En las profundidades de la Grand Line, la tripulación del Sombrero de Paja se enfrenta a un enigma desconcertante. Una figura misteriosa emerge de la noche, despojando a los piratas de sus recuerdos más preciados. Al amanecer, solo Nico Robin conserva la memoria de sus aventuras compartidas.
La noche transcurre con normalidad, o eso parece. Robin, absorta en la lectura, es testigo de un suceso insólito. Una silueta enigmática aparece en el mar, emitiendo melodías etéreas a través de un instrumento que evoca la forma de un caballito de mar. La música, hipnótica y extraña, parece ser la clave de lo que está por suceder.

La mañana revela un panorama desolador. Nami, al despertar, no reconoce a Robin. Pronto, Luffy, Sanji, Usopp y Chopper comparten la misma confusión. Despiertan en el barco, pero la memoria de cómo llegaron allí, e incluso de quiénes son sus compañeros, se ha desvanecido. Sus mentes, como pizarras borradas, no guardan rastro de las épicas travesías.
Reunidos en cubierta, los Sombreros de Paja se miran unos a otros con desconcierto. No se reconocen. Chopper, en particular, genera interrogantes. Es Robin quien, con la calma que la caracteriza, intenta reordenar la caótica realidad. Les explica que se encuentran en la Grand Line, a bordo de un barco pirata liderado por Monkey D. Luffy.
Ante la amnesia colectiva, cada uno reacciona a su manera. Nami, sintiendo una urgencia inexplicable, decide regresar a su hogar, el Village Cocoyasi. Utiliza un Waver para escapar de la nave. Zoro, por su parte, toma una decisión drástica y se lanza al mar, nadando hacia un destino incierto, impulsado por un instinto primario.
Mientras tanto, el barco pirata en el que se encuentran los Sombreros de Paja atrae la atención de Monkey D. Masira y su tripulación. Masira saluda a los aún confundidos piratas y ordena a sus hombres que finjan no verlos. Sin embargo, la curiosidad o quizás el deber impulsa a Zoro, Luffy y Sanji a investigar el barco, descubriendo posesiones de antiguos ocupantes.

De repente, el barco comienza a sacudirse violentamente. Luffy, Zoro y Sanji observan con alarma cómo unos ganchos se clavan en el casco. Un mono mecánico, equipado con platillos, se engancha a uno de los ganchos. Masira, desde su propia embarcación, utiliza un conducto y el ingenio del mono para levantar el barco pirata, demostrando una fuerza sorprendente.

Sin embargo, Masira percibe que alguien está causando problemas en su tripulación y se lanza al agua para intervenir. En su camino, se topa con un Rey Marino, al que derrota con un solo y contundente golpe. Finalmente, Masira llega al camarote donde se encuentran Luffy y los demás, listo para confrontar la situación.
Los Mugiwaras pierden la memoria - One Piece
La aparición de Masira y su intervención añaden una nueva capa de intriga a la ya confusa situación. ¿Quién es este enigmático personaje y cuál es su conexión con la pérdida de memoria de la tripulación? Las respuestas aún se esconden en las brumas del océano.