La desesperación se apoderó de Nami cuando Arlong rechazó su petición de devolverle el dinero. Ahora, el peso de la destrucción del pueblo recaía sobre sus hombros: debía recolectar 100 millones de berris, o Arlong cumpliría su amenaza. Llorando, Nami huyó, evitando a los habitantes del pueblo, quienes comenzaban a rebelarse contra la tiranía.
En un acto de profunda desesperación, Nami se mutiló, apuñalándose el tatuaje en su brazo, el símbolo de su miseria y su dolorosa deuda. En ese instante, Luffy apareció, impidiendo que se hiciera más daño. Ante él, impotente, Nami le pidió ayuda.
Sin dudarlo, Luffy le entregó su preciado sombrero de paja a Nami, confiándoselo para que lo mantuviera a salvo. Este gesto simbolizó la confianza y el apoyo incondicional que Luffy ofrecía a su nakama. Acto seguido, Luffy reunió a su tripulación y se dispusieron a la misión de destruir Arlong Park.
Mientras tanto, en Arlong Park, los habitantes del pueblo, liderados por Genzo, se preparaban para la batalla. Habían sido retenidos delante de la puerta del parque por Yosaku y Johnny, quienes, a pesar de sus esfuerzos, habían sido derrotados con facilidad. En ese momento, apareció el capitán Nezumi, contando los 93 millones de berris que Nami había estado recolectando durante ocho largos años, y se regocijaba al recordar que el 30% de esa suma le correspondía.
Arlong, con su habitual crueldad, recordó a Nami la condición: si le traía 100 millones de berris, se iría de la ciudad. Sin embargo, Genzo, con voz firme, se dirigió a los ciudadanos, explicando que lucharían por su libertad, ya que el contrato de los 100 millones de berris había sido roto. Lucharian también por Nami, quien había cargado con el peso de la vida de todo el pueblo durante los últimos ocho años.
En ese momento de tensión, Nami se interpuso delante de ellos, declarando que lo intentaría de nuevo. Pero Genzo la abrazó, agradeciéndole por haber luchado tan valientemente. Nami, con un puñal en mano, les advirtió que si los dejaba pasar, serían asesinados, una advertencia que los aldeanos ya comprendían.

Ya en el suelo, mientras todos los aldeanos marchaban hacia la batalla, Nami comenzó a apuñalarse el hombro, con la intención de borrar el tatuaje representativo de Arlong. Fue entonces cuando Luffy la detuvo. Nami, dolida, le reprochó que ni siquiera supiera lo que estaba pasando y que aquello no le incumbía. La respuesta de Luffy fue simple pero poderosa: "Lo sé".
Para sorpresa de los pueblerinos, Yosaku y Johnny aparecieron apoyados en la puerta de Arlong Park, ambos con numerosas heridas. Explicaron que intentaron disculparse con Nami derrotando a los gyojin, pero perdieron. Monkey D. Luffy, con su equipo reunido, estaba listo para enfrentar a Arlong y liberar a Nami y a todo el pueblo de su opresión.
El secreto del sombrero de paja | Teorías One Piece

El acto de Luffy de entregar su sombrero de paja a Nami no fue solo un gesto de confianza, sino un símbolo de la carga que estaba dispuesto a compartir. Representaba la promesa de protegerla y de luchar a su lado hasta el final. Esta escena es crucial en el desarrollo de la relación entre Luffy y Nami, marcando un punto de inflexión en su viaje.

La batalla en Arlong Park fue el clímax de esta saga, donde la valentía de Nami, el sacrificio de los aldeanos y la determinación de Luffy y su tripulación se unieron para derrocar la tiranía de Arlong. La liberación del pueblo y la consolidación de los lazos de amistad entre los Sombreros de Paja fueron el resultado de este emotivo y épico enfrentamiento.