El capítulo 137 de Shingeki no Kyojin, titulado "Titanes", marcó un punto culminante en la épica batalla contra Eren Jaeger y el Retumbar de la Tierra. La Alianza, en un esfuerzo desesperado, se enfrentó a la inminente destrucción, mientras que el destino de la humanidad pendía de un hilo. Este capítulo no solo trajo consigo momentos de acción intensa, sino que también profundizó en los orígenes de los titanes y la compleja psique de sus personajes.

La Lucha por Detener el Retumbar
La Alianza se propuso un objetivo crucial: detener el Retumbar de la Tierra. Tras la impactante decapitación de Zeke Jaeger por parte de Levi Ackerman, Jean Kirschstein se lanzó hacia el cuello del Titán de Eren con la intención de hacerlo explotar, poniendo fin así a la amenaza que representaba el héroe y villano a la vez. Sin embargo, en el mundo de Shingeki no Kyojin, los finales felices son una quimera, y las cosas rara vez son tan sencillas.
Ymir Fritz: El Origen de la Vida y los Titanes
Desde que se reveló la trágica historia de la fundadora Ymir Fritz, este enigmático ser ha sido presentado como el origen de los titanes, y en el capítulo 137 se le denominó "el origen de la vida". La presencia del gas en la batalla final significaba que, tarde o temprano, toda persona de linaje Ymir, a excepción de los Ackerman, los Titanes Cambiantes y los no eldianos, se transformaría en titanes puros. Este oscuro presagio se cumplió para Jean y Connie, quienes, conscientes de su destino, se abrazaron y hasta tuvieron tiempo para una última broma sobre su ingreso al Cuerpo de Exploración. Tras inhalar el gas, ambos fueron convertidos en titanes puros, un destino que, para muchos, era peor que la muerte.

El Plan de Eren y la Perspectiva de Armin
En el capítulo 136, Eren, junto a la fundadora Ymir, había logrado controlar a todos los titanes, y el Retumbar de la Tierra continuaba su avance imparable. Zeke explicó a Armin la verdadera razón detrás del Retumbar: Eren había comprendido los sentimientos de la fundadora Ymir, quien había perdido toda esperanza en la raza humana. Su venganza y odio se manifestaron en un poder destructivo capaz de aniquilar el mundo. Armin logró escapar de la boca del Titán Fundador, una criatura fácilmente identificable por su cabeza de cerdo.
Finalmente, Jean se lanzó hacia Eren para cortar su cuello, y Armin, en un acto que recordaba al propio Eren, se lanzó hacia los restos para hacerlos explotar. El capítulo concluyó con Armin despidiéndose de Eren mientras Mikasa observaba la escena desde la distancia.
La Batalla Final y el Sacrificio de Mikasa
Tras la muerte de Eren, los protagonistas recuperaron los recuerdos que él les había bloqueado. En su conversación con Armin, Eren explicó que, al converger el tiempo, el pasado y el futuro, solo pudo encontrar esta vía. Su plan era brutal pero pondría fin a los titanes, salvaría a sus amigos y equilibraría la población mundial y de Paradis, asegurando una paz duradera. Se reveló que Eren incluso manipuló eventos pasados, como obligar a su padre a matar a la familia real y dirigir al titán de su padre hacia su propia madre.
A pesar de su aparente frialdad, Eren seguía siendo un joven con miedos y ambiciones. No quería morir ni que Mikasa lo olvidara. Sin embargo, dirigió un plan que lo llevó a la muerte, pidiéndole a Mikasa que tirara su bufanda y rehiciera su vida. A pesar de esto, no quería que ella estuviera con otro hombre ni que lo olvidara por completo.
El titán fundador (Ymir) se separó de la cabeza de Eren, y decidió convertir a todos los eldianos supervivientes en titanes para enfrentarse a los protagonistas. Solo los titanes y los dos Ackerman, Levi y Mikasa, resistieron. Reiner, Pieck y Annie sostuvieron a los titanes y al fundador, mientras que el titán colosal de Armin luchaba contra Eren. Levi y Mikasa volaron sobre Falco para darle el golpe de gracia a Eren.

En ese momento, Mikasa comprendió su alternativa: si le hubiera dicho a Eren que lo quería, podrían haber escapado juntos. Al llegar a la boca del titán, con la sonrisa más triste de la historia, le rebanó el cuello a un Eren que abrió los ojos para verla por última vez. Un beso tan sórdido como significativo selló este acto, ante la mirada de Ymir, quien observaba el desenlace que buscaba.
El Ciclo Infinito del Odio y la Esperanza
Eren iría al infierno por matar a millones, pero lo hizo para salvar lo que quería. Hizo lo mejor que pudo, o lo único que pudo hacer. Armin, su amigo, juró acompañarlo en el infierno cuando asegurara la paz en el mundo. Mikasa, según Eren, era la clave de todo.
El principal misterio que la serie no aclara del todo es Ymir. Eren le explicó a Armin que Ymir obedeció al rey Fritz por amor, quizás al ver el mismo amor en Mikasa, que la impulsó a acabar con Eren y a dejar a los titanes fuera de la humanidad. Sin embargo, el amor de Mikasa por Eren podría ser el principio de un nuevo ciclo.

Tras la muerte de Eren, los protagonistas se quedaron para lidiar con Marley y el resto del mundo, logrando que se perdonara la vida a los eldianos. Armin, como había predicho Eren, se presentó como el responsable de la muerte de Eren Jaeger. Tres años después, Armin, Jean y el resto acudieron a Paradis como emisarios de paz. Levi, habiendo cumplido su promesa, se quedó en el mundo ayudando.
En Paradis, los esperaba Mikasa, quien había enterrado a Eren junto al árbol donde solían dormir de niños. Mikasa, aferrada a la bufanda, lloraba y recordaba a su amor. Un pájaro le aflojó la bufanda, una metáfora de que Eren seguía allí, pero para que ella fuera libre. Diez años después, Mikasa rehízo su vida, tuvo descendencia, pero nunca olvidó a Eren. La escena final muestra cómo Mikasa es enterrada a su lado, junto a un árbol que ahora alberga las tumbas de ambos.
Como Eren preveía, la paz en Paradis no duró. Alrededor de su árbol se desarrolló la civilización hasta un futuro en el que la guerra llegó. En el árbol de Eren, apareció un personaje con cabello y bufanda similares a los de Mikasa, que parecía estar a punto de entrar al árbol, una clara referencia a cómo Ymir adquirió el poder de los titanes. Allí le esperaban Eren y Mikasa, quienes podrían haber trasladado el poder de los titanes. El ciclo podría comenzar de nuevo, un final descorazonador pero coherente con el inevitable ciclo de violencia que el sacrificio de Eren solo logró retrasar.
SHINGEKI NO KYOJIN: FINAL Resumen y Explicación
