KaiShin: Un Amor entre Magia y Misterio

En el universo de Aoyama Gosho, donde la intriga y el encanto se entrelazan, surge una historia de amor que desafía las convenciones. KaiShin, la pareja formada por Kuroba Kaito y Kudo Shinichi, se convierte en el centro de una narrativa apasionada, llena de momentos tiernos y ardientes.

Kaito había planeado esto específicamente. Hizo todos los arreglos de antemano. El objetivo había sido robado, no era Pandora, y había sido regresado a las confiables manos de Hakuba. El vería que la pusieran de regreso donde pertenecía. Había enviado falsos Kaitou KID en 10 direcciones diferentes, todos aparecieron de una nube de humo y resplandor de la azotea. La policía los perseguiría por toda la ciudad por siglos, así que nadie lo molestaría después. Nadie lo vio deslizarse por el borde de una azotea más baja. Nadie claro, excepto su Tantei-kun favorito.

Su Tantei-kun, quien finalmente había crecido. Kaito (admirablemente vestido como su personalidad nocturna) incluso había estado para testificar su transformación de regreso a su apariencia adulta. Unos cuantos años de amistad y confianza, todo construido para la eliminación de la Black Organisation, les había permitido volverse algo más que amigos. De hecho le parecía a Kaito que nadie más podía entenderlo estos días excepto el detective, chibi o no. Fue conmovido hasta las lágrimas que Shinichi lo quisiera ahí para tan especial experiencia, y no importo que tan horrible se vio la transformación, estaba contento de haber ido. Lo cierto es que después no pudo mover su mano derecha por una semana, así de mal lo había herido, pero cualquier soporte que Kaito pudiera ofrecer, lo dio. ¿Y qué es una mano adolorida comparado al soporte moral y seguridad de un rostro amistoso cuando despiertas? Pero lo que Kaito amo más que esa muestra de confianza fue la sonrisa, la primera y plenamente real, 100% feliz sonrisa, que Kaito había visto alguna vez del detective, mientras Shinichi despertaba por primera vez.

Kaito se había dado cuenta que amaba a Shinichi, sorprendentemente durante la transformación. Shinichi sabía poco, pero su corazón casi se detuvo por la tensión. Fue entonces, en su propio momento de calma mientras Haibara y Hakase corrían alrededor intentando ayudar al chico transformándose, que Kaito se dio cuenta que no quería perder a Shinichi. Hubo muchas palabras sin decir. Comenzando con "Hola, mi nombre es Kuroba Kaito" y terminando con "Te amo". Incluso después de todos estos años, Kaito había estado muy asustado de decirle a Conan quien era él. Revelar la verdad podría atraerlo dentro del mundo de KID, y el chico había tenido suficiente en su propio plato tratando con la BO en su momento. Pero ahora que ellos ya no estaban, sentía que finalmente tenía el coraje para decirle a Shinichi. Pero solo si el detective lo amaba también. Era una condición que se había puesto así mismo. Esa única condición para protegerlos a ambos.

Sabiendo que Shinichi lo seguiría, salto a unos techos a la distancia, tirando rosas por el camino, de vez en cuando, dándole al Gran Detective del Este un camino a seguir. Finalmente, una vez que estuvo en la azotea que quería estar, le dio una de las rosas a su paloma favorita y le dijo que esperara en la entrada por el detective.

Unos instantes después Shinichi irrumpió en la azotea, su cabello despeinado por la carrera, un ligero sonrojo cubría sus mejillas por el aire frío. Shinichi levanto la mano y movió algunos de sus cabellos fuera de su rostro. A la vista de Kaito, se veía como uno de esos comerciales de shampoo. Los que tienen hermosos modelos, y el cabello va "SWISH" en cámara lenta. El lado KID de su cerebro quería agregar destellos y flores, pero Kaito rápidamente pateo ese pensamiento a la esquina.

Rosa roja en un jardín

"Bienvenido, a mi jardín de rosas" con su mano extendida, chasqueo los dedos (presionando un interruptor en su bolsillo) y se inclinó, prácticamente a la mitad, con la parte superior de su cuerpo paralela al piso. Una tenue luz iluminó la azotea, y ahí, todo alrededor de ellos eran cientos de arbustos de rosas, todos teniendo flores perfectas en más colores de los que Shinichi conociera posible.

Sonriéndole al ladrón frente a él, Shinichi caminó derecho hacia un arbusto de rosas rojo rubí y olió una rosa. Cuando Kaito se levantó de su extendida reverencia, ese no era el lugar donde estaba esperando que el detective estuviera.

"Déjame regresarte el favor" dijo en una voz baja que Kaito nunca antes había escuchado. Quitando la rosa del arbusto, caminó hacia Kaito y colocó la rosa en la solapa del saco blanco y retrocedió un paso. Kaito por primera vez, se quedó sin palabras.

"Estoy seguro de que incluso los Shounen Tantei podrían entender lo que intentas decir KID. Y acepto". Inclinando su cabeza hacia el ladrón enfrente de él, sonrío. "¿Por qué más crees que te quería ahí cuando cambié de regreso? Ni siquiera Ran estaba ahí para ver eso."

Y eso fue todo lo que Kaito necesitó. Esa oración era prueba de que Shinichi lo había escogido a él, un ladrón, sobre su amiga de la infancia. Agarrando a Shinichi, el ladrón miró a sus ojos y no vio dudas, ni vacilación, solo un montón de confianza y amor. "¿Sabes que lo que los ladrones roban se lo quedan?" Shinichi tradujo esto como: Esta es tu última oportunidad para echarte para atrás.

"¿Pero yo pensaba que Kaitou KID siempre regresaba lo que robaba?" Contesto inocentemente Shinichi, con una ceja elegantemente levantada, ¿Hablas en serio?

"Bueno, siempre hay excepciones para las reglas". Y con eso beso al detective. El beso era lento y dulce. El beso de dos amantes quienes saben que esto está bien. Separándose por aire, Kaito podía saborear naranja en sus labios. No había duda de que era de la bebida de la fiesta donde KID robo la joya de esta noche. Lamiendo sus labios para tener más sabor, su lengua fue capturada por otro beso de Shinichi. Este era más apasionado que el primero, lenguas moviéndose rápidamente en una batalla por la supremacía. Sabiendo que Shinichi no es de los que se echan para atrás, Kaito lo dejó dominar, y en cambio enfocó sus pensamientos en el resto de su plan. Otra separación por aire le permitió a Kaito agarrar el rostro de Shinichi y lentamente guiarlo hacia adelante. Preguntándose qué estaba haciendo Kaitou KID pero sin romper el nuevo beso, Shinichi agarró la cintura del ladrón, y siguió a su amante. Eventualmente, el ladrón dejó de moverse, sus manos dejaron ir el rostro de Shinichi para descender por su espalda, y agarrar firmemente su cintura.

Dos hombres besándose apasionadamente bajo la luz de la luna

Después de un corto beso, KID se separó y sonrió con una de sus famosas sonrisas. Shinichi se tensó ligeramente, sabiendo que algo va a suceder. Algo peligroso, asombroso, abrumador, inspirador o gracioso siempre seguía a esa sonrisa desde el punto de vista de la audiencia. Sin embargo para la fuerza de policía, era la Sonrisa de la Perdición, lo suficiente para hacer que los más duros cazadores de Kaitou tiemblen de miedo.

Y ahí fue cuando KID dio un pisotón. Seguro un gesto inofensivo. Si no activara la trampilla, mandando al ladrón y detective entrelazados en una caída libre al cuarto de abajo. Volteando ligeramente a Shinichi, Kaito lo posicionó para que Kaito recibiera la mayoría de la caída, pero que el impacto con Shinichi no lo dejara sin aire. Necesita su aliento para lo que vendrá a continuación.

La pareja solo cayó como dos metros, directo en una cama muy esponjosa. Las cobijas se levantaron y flotaron alrededor de ellos por el impacto, asentándose finalmente para revelar a un ladrón y un detective acostados en la cama. El detective se vio shockeado por un momento antes de estallar en sonoras carcajadas. "No puedo creer que hiciste eso. ¿Qué hay contigo y tus entradas llamativas?" jadeó Shinichi entre vivas risas.

Decidiendo ignorar el comentario, y en cambio concentrándose en el sentimiento de felicidad de escuchar la risa de Shinichi, Kaito se levantó y se movió para colocar sus rodillas a cada lado de las caderas del detective. Las manos fueron a cada lado de la cabeza del adolescente, y Kaito se inclinó para demandar sus labios. Sabiendo que no iba a conseguir una respuesta del ladrón - quien sabría porque el ladrón hizo todo ese teatro que hizo - Shinichi se presionó hacia arriba dentro del beso. Amaba la sensación de los labios de KID sobre los suyos, mezclándose con el aliento sabor a chocolate. ¿Quién sabía que los labios de un hombre podían ser tan suaves? O que la boca que proporcionaba esas sonrisas de traigo-perdición pudiera traer tanto placer a su cuerpo.

Los labios de Kaito dejaron los de Shinichi y comenzaron a recorrer la fuerte quijada del detective, encontrando su camino a un oído, y a lamerlo. Una respiración acelerada y un estremecimiento fueron su recompensa. El ladrón mordisqueó su oído unas cuantas veces más, robando más jadeos y estremecimientos, antes de cambiar de objetivo al cuello de Shinichi.

Lentamente, muy lentamente para Shinichi, el ladrón comenzó a pellizcar y morder la sensible piel de su cuello. Moviendo su cabello hacia un lado, le dio al ladrón un mejor acceso, queriendo más del calor y placer que el ladrón estaba tan dispuesto a proporcionarle. Pero después de un rato Shinichi comenzó a preguntarse ¿Qué diablos le estaba tomando tanto tiempo al ladrón? Estaba seguro que no le tomaba todo este tiempo para hacer un chupetón. Y Kaitou KID se estaba moviendo mucho a su alrededor, en serio. A punto de preguntar si algo estaba mal, Shinichi se detuvo a la vez que el ladrón retrocedía, otra sonrisa de Cheshire se esparció en su rostro. Pero en vez de demente, esta sonrisa le recordaba más a la de un niño en una dulcería. O tal vez sería mejor describirlo como a KID en una bóveda de joyas.

Marca de nacimiento con forma de garabato

"¿Qué me hiciste?" demandó Shinichi, no muy seguro de querer saber la respuesta. Extendiendo su mano dentro de un bolsillo trasero, el ladrón sacó un espejo y dijo "Solo mi mejor nota de robo del momento." Y ahí en un lado del cuello de Shinichi no había un chupetón común. Oh-no Kaitou KID no lo hizo normal. En vez de eso había un chupetón con la forma de un garabato de KID, completo con colgante y un corazón de amor. "¿C-cómo diablos te las arreglaste para hacer eso?" jadeó Shinichi en shock, frotando la marca. Yep, es definitivamente una marca, no un garabato dibujado con tinta roja.

Kaito apegándose al código de magos, se rehusó a responder esa pregunta. Lo mejor es dejar un poco de magia detrás. Para callar al detective Kaito regresó a besar a su detective, mientras sus manos fueron a trabajar desabotonando la camisa de Shinichi. Pero Shinichi ya había desabotonado el saco y camisa de KID, la corbata fue tirada al otro lado del cuarto, y comenzó a frotar sus manos sobre los músculos tonificados del pecho de KID. Encontrando una tetilla erecta, Shinichi sonrió abiertamente dentro del beso y la pellizcó. KID se sacudió encima de él, y tomó venganza mordiendo ligeramente la lengua de Shinichi. Jalando severamente el saco, Shinichi hizo clara su demanda: El saco tiene que irse. Levantando a Shinichi con él, se sentó en el regazo del detective, y le quitó la camisa a Shinichi. Shinichi no queriendo que ningún truco de magia arruinara el momento, tomó el saco, y lo tiró al otro lado del cuarto tan lejos como pudo arreglárselas. La camisa, viajando en una dirección diferente, golpeó la pared, rápidamente siendo olvidada.

"Oh suficiente de esto" gruñó Kaito mientras liberaba una nube rápida de humo azul claro. Una vez que el humo se aclaró, Shinichi pudo ver que Kaitou KID les había quitado los pantalones y bóxer a ambos, colocándolos pulcramente doblados en una pila junto a ellos. Tomando los pantalones blancos de KID y consecuentemente los suyos, como si fueran a voltearse y morderlo en cualquier momento, Shinichi aventó la pila a una parte diferente del cuarto. Satisfecho de que no más trucos de magia fueran a interrumpirlos, Shinichi retomó su completa atención de regreso al ladrón frente a él.

Siendo la primera vez que ve el cuerpo desnudo del ladrón, Shinichi no se había dado cuenta que tan tonificado estaba el ladrón. Pero era el nivel justo de tonificación - no muy exagerado, pero placentero para la vista y las manos. El inconsciente de Shinichi proporcionó que los trucos y acrobacias como los que KID hace, significando que el ladrón debe estar en forma, y que el cuerpo tonificado era el resultado de eso. Lentamente, el ladrón empujó a Shinichi de regreso para recostarse en las almohadas, besándolo todo el camino. Una hábil mano se escabulló hacia abajo del pecho del detective, bajo su estómago, para bailar ligeramente en el pene del detective. Shinichi jadeó por esta nueva sensación, el calor inundó su cuerpo y lo hizo volar por las nubes. Kaito en cambio se estaba llenando de calor, la sensación del deseo del detective en su mano lo estaba haciendo querer tocarlo más, para escuchar más de esos jadeos musicales del detective debajo de él. Kaito lentamente se contoneó hacia abajo, hasta donde el pene del detective estaba viéndolo fijamente en la cara. Provisionalmente lamió la punta y esta se contrajo.

Kaito & Shinichi |•|Run Away|•| 《AMV》 #KaiShin

Shinichi tomó un largo respiro y agarró las cobijas de la cama en sus manos mientras el ladrón lentamente lo lamía de la base a la punta, como si lamiera un helado. El ladrón repitió esta acción varias veces, viendo con regocijo las emociones que cruzaban el rostro del detective. Enredó su lengua alrededor de la punta, y descendió de tajo. El detective arqueó su espalda fuera de la cama en respuesta, antes de golpear con fuerza las cobijas otra vez. El ladrón regresó a lamer toda la longitud de Shinichi; el detective no podía soportarlo más, tan buena como era la sensación, el necesitaba... más.

"Oh por Dios, podrías solo -¡Ah!" y la demanda de Shinichi fue cortada a la vez que KID tomaba el pene de Shinichi dentro de su boca, y lo mamaba.

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