La llegada de Pablo Laso al banquillo del Real Madrid de baloncesto estuvo marcada por la controversia y el escepticismo de una parte de la afición. La peña más numerosa, Berserkers, llegó a convocar una manifestación de protesta ante lo que consideraban una política deficiente del club respecto a la sección. Las quejas se centraban en la demora en la contratación del entrenador, el anunciado recorte presupuestario y la elección de Laso en lugar de un técnico de mayor renombre. El punto de inflexión para muchos fue la detención del fichaje de Repesa por considerarlo caro, sumado a un final de temporada decepcionante para el equipo.
Sin embargo, lo que comenzó con dudas, se transformó en una de las épocas más exitosas en la historia del club. Pablo Laso se convirtió en el entrenador con más títulos en la historia del Real Madrid de baloncesto, logrando 22 títulos y 659 victorias en 11 temporadas. Bajo su dirección, el equipo no solo recuperó la gloria perdida, sino que la elevó a nuevas cotas, devolviendo la emoción y la ilusión a la afición merengue.
Los inicios difíciles y la construcción de un proyecto
En junio de 2011, Pablo Laso asumió el cargo de entrenador del Real Madrid. Su historial en la ACB no era el más prometedor, con un porcentaje de victorias inferior al 50% y un despido del Valencia Basket. La situación del club en ese momento era la de un equipo de segunda fila en España, por detrás de Barcelona y Baskonia. A esto se sumaba la incertidumbre sobre el presupuesto y la dificultad para atraer jugadores de primer nivel en un mercado cada vez más competitivo.

A pesar de las dudas iniciales, Laso comenzó a construir un proyecto sólido. La llegada de jugadores clave como Jaycee Carroll, Martynas Pocius y, especialmente, Rudy Fernández y Serge Ibaka (durante el 'lockout' de la NBA) marcó un punto de inflexión. El equipo empezó a mostrar un juego ofensivo, rápido y atractivo, ganando partidos y recuperando la confianza.
La apuesta por bases como Sergio Llull y Sergio Rodríguez, que en aquel momento no eran considerados estrellas consolidadas, fue otro de los aciertos de Laso. Con el tiempo, ambos se convirtieron en pilares fundamentales del equipo y en referentes del baloncesto español.
La consolidación y la era dorada
La temporada 2011-2012 fue la primera de muchas alegrías. El equipo conquistó la Copa del Rey en Barcelona, un título que no se lograba en 19 años. Aunque la Euroliga no fue un éxito, en la ACB las cosas marchaban bien, llegando a la final contra el Barcelona, que finalmente se llevaron los culés en un ajustado quinto partido.
La temporada siguiente, 2012-2013, vio la consolidación del proyecto. Con Rudy Fernández ya como madridista a todos los efectos y la llegada de jugadores como Dontaye Draper y Marcus Slaughter, el equipo compitió a gran nivel. A pesar de la dolorosa derrota en la final de la Euroliga contra Olympiacos, el Real Madrid se proclamó campeón de Liga ACB, logrando así una Copa, una Liga y una Supercopa en solo dos temporadas bajo la dirección de Laso.

La temporada 2013-2014 fue testigo de un Real Madrid arrollador. El equipo encadenó 28 victorias consecutivas entre ACB y Euroliga, batiendo récords. A pesar de una ajustada derrota en la final de la Copa del Rey ante el Barcelona, el Madrid se resarció en la Euroliga, barriendo al Barcelona en la Final Four con uno de los mejores partidos de la era Laso (100-62). La final europea se escapó ante el Maccabi de Tel Aviv, pero en la ACB, el equipo volvió a ser campeón, superando nuevamente al Barcelona en la final.
La temporada 2014-2015 continuó la senda del éxito. Con la llegada de jugadores como Andrés Nocioni y Facundo Campazzo, y la consolidación de Gustavo Ayón en el pívot, el equipo ganó la Supercopa, la Copa del Rey y la Liga ACB. En Europa, a pesar de una dolorosa derrota en la Final Four ante el Fenerbahce, el equipo demostró su fortaleza y capacidad de recuperación.
El legado de Pablo Laso
A lo largo de sus 11 temporadas, Pablo Laso no solo coleccionó títulos, sino que también dejó una huella imborrable en la historia del club. Su estilo de juego, basado en la intensidad defensiva, el ataque rápido y la implicación de todos los jugadores, se convirtió en una seña de identidad del Real Madrid. Fue capaz de reinventar al equipo temporada tras temporada, adaptándose a las bajas y a las nuevas incorporaciones, y manteniendo siempre al club en la élite del baloncesto europeo.

Incluso tras su salida del club, el recuerdo de su etapa dorada perdura. En su regreso al WiZink Center como entrenador rival, Pablo Laso fue recibido con una emotiva ovación por parte de la afición, un reconocimiento a la labor realizada y a los años de gloria que brindó al madridismo. Jugadores como Sergio Llull y Sergio Rodríguez, pilares de su proyecto, fueron los encargados de liderar al equipo en ese emotivo encuentro, demostrando la profunda conexión que se forjó durante su exitosa etapa.
Pablo Laso y sus 'Lasinas'
La era Pablo Laso en el Real Madrid de baloncesto es un ejemplo de cómo la perseverancia, la visión y la apuesta por un proyecto pueden transformar la adversidad en éxito rotundo, dejando un legado que inspira y perdurará en la memoria del club y sus aficionados.
tags: #concentracion #berserkers #pablo #laso