El Sacrificio de Animales sin Aturdimiento: Un Debate Ético y Legal

La legislación de la Unión Europea establece que todos los animales sacrificados para consumo humano deben ser previamente aturdidos, es decir, deben estar inconscientes en el momento de su muerte para evitarles sufrimiento. Sin embargo, existen excepciones a esta norma, especialmente crueles, que causan un enorme padecimiento a los animales. La Federación Veterinaria Europea (FVE) considera inaceptable la existencia de estas excepciones.

El debate sobre el tratamiento de los animales en el momento del sacrificio ha sido significativo en Europa desde el siglo XIX, particularmente en Alemania. No obstante, no fue hasta la entrada del Reino Unido, Irlanda y Dinamarca en la CEE cuando se acordó elaborar una legislación comunitaria sobre la protección de los animales. En marzo de 1974, la Comisión presentó una propuesta sobre el aturdimiento, subrayando la importancia de legislar en esta materia para evitar disparidades en las legislaciones nacionales que pudieran afectar al mercado común. La Comunidad se comprometió a emprender acciones para prevenir la crueldad hacia los animales, centrándose inicialmente en el sacrificio mediante la generalización de prácticas que dejan a los animales inconscientes antes de ser matados.

En los últimos años, ha aumentado la preocupación en los países de nuestro entorno cultural respecto al sacrificio de animales para consumo humano. Si bien la salud es una preocupación, también lo es atajar la crueldad y evitar el sufrimiento animal. Estas exigencias se han traducido en regulaciones detalladas, con una fuerte presencia del Derecho Comunitario.

El Conflicto del Sacrificio Ritual

Surge un conflicto al considerar el sacrificio ritual que practican algunas religiones, como la judía y la musulmana, las cuales exigen que los animales estén en perfecto estado de salud en el momento del sacrificio. El método general utilizado en mataderos es el degüello, cortando los vasos sanguíneos del cuello. El sacrificio debe completarse rápidamente, pero durante el proceso, el animal puede experimentar ansiedad, dolor y estrés. Si el corte no se realiza de forma eficaz, el tiempo para perder la consciencia puede alargarse considerablemente, y un corte inadecuado de las arterias carótidas puede causar dolor.

En noviembre de 1991, la Comisión presentó una propuesta de reglamento sobre la protección de los animales en el momento de su sacrificio. La Comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo propuso que la carne de animales sacrificados sin aturdimiento se vendiera etiquetada, haciendo mención a los ritos religiosos, pero esta propuesta fue eliminada por la Comisión. En 2008, la Comisión presentó una nueva propuesta legislativa que sustituía la Directiva de 1993. El Comité Económico y Social criticó aspectos del texto, como la exención para ritos religiosos. Tras consultar al Parlamento Europeo, el Consejo adoptó en septiembre de 2009 el Reglamento (CE) nº 1099/2009, que entró en vigor en enero de 2013.

El Artículo 3 de este reglamento establece que "durante la matanza o las operaciones conexas a ella no se causará a los animales ningún dolor, angustia o sufrimiento evitable". Sin embargo, el apartado 4 añade: "En el caso de animales que sean objeto de métodos particulares de sacrificio prescritos por ritos religiosos, no serán de aplicación los requisitos del apartado 1, a condición de que el sacrificio se lleve a cabo en un matadero".

Etiquetado y Bienestar Animal

Respecto a la comercialización de carne de animales no aturdidos sin conocimiento del consumidor, esta cuestión surgió durante las negociaciones del Reglamento (CE) nº 1099/2009, pero no fue hasta la aprobación del Reglamento (UE) nº 1169/2011 sobre la información alimentaria facilitada al consumidor cuando la Comisión mencionó la necesidad de abordar este asunto. En su considerando 50, se señala el creciente interés de los consumidores de la UE en el bienestar animal durante el sacrificio, incluido el aturdimiento previo, y la necesidad de examinar la posibilidad de facilitar información relevante sobre el aturdimiento en el contexto de una futura estrategia de la UE.

La Comisión Europea, en el marco de la estrategia de la UE para la protección y el bienestar de los animales 2012-2015, incluyó un estudio sobre la posibilidad de ofrecer información adecuada a los consumidores sobre el aturdimiento. El informe de 2015 indicó que dicho etiquetado conllevaría "un alto riesgo de estigmatización de las comunidades religiosas", lo que hace poco probable que la Comisión presente una propuesta de legislación que obligue a etiquetar la carne especificando si el animal ha sido aturdido.

La cuestión del consumo de carne por parte de religiones distintas a las de sus productores no es nueva y ha sido objeto de debate social durante siglos. Ya en la legislación de 1394 sobre carnicerías en Toulouse, o en 1415 en Barcelona, se planteó este asunto.

Es importante destacar que diferentes corrientes de pensamiento dentro de los grupos religiosos indican que no hay prescripciones específicas en los textos sagrados que prohíban el aturdimiento previo al sacrificio. Consideran que el animal aturdido es perfectamente aceptable, siempre que se cumpla la condición de que el animal no muera antes del sangrado. Un grupo de reflexión de la Universidad de El Cairo concluyó que no había objeción religiosa al aturdimiento. La Liga Musulmana Mundial también ha manifestado desde 1986 que el aturdimiento previo al sacrificio no presenta objeciones religiosas. Incluso animales aturdidos con pistola de bala cautiva podrían incluirse, ya que este dispositivo no produce la muerte del animal, sino que su corazón sigue latiendo y el sangrado se produce correctamente.

Según expertos, cualquier procedimiento que sirva para aturdir al animal, evitándole sufrimientos inútiles y garantizando su muerte en el momento del sacrificio, es permitido. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) también señala en sus directrices que el animal debe estar insensibilizado el tiempo suficiente para que el sangrado posterior ocasione una muerte rápida por pérdida de oxígeno en el cerebro.

La FVE añade que, mientras se permitan derogaciones, los animales sin aturdimiento previo solo se sacrificarán en mataderos autorizados y en presencia de un veterinario. Los bovinos no deberán ser invertidos y, si se sacrifica sin aturdimiento previo, los animales serán aturdidos inmediatamente después del corte, que deberá afectar a las carótidas y las dos yugulares. Este método solo se permitirá para animales destinados al consumo por ciudadanos de comunidades que comulgan con él. Los ganaderos tienen derecho a conocer el modo de sacrificio de sus animales, y los productos derivados deberán ser debidamente etiquetados.

Varios países europeos ya han prohibido el sacrificio de animales sin aturdimiento previo: Suecia, Noruega, Austria, Estonia, Suiza, Lituania, Islandia y Dinamarca. En otros países, como España, los procedimientos de sacrificio sin aturdimiento previo, contemplados como excepciones, se están generalizando debido a intereses industriales y comerciales, a pesar de que la legislación no obliga a informar a los consumidores.

En España, noticias de 2013 indicaban que un porcentaje significativo de bovinos y ovinos sacrificados en Mercazaragoza se mataron por rito islámico, multiplicándose este tipo de sacrificio en los años anteriores. Actualmente, casi la mitad de la ternera y el cordero en Cataluña se sacrifican de esta manera. Una de las razones del aumento en la especie bovina es el poder adquisitivo y la costumbre de la clientela musulmana, que suele comprar partes del ternero que otros clientes no utilizan.

La Puntilla: Un Método Obsoleto y Cruel

La puntilla es un cuchillo que se introduce entre el cráneo y la primera vértebra cervical para destruir el tronco encefálico. Aunque podría suponerse que esto causaría la muerte instantánea, en realidad provoca una parálisis total o parcial, y el animal muere por asfixia estando consciente y sintiendo dolor. Este método no se considera certero y provoca sufrimiento.

Hasta 1976, la legislación española obligaba al aturdimiento previo al sacrificio, aunque permitía el uso de la puntilla. Con la integración de España en la CEE en 1986, se adoptó la Directiva 74/577/CEE, transpuesta mediante el Real Decreto 1614/1987, que prohibió el uso de la puntilla en mataderos al no incluirla entre los métodos de aturdimiento autorizados.

Ilustración del tronco encefálico y la médula espinal

Dragon Ball: Un Vistazo a sus Orígenes y Personajes

Este artículo también contiene información sobre la serie de anime Dragon Ball, producida por Toei Animation y estrenada en Japón en 1986. La serie, que consta de 153 episodios, adapta los primeros volúmenes del manga de Akira Toriyama.

La historia comienza con el encuentro entre Son Gokū, un niño huérfano de 12 años, y Bulma, una adolescente de 15 años. Bulma está buscando las Esferas del Dragón, siete bolas mágicas que, al unirse, invocan al dragón Shenlong, capaz de conceder cualquier deseo. Gokū posee la esfera de cuatro estrellas, un regalo de su abuelo.

A lo largo de los primeros episodios, Gokū y Bulma se embarcan en una aventura para reunir las Esferas del Dragón, encontrándose con diversos personajes como el Emperador Pilaf, sus secuaces Mai y Shū, el Maestro Roshi, Oolong, Yamcha y Puar. Descubren habilidades como la Nube Kinto y la técnica Kame Hame Ha.

La serie narra los inicios de Gokū como luchador y su entrenamiento para convertirse en un guerrero poderoso. Se presentan personajes icónicos y se sientan las bases para las futuras sagas de Dragon Ball.

Personajes principales de Dragon Ball: Goku, Bulma y Oolong

Dragon Ball Saga Goku Niño I La Historia en 1 Video

La Matanza del Cerdo en la Cultura Popular Gallega

La matanza o sacrificio del cerdo es un conjunto de operaciones para el sacrificio del animal, el faenado de la canal y la elaboración de embutidos y otras conservas de carne. Históricamente, ha sido la principal fuente de abastecimiento de carne para la familia rural durante todo el año y una de las manifestaciones más representativas de la cultura popular gallega, especialmente ligada a la festividad del Entroido.

La época propicia para la matanza es el invierno, desde el 11 de noviembre hasta febrero. La elección del día podía depender del estado de la luna y del día de la semana, evitándose tradicionalmente los martes, y en algunas comarcas, los domingos y viernes. El peso ideal del cerdo para la matanza suele ser de 100 a 130 kg, alcanzado tras 10-12 meses de cría.

Un mes o dos antes de la matanza, se inicia la "ceba", un período de sobrealimentación del cerdo. En los días previos, se preparaba todo: limpieza de la eira, lavado de utensilios, compra de sal, pimentón y tripas, y aviso a los colaboradores (matachín, agarrantes, familiares y vecinos).

La matanza solía realizarse en la corte, el alpendre o la eira, y hoy en día se utiliza a menudo el garaje. Varios hombres, los "agarrantes", sacaban el cerdo y lo sujetaban sobre un banco o tallo. El "matachín", un vecino experimentado, realizaba el sacrificio. Tradicionalmente, se clavaba un cuchillo en la garganta para cortar los grandes vasos sanguíneos, asegurando una sangría completa. Actualmente, la normativa europea de bienestar animal exige una insensibilización previa mediante una pistola de bala cautiva.

La sangre se recogía para elaborar filloas o morcillas, y se removía continuamente para evitar que cuajara. Tras la muerte del cerdo, se procedía a la limpieza y chamuscado de la piel, a menudo con paja de centeno o un soplete de gas butano. Luego, se fregaba la piel y se repasaba con el cuchillo.

A continuación, se preparaba la canal. El cerdo se abría en canal por la línea ventral y se extraían las vísceras. Las tripas se aprovechaban para embutidos o consumo directo. La canal se lavaba y, en algunas comarcas, se frotaba con vino.

Al día siguiente, se procedía al despiece. La carne se salaba en un cajón llamado "salgadoiro" durante al menos tres semanas. La carne para chorizos se picaba y se mezclaba con sal, orégano y pimentón para hacer la "zorza".

Proceso de despiece de un cerdo

La matanza no solo era una fuente de alimento, sino también un símbolo de prestigio y un acto social fundamental para la cohesión de la vida rural. Era un evento colectivo que reunía a familias y vecinos, seguido de comida y bebida abundantes. Tradicionalmente, se intercambiaban piezas de carne como regalo entre vecinos.

En la actualidad, la matanza domiciliaria ha entrado en declive debido al abandono del medio rural, la reconversión de las casas, la popularización de los congeladores y un mayor acceso a otros alimentos y carnes. La figura del matachín y la ayuda entre vecinos también han ido desapareciendo.

La matanza del cerdo ha generado diversas manifestaciones culturales, como cantares de chanza y el uso de productos derivados en la medicina popular. En la isla de Ons, el "bandullo" del cerdo se rellena con compota y huevos para el Entroido.

La pistola de bala cautiva, utilizada para la insensibilización previa al sacrificio, debe colocarse en la línea media de la frente, media pulgada por encima de la altura de los ojos. El diseño y tamaño de la pistola, así como el cartucho adecuado, son cruciales para garantizar la penetración efectiva en el cráneo y la insensibilización o muerte del animal. Es fundamental comprobar la insensibilidad del animal cada 30 segundos hasta su muerte.

José Bustelo Miguéis, carnicero de profesión, realiza cientos de matanzas de cerdos a domicilio. Describe el proceso, que incluye la insensibilización con una pistola de bala cautiva y luego el degüello. Señala que la tradición ha cambiado, pasando de matar cerdos de 250 kg a dos cerditos de 120 o 130 kg.

Bustelo expresa su gusto por matar cerdos, terneras y corderos, y lamenta no poder montar un matadero. Menciona que, aunque se ahorra el sufrimiento al animal, "pena tiene que sentir el dueño del animal cuando, después de criado, se le muere de repente y tiene que enterrarlo".

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