El Kyusho Jitsu, cuyo nombre puede ser traducido literalmente como "Arte del Primer Segundo", se centra en el control del conflicto desde el instante inicial. Aunque su aprendizaje es accesible, requiere un compromiso constante y responsabilidad. Esta disciplina se basa en el uso de puntos de presión en el cuerpo humano para la autodefensa, el control y la incapacidad.
El Kyusho Jitsu, en sí mismo, no es un arte marcial, sino una disciplina que cualquier estilo o modalidad de combate puede adaptar y de la cual puede beneficiarse. Su esencia radica en tomar el control de la situación desde el primer momento, apoyándose en vastos conocimientos sobre puntos de presión, zonas vulnerables, técnicas precisas, biomecánica y optimización energética.
Historia y Orígenes
Los orígenes del Kyusho Jitsu se pierden en la leyenda. Una de las narrativas más extendidas atribuye su surgimiento a Zhang Sanfeng, un enigmático acupunturista y alquimista chino de la dinastía Song. Se dice que Zhang Sanfeng, cuyo nombre real se desconoce, experimentó con la estimulación de puntos de presión de manera no convencional, buscando entender las reacciones del cuerpo humano ante golpes, torsiones o aplastamientos. Estos experimentos, supuestamente, se llevaron a cabo en prisioneros.
La historia antigua del Kyusho Jitsu se remonta a Okinawa, donde maestros como Sokon ‘Bushi’ Matsumura y el guerrero Wakinaguri No Tan Mei enseñaban esta disciplina. De la línea de Wakinaguri proviene Taika Seiyu Oyata, quien fue estudiante de Okinawa Kempo-Karate y posteriormente introdujo el conocimiento del Kinsho (Lugar Prohibido), Kyusho (Primer Segundo) y Tuite (Manos que Sujetan) en las katas.
En la historia moderna, Hanshi Hohan Soken, a través de su hijo y su alumno James H. Coffman, compartió los 41 puntos vitales del Karate. Fue en uno de estos eventos donde Sensei George Dillman conoció al Maestro Soken y tuvo acceso a esta información. Paralelamente, Taika Seiyu Oyata se trasladó a Estados Unidos, donde desveló conceptos y técnicas hasta entonces desconocidos para los occidentales. El Maestro Oyata fue pionero en mostrar los clásicos "K.O." del Kyusho-jutsu, algo que más tarde emularía George Dillman.
La historia actual del Kyusho Jitsu está marcada por la figura de George Dillman, quien enseñaba esta disciplina como una parte avanzada de su estilo de Karate. Fue su alumno, Evan Pantazi, quien en el año 2000 desarrolló el método Kyusho Internacional. El objetivo de este método era hacer el Kyusho accesible para cualquier persona, independientemente de su práctica marcial, permitiendo que practicantes de diversas artes marciales se beneficiaran de su conocimiento. Con el tiempo, muchos grupos de estudio se desligaron de Kyusho Internacional, formando nuevas organizaciones.

Principios y Aplicaciones del Kyusho Jitsu
El propósito original del Kyusho-jutsu era la eliminación rápida y precisa, pero su enfoque ha evolucionado. El tipo de aplicación buscada hoy en día es resolver el conflicto en el primer segundo de la amenaza, ya sea reduciéndola, neutralizándola o eliminándola. La disciplina se enfoca en el entendimiento detallado de las respuestas físicas del cuerpo humano ante diferentes estímulos, buscando no solo identificar puntos de presión, sino comprender cómo afectan al sistema nervioso y circulatorio.
La práctica del Kyusho requiere un profundo conocimiento anatómico y fisiológico, así como una gran precisión en la ejecución de las técnicas. Los practicantes deben ser conscientes del poder que poseen al manipular estos puntos, ya que un uso indebido puede resultar en lesiones graves. Por ello, se enfatiza la seguridad y la contención, buscando controlar sin provocar dolor innecesario o secuelas.
El Kyusho Jitsu moderno se apoya en principios como la biomecánica, las estructuras óseas, el balance, y el concepto de Yin y Yang. Aunque se estudian puntos de presión, también se trabaja sobre terminaciones nerviosas, bifurcaciones o solapamiento de ellas, tendones, venas, arterias, fibras musculares y órganos si la situación lo requiere. En la AEKJ (Asociación Española de Kyusho Jitsu), se prioriza el control y la disfunción sobre el dolor, buscando ser letales solo si es estrictamente necesario y siempre bajo un marco de prudencia.

Práctica y Terminología
En la práctica del Kyusho Jitsu, se utilizan términos adaptados del Judo. Durante el entrenamiento, uno de los participantes actúa como atacante, conocido como Uke (el que recibe la técnica), mientras que el que ejecuta la acción es Tori (el que toma la iniciativa). Ambas figuras son esenciales, alternándose en su rol. El papel de Tori enseña a controlar la energía de las técnicas, mientras que Uke aprende a ser flexible ante las desventajas y a responder ante el dolor o el desequilibrio.
El Uke es siempre quien inicia la agresión honesta, ya que sin un ataque, la práctica de la técnica es imposible. Más que adversarios, Tori y Uke son compañeros de práctica que colaboran para el aprendizaje y crecimiento mutuo. La colaboración entre Tori y Uke es indispensable en las etapas iniciales de aprendizaje, donde se trabaja la identificación, ubicación, ángulo de activación, arma corporal y funcionalidad de los puntos de presión.
Posteriormente, se estudian secciones de movimientos técnicos defensivos llamados Waza (técnica o habilidad), que aplican los puntos de presión de manera sencilla o combinada. En niveles más avanzados, Uke resiste la técnica de Tori en un porcentaje adecuado para evitar lesiones, asumiendo que ambos practicantes ya poseen un conocimiento mutuo para evitar daños.
Algunos grupos de Kyusho implementan trabajos de Kiko (Trabajo Interno o Qigong), como "Las 8 Piezas del Brocado de Seda". Los puntos de Acupuntura y su terminología son auxiliares, pero es crucial entender que los mapas de puntos antiguos pueden ser ilegibles o malinterpretados, y no siempre tienen una relación directa con la práctica del Kyusho.
Diferencias con la Medicina Tradicional China y el Dim Mak
Si bien existen similitudes entre el Kyusho y la Medicina Tradicional China (MTC), como el enfoque en la energía vital y la armonía, es importante no confundir ambas disciplinas. La MTC busca la sanación y el equilibrio, mientras que el Kyusho se enfoca en la aplicación marcial. Los puntos de acupuntura son una referencia, pero no todos los puntos de Kyusho se corresponden directamente con los de la MTC.
El "Viejo Kyusho" se orientaba a matar y destruir, mientras que el "Nuevo Kyusho" es no letal o busca el control de la destrucción y la disfunción. A diferencia del Dim Mak, que puede causar lesiones graves y permanentes, el Kyusho Jitsu AEKJ prioriza el control inocuo, sin provocar apenas dolor y sin secuelas. El objetivo principal del Kyusho no es el nocaut (K.O.) en sí mismo, sino la disfunción o la inconsciencia controlada.

El Kyusho Jitsu como Complemento Marcial
El Kyusho Jitsu es considerado un complemento marcial que mejora significativamente las capacidades defensivas. No requiere grandes aptitudes físicas, lo que lo hace accesible para personas de cualquier edad, condición física o sexo. Su estudio no se limita a los alumnos más aventajados o familiares de los maestros, abriendo sus enseñanzas a un público más amplio.
En España, la disciplina está incluida en la Federación Madrileña de Lucha y Deportes Asociados. Aunque tradicionalmente no se otorgaban cinturones, se ha adoptado el sistema de colores para reconocer la progresión marcial y didáctica de los practicantes (Kyushokas). Para obtener un cinturón, es necesario demostrar conocimientos y cumplir un tiempo de práctica.
El Kyusho Jitsu no es una disciplina competitiva; los logros se obtienen a través del trabajo diario y el estudio. El "GI" oficial es de color negro, similar al de kárate, y el primer cinturón es blanco, ascendiendo hasta el marrón. La práctica del Kyusho también fomenta el desarrollo de propiedades mentales, cruciales para solventar situaciones adversas.
Técnica de Kyusho para dejar KO de un simple golpe
En resumen, el Kyusho Jitsu es una disciplina fascinante que ofrece un profundo entendimiento del cuerpo humano y sus vulnerabilidades, permitiendo a sus practicantes desarrollar habilidades de autodefensa y control de manera efectiva y segura.