Después de casi un cuarto de siglo inundando nuestra imaginación con un festín de aventuras en alta mar, después de acompañarles en sus viajes a lo largo y ancho del Grand Line y hasta el Nuevo Mundo, después de visitar reinos ocultos entre las nubes o en las profundidades de los océanos que surcan, ayudar a intrépidas princesas a liberar su desértica nación de tiranos o vivir auténticas pesadillas en interminables noches de thriller, ¡ya está aquí el capítulo 1000 del manga!
No es para menos, teniendo en cuenta que el viaje de Monkey D. Luffy, el auto-proclamado Rey de los Piratas, y su banda, los piratas del Sombrero de Paja, ha acompañado a sus fervientes seguidores durante un buen trecho de sus vidas, desde que debutara en las páginas de la Weekly Shônen Jump, en el Vol. 1, en 1997. El manga de One Piece debutó en 1997 y su anime se presentó en 1999.
Las claves de su enorme éxito son demasiadas y pasan por su estilo visual tan característico y diferente, la mezcla de influencias de prácticamente cada mitología existente, el atractivo del género de piratas o de sus carismáticos personajes, y verles enfrentándose a criaturas fantásticas o a males como la corrupción, la opresión, la esclavitud, el racismo y clasicismo, la contaminación, la censura… pero, quizás, el mayor gancho para sus seguidores es la capacidad de Oda para hacernos sentir, desde el principio, parte de esa tripulación, de esa familia, de esa nakama.
Su longevo anime, producido por el estudio Toei Animation y emitido por el canal Fuji TV desde 1999, suma ya más de 900 episodios y 14 películas, la última de las cuales, One Piece: Stampede, fue un verdadero éxito desde su estreno en verano de 2019. También aquí llevamos años y años disfrutando de la fiebre anime mugiwara, desde que la serie animada iniciara su emisión en la parrilla de Telecinco para pasar primero a Jetix, luego a Boing, y finalmente llegar en simulcast a la plataforma Crunchyroll, mientras que Selecta Visión se ha encargado de la edición, en DVD y Blu-ray, de todas sus películas.
Un arrollador fenómeno cultural cuya colosal magnitud se puede medir en cifras y premios -One Piece le valió a Eiichirō Oda el Récord Guinness a la mayor cantidad de copias editadas de una misma obra de cómic por un sólo autor… entre otros galardones como el Gran Premio del 41º Japan Cartoonists Association Award o el Premio Honorífico de su lugar de nacimiento, la prefectura de Kumamoto- pero también en el mimetismo con el que se ha hecho hueco en lugares de lo más inesperados: tiendas temáticas como la que puedes encontrar en la sede central de Fuji TV en Odaiba o en la turística Tokyo Tower, con su Mugiwara Store, el mini parque temático Tokyo One Piece Tower, o incluso el Sanji No Ore-Sama No Restaurant, el restaurante de Sanji que no tenía nada que envidiar al Baratie (todos ellos tristemente cerrados tras el azote de la pandemia), colaboraciones con todo tipo de marcas, unas veces desconcertantes y otras tan inspiradas y emotivas como Hungry Days, esta preciosidad de anuncio para la marca de ramen instantáneo Nissin… hasta los reyes por excelencia del J-Pop, Arashi, nos regalaron hace un año el crossover que sin saberlo necesitábamos, convirtiéndose en nakamas honorarios para el single A-RA-SHI : Reborn.
Este es el contexto en el que los entrañables piratas de la banda del Sombrero de Paja llegan a su entrega 1000, un millar de números que nos han llevado por toda una odisea de travesía, llena de amistades y alianzas, desafíos, derrotas y victorias, frutas del diablo, alegrías y penas. Lejos queda el día en el que Monkey D. Luffy, ese chavalín del East Blue, se marcó el objetivo de encontrar el One Piece, el tesoro escondido por el anterior Rey de los Piratas, Gol D. Roger, y que todo bucanero que se precie busca para hacerse con el título. Lejos queda también el día en que le veamos, ojalá, alcanzar su meta.
Mencionamos antes las iniciativas conmemorativas preparadas para tan señalada cifra, y estas comienzan en la propia revista que nos trae ese milésimo capítulo, pues la tercera, cuarta, quinta y sexta entrega de 2021 de la Weekly Shônen Jump, además de incluir los posters de mayor tamaño jamás incluidos en esta revista, contarán con las portadas conectadas que encabezan este párrafo, con Luffy tomando el lugar central, rodeado de una ilustración combinada que reúne a otros mangakas de Shōnen Jump como Kōhei Horikoshi, autor de My Hero Academia, Mitsutoshi Shimabukuro, de Toriko, Boichi, de Dr. Stone, y Gege Akutami, de Jujutsu Kaisen, ilustrando a sus personajes preferidos de One Piece. Además, Shueisha ha abierto una de sus habituales encuestas de popularidad de los personajes aparecidos en la franquicia, con la diferencia de que, en esta ocasión, la encuesta será global y estará abierta, hasta el 28 de febrero, a la participación de los fans de todo el mundo. Durante estos casi dos meses, los lectores podrán votar diariamente a cualquiera de entre más de 1000 personajes, humanos y animales, ya sea uno de los piratas de la banda del Sombrero de Paja, de cada aliado y enemigo que han conocido a lo largo del camino, incluso entre los infames oficiales de la marina. Shōnen Jump también abrió una web especial, esta vez sólo en japonés, One Piece 1000 Logs, que incluye cantidad de información sobre la publicación de One Piece, como un extenso timeline que desgrana las fechas de publicación de cada momento memorable de la saga. Y los aficionados estadounidenses recibieron una sorpresa en la edición del periódico The New York Times del pasado 4 de enero, que incluía un anuncio a página completa y a todo color publicitando la encuesta global y la llegada al número 1000.
Por último, llegamos al responsable de todo, al creador del fenómeno, a Eiichirō Oda. Un mangaka que ha entregado tanto de su propia vida a su obra, sacrificando horas de sueño, descansos o momentos con su familia, que sorprendió a la afición al anunciar dos breves interrupciones en su publicación a lo largo de 2020 (la primera al inicio de la pandemia motivado por la seguridad de su equipo, y la segunda en octubre por su propia salud). Dos retrasos que trasladaron la celebración de un año francamente mísero a uno que, esperamos, vaya mejor.
“Yo, eh, wow… No me dan las palabras para describir el torbellino que han sido estos últimos 23 años. Literalmente la mitad de mi vida ha girado en torno a la todopoderosa SERIALIZACION SEMANAL, hehe. Pero no soy sólo yo, Luffy y los piratas del Sombrero de Paja también han navegado hasta llegar a tantas islas diferentes, y se han visto atrapados en cantidad de aventuras. Llegados a este punto, ¡ni siquiera yo estoy seguro de cuántas vidas han llegado a tocar a lo largo del camino! Pero es gracias a ellos que tantas personas especiales han entrado en mi propia vida; los primeros de todo, mi familia. Todas las personas que me han apoyado a través de los años, con cada uno de los cuales quedo profundamente en deuda. Mientras, mis lectores han llevado sus propias vidas, llenas de bullicio. Existe una teoría relacionada con los lectores a largo plazo en el mundo del entretenimiento que dice: “Cualquier sector de lectores rotará y abandonará una serie al cabo de cinco años”. Por eso, siempre he evitado llamar a mis lectores «fans». Como dice el dicho, “después del orgullo viene la caída”. Me convencí a mi mismo de que no debería creérmelo demasiado porque mis lectores acabarían dejando la serie y pasando página en sus vidas. Y debo decir que todos vosotros haceis que ahora me avergüence de haber pensado así. Vuestra fe en Luffy me lleva a creer en todos vosotros, y eso es lo que me permite seguir dibujando exactamente el manga que quiero dibujar. Así que aquí estamos, listos para sumergir, poco a poco, los dedillos de los pies en los capítulos finales de la historia. Hemos tardado muchísimo en alcanzar el millar de capítulos. Pero, precisamente porque he completado ese millar, debéis creerme: nos llevaré hasta el final. Debo pediros un favor. Esto es para todos aquellos con los que -de un modo u otro- he creado un vínculo, en otras palabras, ¡los FANS de ONE PIECE del mundo!”
Imposible no emocionarse, si has seguido a Luffy mientras avanzaba a lo loco y se daba de bruces con cada miembro de su nakama hasta formar su tripulación de ensueño. Zoro el huraño espadachín, Nami la avariciosa navegante, Usopp el tirador cuentista, Sanji el cocinero pateatraseros, el adorable doctor Toni Toni Chopper, la intrigante arqueóloga Nico Robin, Franky el robótico carpintero de ribera, Brook el esquelético músico, y todos los que han ido y venido entre medias… Imposible no desear ver los sueños de cada uno de ellos cumplidos.
One Piece es ya un título que, sobre todo, será inolvidable. Nos ha acompañado más tiempo del que creeríamos (hay que pararse para hacer esos cálculos, ¡de otro modo parece mentira!), y nosotros hemos acompañado a su esperpéntica pandilla como un miembro más de la tripulación, de la banda del que ya es nuestro Rey de los Piratas. Y tú, ¿te cuentas entre sus nakama? ¿A quién piensas votar como tu personaje favorito?
El Onigashima Raid ha sido un evento rápido lleno de tensión y euforia desde que comenzó en el arco actual de “One Piece”. Con un Capítulo 1000 esperado durante años por los fans, las piezas del clímax definitivo se dejaron ver durante el capítulo 999 donde Luffy posa frente a sus más grandes enemigos: Big Mom y Kaido.
Anteriormente, Onigashima comenzó a temblar y agitarse como si estuviera bajo un terremoto, pero está claro que lo que está sucediendo en la base de operaciones de Kaido no es natural. Con el poder de su fruta del diablo del dragón, es capaz de generar nubes que pueden levantar la ominosa isla hacia el cielo.
Onigashima no solo viaja ahora al aire libre como una fortaleza voladora, sino que se dirige directamente a Wano, donde la gente del país samurái no se da cuenta de que han estado celebrando el Festival del Fuego. En las últimas páginas del Capítulo 999, Kaido y Big Mom, trazan su próximo curso de acción mientras esperan en el techo del palacio de Onigashima.
Big Mom le pide a Kaido que deje vivo a Nico Robin cuando mata a los Piratas de Sombrero de Paja. Teniendo en cuenta que es la única persona conocida que lee los Poneglyphs, esto tiene sentido.
¿Qué pasó en el capítulo 1000 de “One Piece”?
En los siguientes párrafos te resumiremos lo que pasó pero cuidado, habrán SPOILERS más adelante. El capítulo 1000 se titula “Mugiwara No Luffy”, y ve a Luffy llegando frente a Shishilian con sus demás compañeros que habían limpiado el camino para él. Mientras tanto, a Momonosuke le entregan el diario de su padre Oden, y se lo agradece a Yamato a la vez que recuerda lo que dijo en el pasado con Ace.
Ellos hablaron de Luffy cuando comentó que sería el Rey de los Piratas, algo que Yamato ya había escuchado antes del mismísimo Gol D. Roger, por lo que no tenía motivos para burlarse de los sueños de alguien que estaba seguro de serlo y que, por lo que ha visto, lo conseguiría algún día.
Yamato también relaciona todos los eventos del pasado mientras Luffy sigue avanzando por su parte, mencionando que Oden había descrito un futuro similar cuando lo conoció. “Dentro de veinte años, la próxima generación de poderosos piratas serán quienes dirijan la siguiente era. ¡Llegarán al “Nuevo Mundo” y si muero... ¡Entonces serán ellos quienes derroten a Kaido!”, dijo.
Mientras Kaido y Big Mom avanzan hacia Luffy que había llegado ante ellos, comentan las cosas que les hizo a cada uno. Ignorándolos, él va a ayudar a Kin’emon, pidiendo disculpas por la tardanza. Luffy ve a todos los amigos de Oden vencidos y gravemente heridos, mientras estos piden disculpas por no haber dado la talla en la batalla.
Kaido entonces va a atacar a Luffy y rápidamente este pide que Torao los teletransporte a otro lugar y esquiva el golpe de Kaido. Sin pensarlo dos veces, levanta su puño, activa el Gear Third y lanza una nueva técnica: La Gomu Gomu no Red Rock. Este ataque es tan poderoso que envía a Kaido al suelo.
Luffy reafirma que será él quien se convierta en el rey de los piratas, mientras mira desafiante a sus dos adversarios. Ambos se quedan atónitos por el poder del Sombrero de Paja y el capítulo 1000 termina de esa forma.

En esta iniciativa propuesta por MBG1406, algunos de nuestros redactores hemos querido escribir sobre nuestras emociones, sentimientos y opiniones hacia esta gran obra que es One Piece, en conmemoración a sus 1000 capítulos del manga. Además, algunos miembros de nuestra plantilla artística han realizado algunos dibujos como iniciativa interna, también por dicha cantidad de capítulos, que os dejaremos en este post para que podáis ver. ¡Disfrutadlo!
APORTE DE MBG1406
Para mí, un niño que solía ver series americanas de CN y Disney, y que, si veía anime, eran o Bobobo o cualquier shojo (sí, las chicas mágicas me iban en esa época), encontrarse enamorado de un nekketsu (anime de batallas, lo que la gente llama malamente shonnen) fue raro; pero sabemos todos que One Piece es mucho más que esto. Recuerdo tener ganas de llorar con la historia de Merry y Usopp, emocionarme al ver a un anciano cavando un pozo tras no haber visto llover en 40 años sobre su país, el sonido de la campana mientras Enel está en el suelo, ese “quiero vivir”; recuerdo todo esto como si fuese ayer la primera vez que lo vi.
Y no solo se me vienen a la cabeza las patadas, los puños del “galleta galleta metralleta” ni los cortes del Nitoryu, sino también estos momentos de libertad y alegría; y esto es lo que hace grande a una obra como One Piece a mis ojos, que lo importante no son solo las peleas y que su mundo es libre y está vivo.
APORTE DE SR.URANGO
Llevo siendo fan 15 años, desde que vi el arco de Ussop y Kuro, grité con la liberación del pueblo de Nami y la muerte de Ace masacró mi corazón, disfruté de Ennies Lobby a más no poder y, a día de hoy, corro rápido a mi ordenador para ver si el manga a sido actualizado en MANGA plus porque quiero ver a Luffy liberando a otro pueblo nuevamente; amo esta historia y lo que representa.
Estas ansias de aventura, las ganas de vivir, las pequeñas historias que tiene cada aldeano de las islas que se exploran, la libertad; todo esto es One Piece.
One Piece, una obra que me ha acompañado en aquellos momentos de mi temprana edad cuando lo veía en Jetix. Antes de saber sobre la existencia de lo que realmente era un anime o manga, disfrutaba esta historia como si no hubiera un mañana. Al dejar de existir Jetix, no pude continuar hasta que, años más tarde, comencé desde el principio para recordar esos buenos momentos. Aquí fue donde entré a este precioso mundo, también con otras obras maravillosas, pero nada que sea igual al hype que me produce cada episodio de esta. En estos instantes me encuentro al día con el manga y tengo que decir, independientemente de sus cosas buenas y malas, que aunque lleve 1000 capítulos o que haya una sensación de pereza para comenzar a leerla por su extensa historia, cosa que dicen compañeros y amigos míos, solo tengo unas palabras que decirles: MERECE COMPLETAMENTE LA PENA.
Considero que tiene muchos aspectos que la hacen sobresalir en consecuencia a otras, tiene un sinnúmero de personajes con los que, tal vez, identificarse y disfrutar de su desarrollo en este basto mundo. El capítulo 1000, “Mugiwara No Luffy”, ha significado mucho, y me cuesta imaginar todo lo que va a venir después de esto, pero sé que va a ser magnífico, tanto como este precioso momento: “¡Yo soy Monkey D. Luffy! El que los va a superar… ¡¡Y quien se convertirá en el rey de los piratas!!”. Parece una frase algo quemada por parte del prota, pero las maneras, la situación, su alrededor y el cómo se coloca el sombrero de paja… Sin palabras, tengo unas ganas muertas de ver este momento animado.
Si hablamos de One Piece, lo primero que debo decir es que ha sido una de las grandes series de mi infancia junto con Zatch Bell. Creo que es una serie redonda en todos los sentidos y un shonen que no destaca precisamente por sus grandes batallas (que las tiene; véase Luffy vs Rob Lucci), sino por los valores de cada personaje, las diferentes historias en torno a ellos y el vasto mundo por el que estos navegan. Estas son las principales claves de One Piece según pienso, y lo que le ha catapultado a la fama y a conectar con tantas personas durante más de 20 años.
One Piece es una gran historia dentro de un universo increíble creado por la portentosa mente de Eiichiro Oda. Una historia que hace que el espectador conecte con sus personajes, además de contar con unos antagonistas originales que tienen sus propias metas al igual que Luffy. En mi caso creo que los personajes y el mundo de One Piece son las cosas que más han hecho que me enganche a esta obra. Además, es un honor haber llegado hasta el capítulo 1000 del manga, acompañando a estos personajes en su largo viaje, porque esto crea un vínculo entre la obra y el espectador a lo largo de los años. Últimamente (aproximadamente desde Dressrosa), solo sigo el manga, el cual me parece que sigue manteniéndose, e incluso superándose ahora en este último arco de Wano. Creo que si hablamos de un manga con buena estabilidad en cuanto a la historia, a pesar de llevar muchos años en publicación, habría que referirse a One Piece como uno de los que mejor se mantiene; algo que no pasa, por ejemplo, en mangas longevos como Berserk, que va teniendo bajones continuamente. Por este motivo, la labor de Oda desarrollando la historia y no decayendo con los años me parece algo encomiable. Finalmente, solo espero que los capítulos que nos queden mantengan el nivel como lo han hecho hasta ahora. Yo, personalmente, tengo esperanzas de que será un final épico y muy satisfactorio para los fans. Es algo que todos queremos debido a que esta obra nos ha acompañado durante buena parte de nuestras vidas. Dicho esto, ojalá Oda no nos defraude y pueda gozar de buena salud para terminar la obra. Gracias Luffy y compañía y, en definitiva, gracias Eiichiro Oda por tanto. Un saludo gente, y Feliz Año Nuevo.
APORTE DE JULIUX
Hace ya 12 años, llegaría a mi vida aquella obra que definiría y cambiaría el rumbo de la misma. Allá por 2008, de pura casualidad, lo mejor que me pudo pasar fue ver en Boing el anuncio del comienzo de la emisión de One Piece en dicho canal. Pues, si bien se había emitido previamente en España en otros canales, a mí me pilló demasiado pequeño y, probablemente, no habría llamado mi interés como lo hizo en el momento dado. Recuerdo que al principio emitían dos capítulos diarios, uno detrás de otro, aunque esto únicamente duraría un par de semanas como modo de atraer a la gente para verlos. Sin embargo, fue tiempo más que suficiente para engancharme. Seguí viendo más y más, llevándolos al día de la emisión del canal, sin perderme ni uno y, si me lo perdía, buscándolo en Internet para verlo y no quedarme atrás. También recuerdo hacer varios parones, como al finalizar Arabasta y Skypiea, los cuales hacían que la serie volviera a empezar su emisión desde el principio y, cuando ya llegaban al punto en el que se habían quedado, continuaban con nuevos episodios. Todas esas veces me lo vi, sin perderme ni uno y como si fuera la primera vez. Un día el anime en España dio un parón tras el capítulo 263 (el último existente doblado al Español), quedándonos a las puertas de Ennies Lobby, y de nuevo emitieron todo el anime desde el principio. Yo, por supuesto, lo seguí, pero… Esa vez no echaron nuevos episodios. Además, el canal canceló su emisión retirando a la serie de su programación. Esperé un tiempo por nuevas noticias, pero sin ninguna.
Tuve que tomar una decisión. Por primera vez en mi vida, con 12 años y allá por 2013, decidí ver un anime subtitulado. Única y exclusivamente para poder continuar con esa obra que tantas horas de entretenimiento me había dado y que tanto me estaba apasionando. Así es como, gracias a One Piece, entré de lleno en el mundo del anime. Porque, sí, ya había visto anime antes como, por ejemplo, obras como Dragon Ball, Z y GT, además de otras como Inazuma Eleven y GO, BeyBlade Metal Series, Bakugan y demás… pero, como habréis notado, son las típicas que emitían en televisión (dejándome muchas por nombrar, por supuesto), por eso digo que One Piece fue el paso decisivo que me haría descubrir la magnitud real de este mundillo que ahora tanto adoro, así como montones de obras de gran calidad dentro de él.
Sería a finales de ese mismo año, de 2013, cuando me habría puesto el anime al día. Recuerdo que el último capítulo que habían emitido era aquel en el que Luffy derrota a Caesar en Punk Hazard, y es desde entonces que me estoy viendo el anime en emisión semana tras semana, sin faltar ni una (al menos yo, luego que no echen capítulo por x razones es otra cosa). Pero no estaba satisfecho… Echaba de menos hacer aquello que Boing, irónicamente, sí me permitía hacer: verme la serie de nuevo de principio a fin hasta llegar al punto en el que me había quedado. Es por ello que, desde entonces, hasta el día de hoy me he visto el anime tres veces más en su totalidad (relleno incluido, al cual, debo decir, le tengo mucho cariño), encontrándome actualmente en mi quinto visionado junto a mi pareja. Y también debo mencionar que hay muchos arcos que me he visto repetidos hasta 10 veces, y no, no exagero (como Arabasta, Skypiea, Water 7, Enies Lobby, Impel Down, Marineford… Incluso Dressrosa, sí). Y ya no solo arcos, también sagas. Tres veces contadas me han dado (de momento) por verme desde que llegan a Sabaody hasta que se reencuentran pasado el salto temporal. Pero ni dichos arcos, ni dichas sagas ni, ni los visionados repetitivos de Boing los cuento en las veces que me he visto el anime, porque cuando hablo de ello me refiero al anime como tal, COMPLETO. El anime a día de hoy tiene más de 900 capítulos, pero si echo cuentas yo me he visto más de 5.000. Incluso diría que paso los 5.500. Y no, no me estoy marcando un mono.
Ahora que ya he contado como conocí a esta obra (por el anime y algo tarde, lo sé), el impacto que ha tenido en mi vida metiéndome en el mundillo y como se ha convertido en mi droga… Pasaré a hablar del manga, el comienzo de todo; pues lo que aquí celebramos es la llegada del mismo a su capítulo 1000, un número espectacular. Por supuesto, no fue solo mono de ver más capítulos del anime lo que me entró cuando me lo puse al día, también lo fue de saber qué pasaba más adelante. Y todos sabemos que solo había una forma de saberlo… leerse el manga. Y así lo haría, poniéndomelo al día en tan solo un mes (también dentro del año 2013). Desde dicho año llevo al día las dos vertientes de la obra, básicamente. Me gustó tanto el estilo de dibujo de Oda, así como su dinamismo y forma de contar las cosas… Que decidí que también debía leérmelo al completo. Tres veces en total han sido, y en cuanto finalice el arco de Wano empezaré con la cuarta. No puedo decir nada negativo de este, es una obra maestra.
En este post podría ponerme a analizar muchas cosas, como las diferencias entre el manga y el anime, por ejemplo; también sobre el doblaje en Castellano de este, antes y actualmente; la fidelidad (o no fidelidad) del mismo a la originalidad de la obra y de sus términos y por qué esto influye positiva o negativamente en el resultado final; la censura, el relleno, el ritmo de los capítulos por saga, la animación por director; los openings, los endings, los resúmenes de los capítulos anteriores y el en según qué sagas la duración de estos daban lugar a más o menos contenido en cada capítulo; la banda sonora, sus temas y la evolución de estos con el tiempo; las películas, los OVAs, especiales y sus elementos canónicos y no canónicos… Y una larga lista de cosas más. Realmente lo pienso y no sé por qué no he hablado aún en Gamotaku de nada de ello, pues si One Piece es la obra que me inició en el mundo del anime, como ya he dicho antes, también es aquella en la que me especializo; no por las veces que me la haya visto, pues puedes verte una serie varias veces y olvidarte de qué pasa o pasar por alto ciertos elementos y detalles, si no por lo que me he documentado sobre esta. He pasado horas a lo largo de estos años en foros, wikis, páginas de fans, fandoms, etc. Pero, si hay algo en lo que me especializo sobre One Piece, es sobre sus videojuegos. Actualmente me dedico a coleccionar todos los videojuegos existentes, tanto dentro como fuera de España, y teniendo en cuenta las Ediciones Coleccionista de cada uno (en caso de haberlas). De hecho, solo me faltan dos (las de One Piece Burning Blood, de lanzamiento mundial, y la Treasure Box del Pirate Warriors 2, exclusiva de Japón) para tenerlas todas. Ya después de eso me haré con los videojuegos sin ningún tipo de edición especial que no hayan salido del país nipón, porque los demás los tengo todos. Os dejaré por aquí fotos de mi colección que, como digo, aunque también tengo alguna otra figura, póster y demás merchan, se especializa y basa en los videojuegos.

Y bueno, creo que ya os he dado bastante la chapa.
En resumen, y para terminar: One Piece para mí significa muchísimo. He compartido horas y horas de aventuras, risas, desafíos y demás con Luffy y los Mugiwaras; he vivido cada saga y cada momento épico, emotivo y especial de ellas como si estuviera allí presente, sintiendo siempre esa presión en el pecho derivada de la emoción y de la adrenalina que me hacían sentir cada vez como si fuera la primera. He reído, he llorado, he temido, he gritado, he viajado, he explorado, he vivido… Y nunca mejor dicho esto último, pues esta obra, por fuerte que parezca, me ha ayudado a seguir adelante a lo largo de mi vida en muchos momentos en los que parecía que no había motivo para hacerlo. Estoy enamorado de One Piece; de cada personaje, de cada momento, de cada saga, de cada frase, de cada detalle, de cada tema de su banda sonora, de cada opening, del dibujo de Oda… Y de Oda, por qué no. Este mundo tan grande y completo que ha construido, nos es a muchos uno al que poder escaparnos y en el que evadir la realidad cuando más lo necesitamos. Sus personajes y los valores, emociones y sentimientos que nos han transmitido, nos han enseñado verdaderas lecciones de vida que no debemos olvidar jamás, y con las que conseguiremos alcanzar nuestros sueños si luchamos por ellos.
Por todo eso y por mucho más… Gracias, Oda. Y gracias a vosotros, fans de esta obra, por hacer de esta una gran comunidad. ¡Fuerza arrolladora!
Big Mom sale rodando del castillo y baja por las escaleras de la entrada, donde Perospero la descubre. Mientras tanto, las cadenas de Sasaki son rotas por sus subordinados. En la cima de la Cúpula Calavera, las fuerzas de Kaidou y Jack luchan contra los Minks. Dentro del castillo, Luffy y Zoro se encuentran en la plataforma, con la intención de subir a la azotea para enfrentarse a Kaidou. Intentan lanzarse por el agujero del techo, pero son atrapados por la boca de dinosaurio de Queen y King quienes también aparece. Son lanzados desde el balcón, donde se enfrentan a Jaki, uno de los Numbers, en el suelo. Sin embargo, Franky combina los dos vehículos en el General Franky. Operando el robot, Franky derriba a Jaki con su cañón. Ileso por el ataque de King, Sanji emerge de los escombros. Los Sombreros de Paja luchan contra los Piratas Bestias enemigos, recordando sus aventuras pasadas como tripulación. A pesar de ser mucho más fuertes que la mayoría de los Piratas Bestias, los Sombreros de Paja aún son superados en número.
Monkey D. Monkey D. Portgas D. Las palabras "Thanks" (Gracias) y "and…" (y...) se mostraron al final del episodio, antes de la pantalla "To be Continued". Hiroshi Kamiya, el actor de voz de Trafalgar Law, interpreta a un Gifter de fondo en este episodio porque quería aparecer en el episodio número 1000, pero el personaje de Law no apareció.
¡Episodio especial! ¡El cuarto secreto de Barto! • ¡Especial para admirar a Zoro y Sanji! ¡El Cuarto Secreto de Barto 2! • ¡Una anatomía completa! ¡La leyenda de Kozuki Oden! • ¡Anatomía completa! ¡Un duro combate! Los cinco de la Nueva Generación • ¡Resumen de grandes peleas! Sombrero de Paja contra el Tobi Roppo • ¡Resumen de duras peleas! Zoro contra una Estrella • ¡Resumen de grandes peleas! La alianza contra Big Mom • ¡Proyecto de apoyo a Luffy! ¡El cuarto secreto de Barto 3! • ¡Proyecto de apoyo a Luffy! ¡El cuarto secreto de Barto 4! • ¡Episodio especial!