El Museo del Prado, una institución emblemática del patrimonio cultural español, ha encontrado una forma innovadora y atractiva de celebrar su bicentenario: a través del cómic. La publicación "Historietas del Museo del Prado" de Sento Llobell Bisbal no solo narra los 200 años de historia de la pinacoteca, sino que también explora la evolución de la institución, sus gentes y los eventos que han marcado su trayectoria.
Este cómic es una iniciativa que busca acercar al público la riqueza y la vida del museo de una manera amena y didáctica. La obra reúne siete relatos que abarcan desde la ficción de la visita de Goya el primer día de apertura hasta historias reales sobre visitantes, personal del museo y exposiciones memorables.
Una de las historias más destacadas del cómic es la recreación de un incendio ficticio en el Museo del Prado en 1891. Este episodio, basado en un artículo de Mariano de Cavia en El Liberal, sirvió como una "fake news" del siglo XIX para denunciar las precarias condiciones del museo y reclamar mejoras. Sento plasma esta noticia incendiaria en las primeras viñetas, mostrando cómo el origen de las llamas era un brasero de las viviendas de los trabajadores del museo, una situación impensable hoy en día.

El cómic no se limita a los grandes eventos, sino que profundiza en la vida cotidiana del museo a través de sus protagonistas. El personaje de Etelvino Gayangós, el conserje perpetuo del museo, actúa como hilo conductor de todas las historias. A través de sus ojos, el lector recorre las 99 páginas a color de la publicación, descubriendo una visión diferente pero igualmente real de la institución, basada en hechos documentados.
Entre los relatos se encuentran la historia del robo de piezas del Tesoro del Delfín, que puso a prueba el "laboratorio de criminalística" de la época; la mencionada "fake news" del incendio del siglo XIX; la bomba que cayó cerca de la institución durante la Guerra Civil y que, tras décadas en manos privadas, hoy forma parte de su catálogo; y la historia de un visitante anónimo que guardó durante años las postales recuerdo de su visita.
El proceso creativo de Sento implicó una profunda investigación y documentación, incluyendo anécdotas recogidas en sus visitas al museo y conversaciones con expertos como Manuela Mena, ex jefa de conservación de Pintura del Siglo XVIII y Goya. Sento destaca el apoyo fundamental de José Manuel Matilla, jefe de conservación de Dibujos y Estampas del museo, quien le brindó puntualizaciones y corrigió errores, como la ubicación de una obra de Goya en el momento del incendio ficticio.

El cómic también aborda momentos clave en la historia del museo, como la exposición dedicada a Velázquez en 1990, que atrajo a más de medio millón de visitantes. Sento elige quedarse en la cola, narrando la historia de una familia que espera durante horas y las relaciones que se forjan entre los asistentes. En esta viñeta, introduce personajes inspirados en obras de Velázquez, como una monja, enanos y un vendedor de paraguas con un parecido al "Zopo" del pintor sevillano, en un ejercicio de "aggiornamento" para representar a los personajes actuales.
La relación entre los restauradores de pintura y las obras que intervienen es otro tema plasmado en el cómic, especialmente en el capítulo dedicado a la restauración y adquisición de "El vino de la fiesta de san Martín". Sento, cuya especialidad universitaria fue la restauración de pintura, logra reflejar el sentimiento de alegría y el arduo trabajo del equipo del museo.
Este cómic de Sento se suma a las publicaciones anteriores del Museo del Prado dedicadas a El Bosco, Ribera y Fortuny, evidenciando el acortamiento de la distancia entre las bellas artes y el "noveno arte". La obra, publicada con motivo del Bicentenario, busca dar a conocer anécdotas de la institución que no siempre han llegado al público general, fortaleciendo el vínculo entre las obras, los profesionales que las custodian y los visitantes.

El Museo del Prado también ha explorado la obra de otros artistas a través del cómic. En coincidencia con la exposición "Ribera. Maestro del dibujo", se presentó un cómic que acerca la obra de este autor valenciano a través de sus pinturas, como las Furias. Antonio Altarriba y Keko proponen una intriga que transcurre entre la luz y la oscuridad, explorando el misterio de la desaparición de dos de los cuadros del conjunto mitológico.
Las Furias, en la mitología greco-latina, representaban a personajes condenados por desafiar a los dioses. Ribera inmortalizó a Ticio e Ixión, mientras que Sísifo y Tántalo han desaparecido de la historia. La investigación de Osvaldo González Sanmartín, profesor en la Universidad de Salamanca, explora los secretos de la obra de Ribera, llevándolo a la obsesión en su búsqueda.
Historia del Museo del Prado, documental
La exposición "Ribera. Maestro del dibujo" complementó estas publicaciones, mostrando la variedad de dibujos del artista, su habilidad técnica y la originalidad de su temática. Se reunió una selección de medio centenar de dibujos, junto a pinturas y aguafuertes, procedentes de diversas instituciones y colecciones.
El cómic "Historietas del Museo del Prado" es una publicación editada por el propio museo, con ISBN 9788484805236, en castellano y lanzada el 13 de marzo de 2019.
Ficha Técnica:
| Editorial: | Museo del Prado |
| ISBN: | 9788484805236 |
| Idioma: | Castellano |
| Fecha de lanzamiento: | 13/03/2019 |
| Año de edición: | 2019 |