El Espadachín Negro es la primera saga del manga Berserk, marcando el inicio de un viaje de venganza y supervivencia. La trama gira en torno a Guts, marcado por el Estigma del Sacrificio, en su búsqueda de quien lo condenó como sacrificio y a sus nuevos aliados. Esta sección es un resumen de la trama narrada en los episodios del manga, adentrándose en los oscuros capítulos que definen al Guerrero Negro.
Tras los acontecimientos de La Edad de Oro y antes de Condena, Guts se encuentra en un bosque donde tiene un encuentro sexual con una mujer. Repentinamente, esta se transforma en un monstruo que intenta devorarlo, pero Guts la asesina con el cañón que tiene en su brazo mecánico izquierdo. Posteriormente, Guts llega al pueblo de Koka, entrando a una taberna. Allí, un grupo de bandidos torturaba a un elfo llamado Puck, usándolo como blanco de cuchillos. Guts interviene, asesinando a varios de ellos y exigiendo a un sobreviviente que avise a su líder de la llegada del "Espadachín Negro".
Ya libre, Puck sigue a Guts y le cuenta que viajaba con unos artistas callejeros hasta que los bandidos los asesinaron. Le explica que el alcalde pactó con los bandidos con la promesa de frenar los asaltos, pero estos parecen haber recommenzado. Puck sugiere a Guts que abandone el lugar, pero este lo golpea y exige que no lo toque. Guts es atrapado por la guardia y encarcelado por el incidente de la taberna. El alcalde recrimina a Guts, temiendo la aniquilación del pueblo por parte del señor de los bandidos. Guts afirma saber que este sujeto es un monstruo que come humanos y recrimina al alcalde por proveerle niños. El alcalde se justifica alegando que es por el bien del pueblo, pero Guts le echa en cara que sólo ha pactado por su propia seguridad.
Dentro del castillo, el bandido sobreviviente informa a su señor sobre el Espadachín Negro. El alcalde llega suplicando perdón, ofreciendo más "alimentos" y oro. El señor, con una mirada desquiciada, confiesa no tener interés en dinero o alimentos, sino en ver humanos huyendo desesperados y escuchar el crujir de huesos aplastados por hordas de caballos. Sus hombres se llevan al alcalde.
Más tarde, Guts se encuentra derribado e incapaz de moverse. Un deforme bebé demoníaco intenta acercarse, pero es repudiado y desaparece ante la llegada de Puck. Puck conversa con Guts y sana sus heridas, aunque terminan peleando y Puck se retira, dejándole las llaves de la prisión. Momentos después, Koka arde mientras el señor de los bandidos, portando su armadura de cobra, participa en la destrucción y masacre del pueblo. Guts, recuperado y armado, emerge de una pila de cadáveres, asaetando a los bandidos y a su líder, quien se presenta como un apóstol tras reconocer a Guts como aquel que los caza.
El apóstol es derribado por Guts en dos ocasiones, pero se transforma en un monstruo similar a su armadura y lo apaliza. Creyendo haberlo derrotado, el apóstol es derribado con un disparo del cañón del brazo mecánico de Guts. Guts toma su espada Matadragones y rebana el torso del apóstol, exigiéndole información sobre la Mano de Dios. El apóstol afirma desconocerla.
Al día siguiente, Guts se reencuentra con Puck tras una noche acechado por espíritus malignos. Ambos discuten y se separan nuevamente. Guts continúa su viaje y es abordado por un hombre religioso que se ofrece a llevarlo en su carromato. Guts rechaza la oferta, explicando que es perseguido por espíritus malignos. El hombre insiste, declarando que Dios y un espíritu de fortuna (Puck) están de su lado. Guts acepta. El guerrero entabla conversación con la hija del hombre, Collette, quien se muestra curiosa por él. El hombre nota que Guts debe ser un mercenario por sus pintas. Comentando disgustarle dicho trabajo, lamenta que su sobrino hubiera escogido ese camino y morir hace cinco años. Guts expresa no ver nada malo en ello y decide tomar una siesta.
Guts sueña que es perseguido y atormentado por el mismo bebé demoníaco, despertando alterado al percatarse que lo estaba atacando un íncubo. Guts sale del carromato advirtiéndoles que no salgan, pero los caballos enloquecen y Collette sale para calmarlos. Esto le cuesta la vida al ser atravesada por una lanza. Muchos cadáveres poseídos se levantan del terreno, un antiguo campo de batalla. Mientras Guts lidiaba con algunos, el cadáver de Collette es poseído y decapita a su padre. Ataca a un impactado Guts, quien la remata, vomitando y comenzando seriamente su lucha. Al amanecer, los espíritus atormentan a Guts, afirmando que no puede escapar de ellos al poseer el estigma del sacrificio.
Posteriormente, Guts llega a un condado donde presencia la ejecución de una mujer acusada injustamente de herejía. La cabeza de la mujer rueda cerca de Guts, quien la lanza al conde del lugar, haciendo una línea en su cuello con la sangre de su estigma, indicando que sabe que el conde es un apóstol. El conde considera dicho acto una declaración de guerra. Un hombre cercano al conde, Dahl, envía soldados hacia Guts. Guts es rodeado por varios guardias, a quienes combate. Su capitán, Zondark, reta a Guts y es humillado y herido por este. Antes de que más soldados lleguen, Guts recibe la ayuda de un misterioso hombre vendado y huyen juntos hacia su escondite. En el camino, el sujeto explica que todos desconfían de todos porque en cualquier momento pueden ser acusados de herejía.
Al llegar a su escondite, encuentran un inquietante laboratorio. El sujeto revela haber visto lo sucedido en el patíbulo, preguntando a Guts si tiene algo personal contra el conde. Guts lo patea, revelando que sus vendas cubrían su desfigurado rostro y que carecía de piernas reales. Este declara que el conde es un demonio y lo dejó en ese estado, lo que Guts cree. Guts se aterra y estrangula violentamente al sujeto, exigiendo conocer su identidad y de dónde consiguió eso. El hombre se revela como Vargas, declarando que robó el beherit al conde. Vargas narra que fue médico del castillo hasta que el conde cambió tras conseguir dicho artefacto hace siete años, comenzando a hacer atrocidades contra la gente bajo la excusa de cazar herejes. Al intentar huir con su familia, fue encarcelado y torturado, obligado a observar cómo el conde descuartizaba y devoraba a su familia. Vargas confiesa que fingió su muerte para huir con el beherit. Desde entonces, y pese a dedicarse a investigar sobre religión y ocultismo, no ha encontrado una pista de la naturaleza y función de dicho artefacto.
Guts explica que se trata de una llave que abre la puerta a otro mundo que se solapa sobre el nuestro, invocando a los cinco miembros de la Mano de Dios. Mientras tanto, un enloquecido Zondark es tratado en el castillo del conde. El mandatario ofrece ayudar a Zondark a matar al Espadachín Negro, permitiendo que un aberrante ser a su semejanza ingrese a su cuerpo. Aterrado, Zondark acepta.
Dahl recibe información de la localización de Guts, ordenando desplegar las tropas. Dentro del laboratorio de Vargas, Guts pregunta cómo consiguió el conde el beherit. Vargas explica que el conde lo compró a una caravana de comerciantes que pararon por el castillo, quienes lo consiguieron en un mercado de antigüedades de un pueblo oriental. Vargas muestra un mapa a Guts, indicándole una ruta para ingresar al recinto interior del castillo, lamenta no poder acompañarlo e implora que se vengue por él. Guts reacciona violentamente al recibir contacto de este, pero Vargas expresa darle igual con tal de que mate al conde. Repentinamente, Zondark irrumpe en el lugar y arremete contra Guts. Al cercenarle un brazo, Zondark genera una aberrante masa monstruosa. Una tabla estaba por aplastar a Puck, pero Vargas recibe el impacto por él. Tras bloquear todos sus ataques, Guts se lanza contra él y le cercena el otro brazo y buena parte de su cabeza. Antes de que el Zondark-conde atacara de nuevo, le cae parte del techo, dando tiempo al equipo a huir por las alcantarillas.
Debajo de un puente, Guts declara que se separarán, pidiendo a Vargas que le entregue el beherit como recompensa por matar al conde, arrebatándoselo sin que este responda. Puck se despide de Vargas, instándole a luchar por el futuro. Poco después, Guts y Puck escuchan a ciudadanos hablar de la futura ejecución de Vargas. Guts prepara su armamento, ignorando los intentos de Puck de preguntarle algo. Al retirarse el elfo al patíbulo, Guts considera sus semejanzas con Vargas y golpea la pared frustrado.
Ya en el patíbulo, Puck avista a Guts con esperanza de que viniera a salvarlo. No obstante, Guts niega que sea así, declarando que es una trampa. Puck recrimina a Guts por sus comentarios crueles e indiferentes, lanzándose a salvar a Vargas por sí mismo, pero queda noqueado. Al percatarse de la presencia de Puck, Vargas declara al conde que la muerte vendrá pronto por él y que las cientos de víctimas lo arrastrarán al infierno. Justo antes de ser decapitado, Vargas suplica al Espadachín Negro que ofrezca la cabeza del conde ante la multitud. Guts se ve abrumado, retirándose del lugar. En medio del pasillo se topa con el bebé demoníaco, pero se aterra al ver que su cabeza muestra la forma de la de Vargas.
Al anochecer, Guts encuentra a dos soldados a punto de arrojar el cadáver de Vargas a una fosa común. Tras matarlos, Guts promete a Vargas que no fallará como él. Los espíritus llegan a acecharlo, pero esta vez imploran querer ir con él. Estos poseen momentáneamente a Guts, pero este se libera y clama que ellos están muertos, que su lucha es propia y que matará al conde con su propia sangre y huesos.
Puck hace notar al conde que se convirtió en apóstol para escapar del sufrimiento que atenazaba su corazón y de sí mismo. Tras su intento de interrumpir la ejecución, Puck es entregado como mascota a la hija del conde, Theresia. El conde intenta charlar con ella, pero esta se muestra distante. Al intentar abrazarla, el conde es fuertemente rechazado por su temerosa hija, lo que le entristece y enfurece. Al salir de los aposentos de su hija, el conde se percata que Guts se ha infiltrado en el castillo. Mientras Guts sube por el pasadizo secreto, se encuentra nuevamente con Zondark, un cadáver controlado y deformado por el alter ego parásito del conde. Mientras combatían, Guts se percata que la cabeza del parásito es su debilidad tras derribarlo con flechas, pero Guts resulta aparentemente derrotado por el conde-parásito. Mientras este presume de hacerse más fuerte y grande al ser herido, Guts justamente le taja la cabeza. El alter-ego del conde intenta parasitar a Guts al adherirse a su espada, pero Guts rápidamente lo estrella contra la pared, aplastándolo.
Mientras tanto, Theresia libera a Puck, ganándose la confianza del elfo al comprender que le teme por ser la hija del conde y al revelarle que este cambió tras la muerte de su madre hace siete años. Según lo que le contó su padre, una secta pagana secuestró a su madre y amenazó con matarla si no les permitía realizar su culto en el territorio. Como su padre se rehusó, ellos la sacrificaron a su dios maligno.
Posteriormente, Guts llega al salón principal del castillo, rodeado de guardias al mando de Dahl. Guts los despacha sin dificultad, incluyendo a Gerico. Los sobrevivientes huyen y Guts patea a Dahl contra la puerta que da a los aposentos del conde. Mientras tanto, Theresia le dice a Puck que su padre no la ha dejado salir de su habitación, y por lo tanto, ese es su mundo. Al percatarse que Guts está en el castillo, Puck se despide de Theresia, prometiéndole que la sacará de allí cuando regrese. Mientras vuela, el elfo se cuestiona lo sucedido con el conde y sus motivos.
Por otro lado, Guts finalmente se topa cara a cara con el conde, quien desata su mal, transformándose en un gigantesco monstruo babosa. Gracias a la destrucción ocasionada por el conde, Puck encuentra el lugar. Por otro lado, la habitación de Theresia empieza a derrumbarse, abriendo la puerta. Theresia duda de salir por temor, pero al verse motivada por las palabras de ánimo de Puck, decide hacerlo. Mientras buscaba a Guts, el conde asesina a Dahl al confundirlo con Guts al ver que llevaba su capa, siendo herido en su rostro por el espadachín. Aunque le cegó un ojo, la...

La saga de "El Guerrero Negro" sienta las bases para la evolución de Guts como personaje. Tras la fatídica Ceremonia de Encarnación, Guts "acepta" a Farnese de Vandimion y a su acompañante Serpico, decidiendo viajar como grupo para encontrar Elfhelm, la isla de los elfos, lugar mágico donde los espíritus malignos no podrán acosarlo a él y a Casca. En su camino, Guts conoce a la maga Flora y a su joven aprendiz Schierke. Recibe de Flora la contraproducente "armadura de berserker" para iniciar un peligroso y largo viaje.
La Armadura de Berserker: Un Arma de Doble Filo
La armadura de berserker es una pieza de equipamiento oscura y poderosa, originalmente en posesión de la bruja Flora. Esta armadura negra maldita fue otorgada a Guts para ayudarlo en su viaje. Al principio, tenía un yelmo con forma de cráneo humano similar al del Caballero de la Calavera, pero tras ser utilizada por Guts, su forma cambió parcialmente a una cabeza canina, simbolizando la bestia de la oscuridad que representa su odio y resentimiento.
Quien viste esta armadura puede entrar en un estado de trance, transformándose en un berserker: un guerrero insensible al dolor físico y al miedo que lucha con total brutalidad. Esto lo vuelve letal, capaz de hacer frente a cualquier apóstol o criatura astral. La armadura afecta la mente del usuario, inhibiendo su instinto de autopreservación y permitiéndole exceder los límites seguros de su fuerza, agilidad, reflejos y resistencia, volviéndolo indiferente al cansancio y dolor. Además, si durante el combate se le rompe una extremidad o sufre una herida mortal, la armadura se encarga de reparar su cuerpo mediante garfios y púas, volviéndolo casi indestructible.
Sin embargo, esta armadura conlleva desventajas significativas. Se alimenta de la sangre de su huésped, obligándolo a luchar hasta que toda su sangre se haya derramado y todos sus huesos se hayan roto, destruyendo completamente su cuerpo. Guts logra salir de este trance gracias a Schierke, quien puede liberarlo mediante su magia. A corto plazo, el uso continuo de la armadura provoca daltonismo, pérdida parcial del sentido del gusto y la aparición de canas, derivados del estrés físico y mental.
En Skellig, Guts conoce a Hanarr, el enano creador de la armadura. Hanarr observa que Guts ya la ha usado y le agradece, pero advierte que no la ha dominado, ya que es capaz de poseer y consumir a quien la porta. La armadura activa automáticamente ante una prueba de Hanarr, mostrando a Guts los recuerdos de su anterior portador, cuya vida fue finalmente consumida por la armadura. Guts tiene una visión de lugar de tentáculos y criaturas, el vórtice del Abismo, Void acompañado de cuatro seres y el anterior portador de la armadura sujetando a una mujer con el Estigma del Sacrificio.

La revista japonesa Young Animal anunció el 22 de diciembre de 2015 que una segunda adaptación de anime del manga se produciría y emitiría a partir de julio de 2016. El primer video promocional de la nueva serie mostraba a Guts en su atuendo de Guerrero Negro luchando contra docenas de esqueletos demoníacos con su característica espada, la Matadragones. La nueva serie fue polémicamente animada principalmente usando CGI en lugar del estilo animado tradicional.
La Matadragones, después de los acontecimientos del eclipse, se convierte en la principal arma de Guts. Es un gigantesco espadón, del mismo tamaño que Guts, con un grosor y peso desmesurados. Su diseño simple y sus exageradas dimensiones han hecho que se describa no como una espada, sino como una enorme losa de hierro. Fue fabricada por Godo muchos años atrás, cuando un rey ordenó a todos los herreros de su reino que le llevasen una espada lo suficientemente poderosa como para matar a un dragón. Mientras que los demás herreros crearon armas bellas y elegantes, Godo creó una espada enorme, tosca y pesada. Aunque en teoría esta espada era la única lo suficientemente resistente como para matar a un dragón, un ser humano corriente apenas podía siquiera empuñarla, por lo que el rey la interpretó como un insulto y Godo fue desterrado. Tras muchos años sin ser utilizada, Guts se la adjudicó cuando, tras el eclipse, fue atacado por un apóstol en casa de Godo y se vio forzado a utilizarla para acabar con él con relativa facilidad, descubriendo que era el arma ideal para ejecutar apóstoles.
Los Beherits son extrañas piedras con forma de huevos que tienen rasgos faciales humanos esparcidos de forma aleatoria en su superficie. Su función es la de servir como llave entre el mundo terrenal y el plano astral. Se activan cuando la persona que lo posee se encuentra en una situación de desesperación absoluta; al hacerlo, la Mano de Dios se aparece ante la persona en cuestión y a cambio del sacrificio de aquello que más ama se le ofrece trascender su humanidad. Si la persona acepta, sufre una metamorfosis que le otorga poder maléfico y una transformación a una forma inhumana, pasando a convertirse en un apóstol.
Los apóstoles son las personas que obtuvieron un Beherit y tras utilizarlo aceptaron el trato de la Mano de Dios de sacrificar a aquello que amaban. A cambio de ello, obtienen longevidad eterna, fuerza y resistencia sobrenaturales y una segunda forma monstruosa. Muchos de ellos pierden su humanidad y cometen crímenes brutales como violaciones, asesinatos en masa o canibalismo, sintiéndose por encima de los seres humanos ordinarios. Su apariencia y poderes son muy variados: algunos poseen abrumadora fuerza y resistencia como Zodd y Wyald, otros como Rosine y el Conde, pueden infectar a otros seres humanos para controlarlos y transformarlos en semi-apóstoles.
¿Como funciona la armadura BERSERKER? | El power up de GUTS | BERSERK🔥
El creador y administrador del blog, entre otras actividades lúdicas como community manager, lector de libros y cómics además de futbolero, cinéfilo y coleccionista de páginas originales, recuerda a los lectores que si les gusta Berserk pueden leer todas las reseñas del manga en el formato Maximum. Guts se enfunda la armadura negra y se convierte en un auténtico Berserk con más rabia y fuerza que antes, capaz de igualarse con el más poderoso de los demonios más crueles de este mundo que Miura ha creado. Para el autor, este punto de inflexión tenía que llegar de un modo u otro, no solo por la armadura, sino por un extra que tuviera nuestro protagonista para poder enfrentarse a las hordas de Griffith, ya que la diferencia de nivel de poder parecía demasiado grande.
En otras series tipo Dragon Ball, el aumento de poder viene dado por el entrenamiento y cuando ya no se puede más, resulta que los héroes son de una raza alienígena especial que se superan con transformaciones. En Berserk, Kentaro Miura no es ajeno a todo esto y bebe de varias fuentes. La evolución del héroe es la misma: un niño nacido sin padres y criado de mala manera se aferra a la vida con fuerza y va evolucionando hasta encontrar su lugar en el mundo. Como todo gran antihéroe, Guts se acaba rodeando de amigos que le siguen con pasión y lealtad, porque saben que nuestro protagonista lucha por lo que cree, lucha por la justicia en el mundo. No hablamos de un guerrero que busca incrementar su fuerza o su riqueza, él busca librarse de su estigma, salvar a Casca y matar a Griffith, al que considera el mayor traidor de todos.
Aún con todo su poder, incluso con la ayuda de sus aliados, Guts queda en entredicho cuando se enfrenta contra uno de los acólitos de Griffith que empieza a humillarle. Guts tiene mucha más rabia por ese desdén que por su posible muerte. Lo que le molesta no es morir, sino que no le tomen en consideración. Pero en cuanto se viste con la armadura negra cambian las tornas y es el propio Guts quien pasa al ataque y quien pone entre la espada y la pared al lugarteniente de Griffith. La armadura se adapta al cuerpo de su anfitrión pero también extrae toda su energía y su fuerza vital con el siguiente riesgo de perecer si el sobreesfuerzo es muy grande. Otro dato a tener en cuenta es que al portar esta arma, puede ser que corrompa a Guts y le lleve por el camino oscuro. Solo nos queda ver qué deparará el futuro a Guts y a sus nuevos amigos a los que poco a poco les vamos cogiendo mucho cariño.