El Fascinante Mundo del Fútbol en Viñetas: Un Viaje a Través de los Cómics Deportivos

Los cómics de fútbol son una entrega ideal para todo aficionado al deporte rey, donde la emoción y el arte se entremezclan para dar forma a una historia. Las historietas de fútbol representan un género bastante particular dentro de este universo literario que cautiva a los aficionados de dos grandes grupos: historietas y deportes.

Muchas de estas entregas son cómics de fútbol en español, debido a la amplia cultura deportiva de los países latinos; sin embargo, también hay disponibles cómics de fútbol en inglés, alemán, francés, entre otros. Un aspecto relevante de estas entregas es que son generalmente de comedia o burla a resultados en partidos, estrellas, entre otros, debido a la flexibilidad de este formato para la lectura.

Por lo tanto, un cómic de fútbol para dibujar representa una idea óptima, para que los más pequeños también experimenten la pasión de completar un cómic. Los cómics de fútbol son la entrega ideal para todo aficionado al deporte rey.

Ilustración de un cómic de fútbol con jugadores en acción

El cómic jamás le ha dado la espalda al fútbol, ya sea en España, en Japón o en Reino Unido. Jose A. Cano, en su obra "Fútbol y cómic", desenmaraña una historia apasionante de cómo el deporte rey se ha hecho a lo largo de los años y las culturas con las páginas de los tebeos. Explica, por ejemplo, cómo Takahashi Yoichi, autor de Capitán Tsubasa (Oliver y Benji en España), trató de ser lo más divulgativo posible para atraer a un público japonés que veía el fútbol como un deporte minoritario. O cómo el propio Joan Laporta aseguró que el mejor fichaje de la historia del F.C. Barcelona había sido Eric Castel, el protagonista de un cómic creado en Bélgica y Francia.

Un binomio que ha atraído a fans de ambas disciplinas, sentando a futboleros ante las viñetas y llevando a los más frikis de los tebeos a las gradas de los estadios más emblemáticos del mundo. A los que nos apasiona el fútbol y a los que nos gusta el cómic nos fascina este libro. El atractivo de ver una jugada en una viñeta siempre ha sido altísimo. Bien, en este libro las viñetas se pueden contar con los dedos de una mano, pero lo que hace Jose A. Cano es explicar cómo han llegado aquellas viñetas a nuestra memoria, con qué estaban construidas para que se quedaran allí ancladas para siempre.

Porque solo con describir algunos detalles reconocemos con facilidad los desfiles de selecciones de cada mundial registrado por Mortadelo y Filemón. O solo con nombrar a jugadores imaginarios como Julian Ross o Danny Melow nuestra memoria trae todo lo demás: sus rostros, sus equipaciones, sus problemas. Aquellos tebeos, animes y cómics ayudaron a construir muchas identidades y su creación nunca fue sencilla. Con este libro descubrirás el cómo y el por qué de todas ellas.

Un Recorrido por las Viñetas Futbolísticas

En Europa, la relación entre el fútbol y la historieta ha sido fluida durante décadas. Nuestro país es un ejemplo paradigmático en este sentido; las grandes cabeceras juveniles como TBO o las de la factoría Bruguera le dedicaron centenares de especiales, sobre todo cuando se acercaban las grandes citas o cuando arrancaba la correspondiente temporada. Algunos de los grandes historietistas de la larga posguerra (Opisso, Coll) firmaron páginas antológicas al respecto.

Hay mucha tradición futbolística en las viñetas del viejo continente. Mundial 78 fue la historieta que inauguró la tradición de publicar un álbum de los agentes de la TIA cada vez que llegaba un gran campeonato, y supuso el debut futbolístico de los personajes de Ibáñez con la selección española. Los álbumes dedicados a España 82 mantuvieron todavía el buen nivel de la aventura mundialista preferente, y conforman un dueto que se complementa mutuamente. Mientras el primero se centra en la organización del histórico acontecimiento, denunciando las contradicciones de un país que se embarcaba en una política de eventos deportivos millonarios cuando todavía sufría determinadas carencias a nivel de infraestructuras sanitarias y culturales, el segundo devuelve a Mortadelo y Filemón al campo de juego.

Portada del cómic

Para los carriles, optamos por laterales jóvenes, rápidos y versátiles, que combinan drama social y comedia costumbrista. Por un lado, "El año que fuimos campeones del mundo", un tebeo alemán de apenas veinte páginas, escrito por Ulf K y dibujado por Andreas Dierssen. En la otra banda situamos otro cómic con un chaval aficionado al balón, "Dream Team", de los españoles Mario Torrecillas y Artur Laperla. Se trata del joven Enzo, un niño que apunta maneras en el manejo del cuero y que está decidido a ayudar a su padre con cualquier medio a su alcance, mintiendo si hace falta.

En el centro de la defensa, son preferibles zagueros contundentes a la par que reflexivos. Son la pareja formada por: "Fútbol". Si uno es un cómic de autor consecuencia de la pasión futbolera de un merengue y un culé, el otro es un tebeo infantil comercial -con casi sesenta y cinco años a sus espaldas- que forma parte de una de las series más exitosas y longevas de la bande dessinée franco-belga. García y Ríos plantean su obra como una especie de ensayo, no solo acerca de lo que significa el deporte rey sino de los mil mundos que hay dentro del esférico.

Lo de Franquin va por otros derroteros. Como Hergé, reflejó a menudo los partidos callejeros en los arrabales de Bruselas, pero cuando dio el salto a los grandes estadios se convirtió en uno de los mejores dibujantes de jugadas futbolísticas. En "Los ladrones del Marsupilami" plantea una historieta clásica de aventuras, fluida y dinámica, en la que interviene como secundario Valentin Mollet, un futbolista necesitado de dinero. Hacia el final, cuando la trama argumental ya está casi resuelta, asistimos a un partido en el que juega Mollet, y Franquin se marca para la ocasión una de las escenas deportivas más impresionantes de cuantas hayamos leído.

Viñeta de

Estrellas del Cómic y del Deporte

En el centro del tapete tenemos un plantel de lo más heterogéneo, mezclando experiencia y solidaridad con ramalazos de genio e individualidades. En la posición de volantes situaremos a "Campeonio" de Raf y a "Pepe, el hincha" de Peñarroya, dos series clásicas del tebeo patrio lideradas por personajes optimistas y entusiastas. Pese a que el más veterano de ambos es el de Raf, aparecido por primera vez en 1957, el Campeonio que a nosotros nos interesa es el de la segunda época, que debutó en El Sidralón. En principio, este hombrecillo pequeño y escuchimizado no daba el tipo para convertirse en un deportista de élite; no obstante, como le pasaba a Astérix, adquiría increíbles habilidades físicas gracias a la ingestión de un brebaje.

Mucha más continuidad tuvo la creación de Peñarroya. Subió al primer equipo en el número 166 de Tío Vivo (1964), pero pasó por todas las grandes cabeceras de la editorial hasta bien entrada el decenio siguiente, reciclando y reeditando páginas según la costumbre de la casa. "Pepe, el hincha" es probablemente la más acertada sátira futbolística del periodo del desarrollismo, cuando este deporte representaba una de las pocas vías de escape para la gran mayoría de la sociedad.

Continuando con la configuración de nuestro mediocampo, la organización y distribución del juego recaerá en la gran estrella, en el cómic futbolístico por antonomasia: "Eric Castel" de Raymond Reding y François Hugues. Es inevitable que cuando se habla del matrimonio entre los cómics y el balón la primera referencia sea esta. Su nacimiento está relacionado además con otra cita mundialista, la de 1974, cuando la revista germana Zack dedicó una edición especial a dicho acontecimiento en la que se incluía una historieta protagonizada por un futbolista amateur que deslumbraría de tal manera a los ojeadores del FC Barcelona que acabarían por ficharle. El encargo recayó en un Reading que por entonces acumulaba una amplia experiencia en el género deportivo. Un lustro después de su primera aparición, y acompañado ya por Hugues como asistente y colorista, cambiaría el nombre al personaje y lo recuperaría para la publicación deportiva francesa Super As, iniciando así una trayectoria que abarcaría trece años, una quincena de álbumes y traspasos entre tres clubes diferentes.

Ilustración de Eric Castel en acción

Nos quedan por fijar a los tres puntas. Empezaremos con el que es posiblemente el tebeo futbolístico más leído del mundo: "Capitán Tsubasa" de Yoichi Takahashi, el mítico Campeones u Oliver y Benji, dependiendo de gustos y generaciones. Un popular manga cuya primera etapa fue serializada en Shonen Jump entre 1981 y 1988. Debido al éxito conseguido la colección se prolongaría hasta 2013, dividida en cinco ciclos más. En manos de Takahashi el fútbol adquiría tintes absolutamente épicos, convirtiendo cada partido en una auténtica batalla campal con ejércitos de peloteros capaces de las gestas más increíbles.

Junto a Tsubasa Ozora colocaremos a otro genio, igualmente dotado y reconocido en su país de origen: Billy Dane, el titular de la tira británica "Billy’s Boots". En España, la única oportunidad que se le brindó fueron ocho páginas con copyright de IPC Media en el fascículo 93 de Mortadelo Especial (1980), dedicado al balompié. Sin embargo, en Inglaterra se prolongó desde 1970 hasta la segunda mitad de la década de los ochenta, saltando de publicación en publicación con lo que esto suponía de cambios de autoría y de formato. Como ocurre con las series de agencia, su calidad media es más bien discreta y su interés varía según quien la realice.

Para acabar, completaremos el tridente con otra rareza, esta vez española: "Olimán: As del deporte", creada por el guionista todoterreno Ricardo Acedo y el dibujante José Pérez Fajardo para el sello valenciano Maga. El héroe de estos cuadernillos apaisados, delantero del club Hispania, era “un superhombre sin capa ni antifaz, dedicado a las faenas deportivas”. Testimonio postrero de una corriente a punto de desaparecer, la de los cuadernos de aventuras, conoció cierto éxito entre 1961 y 1963, publicándose más de un centenar de entregas.

Leí CIENTOS de Cómics de SUPERMAN para Entenderlo

Marvel anunció hace algunos días un acuerdo con la cadena de televisión ESPN para producir una serie de cómics digitales basados en la Copa Mundial de fútbol que se está celebrando en Rusia. Con una estética calcada a la de los superhéroes, los tebeos en cuestión relatarán las andanzas de las actuales estrellas del balón, su rivalidad y sus enfrentamientos directos.

Portada de un cómic de Marvel sobre la Copa del Mundo

Además, de que la mayoría de las historietas de deportes son de creación latina, habiendo una mayor distribución de entregas de este género en nuestra lengua. Por parte de los creadores regionales, destacan las historietas de fútbol peruano y las argentinas. Además, de que las historietas de fútbol para niños son de creación aficionada (fan made) y son las más distribuidas y descargadas de internet.

Infografía comparativa de diferentes estilos de arte en cómics de fútbol

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