La historia del entretenimiento está repleta de compañías de cómicos que, a través de su ingenio y talento, dejaron una huella imborrable en la cultura popular. Desde las carpas ambulantes hasta las grandes producciones cinematográficas, estos grupos de artistas demostraron la universalidad del humor y la capacidad de la comedia para conectar con el público.
Los Hermanos Marx: Iconos de la Comedia Cinematográfica
Los hermanos Marx (Chico, Harpo, Groucho, Gummo y Zeppo) fueron una familia de cómicos estadounidenses originarios de Nueva York. Alcanzaron el éxito en el vodevil, luego en Broadway y posteriormente en el cine, a lo largo de una carrera que se extendió durante prácticamente toda la primera mitad del siglo XX, de 1905 a 1949.

Cinco de sus trece películas fueron seleccionadas por el American Film Institute (AFI) entre las 100 mejores comedias del cine, con dos de ellas (Sopa de ganso y Una noche en la ópera) entre las doce primeras. Están ampliamente reconocidos por críticos, académicos y admiradores como unos de los cómicos más influyentes del siglo XX. También fueron incluidos en la lista de las 100 mejores estrellas entre las 25 mejores estrellas masculinas del Hollywood clásico, en el puesto número 20, siendo los únicos intérpretes incluidos conjuntamente.
Los hermanos se hicieron conocidos por sus nombres artísticos: Chico, Harpo, Groucho, Gummo y Zeppo. Hubo un sexto hermano, el primero en nacer, llamado Manfred (Mannie), que murió a los siete meses de edad. El núcleo del conjunto lo formaban los tres hermanos mayores, Chico, Harpo y Groucho, cada uno de los cuales desarrolló una personalidad característica en escena.
Orígenes y Evolución de su Carrera
Los hermanos Marx nacieron en Nueva York y eran hijos de inmigrantes judíos de Alemania y Francia. La madre, Minnie Marx, cuyo apellido de soltera era Schönberg, era originaria de Dornum (Frisia oriental) y procedía de una familia de artistas. Su madre era cantante tirolesa y tocaba el arpa, su padre era ventrílocuo y ambos actuaban en ferias. Alrededor de 1880, la familia emigró a Nueva York. El padre, Sam Marx (bautizado como Simon), era nativo de Mertzwiller, un pequeño pueblo de Alsacia, y trabajaba como sastre. Más tarde se cambió su nombre a Samuel Marx, y fue apodado «Frenchy». Minnie y Sam se casaron el 18 de enero de 1885. La familia vivía en la zona pobre de Yorkville, en el Upper East Side, donde se encontraban los barrios irlandeses, alemanes e italianos. Los hermanos Marx también tenían una hermana mayor, en realidad una prima adoptada llamada Pauline o «Polly». El primer hijo de Minnie y Sam, Manfred, murió a los siete meses de edad, el 17 de julio de 1886, de enterocolitis y astenia.
En los primeros años del siglo XX, Minnie ayudó a su hermano menor, Abraham Eliessesr Adolf Schönberg (más conocido por su nombre artístico, Al Shean), a introducirse en el mundo del espectáculo, donde alcanzó el éxito en el vodevil y después en Broadway, como componente del dúo cómico musical Gallagher and Shean. Esto proporcionó a los hermanos su entrada en la comedia musical, el vodevil y Broadway por iniciativa de Minnie, que también fue la representante de los hermanos, usando el nombre de «Minnie Palmer» para ocultar que también era su madre. Todos los hermanos reconocieron que su madre fue la cabeza de la familia y la responsable del lanzamiento de su carrera, además de la única capaz de mantener al grupo organizado.
Groucho debutó como cantante en 1905. En 1907, Minnie contactó con el director de vodevil Ned Wayburn para que Groucho participara en un número con Gummo. Al año siguiente, tras descubrir a última hora que había presentado accidentalmente el espectáculo como cuarteto en un local de Coney Island, Minnie fue al cine donde trabajaba Harpo y le ordenó que dejara su puesto y se uniera al grupo inmediatamente. A pesar de no saber las canciones que debían cantar, Harpo aceptó, recordando más tarde un comienzo desfavorable: «Con el primer vistazo a mi primer público, volví a ser un niño. fue instantánea e incontrolable. Me oriné en los pantalones. Probablemente fue el debut más desastroso en el mundo del espectáculo». Harpo se convirtió así en el cuarto «Ruiseñor».
Una noche de 1909, una función en Nacogdoches (Texas) fue interrumpida por fuertes gritos y ruidos en el exterior a causa de una mula desbocada. El público salió corriendo a ver qué sucedía y, cuando regresó, Groucho, molesto por la interrupción, comenzó a hacer comentarios sarcásticos al público como «Nacogdoches está lleno de cucarachas» y otras lindezas contra ese pueblo y el estado de Texas.

Con el tiempo, el espectáculo evolucionó de un musical con comedia a una comedia musical. El sketch protagonizado por los hermanos, Fun in High School (a veces llamado Fun in Hi Skule), presentaba a Groucho como un profesor con acento alemán impartiendo una clase que tenía como alumnos a Harpo, Gummo y, tras su incorporación al grupo en 1912, Chico. Los hermanos realizaron una exitosa gira con Fun in High School durante varios años, alternando a veces con una comedia titulada Mr.
En sus primeros espectáculos de vodevil, los hermanos Marx recibieron sus nombres artísticos, con los que se harían famosos. El origen de los nombres de Chico y Harpo es el más claro, y el de Gummo también está bien explicado. Los de Groucho y Zeppo están menos claros. Arthur se llamó Harpo porque tocaba el arpa, y Leonard se llamó Chico (pronunciado «Chick-o») porque iba detrás de las chicas (chick en inglés coloquial significa «chica»). En su autobiografía ¡Harpo habla! (1961), Harpo explicó que Milton se llamó Gummo en alusión a la goma, ya que había interpretado en el teatro a varios detectives, con su típico calzado de goma. Pero, según otras fuentes, Gummo era el hipocondríaco de la familia, y en su infancia estaba enfermo a menudo, por lo que llevaba siempre unas botas de goma para estar protegido de la humedad. Otra versión es que Milton era un gran bailarín, y los zapatos de baile solían tener suelas de goma. Groucho también afirmó que el origen del nombre de Gummo se debía al calzado.
La razón por la que Julius se llamó Groucho suele ser la más discutida. Una explicación aparece en la biografía de Harpo, fue también mencionada por Chico en un programa de televisión y defendida por George Fenneman, compañero de Groucho en el concurso de televisión You Bet Your Life. Una grouch bag es un pequeño bolso que se cuelga del cuello y generalmente se usa para guardar dinero a fin de que esté seguro durante los viajes y no lo puedan robar. Groucho insistió en que su nombre provenía de la tira cómica Sherlocko the Monk, donde aparecían personajes con nombres que siempre terminaban en o; de hecho, había un personaje de esta historieta que se llamaba Groucho. El nombre de Herbert no fue creado por Art Fisher, ya que Herbert no se unió al grupo hasta que Gummo lo abandonó.
Según cuenta Harpo en ¡Harpo habla!, los hermanos mayores decidieron que Herbert se llamara «Zippo», al igual que un chimpancé que era parte del espectáculo de otro artista de vodevil. Chico nunca escribió su autobiografía y concedió menos entrevistas que sus hermanos, pero su hija Maxine cuenta en Los irreverentes hermanos Marx que cuando los hermanos Marx vivían en Chicago, había un estilo de humor popular llamado «Zeke y Zeb», en el que se parodiaba el acento del medio oeste. Maxine afirmaba que el nombre surgió a partir de una broma entre su padre y Herbert.
El Salto a Broadway y el Cine
Los hermanos actuaron en el vodevil hasta 1923; ese año dieron el salto a Broadway, donde tuvieron un gran éxito actuando en varias revistas y comedias musicales: I'll Say She Is, The Cocoanuts y Animal Crackers. En 1928, los hermanos llegaron a un acuerdo con Paramount Pictures para producir una versión cinematográfica de The Cocoanuts, que filmaron en los estudios que Paramount tenía en el barrio de Astoria mientras representaban Animal Crackers en Broadway. Los cuatro cocos (como se tituló en español) fue estrenada en 1929, seguida poco después por una versión cinematográfica de Animal Crackers, titulada en español El conflicto de los Marx (1930).
Los hermanos decidieron entonces dedicarse al cine y se trasladaron a Los Ángeles, donde protagonizaron tres películas más para Paramount: Pistoleros de agua dulce (1931), Plumas de caballo (1932) y Sopa de ganso (1933). Cuando expiró su contrato con Paramount, Zeppo se retiró de la actuación, mientras que Groucho, Chico y Harpo fueron contratados por Irving Thalberg en Metro-Goldwyn-Mayer (MGM). Durante la producción de su siguiente película, Un día en las carreras (1937), Thalberg falleció. Aunque continuaron haciendo películas, los Marx sintieron que la calidad de su trabajo y su interés en él declinaban. Tras un breve paso por RKO Pictures, donde protagonizaron El hotel de los líos (1938), regresaron a MGM, donde hicieron otras tres películas, Una tarde en el circo (1939), Los hermanos Marx en el Oeste (1940) y Tienda de locos (1941), antes de anunciar su retirada del cine.
Sin embargo, salieron brevemente de su retiro dos veces. En 1946 protagonizaron Una noche en Casablanca con el objetivo de ayudar a Chico, que estaba necesitado de dinero, y en 1949 volvieron a actuar juntos en Amor en conserva. Tras la separación del grupo a partir de la década de 1950, Groucho comenzó una exitosa segunda carrera en la radio y la televisión, mientras que Harpo y Chico aparecieron con menos frecuencia. Los dos hermanos más jóvenes, Gummo y Zeppo, no desarrollaron sus personajes de la misma manera y finalmente abandonaron la actuación para ejercer otros oficios en los que también tuvieron éxito. Durante un tiempo dirigieron una agencia teatral a través de la que representaron a sus hermanos y a otros artistas. Gummo no participó en ninguna de las películas, y Zeppo solo apareció en las seis primeras interpretando papeles «serios» no cómicos.

Otras Compañías y Formatos Cómicos
Más allá de los legendarios hermanos Marx, el mundo del espectáculo ha visto desfilar numerosas compañías y formatos que han explorado la comedia de diversas maneras. Desde las series de televisión que marcaron épocas hasta los libros que reinterpretan el humor, la búsqueda de la risa ha sido una constante.
Series de Televisión Emblemáticas
La televisión ha sido un vehículo fundamental para la difusión de la comedia. Series como 'El equipo A' (1983-1987), con su premisa de acción y testosterona, engancharon a toda una generación. 'Los Simpson' (1989-), la familia animada por excelencia para un público adulto, sigue siendo un referente ineludible. 'Salvados por la campana' (1989-1993) se consolidó como una serie teen de referencia, mientras que 'Canción triste de Hill Street' (1981-1987) fue aclamada por su enfoque procedimental policiaco.
'Seinfeld' (1989-1998), la serie en la que aparentemente no pasaba nada, conquistó al público con las vidas de Jerry Seinfeld y sus amigos. Los culebrones televisivos sobre gente rica y poderosa, como 'Dallas' (1978-1991) y 'Dinastía' (1981-1989), definieron una era, al igual que 'Falcon Crest' (1981-1990) con su enfoque en la industria vinícola.
Las sitcoms familiares también tuvieron un gran protagonismo. 'Juzgado de guardia' (1984-1992) ridiculizó el mundo de los abogados con humor blanco. 'Matrimonio con hijos' (1987-1997) se convirtió en el prototipo de familia disfuncional. 'Un médico precoz' (1989-1993) presentó a un joven Neil Patrick Harris en el papel de Doogie Howser. 'La ley de Los Angeles' (1986-1994) sentó las bases para el éxito de las series de abogados en los 90.
'Aquellos maravillosos años' (1988-1993) ofreció un retrato arriesgado y comprometido de la generación del baby-boom americano. 'ALF' (1986-1990) se convirtió en un icono de finales de los 80. 'El coche fantástico' (1982-1996), con KITT y sus gadgets, cautivó a la audiencia. 'Corrupción en Miami' (1984-1989) simbolizó la estética de los 80 americanos.
'Los problemas crecen' (1985-1992) fue una de las primeras sitcoms familiares de una nueva generación. 'Roseanne' (1988-1997) destacó por representar a una familia de clase media baja. 'Punky Brewster' (1984-1988) contó la historia de una niña y su padre adoptivo. 'El gran héroe americano' (1981-1983) sobrevivió a los estereotipos de superhéroes y se convirtió en una "dramedia" original.
La Comedia en la Literatura
La comedia también encuentra su espacio en la literatura, explorando el humor como recurso para expresar ideas profundas y como antídoto frente a una realidad hostil. El libro "El hombre crucigrama" de Roberto Abad es un ejemplo de cómo el humor y la ironía pueden utilizarse para cuestionar la existencia humana y subvertir figuras míticas. Este libro presenta una estructura innovadora, donde los relatos breves, con finales inesperados, generan una incertidumbre reflexiva en el lector. El juego planteado por Abad consiste en un crucigrama en blanco al inicio del libro, cuya referencia corresponde a los títulos de cada texto, invitando al lector a descubrir la palabra oculta detrás de cada historia.

La obra de Abad se caracteriza por la desmitificación de la forma del libro, ofreciendo una secuencia de momentos visuales que construyen una narrativa a través de unidades materiales. La estructura general de "El hombre crucigrama" se asemeja a la de un árbol, donde las acciones del hombre en la cafetería constituyen el tronco, y los microrrelatos son las ramas y frutos. La ambigüedad narrativa desde el comienzo genera tensión, invitando al lector a rellenar los aspectos referenciales del personaje y su entorno.
El texto de Abad guarda una relación con la física clásica y cuántica, explorando temáticas como la relatividad del tiempo y la dualidad de la luz. El autor resignifica el juego del crucigrama como un proceso que muestra la paradoja de la existencia de mundos lingüísticos simultáneos. La capacidad significativa del vacío, ya sea en el recuadro del crucigrama o en el silencio, radica en las posibilidades que ofrece.
Los microrrelatos de "El hombre crucigrama" son subversivos al alterar el sentido lógico, semántico o de las acciones. Reinterpretan mitos y figuras, utilizando el humor y la ironía para evidenciar problemáticas existenciales. Estas conclusiones sorpresivas vinculan la narrativa de Abad con las cualidades metafísicas de la obra literaria, ofreciendo un sentido más profundo de la vida y la existencia.
Censura, polémica y risas: La Historia del CINE DE COMEDIA
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La comedia, en sus diversas formas, sigue siendo una parte vital de la experiencia humana, recordándonos la importancia de la risa y la conexión que puede generar.