El Valle del Fin se convierte en el escenario de una batalla épica donde Sasuke y Naruto chocan sus ataques definitivos: el Chidori y el Rasengan. La colisión de estas poderosas técnicas provoca una devastación masiva, marcando el clímax de su conflicto.
Este enfrentamiento trae consigo recuerdos de su pasado, evocando momentos clave de su relación. Inicialmente, se muestra un recuerdo de su tiempo en la Academia Ninja, donde un duelo entre ambos concluye con la victoria de Sasuke. Iruka interviene, instándolos a realizar el sello de la reconciliación, pero su intento de paz es efímero.
El recuerdo se desvanece, dando paso a otra escena significativa. Naruto y Sasuke se encuentran en el Tercer Campo de Entrenamiento, reviviendo la prueba de los cascabeles. La atmósfera se vuelve introspectiva cuando reflexionan sobre el rechazo que ambos sintieron por parte de Konoha: Naruto por el Kyūbi y Sasuke por el apellido Uchiha. Esta marginación compartida los llevó a maldecir a la aldea y a su gente, un sentimiento que se refleja en sus versiones jóvenes, rodeadas por miradas de desprecio.

En medio de sus recuerdos, Sasuke le dice a Naruto que quizás a eso se refería cuando hablaba de ser "hermanos". Naruto, sin embargo, niega que esa sea la razón, afirmando que Sasuke no comprende nada. La conversación se interrumpe con un golpe y Naruto corre hacia el muelle, alejándose.
El escenario cambia una vez más, mostrando el columpio donde Naruto solía sentarse, repasando su evolución desde niño hasta el presente. Sasuke se acerca, y Naruto se disculpa con Tsunade por haber roto su promesa de convertirse en Hokage. Sasuke, al escuchar esto, mira hacia la Roca Hokage, pero Naruto lo interrumpe, recordándole la necesidad de unir fuerzas para deshacer el Tsukuyomi Infinito. Sasuke le recalca que aún se preocupa por el destino del mundo, incluso después de la muerte, pero Naruto insiste en que no pueden rendirse.
Un recuerdo infantil de Sasuke siendo cargado por Itachi surge, seguido de una escena tétrica donde Itachi desaparece y Sasuke cae al suelo. El miedo lo invade al recordar la masacre del Clan Uchiha, su primer reencuentro con Itachi, su pelea a muerte, las últimas palabras de su hermano y su despedida tras la liberación del Edo Tensei.
Con el sonido de gotas de agua, Naruto le dice a Sasuke que finalmente ha vuelto en sí. Sasuke intenta moverse, pero siente dolor. Naruto le advierte que moverse significaría desangrarse. Sasuke, perplejo, pregunta por qué Naruto se interpuso, sabiendo que él se había sumido en la oscuridad y deseaba romper todos los vínculos. A pesar de todo, su vínculo con Naruto permaneció intacto, y Sasuke se pregunta por qué Naruto llegó a ese punto y se preocupó por él.
Naruto responde que es porque es su amigo, recordándole a Sasuke sus anteriores encuentros en el Valle del Fin y en el Puente Samurai. Cuando Sasuke pregunta qué significa eso para él, Naruto admite que ni él mismo lo entiende completamente. Solo veía a Sasuke cargando con tanto dolor que no podía ignorarlo, haciendo un paralelismo con su propia situación.
En su mente, Sasuke reconoce que sabía de la soledad de Naruto y de su aislamiento, similar al suyo. Observó cómo Naruto se comportaba de manera imprudente para llamar la atención, buscando regaños. Al principio, lo consideró un idiota, un payaso débil, pero a medida que lo veía actuar y recibir reprimendas, se fijó más en él, notando cómo su debilidad lo afectaba y cómo se interesaba cada vez más en él. Ver a Naruto intentar desesperadamente crear lazos le recordó a su propia familia, y aunque sintió alivio, también se sintió débil. Entrenó arduamente para superar esa debilidad, volverse más fuerte que Itachi y vengarse. Sin embargo, al unirse al mismo equipo, volvió a recordar a su familia. Al compartir misiones con Naruto, quien aspiraba a ser Hokage y se fortalecía, Sasuke sintió el deseo de luchar a su lado, considerando al Equipo 7 como su familia. Por eso, cada vez que veía a Naruto sufrir, él también sentía dolor.

Sasuke recuerda una conversación con Naruto, donde le expresó que entendía su soledad y que quería hablar con él. Se sintió aliviado, pero no lo hizo por envidia hacia la facilidad con la que Naruto destacaba en todo. Decidió convertirlo en su rival, su meta, él que no tenía nada. Ahora tenía un vínculo y deseaba ser tan fuerte y genial como él, persiguiéndolo siempre.
En su mente, Sasuke responde que es lo contrario: siempre envidió a Naruto por la fuerza que a él le faltaba, y porque siempre caminaba delante de él, tal como Itachi lo hacía, incluso hasta hoy.
Sasuke logra ver el recuerdo de Naruto cuando Itachi le confía que se encargue de su hermano. Luego, revive más recuerdos: la presentación de Naruto ante el Equipo 7 y su sueño de ser Hokage, el incidente del pergamino, el juramento de sangre, la misión en el País de las Olas, los exámenes Chunin, la pelea contra Gaara, su entrenamiento con Jiraiya, su encuentro con Tsunade y Orochimaru, su regreso a Konoha, el rescate de Gaara, la pelea contra Pain, su encuentro con Minato, la conversación con Nagato, el desenmascaramiento de Obito, la unión de la Alianza Shinobi, la muerte de Neji, y su reencuentro con Sasuke, donde afirmó que no podía ser Hokage si no podía salvar a un amigo.
Sasuke continúa observando el camino recorrido por Naruto, comprendiendo la magnitud de su viaje. Escucha la voz de Itachi diciéndole a Naruto que, por fuerte que fuera, no cargara todo el peso solo, que recordara que no es Hokage aquel a quien todos reconocen, sino aquel que se convierte en Hokage porque todos lo reconocen, y que no olvidara a sus compañeros.
Otras transiciones muestran a Itachi golpeando a Sasuke en la frente y luego sonriéndole mientras porta la capa de Akatsuki. Naruto ocupa el lugar de Itachi, intercambiando escenas. Luego, Naruto aparece junto a Iruka, seguido por Sakura y Kakashi, la generación de los 11 de Konoha con sus maestros y Sai. Más ninjas de Konoha se unen, seguidos por ninjas de las cinco naciones, y finalmente amigos del pasado y los fallecidos, Gamakichi y las Bestias con Cola.

Naruto y Sasuke yacen uno al lado del otro, incapaces de moverse. Naruto cree estar en el cielo, pero Sasuke responde que, al parecer, se quedaron dormidos hasta el amanecer y que es una lástima que él sobreviviera. Naruto replica que no puede moverse, ya que pensaba darle una paliza para que despertara, lo que provoca la risa de Sasuke, quien comenta que aun así quiere pelear en su estado actual. Naruto insiste, pero Sasuke lo interrumpe, reconociendo que lo derrotó y sonríe. Esto molesta a Naruto, quien responde que en esta pelea no hay victoria ni derrota, sino que se trata de que un amigo despierte al otro a puñetazos, y que su duelo vendrá después.
Sasuke responde que ya lo reconoció y que, si muere aquí, también acabará el destino del que hablaba el Sabio de los Seis Caminos, lo cual sería revolucionario. Si muere, bastará con implantar su ojo izquierdo en Kakashi para deshacer el Tsukuyomi. Quería resolver las cosas con él por sí mismo. Naruto le dice que no cree que resuelva nada muriendo, y que en lugar de morir, viva y colabore con él, ya que necesita la ayuda de todos los ninjas para lo que quiere hacer, y eso lo incluye a él.
Sasuke afirma que, aunque a él le parezca bien, los demás no estarán de acuerdo. Naruto, frustrado, le advierte que podría volver a traicionarlo, y que si lo hace, Naruto lo detendrá de nuevo. Sasuke pregunta cómo estará tan seguro, y Naruto le pide que no lo haga repetírselo.
Acto seguido, Sasuke derrama una lágrima de su ojo derecho. Naruto, al ver esto, comenta que parece que nunca entenderá nada y que quién hubiera imaginado que era tan tonto, para luego voltear la vista y ver a Sasuke llorando.
Se escucha el sonido de gotas de sangre caer, revelando que tanto Naruto como Sasuke perdieron la mitad del brazo con el que ejecutaron sus ataques. La sangre derramada forma un vínculo entre ambos, simbolizando el sello de la reconciliación.
Naruto y Sasuke Hacen Sello De Reconciliación Después De La Pelea
Al final del episodio, durante la transmisión del "ending", en lugar de mostrar la habitual pista de video, se presenta una escena de Naruto y Sasuke en la Academia Ninja, después de su combate. Naruto, quien perdió, se levanta del suelo, seguido por Sasuke. Se acercan el uno al otro para extender sus manos derecha e izquierda, respectivamente. Se miran con enojo mientras levantan lentamente sus manos, enfatizando las expresiones en sus rostros. Cuando están muy cerca, en lugar de agarrarse de la camisa, ambos sonríen y realizan el sello de armonía.