muerte segura, y lo logró. No se cortó la escena donde supuestamente Magellan acababa con él a propósito, sino que desde el principio eso no iba a pasar. Es como ir a un parque de atracciones y tirarse en picado: tienes la sensación de que te vas a estampar contra el suelo y te vas a morir, de ahí viene tu adrenalina y tu emoción. Pero luego no te pasa nada y a los 20 minutos estás completamente ileso. No te vas a quejar al responsable de la atracción de no haber muerto. Lo que contaba era el momento, la tensión de la bomba y el sacrificio. En OP, las tripas desparramadas y las muertes sin sentido no tienen cabida. Simplemente es así. Oda lo que intenta reflejar en su manga es una filosofía y unas emociones.
La Muerte del Dr. Hiruluk- Epico!!!- One Piece
La relación entre Hiriluk y Chopper es un ejemplo de la profunda conexión que puede existir entre un mentor y su alumno. Hiriluk no solo enseñó a Chopper habilidades médicas, sino también valores fundamentales como la fe, la perseverancia y la importancia de perseguir los propios sueños. A pesar de su partida, el legado de Hiriluk perdura en las acciones y el espíritu de Chopper, inspirándolo a convertirse en un gran médico y a proteger a sus amigos.
