Desde prácticamente sus inicios, tanto Naruto como su secuela, Shippuden nos han dejado personajes, momentos e historias increíbles. Sin embargo, buena parte de los fans están de acuerdo en que su final no fue del todo satisfactorio y que se alargó tanto que acabó perdiendo fuelle.
Primero, pongámonos en contexto. Naruto Shippuden no pasaba por su mejor momento: tras el inicio de la Cuarta Guerra Ninja, Madara parecía invencible tras convertirse en Jinchuriki, y daba la sensación de que Kishimoto estaba alargando la guerra innecesariamente.
Hasta ese momento, el ninja había mostrado poco de su verdadero poder, y tampoco se conocían demasiados detalles sobre su pasado. Es aquí cuando conocemos su historia, que, aunque puede considerarse algo cliché, logra destacar porque no ha habido ni habrá nadie como Gai. Hijo de Maito Dai, el joven shinobi siempre fue un chico lleno de energía, pero desde pequeño tuvo muchas dificultades para superar los exámenes Chunin. Nadie parecía respetarlo, pero su padre le enseñó que la verdadera victoria no consiste en vencer a los rivales, sino en proteger a las personas que amas.
Durante su juventud, tiene un pequeño encuentro con Kakashi, su mayor rival, y en ese momento le promete que algún día le mostrará su verdadero poder. Hasta entonces, solo habíamos visto a Rock Lee abrir seis puertas, pero Gai logró abrirlas todas. Así, Kishimoto nos regaló una batalla (lo pongo entre comillas porque, en realidad, fue una auténtica paliza) para la posteridad. Madara muriendo a manos del que él mismo reconoció como el rival más poderoso al que se había enfrentado habría sido un desenlace brutal, y creo que no soy el único que lo piensa. Gai sacrificando su vida para salvar a la humanidad, alcanzando el clímax de su filosofía y logrando una conclusión perfecta.

El miembro de los Uchicha sobrevivió y Gai también, dejando una pelea que, aunque espectacular, no cambió realmente el rumbo de la historia, ya que el Uchiha pudo curar sus heridas. Al final, Naruto volvió a salvar el día.
Siempre he rechazado la idea de que Naruto Shippuden tendría que haber terminado después del combate contra Pain, pero lo cierto es que lo decía haciendo trampas, inconscientes, pero trampas. Siendo sincera, por aquel entonces saltaba del manga al anime según me interesaba y gran parte de la trama entre el final de Pain y el comienzo de la guerra la seguí de forma intermitente. ¿El motivo? Me enfadé. Konohamaru mató a un clon de Pain de un Rasengan y no me gustó. Sin embargo, años más tarde y dispuesta a hacer las paces con uno de los mangas de mi vida, he decidido ver la serie del tirón en Netflix. Lo que pasa es que no sé hasta qué punto ha sido buena idea.
Todo comenzó el día en que os di mi opinión sobre Hinata Hyuga. Repasando su momento estelar contra Pain, sentí el gusanillo de volver a ver todo ese arco, entrenamiento de Sabio incluido. Eso sí, me salté la muerte de Jiraiya por no llevarme otra vez el disgusto a lo tonto. Pero, ¡qué buena es toda esa parte y qué maravilla de opening! Después de un final como ese, es lógico pensar que todo lo que venía después iba a ser mucho menos emocionante y, aún así, con paciencia titánica decidí continuar. Se me había olvidado el relleno por el camino. Ya sabéis, el "rellenuto". Sin embargo, parece que la acción regresaba cuando los Cinco Kages se reúnen, cuando Sasuke decide vengarse de Konoha en nombre de Itachi o cuando Akatsuki declara abiertamente la guerra.

Hasta ese momento, un discreto Naruto dejaba el protagonismo a otros personajes como el propio Sasuke, aunque este fuera más insoportable que nunca. Tras ser coronado como un héroe, un digno aspirante a Hokage, Naruto deja que los amigos de Killer Bee le den una paliza lamentable, Sakura le dice de la forma más ridícula posible que siente algo por él y es mentira, Obito lo encuentra sin esfuerzo alguno y, tras intentar matar a Sakura, es capaz de sonreír a Sasuke y decirle que es su amigo en vez de reventarlo a palos por intenso. Es el arco más ridículo de Naruto sin duda, aunque hay que admitir que la pelea contra Danzo no está mal.
Al final (después de mucho relleno), llega la Cuarta Guerra Ninja y no voy a dar un discurso de lo mal que me parece que todos los muertos revivan para el gran final. Había llorado por muchos de ellos, el trauma era parte del proceso, nuestro camino del ninja. Pero da igual el peso emocional que hayan tenido esas escenas, casi todos están de vuelta. No voy a negar que algunos combates son aceptables, pero ¿sabéis qué? Llegados a este punto he tirado de memoria.
Con todo ello, esta es la visión de Masashi Kishimoto y la simple opinión de una usuaria que ya no recuerda lo que es ver un capítulo semana a semana. El final de Pain tenía un problema: dejaba demasiadas tramas abiertas y todos queríamos ver a Sasuke y Naruto pelear en la que, seguramente, sea una de las mejores peleas del anime. Con todo ello, al final el desenlace no está tan mal: Naruto se convierte en Hokage. ¿Qué más queremos? ¿Un Boruto al nivel de Shippuden?
Naruto ya controla su modo Kyubi, la guerra ninja ya ha empezado. Mediante una técnica, Kabuto revive a todos los antiguos ninjas de las diferentes aldeas. Orochimaru es revivido por Sasuke, y luego Orochimaru revive a los Hokages a petición de Sasuke para preguntar si aquello que Madara le dijo era cierto. Mientras comprueba esa teoría de Madara en otro campo de batalla, Naruto e Itachi pelean, pero Itachi logra escapar del control de Kabuto gracias a una técnica del Sharingan que había obsequiado a Naruto en el pasado. Después de todo esto, esa técnica no puede ser usada hasta 10 años después por lo que no serviría para detener a Sasuke, pero Itachi dijo que no se preocupara pues Naruto posee el corazón de Shisui, quien ese mismo se lo obsequió, y aquel será un gran poder que le servirá para que Sasuke se detenga.

La Cuarta Guerra Ninja ha comenzado y Naruto ya controla su modo Kyubi. Kabuto revive a todos los antiguos ninjas de las diferentes aldeas mediante una técnica. Orochimaru es revivido por Sasuke, y luego Orochimaru revive a los Hokages a petición de Sasuke para preguntar si aquello que Madara le dijo era cierto.
Mientras comprueba esa teoría de Madara en otro campo de batalla, Naruto e Itachi pelean. Itachi logra escapar del control de Kabuto gracias a una técnica del Sharingan que había obsequiado a Naruto en el pasado. Después de todo esto, esa técnica no puede ser usada hasta 10 años después por lo que no serviría para detener a Sasuke, pero Itachi dijo que no se preocupara pues Naruto posee el corazón de Shisui, quien ese mismo se lo obsequió, y aquel será un gran poder que le servirá para que Sasuke se detenga.
La batalla contra Kaguya es caótica y multidimensional. Tras la batalla definitiva: Naruto vs. Sasuke, ambos terminan tendidos, exhaustos, sin brazos tras su último ataque. Llorando, Sasuke admite su derrota y su deseo de expiar sus pecados. Sasuke usa el Rinnegan y el poder del Susanoo definitivo. Su victoria no es una derrota de Sasuke, sino su liberación. Puede comenzar de nuevo.

Tras la guerra, el mundo ninja inicia una etapa de reconstrucción. Es un episodio cálido, lleno de humor, nostalgia y emoción. Shikamaru se convierte en asesor del Hokage. Temari y Shikamaru hacen oficial su vínculo. Sakura se consolida como médica ninja y abre un hospital. La serie “Boruto” confirma que forman una familia. Hashirama.
¿Por qué EL FINAL de NARUTO FUE TAN MALO? El PROBLEMA de KISHIMOTO y su EDITOR | UchiHax
Naruto, como Hokage, lucha por balancear su rol como padre y como líder. Actúa como mentor desde las sombras. Los videojuegos, novelas, películas y generaciones enteras de fans demuestran que su historia sigue viva.
Tabla de Personajes Clave y sus Roles Post-Guerra:
| Personaje | Rol Post-Guerra |
|---|---|
| Naruto Uzumaki | Hokage, líder y mentor |
| Sasuke Uchiha | Viaje de reflexión y redención |
| Sakura Haruno | Médica ninja, fundadora de hospital |
| Shikamaru Nara | Asesor del Hokage |
| Temari | Vínculo oficializado con Shikamaru |

La batalla contra Kaguya es caótica y multidimensional. Tras la batalla definitiva: Naruto vs. Sasuke, ambos terminan tendidos, exhaustos, sin brazos tras su último ataque. Llorando, Sasuke admite su derrota y su deseo de expiar sus pecados. Sasuke usa el Rinnegan y el poder del Susanoo definitivo. Su victoria no es una derrota de Sasuke, sino su liberación. Puede comenzar de nuevo.
Tras la guerra, el mundo ninja inicia una etapa de reconstrucción. Es un episodio cálido, lleno de humor, nostalgia y emoción. Shikamaru se convierte en asesor del Hokage. Temari y Shikamaru hacen oficial su vínculo. Sakura se consolida como médica ninja y abre un hospital. La serie “Boruto” confirma que forman una familia.
Naruto, como Hokage, lucha por balancear su rol como padre y como líder. Actúa como mentor desde las sombras. Los videojuegos, novelas, películas y generaciones enteras de fans demuestran que su historia sigue viva.