La lectura de autores que admiramos pero que, por diversas razones, quedan pendientes es un reto gratificante. Uno de estos autores es David Safier, y su obra "Una familia feliz" se presenta como una exploración de los desafíos cotidianos y la búsqueda de la felicidad en el seno familiar.
La premisa de la novela es sencilla pero profunda: Emma, una mujer de mediana edad, se enfrenta a una librería con ingresos decrecientes y a una familia que parece desmoronarse. Su hija no se centra en los estudios, su hijo se refugia en el mundo de los libros, y su marido, absorto en el trabajo, apenas ofrece apoyo. Emma no puede evitar sentir envidia de otras mujeres con vidas aparentemente más aventureras o exitosas profesionalmente, sin valorar lo que ya posee.
La trama da un giro inesperado cuando un hechizo de bruja transforma a la familia en monstruos clásicos: Emma se convierte en vampira, su hija en momia, su hijo pequeño en hombre-lobo, y su marido en un Frankenstein que apenas articula palabra. Este giro fantástico sirve como catalizador para que cada miembro de la familia enfrente sus conflictos interiores y aprenda a ser feliz, ya sea consigo mismo o en compañía de su peculiar clan.
La parte de mayor acción de la novela arranca con el viaje que emprende la familia, junto a un par de humanas, para deshacer el hechizo. El camino no será fácil, y las situaciones a las que se enfrentan, aunque no siempre originales, ofrecen momentos de reflexión. El conflicto del niño, que aborda el tema del bullying, inicialmente llama la atención, aunque su trama se romantiza rápidamente, restándole profundidad.

Las situaciones derivadas de su nueva condición de monstruos son bastante predecibles: la sed de sangre, el rechazo social, e incluso la crisis matrimonial se vislumbran desde el principio. Sin embargo, el verdadero disfrute de la lectura, al estilo de Safier, reside en la narración. Cada miembro de la familia tiene su momento como narrador, ofreciendo perspectivas únicas: desde la exageración adolescente de Ada hasta la frustración de Emma, pasando por el discurso más reflexivo de Max. En el caso de Frankenstein, la comunicación se da a través de dibujos, evocando el estilo artístico de "Jesús me quiere".
El sentido del humor es un pilar fundamental en "Una familia feliz". Cuando una novela no se toma a sí misma demasiado en serio, invita al lector a hacer lo mismo, convirtiéndola en una lectura de puro entretenimiento. A diferencia de otras obras de Safier, donde la reflexión o el misticismo pueden tener más peso, esta novela presenta un mensaje más directo y simple.
En cuanto a la originalidad, el libro puede pecar de falta de ella en varios aspectos: la creación de personajes arquetípicos (la adolescente típica, el niño típico, la madre típica, el padre típico), el uso de elementos mágicos convencionales (monstruos y poderes típicos) y un desenlace predecible. Incluso los nombres, como el de "Frank" para Frankenstein, refuerzan esta falta de sorpresa.

La historia de "La Familia Feliz" (The Happy Days), con guion de Jenny Butterworth y dibujo de Andrew J. Wilson, tuvo sus inicios en publicaciones británicas a partir de 1960. En España, estas aventuras llegaron a través de la Revista Lily, la colección Serie Azul y los cuadernillos de Joyas Literarias, editados por Bruguera. Andrew Wilson continuó dibujando "The Happy Days" para diversas revistas británicas, acumulando un total de 600 episodios a lo largo de 13 años. Es probable que no todos estos episodios fueran publicados en España.
La influencia del estilo "British" de los personajes importados por Bruguera confería a sus tebeos un aire glamuroso, oscuro y atractivo. La colección JOYAS LITERARIAS JUVENILES SERIE AZUL dedicó 12 números en exclusiva a esta serie, aunque el orden de lectura no siempre se correspondía con el número de registro.
Las aventuras de "La Familia Feliz" también aparecieron en la Revista Lily, abarcando los números 553 a 808, con algunas interrupciones. Episodios específicos, como "¡A la caza del ladrón!" del Extra de Navidad de 1978, se identifican por los nombres de los personajes, mientras que en otros, como el del Almanaque para 1977, los nombres varían, posiblemente debido a la adaptación o traducción.
Además de las publicaciones de Bruguera, la editorial Ferma publicó la serie en 1962 bajo el nombre de "Princesa" (posteriormente "Princesa Carolina"), en formato de bolsillo. Esta colección se basaba en la "Princess Picture Library" inglesa e incluyó muchos números dedicados a las aventuras de Sue Day y "La Familia Feliz".
Una breve historia del Cómic-
La serie también se publicó en la revista Esther, en los números 3-13 y 33. La colaboración de aficionados y expertos ha sido crucial para completar el listado de historietas publicadas en España, recopilando información de diversas fuentes como el CRG (Comic Book Resources Group) y libros especializados como "Las chicas son guerreras" de Ruth Bernárdez.
A pesar de la falta de originalidad en algunos aspectos, "Una familia feliz" ofrece una lectura amena y entretenida, con un mensaje accesible sobre la importancia de valorar lo que se tiene y encontrar la felicidad en las circunstancias presentes. La obra de Safier, con su toque de humor y su enfoque en las dinámicas familiares, invita a la reflexión sobre nuestras propias vidas y relaciones.
David Safier, a raíz del éxito de su primera novela, creó la Gutes Karma Stiftung (Fundación Maldito Karma), dedicada a ayudar a niños de todo el mundo, con un enfoque prioritario en proyectos educativos. Este gesto solidario añade una capa adicional de valor a su obra.