En el fragor de la batalla, el equipo de Naruto, compuesto por Sakura, Sai y Yamato, se dirige a la ubicación de Shikamaru, siguiendo las órdenes de Kakashi. Mientras tanto, Kakashi observa la inminente confrontación de Naruto con Kakuzu, y Yamato le asegura que, aunque Naruto aún no domina completamente su poder, ha evolucionado de maneras que superan sus expectativas.
En el bosque, Hidan está a punto de asestar el golpe final a Shikamaru, pero este último, con una astucia inesperada, utiliza su Jutsu: Costura de Sombra para inmovilizar a su oponente. Shikamaru, envolviendo a Hidan en sellos explosivos, desata una trampa cuidadosamente preparada. Un cuchillo lanzado por Shikamaru rompe la tierra, revelando un profundo agujero creado de antemano, destinado a ser la tumba de Hidan.
Mientras Shikamaru toma el encendedor de Asuma y se fuma un cigarrillo, declara a Hidan que ese lugar será su fin. Hidan, desafiante, insiste en que no morirá, pero Shikamaru le revela la naturaleza sagrada del bosque, un lugar especial en el País del Fuego, al que solo el clan Nara tiene acceso.
En un momento de profunda conexión espiritual, la figura de Asuma aparece ante Shikamaru, elogiando su trabajo y confiándole su voluntad de fuego antes de desvanecerse. Este encuentro simboliza la transmisión de un legado y la aceptación de una responsabilidad.

Mientras tanto, Itachi y Sasuke continúan su reveladora conversación sobre el Izanami. Sasuke indaga sobre la preparación de este genjutsu, y Itachi explica que el bucle se formó desde el instante en que Kabuto fue atravesado por su espada. Itachi detalla que el Izanami no se basa en la visión, sino en los sentidos, tanto del usuario como del oponente. Revela que esta técnica nació como una respuesta y castigo para aquellos que abusaban del Izanagi.
Itachi narra entonces una parte crucial de la historia del Clan Uchiha. En tiempos de guerra, el Izanagi era una técnica poderosa que otorgaba una ventaja significativa en combate. Sin embargo, su uso desmedido provocó conflictos internos dentro del clan, hasta que una mujer emergió. Ella empleó el Izanami contra los usuarios del Izanagi que malinterpretaban su propósito, forzándolos a enfrentar la realidad y las consecuencias de sus acciones.
Itachi revela que esta aceptación de la realidad es la clave para escapar del bucle del Izanami. Al no huir de la verdad, el bucle se deshace, lo que significa que Kabuto, de hecho, puede liberarse de la técnica.
Sasuke, con resentimiento, cuestiona el interés de Itachi en él. Itachi responde que tanto él como Kabuto fueron manipulados, perdiendo su propia identidad. Se muestra una escena de Kabuto luchando contra Itachi dentro del bucle, admitiendo que toda su búsqueda anterior fue un intento desesperado por descubrir quién era realmente.

Volviendo al campo de batalla, Urushi se encuentra curando a un shinobi de Konoha, expresando su deseo de que la guerra termine para poder regresar a su hogar. El shinobi, afortunado de tener un lugar al que volver, es invitado por Urushi, quien mantiene la esperanza de encontrar a Kabuto allí.
Finalmente, Itachi informa a Sasuke que es el momento de detener el Edo Tensei. Con esta acción, todos los resucitados desaparecerán, acercando la guerra a su fin. Sasuke, temiendo la desaparición de Itachi, le increpa por sus acciones en favor de Konoha, a pesar de todo lo que sufrieron, y le afirma que Itachi es la razón de su propia existencia.
Itachi recuerda su combate contra Naruto y Killer B, y la promesa de confiar en sus amigos. Concluye la conversación abriendo los ojos de Kabuto y, ejecutando el Tsukuyomi, le pide que detenga el Edo Tensei.