Ban, conocido como el Pecado de la Codicia del Zorro, es uno de los Siete Pecados Capitales y una figura central en la serie Nanatsu no Taizai. Su historia está marcada por la búsqueda de tesoros, la inmortalidad y, sobre todo, por su compleja relación con Meliodas, su capitán. Una de las características físicas más distintivas de Ban es la gran cicatriz en el lado izquierdo de su cuello, una marca que oculta una historia de respeto, desafío y un vínculo inquebrantable.
El Origen de la Cicatriz: Un Enfrentamiento Revelador
La cicatriz de Ban no es producto de una batalla trivial, sino el resultado de un encuentro cargado de significado con Meliodas. En un flashback, se observa a Ban y Meliodas compartiendo un momento de camaradería junto a una fogata, rodeados de monstruos derrotados. Ban, impulsado por su naturaleza codiciosa y curiosa, se muestra fascinado por la espada de Meliodas, preguntándose sobre su importancia. A pesar de las advertencias de Meliodas, Ban insiste en su deseo de "robarle" la espada, no por avaricia pura, sino por un profundo interés en desentrañar el misterio que rodea a su capitán.
Este desafío culmina en un ataque repentino por parte de Meliodas, quien, a pesar de ser el Pecado de la Ira, rara vez mostraba su furia. El ataque inflige una profunda herida en el cuello de Ban, dejándole la cicatriz que lo caracteriza. Lejos de ser un acto de crueldad, este enfrentamiento revela a Ban el "lado oculto" de su capitán, un aspecto que lo sorprende y emociona, fortaleciendo su fascinación por Meliodas.

Meliodas, por su parte, defiende su espada con vehemencia, declarando que es lo único que tiene para enmendar sus pecados. Esta profunda conexión con su arma subraya la importancia de la redención y la carga de los pecados que ambos personajes llevan consigo.
La Cicatriz como Símbolo de Respeto y Lealtad
A pesar de haber sido herido por su capitán, Ban no guarda rencor. Al contrario, la cicatriz se convierte en un símbolo de su respeto por la fuerza y los misterios de Meliodas. Su deseo de escapar de la prisión de Baste Dungeon, tras escuchar que su capitán seguía vivo, demuestra la lealtad inquebrantable que siente hacia él.
La naturaleza de Ban se define por su pasión y su tendencia a actuar según sus intereses. Su escape de la prisión y su intento de robar la espada de Meliodas son ejemplos de su carácter impulsivo y codicioso. Sin embargo, también se muestra cuidadoso y atento, como cuando se apresuró a salvar a Elaine, a pesar de ser considerada una "mala persona".
Esta dualidad en su personalidad se refleja en su relación con Meliodas. Si bien puede mostrarse egoísta y codicioso, su lealtad hacia su capitán es absoluta. La cicatriz en su cuello, en lugar de ser un recordatorio de una derrota, es un testimonio de su audacia y del vínculo forjado en la batalla y el respeto mutuo.
El Personaje de Ban: Codicia y Lealtad
Ban「バ ン」es un hombre alto y musculoso de piel pálida, con un conjunto de músculos abdominales bien desarrollados. Tiene el cabello corto y puntiagudo de color azul pálido y unos ojos rojo escarlata. Su símbolo de los siete pecados capitales es el zorro, ubicado en el lado izquierdo, por encima de su cintura.
Su tesoro sagrado es Courechouse. A lo largo de la serie, Ban demuestra aspectos de la codicia, como cuando liberó a Sennett de su celda con el único propósito de robarle su daga. Sin embargo, es capaz de detenerse si se le da una buena razón.
A pesar de su personalidad egoísta y codiciosa, también se muestra cuidadoso y atento. Ban es una persona fácil de sorprender y emocionar, como cuando descubrió la habilidad de hablar de Hawk o que el niño contra el que luchaba era King.
En ocasiones, Ban actúa fuera de carácter. Por ejemplo, cuando planeaba conseguir el Cuerno de Cernunnos para revivir a Elaine, tenía la intención de salvar el reino y recibir el cuerno como recompensa, en lugar de robarlo por razones desconocidas. Además, Ban ha advertido a los otros Pecados Capitales que no indaguen en el pasado de Meliodas, ya que iba en contra de sus reglas.
Él afirma que Jericho es el primer ser humano con quien se lleva bien.

La historia de Ban y su cicatriz en Nanatsu no Taizai es un claro ejemplo de cómo las marcas físicas pueden encapsular profundas narrativas de crecimiento, respeto y la compleja naturaleza de las relaciones humanas, incluso en un mundo de fantasía lleno de magia y batallas épicas.