La vida de Bulma y Vegeta siempre está llena de sorpresas, y esta vez, la sorpresa viene en forma de un posible embarazo. Acompáñalos en su peculiar día de compras, donde los vestidos atrevidos, los encuentros inesperados y los malentendidos familiares se entrelazan en una divertida trama.
Bulma, con su inagotable energía, arrastraba a Vegeta por el centro comercial. "Tenemos que hacer todo el recorrido, Vegeta, quiero entrar en todas las tiendas", dijo Bulma mientras tiraba de Vegeta. Vegeta, como siempre, se mostraba reacio: "¿ Todas? ¿No te vale con tres o cuatro?".
Mientras Bulma se quedaba embobada mirando trajecitos de bebé en una tienda, le preguntó a Vegeta qué opinaba de la llegada de su nieto. Vegeta, con su habitual pragmatismo, respondió: "Que se le va a hacer, habrá que volver a pasar por ese infierno, por suerte el que va a tener que cargar con todo va a ser Trunks, nosotros sólo lo veremos a ratos".
Bulma, sutilmente, sacó el tema de cómo sería si ellos volvieran a tener un bebé. "Estoy segura de que sería perfecto. Heredaría la belleza de su madre, como Trunks y Bra. Sería igual de inteligente que yo, además como ya tenemos experiencia con nuestros hijos, estoy segura de que con este no cometeríamos ningún error", dijo Bulma. Sin embargo, al ver la cara de Vegeta, se dio cuenta de que se había ido de la lengua y cambió abruptamente de tema: "Ah Vegeta, ¿has visto qué vestido más chulo hay en ese escaparate?".
En la tienda de ropa, Bulma se probaba un conjunto azul muy atrevido. Vegeta, al verla, se quedó boquiabierto y le ordenó: "¡Quítate eso ahora mismo!". Bulma, desafiante, replicó: "No tengo 15 años... tengo 20. Así que tengo todo el derecho del mundo a vestir como una jovencita, que es lo que soy".

De repente, Vegeta escuchó una voz familiar y molesta: "Vamos Goku, todavía nos queda un montón de tiendas más y tú ya estás cansado!". Era Chichi, hablando con su marido. Para horror de Vegeta, ¡venían hacia su posición!
Goku y Chichi entraron en los probadores, encontrándolos vacíos. Mientras Chichi se probaba un vestido, Bulma salió del probador con un mini vestido blanco. "Vegeta, ¿qué te parece este ves... ¿Vegeta?", preguntó, pero en lugar de su marido, se encontró con Goku. "¡Bra, vaya que sorpresa verte aquí!", exclamó Goku. "Pero cómo que Bra, soy yo tonto", le gritó Bulma. Tras la confusión, Bulma comentó: "Ahora vuelvo a ser una mujer joven y bonita, todo lo contrario a tu mujer". Chichi, ofendida, salió del probador y ambas mujeres se enzarzaron en una discusión sobre sus atuendos.
Vegeta, que se había escondido entre la ropa, apareció para sacar a Bulma de allí. "Bueno Bulma, ¿nos vamos ya o te piensas quedar aquí toda la vida?", dijo el príncipe, intentando contener su rabia.
Más tarde, Bulma se detuvo frente a una tienda con un tono pícaro: "Vegeta... ¿has visto esa tienda que hay allí?". Para sorpresa de Vegeta, era un sex shop. A pesar de las protestas de Vegeta, Bulma lo arrastró al interior.

Casualmente, Trunks y Marron paseaban por el mismo centro comercial. Vieron a Bulma y Vegeta salir muy contentos de un sex shop, con bolsas que delataban su visita. "T-Trunks...", Marron pronunció el nombre de su novio totalmente pálida. "Ay", suspiró Trunks, "qué abuelitos más modernos va a tener mi hijo".
De vuelta en Capsule Corp, Bulma, sintiéndose indispuesta, decidió ir a la farmacia. Compró un test de embarazo, ya que no aguantaba más la incertidumbre. Mientras tanto, en la habitación de Bra, ella también se sentía mal y decidió hacerse un predictor que guardaba por si acaso. Madre e hija, sin saberlo, hicieron lo mismo al mismo tiempo.
Test de embarazo | Todas las series | Dos líneas que cambian una vida
En la cocina, Trunks encontró el predictor de su madre y, con horror, descubrió que era positivo. "Papá... Bra está embarazada", dijo Trunks a un desconcertado Vegeta.
Mientras tanto, Bulma estaba en el baño, esperando el resultado de su test. Vegeta, impaciente, golpeó la puerta exigiendo comida. Bulma salió, dejando el predictor en la encimera. Al entrar Vegeta con Trunks, el chico vio el predictor y se llevó las manos a la cabeza.
Bulma, tras salir de su cita con el ginecólogo, encontró a Bra desmayada en el salón. Al coger el predictor de su hija, se dio cuenta de que era positivo y comprendió los malestares de Bra.
En casa de Goku, Vegeta estaba furioso al enterarse del embarazo de Bra. "¡Que no has hecho nada!", gritó Vegeta. "TE PARECE POCO DEJAR EMBARAZADA A MI HIJA". Goten, confundido, explicó que los malestares de Bra eran por el viaje en barco, pero Trunks intervino: "Ya... si no fuera porque hemos encontrado un test de embarazo positivo...".
Más tarde, Bra confesó a Goten que, a pesar del test positivo, le había bajado la regla. "Entonces no estás embarazada", dijo Goten, aliviado. Aparentemente, el test de Bulma también había sido un falso positivo.
Vegeta, creyendo que Goten había embarazado a Bra, se abalanzó sobre él. Bra y Trunks intentaron detenerlo, pero Vegeta no cedía. En ese momento, Bulma entró en el salón, interrumpiendo la pelea.
Bulma, tras su cita, pensaba en lo genial que sería estar embarazada y poder compartir la experiencia con su nuera y su hija. Sin embargo, reflexionaba que quizás Vegeta había perdido su fertilidad, o que aún era muy pronto para saberlo.

Mientras tanto, Bra, tras la falsa alarma del embarazo, se dio cuenta de que todos sus planes se habían ido al traste. Goten la consoló, diciéndole que aunque no estuvieran preparados, tendrían un bebé.
La confusión y los malentendidos rodearon a las familias de Bulma y Vegeta, pero al final, todo se resolvió, dejando a todos con la esperanza de futuros embarazos.