Mi primer día de clase de mi penúltimo año de secundaria. En dos años entraría a la Universidad de medicina y podría seguir los pasos de mi tía; Tsunade Senju. Pensé que este año iba a ser exactamente igual a los anteriores, yo observándote de lejos, tú ignorando mi existencia. Quizás seguir así hubiera sido mejor.
Esa mañana me levante muy feliz. Cuando el despertador sonó yo ya estaba despierta, di media vuelta en la cama y lo primero que observó en mi mesita de noche es la foto de mi madre. Hikari Haruno. Estábamos abrazadas en la playa, yo tenía seis años. Fue el último verano que pasamos juntas, falleció ese mismo verano antes de iniciar las clases y su tía decidió hacerse cargo de mí.
En cuanto a mi padre. Abandono a mi madre en cuanto supo de mi existencia. Él era casado y tenía un hijo en camino, una hija bastarda solo arruinaría su reputación, aun así jamás me falto nada. Él se encarga mes a mes de todos mis gastos incluido el instituto privado donde actualmente estudio. Hace un año su esposa falleció y fue la primera vez en dieciséis años que se atrevió a visitarme.
Me levanté de la cama y camine en la oscuridad hasta llegar a la escalera de metal en forma de caracol que conducía al living. Mi dormitorio solía ser el ático del departamento de mi tía pero lo convertimos en mi habitación. En el piso central del departamento tenemos el dormitorio de mi tía, el baño y el living que conecta con la cocina.
Me di una ligera ducha y regrese a mi habitación a terminar de arreglarme para ir al instituto. No quería despertar a mi tía, es médico en el hospital de Konoha y últimamente ha realizado demasiadas guardias seguidas. Camine a la ventana y abrí las cortinas para dejar entrar el sol y que iluminarán el lugar. Sobre la ventana se encontraban las escaleras de emergencias de metal que bajan a la acera.
Termine de cepillar mi cabello que casi llegaba a mi cintura y me coloque el uniforme escolar; una camisa manga larga color blanca, una falda tableada a cuadrille verde, medias blancas y zapatos negros. Termine de pasar el bálsamo por mis labios y tomé de encima de la cama mi mochila y un ligero abrigo de hilo color verde con el escudo del instituto bordado en el lado derecho, rocíe algo de perfume en mi cuello antes de encaminarme al departamento vecino.
―Buenos días, Sakura― Me saludo aquel viejo amigo de mi tía que vivía a puerta por medio de nuestro departamento.―Buenos días, Jiraiya―
Él sonrió abriendo más la puerta de entrada y dándome paso al interior del departamento.―Pasa. Naruto aún sigue dormido―
Yo rodé los ojos. Naruto era mi mejor amigo, lo conocía desde que llegué al edificio a los seis años y ambos asistíamos al mismo instituto escolar. Jiraiya se había encargado del rubio y su hermano mayor desde niños tras la muerte de sus padres.
―Llegaremos tarde― Bufe fastidiada y me dirigí a ese dormitorio que conocía a la perfección.
Entre sin golpear y abrí las cortinas dejando que el sol iluminará el lugar. Naruto no noto mi presencia, continuaba roncando entre las cobijas―¡Naruto!―
El rubio pego un grito y cayó al suelo aún enredado entre las sábanas. Me miró furioso mientras intentaba enfocar la vista y sonrió al darse cuenta que era yo.
―Levántate de una vez o llegaremos tarde― Lo amenace.
Salí de su dormitorio para que pudiera cambiarse tranquilo y me dirigí al comedor.―¿Ya estás aquí? ― Escuche la voz de Pain, el hermano mayor de Naruto―Pain, deja en paz a Sakura― Lo reto Jiraiya desde la mesa sin despegar la vista de su librito.
Yo sonreí de lado y Pain solo arrugó el ceño encaminándose a la salida del departamento. Supongo no nos esperaría para irnos todos juntos al Colegio.
―Listo, Sakura― Me llamo el rubio ingresando al comedor ya con el uniforme escolar puesto.
―Bien. Vámonos― Le dije pasando por su lado y tire de su mano evitando que se sentara a desayunar y nos demorará aún más.
―Pero Sakura aún no he desayunado― Se quejo entre lloriqueos mientras nos dirigíamos al ascensor del edificio.
―Eso te pasa por levantarte tan tarde― Lo rete marcando la planta baja en el ascensor.
El rubio hizo un berrinche como de costumbre.―¿Podemos pasar por la panadería? Porfis―
Yo solo reí a modo de respuesta y nos encaminamos a la estación de trenes, pasamos por la panadería para comprar algo de comer para el rubio y dos cafés, después de todo yo tampoco había desayunado. Ese día en particular me sentía sumamente nerviosa y no porque fuera el primer día de clases sino porque después de casi tres meses al fin lo volvería a ver.

― ¡ Frentezota!―
Sentí más mejillas cada vez más calientes al oír su grito en medio del corredor escolar, sabía que estaba roja pero lo confirme cuando Ino Yamanaka se rio en mi cara.
― Cerda― La insulte a modo de saludo y ella amplio aún más su sonrisa.
Ino era mi mejor amiga desde que había llegado a ese Colegio.
―Mira allí esta la tontona ¡Tenten!― Gritó, mientras agitaba su brazo llamando la atención no solo de nuestra amiga sino de media población estudiantil.
Tenten largo una risita nerviosa y se aproximó al casillero de la rubia donde nos encontrábamos.
―Ino― Saludo la castaña divertida ―Hola, Sakura―
La rubia inicio el interrogatorio de como había sido su verano pero yo deje de prestarles atención cuando lo vi.
Sasuke Uchiha.
Su cabello lacio y negro caía con gracia sobre su rostro, sus ojos negros, su piel blanca, sus labios, su nariz. Todo de él me encantaba.
―Ya despierta― Chilló la rubia a mi lado y yo deje de observarlo como una acosadora y me voltee hacia ambas chicas sonriendo nerviosa ―Si tanto te gusta. Ve y saluda. Esta con Naruto, es una ventaja― Comentó.
Como si fuera así de fácil. Yo rodé los ojos sin emitir respuesta, el timbre escolar resonó por el corredor anunciando el comienzo de la primer clase. Tenten me sonrió de lado encaminándonos al salón. Ella se sentía exactamente igual con respecto a Neji Hyuga.
El primer día paso tranquilo. Sasuke me ignoro por completo, obviamente y yo solo me conforme con verlo de lejos. A la salida de clases Ino se ofreció a llevarnos a casa en su nuevo coche, regalo de sus padres por sus dulces dieciséis aunque le faltaba aun mas de veinte días para cumplirlos. Mientras iba de salida al estacionamiento del instituto lo vi subirse a su coche con Naruto.
―Observando lo que nunca vas a tener, Haruno―
Realmente quise golpearla en ese momento.
―¿Cuando te vas a dar cuenta? Él ni sabe que existes― Se burlo pasando por mi lado ―Pasamos todo el verano juntos. No te imaginas las cosas que sabe hacer― Comentó divertida.
―Ya, Karin, no tenemos que enterarnos de tu fácil vida sexual―
Como siempre Ino defendiéndome. Karin sonrió de lado y se alejo de nosotras.
―No sé porque dejas que te hable así― Me reto la rubia mientras subíamos a su coche.
―No es como si la opinión de Karin me importara― Murmure pasando el cinturón de seguridad.
Tenten asintió desde el asiento trasero.
―Esas perras―
No pude evitar observar a la pelirroja mientras se alejaba por el estacionamiento. Karin era muy bonita, no podía negarlo pero era esa clase de belleza que se arruina por lo vulgar que es. Su falda demasiado corta, la camisa escolar desabotonada y ese cabello exageradamente rojo, todo ella era excesos. No pude evitar preguntarme si esa era la clase de chica que le atraían a Sasuke Uchiha.

Cansada. Asique opte por ya ir con el uniforme deportivo; las leggins negras, la remera blanca y sudadera holgada color verde oscuro, el escudo del instituto estaba bordado en el pecho. Tomé el bolso con el uniforme, la toalla y mis cosas para ducharme en el Colegio y me encamine a buscar a Naruto.
―Dios, Sasuke es tan bueno en la cama―
Esa era la voz de Karin, realmente quería golpearla cada vez que la oía. Yo aún continuaba en las duchas, ellas se encontraban en los vestidores donde estaban las bancas y los espejos terminando de cambiarse.
―Lo sé, Neji es igual― Comentó Tayuya ―Me encanta―
Ambas rieron y las escuche salir del vestuario. Cerré el grifo y salí de la ducha. Una vez me puse el uniforme escolar salí el jardín en busca de Ino y Tenten.
Sonreí al ver a esta última a unos metros de mi sentada en una de las mesas de mármol hablando con Neji Hyuga.
―Eso, Tontona― Murmure entre risas y me encamine al jardín del patio escolar.
Deje mi bolso de lado y me senté debajo de uno de los árboles que adornaba el patio del Colegio mientras esperaba el comienzo de mi próxima clase. Cerré los ojos sintiendo el calorcito del sol cuando una sombra me obligó a abrirlos. Yo me quedé como idiota al verlo parado frente a mí.
―Sakura ¿Cierto?―
Sabía mi nombre.
―¿Cómo?― Alcance a murmurar.
Realmente debí verme como una idiota. Él sonrió de lado.
―¿Vas a ir al baile de bienvenida el viernes?― Me pregunto sentándose a mi lado.
Yo no podía pronunciar palabra. Lo conocía desde niños pero las veces que habíamos hablado era contadas con los dedos de la mano y esas veces habían descendido aún más a medida que crecíamos.
―Ah si, si. Pensaba ir con Ino y Tenten― Mi voz sonó mas baja y suave de lo normal.
―Dudo que vayas con Tenten― Comentó burlón.
―¿Por qué?―
Me señalo detrás de mi mientras torcía su boca en un intento de sonrisa. Al voltear vi a Neji despidiéndose de Tenten, la cual se encontraba sumamente roja y nerviosa.
―Neji invito a Tenten al baile― Dijo mientras se recostaba en el árbol, cruzo sus brazos detrás de su nuca y cerró los ojos sintiendo el solcito en la cara.
―Eso no lo esperaba, supongo que tendré que ir sola con Ino― Dije mientras veía a mi amiga juntar sus libros con una sonrisa.
―O podrías ir conmigo― Lo soltó de golpe, como si fuera lo más normal del mundo, como si fuéramos amigos y habláramos todos los días.
Lo mire por unos segundos con el ceño fruncido y él abrió sus ojos clavándolos en mi. Mi corazón palpitaba tan fuerte que creía que en cualquier momento podría oírlo.
―¿Tú no vas con Karin?―
―No― Dijo seco e hizo una mueca con la cara ―Pero si no quieres ir conmigo esta bien― Murmuro mientras hacia ademán de levantarse.
―No. Digo, si― Me apresure a hablar tomándolo del brazo para evitar que se levantara ―Si me gustaría ir contigo al baile, Sasuke― Murmure quitando mi mano de prisa de su brazo y sentí mis mejillas cada vez más calientes.
Él dibujo una extraña mueca en su cara, un intento de sonrisa que resulto más como una mueca macabra.
―Bien, paso por ti el viernes a las ocho― Comento levantándose del suelo y tomando su mochila ―Vives en el mismo edificio que Naruto. ¿No?―
―Si―
Pensé en decirle algo más para evitar que se fuera y ese momento se acabara pero no lo hice. Él solo sonrió de lado y se alejo de mí.
―Adiós, Sakura―.
―Neji me invito al baile― Chillo Tenten una vez ingresamos al salón de clases.
―Sasuke también― Comente con una sonrisa.
La castaña me abrazo entusiasmada e Ino jugo con su móvil unos segundos antes de voltear a vernos para ubicarnos en nuestros asientos.
―Entonces supongo que me tendré que conseguir una cita también― Murmuró la rubia de mal humor.
El resto de la semana solo deseé que llegara el viernes.

Mi tía se encontraba de guardia esa noche. Acabe de acomodar aquel viejo broche en forma de libélulas sobre mi cabello. Era de mi madre.
El corto vestido de volados color rosa se amoldaba perfecto a mi cuerpo, llevaba unas sandalias de tacón blancas, una gargantilla de perlas y un maquillaje ligero. Rocíe perfume sobre mi cuello y apreté con fuerza mis manos. Temblaba. Mucho.
A las ocho en punto sonó mi móvil. Sasuke había llegado. Baje de prisa y lo observe apoyado sobre su coche, un BMW del año color negro. Llevaba un pantalón de vestir negro, una camisa oscura con los primeros botones desprendidos, una chaqueta azul marino y unos zapatos oscuros a juego con su ropa.
―Hola, Sasuke― Lo salude aproximándome a él.
Sus ojos me observaron detenidamente haciéndome temblar aún más y sonrió de lado al abrirme la puerta del copiloto.
―Sube― Me ordenó.
Sentí la puerta cerrarse y lo vi rodear el vehículo hasta la puerta del piloto. Que desilusión. Toda la semana esperando esta noche. Todo el día preparándome. ¿Para esto?
Subió de piloto y encendió el coche, pensé que aceleraría para irnos pero lo vi sonreír de lado y se volteo hacia mi. Estaba cada vez más cerca. Su perfume inundó mi pulmones y sentí su cabello rozar mi nariz cuando estiro la mano agarrando el cinturón de seguridad y pasándolo por mi pecho.
―Estás preciosa― Susurró volviendo a su asiento.
―Gracias―
En quince minutos habíamos llegado al Colegio. Estaciono y me abrió la puerta para salir. Sentí su mano sobre la mía y nos guio al interior del lugar hasta llegar al salón de fiestas. Este estaba decorado con telas y globos blancos, la mayoría se volteo a mirarnos, a Sasuke en realidad, mi corazón comenzó a latir cada vez más fuerte. Karin y sus amigas me miraron con el ceño fruncido y susurraron entre ellas a modo de burla. Sasuke tiro de mi mano obligándome a avanzar por el lugar y nos dirigíamos a la mesa donde se encontraban; Neji, Tenten, Naruto, Shion, Shikamaru e Ino. Esta me miró en cuanto nos sentamos y pude notar por lo brillosos y rojos que tenia los ojos que estaba sumamente ebria.
Shikamaru se la paso toda la noche sentado, aburrido, mientras Ino me jalaba a la pista de baile junto con Tenten. A mitad de la noche los chicos estaban sentados en la mesa y yo estaba con Ino y Tenten, evitando que Ino siguiera bebiendo. No había podido bailar con Sasuke ni una sola vez, hasta que sentí que tomaban mi mano, al voltear lo encontré bastante cerca.
―No les importa que les robe a mi pareja ¿No?― Dijo mientras nos alejábamos, sin esperar respuesta ―No hemos podido bailar― Reprochó mientras colocaba mis manos alrededor de su cuello.
―Lo sé, Ino siempre toma mucho en las fiestas. Siempre la estoy cuidando― Expliqué nerviosa al tenerlo tan cerca.
―Si pero yo soy tu pareja― Comentó apretándome contra su cuerpo.
Mi cuerpo empezó a temblar mientras sentía sus brazos alrededor de mi cintura y su respiración cálida en mi nariz. Observe por encima de su hombro y Karin parecía querer arrancarme los ojos, así que solo lo abrace mas fuerte por los hombros y cerré los ojos. Si está era la única noche que lo iba a tener, la iba a disfrutar. Bailamos el resto de la noche casi sin hablar de nada importante, hasta que tuvimos que irnos.
―Tranquila, yo la llevo. Váyanse― Dijo Shikamaru mientras sostenía a Ino por lo hombros.
La rubia murmuro algo inteligible y Sasuke tiro de mi mano para alejarnos de la mesa y encaminarnos a su coche. El viaje fue en silencio pero para nada incómodo. Estaciono frente a mi edificio, se quito el cinturón de seguridad y volteo a verme.
―Gracias por invitarme― Susurre apenada ante su mirada ―Hasta el lunes― Me despedí en vista que él no pensaba hablar.
Me quite el cinturón de seguridad y apoye mi mano en la puerta para bajar del coche pero su mano me detuvo. Sentí una electricidad recorrer mi brazo desde donde él tenía apoyados sus dedos hasta mi hombro.

“La primera historia: las hojas del otoño flotan sobre el agua. En la residencia Uchiha, un pequeño Sasuke le pide a su hermano, Itachi, que le enseñe el truco para lanzar shurikens, pero éste le dice que está ocupado, y si quiere aprender a lanzar shurikens, que se lo pida a su padre; comentario que molesta a Sasuke, respondiéndole que siempre está ocupado y que lo que pasa, es que lo odia. Itachi le dice que no diga eso, ya que de verdad, el día de hoy, no tiene tiempo, haciendo que con ello que Sasuke pregunte cuándo llegará mañana. Itachi extiende su mano y hace una señal para que Sasuke se acerque; cosa a la que el pequeño Uchiha obedece. Entonces, su hermano mayor le dice que lo perdone y lo golpea en la frente, lo cual anima a Sasuke. Itachi abre la puerta y antes de partir, le dice que, tal vez, puede tomarse un descanso la próxima vez que padre y madre pasen la noche afuera, preguntándole Sasuke cuándo. A lo cual Itachi le dice que le pregunte a padre y, tras terminar lo dicho, se despide, dejando en Sasuke una sonrisa en su rostro. En la noche, ya siendo la hora de cenar, Fugaku le pregunta a Mikoto qué pescado es el que cocinó, aclarando que está bueno. Ella le responde que, en el día de hoy, estaba en descuento, y continuando Sasuke tras decir que el pescado de temporada siempre es barato y bueno, respondiéndole Fugaku que no diga eso y comenzando a reír; los tres Uchiha cenan juntos, en el comedor familiar. Sasuke pide más; a lo cual atiende su madre. Luego les pregunta a sus padres cuándo van a salir, mencionando que Itachi se lo dijo. Fugaku responde que pensaban pasar la noche en la casa de Mikoto e impresionado de que Itachi le contara sobre ello y recordando que iba a venir su próximo día libre, y le pregunta a Sasuke si quiere venir también, pero su hijo le responde que Itachi tiene que enseñarle muchas cosas, lo cual sorprende a Fugaku, y Sasuke aclara que se lo prometió. Mikoto también expresa sorpresa de ese actuar de Itachi, mientras le ofrece más arroz a Sasuke y le dice que también puede practicar los kunais con ella, pero Sasuke insiste en que no es practicar, sino que son clases. Fugaku le pide a su esposa que le traiga té; a lo cual ella acepta. En el día prometido, Itachi arroja un kunai a una diana cerca al centro y ahora le pide a Sasuke que lo haga igual que él, arrojando el pequeño Uchiha el kunai muy cerca del que había arrojado Itachi, reconociendo su hermano mayor la mejora, a lo cual presume Sasuke que ya es mejor que madre. Entonces, Itachi le pregunta si puede hacer lo siguiente: seguido de tomar cuatro kunais con su mano izquierda y arrojarlos todos al centro de la diana, imitando lo mismo con la mano derecha y finalizando con arrojar dos kunais justo en el punto central del blanco, haciendo que uno quede colgando mientras el otro lo sostiene, al haber pasado por su agujero. Todo esto deja sorprendido a Sasuke, quien le pregunta a Itachi cómo lo hace, respondiéndole el Uchiha mayor que muy pronto podrá lanzar así y que se parece mucho a él, lo cual sonroja a Sasuke. En el atardecer, Sasuke está sentado al lado de Itachi, en la entrada de la casa Uchiha, y le dice que tiene que volver a darle clases como el día de hoy, respondiéndole éste que cuando tenga tiempo. Sasuke le pregunta que si se lo promete, lo cual confirma Itachi. Luego éste le pregunta a Sasuke si sabe cómo se llegó a formar el clan Uchiha, pero le responde que aún no se lo ha aprendido. Entonces, Itachi continúa diciendo que los Uchiha se sienten muy orgullosos de lo que significa su emblema, explicando que el fuego se produce por el viento y que el viento se genera con un abanico. Sasuke le pregunta si eso es fantástico; comentario por el cual Itachi ríe y le dice que lo entenderá en su momento. Sasuke le pregunta a Itachi si peleará por el clan, respondiéndole que eso todavía no lo sabe ni él mismo. Entonces, el estómago de Sasuke empieza a hacer ruido, lo cual lo avergüenza mientras su hermano mayor ríe ante ello, quien le dice que, esta noche, se encargará él. Ya de noche, hay una gran cantidad de comida de distintos tipos que fue preparada por Itachi, el cual ahora carga un estofado mientras afirma estar quemándose. Sasuke, sentado en la mesa, intenta advertirlo, mencionando su hermano mayor que cree que exageró un poco. Cerca de la hora de dormir, Sasuke está lleno por haber comido tanto y afirmando que no puede más, ve cómo Itachi le pasa un futón y se sorprende cuando éste le sugiere que van a dormir afuera; a lo cual el pequeño Uchiha corre con entusiasmo, advirtiéndole su hermano mayor de que no lo haga poco antes de que termine tropezando; mirando el cielo nocturno mientras están acostados y escuchándose el canto de los grillos, Itachi le pregunta si tiene frío, pero éste le dice que está bien y le dice a su hermano mayor que si llega a ser un ninja tan fantástico como él, espera que padre lo reconozca; cosa que alegra a Itachi y le dice que tiene que superarlo, pero Sasuke le dice que eso es imposible, ya que es un genio y todo el mundo lo sabe, pero Itachi le responde que es como él y tiene talento, convenciendo a Sasuke de que lo superará y termina cerrando los ojos y mirándolo Itachi con una sonrisa. Entonces, llama a su hermano menor por su nombre sin escuchar respuesta. Se levanta del futón, dándose cuenta de que está dormido y sonríe. Por la mañana, se escucha una voz que le pregunta a Sasuke qué hace ahí. El pequeño Uchiha se despierta preguntando qué pasó y reconoce a su padre. Sasuke se pregunta qué hace ahí y aclara que Itachi dijo que durmieran afuera; cosa que sorprende a madre, quien estaba escuchando y comienza a reír. Sasuke voltea sin ver a Itachi y pregunta dónde está.”
Naruto, Yamato, Sakura y Sai vs Sasuke | El reencuentro después de años
“La segunda historia: el viento sopla sobre las flores. Una pequeña Sakura corre por el bosque durante un largo trayecto. Se detiene para respirar, llegando hasta un refugio en los arbustos, en el que se ve varias flores de papel colgando de una cuerda, y entra, revelándose que, adentro, hay varias decoraciones de mariposas y estrellas hechas en papel. También varios animales de peluche y una estatua de una mujer rodeada de varias estrellas y una paloma. Luego se ve a Sakura sonriendo, estando agachada mientras observa varias flores que están dentro de botellas; se escucha a un ave cantar, la cual se asoma dentro de los arbustos y ve a Sakura mirándose al espejo y enfocándose en su frente, lo cual la hace suspirar e inútilmente intenta arreglarse el cabello hasta bajar la cabeza frustrada. En la residencia Haruno, el padre de Sakura le pregunta a ella si le molesta su flequillo y mientras cena, le dice que debería cortárselo. Mientras, Sakura lo mira con enojo. Su madre le dice a su esposo que las chicas tienen sus motivos y que se va a enojar con él, si le dice eso; comentario que le causa mucha gracia a él, que ríe fuertemente y sólo haciendo enojar más a Sakura. En un nuevo día, Sakura corre por el bosque y llega hasta un campo de flores que se encuentra bajo un gran árbol. Mientras recoge flores, escucha la voz de una niña recalcando que, al parecer, le gustan las flores. Sakura voltea la mirada y ve a la niña preguntando quién es y la reconoce como Ino, la cual le pregunta a Sakura si le gustan los cosmos. La pelirrosada, tímidamente, intenta negarlo, pero acaba admitiendo que sí. Entonces, la rubia le muestra un pañuelo rojo y le dice que, con eso, se puede atar el pelo; mientras Ino le ata el pelo a Sakura con el pañuelo, le dice que tiene una cara muy linda y, tras terminar, le dice que está muchísimo mejor. No obstante, Sakura habla de su frente, pero Ino le dice que la gente la molesta porque la esconde y que es mejor que la muestre y, si lo hace, la gente cambiará. Sakura le dice a Ino que es fuerte. En respuesta a ello, Ino posa el espejo frente a Sakura, diciendo que ella es muchísimo más linda y que tiene mucho estilo y que tenga más confianza en ella misma. Nuevamente, de noche, en la residencia Haruno, Sakura les comenta a sus padres que, en el día de hoy, hizo una nueva amiga, a quien llama Ino Yamanaka, describiéndola como linda, fuerte, a la moda y amable; tras escuchar estas palabras, Kizashi hace una expresión rara y le pregunta que si Ino es tan linda, entonces, quiere verla; cosa que le reprocha Mebuki, diciéndole que no diga eso. Luego felicita a Sakura por su amiga y le dice que tiene que cuidar bien de ella y que los amigos son muy importantes en su vida. Sakura ahora menciona que Ino le dio el lazo rojo que ahora lleva, interrumpiendo, nuevamente, su padre, diciendo que su madre también era así de linda cuando era joven, lo cual avergüenza a Mebuki, quien se tapa la cara. Kizashi ahora le dice a Sakura que seguro ahora conseguirá novio; cosa que la molesta. En otro día, se puede ver al mismo pájaro de la otra vez cantando sobre los arbustos que conforman el refugio. Se escucha una voz maravillada por la belleza de este lugar y preguntándole a Sakura si lo construyó ella sola, quien intenta mostrar modestia, y confiesa que no tiene su estilo, quien le hablaba era Ino, que ahora está comentando sobre las cosmos y que si las usan, hará juego con lo que las rodea y también servirá para que no choquen, y prosigue con hacer arreglos florales. Sakura está cabizbaja con los ojos cerrados. Los abre y dice que a ella le gusta un chico, lo cual sorprende a Ino, afirmando no tener ni idea y le pregunta quién es y diciendo que, por ello, estaba tan animada para, poco después, acabar de arreglar las flores. Sasuke aclara que el chico que le gusta es Sasuke, poniendo Ino, en respuesta a ello, una expresión seria. Sakura dice que a Sasuke le gustan las chicas de pelo largo así como ella, pero Ino la interrumpe, diciendo que se acordó de algo y que volverá luego, yéndose al instante, lo cual deja sorprendida a Sakura. Tiempo después, en la Academia Ninja, Ino está reunida con sus amigas. Ellas le comentan que Sakura está más animada, últimamente; comentario al que Ino responde como si no supiera. Cosa que sorprende a sus amigas, quienes le preguntan si no se llevaba bien con Sakura; cosa que niega Ino. Comenzando a atardecer, en la Academia ninja, Sasuke se encuentra sentado en uno de los asientos del salón, mientras Sakura intenta decirle algo, preguntándole Sasuke qué cosas y también quién es ella. Se cambia de escena, mostrándose a Sakura corriendo por los pasillos mientras Naruto la observa, haciendo que se pregunte qué le pasa a ella y dejándolo confundido, recordando que ella siempre dice que no se corre en los pasillos. Mientras se muestra la fachada de la Academia ninja, se escuchan varios golpes. Se cambia de escena hacia el bosque, dándose un recorrido por los árboles y se revela que el sonido de los golpes, venía de Sakura, que está golpeando un árbol seguidamente. Sigue abriendo la palma izquierda y continúa golpeando el aire con sus puños. Entonces, su expresión cambia a una de ira y revela a la “Sakura interior”, quien dice "Shannarō". Un sorprendido Naruto, que se encontraba cerca, cae al suelo, el cual afirma que Sakura es increíble.”
“Aquí es-anunció Itachi, cuando estacionó en la agencia publicitaria de Ino, para encontrarse con los amigos y socios de la rubia-La acompañaré-los dos se dirigieron hacia la entrada y pidieron ver a Shikamaru. Itachi toco dos veces una de las puertas, mientras Hinata veía el entorno. -¡Itachi! -Estoy fascinada, es un lugar encantador-les dijo sonriendo. El Nara, no quiso abordar el tema sobre la entrevista, dado, que esa era la primera vez que se veían y por lo que Ino le contó, la chica era muy tímida, así que lo dejó para la próxima vez que la vieran. Sin embargo, mencionó, que dentro de la agencia contaban con una editorial, logrando captar inmediatamente la atención de la chica. Itachi condujo el corto trayecto hacia el parque de cerezos. Ninguno de los dos dijo nada. El auto estacionó y la Hyuga, se quedó atónita. No se movió, hasta que el azabache, le abrió la puerta y le extendió la mano para ayudarla. Las personas deambulaban de un lugar a otro. Algunos llevaban las correas de sus perros, otros paseaban en parejas, como también las familias con los niños. El ambiente era muy ligero. El viento soplando, con suavidad, logrando desprender los rosados pétalos de sakura, que caían con elegancia sobre las personas y el pasto. La mayoría de los transeúntes, ni siquiera se tomaba el tiempo de observar ese insignificante detalle, pero para Hinata, que nunca antes vio algo tan magnifico, era surrealista. Embelesada, la joven se quedó parada, sin intención de moverse hasta no haber evaluado todo el fascinante entorno.”

Él me miró por unos segundos, luego, su mano se deslizó por mi mejilla hasta mi barbilla, levantándola suavemente para que lo mirara. Sus ojos oscuros encontraron los míos y sentí un escalofrío recorrer mi espalda. Lentamente, se inclinó y sus labios rozaron los míos. Fue un beso tierno, suave, pero lleno de una electricidad que me hizo temblar. Sentí su mano en mi cintura, atrayéndome más hacia él. Mis manos subieron hasta su cuello, enredándose en su cabello. El beso se hizo más profundo, más apasionado, y por un momento, el mundo desapareció. Solo existíamos él y yo, perdidos en ese primer beso que prometía mucho más.
