Bartolomé Seguí (Palma, 1962) es un reconocido autor de cómics e ilustrador cuya trayectoria se inició en la década de los ochenta. Sus colaboraciones se extendieron a diversas publicaciones como El Víbora, Cairo, El Jueves, Madriz, Medios Revueltos, Nosotros Somos Los Muertos y El pequeño País. A lo largo de su carrera, ha publicado más de quince álbumes monográficos y ha ilustrado numerosos libros infantiles. Además, coeditó la revista infantil en catalán Esquitx junto a Sònia Delgado.
El reconocimiento definitivo para Bartolomé Seguí llegó con la publicación de Las serpientes ciegas (2009), obra guionizada por Felipe H. Cava. Este trabajo cosechó numerosos premios, entre los que destacan el Premio a la mejor obra en el Salón de Còmic de Barcelona y el Premio Nacional del Cómic otorgado por el Ministerio de Cultura de España.
En 2014, Seguí presentó sus siguientes trabajos: Las oscuras manos del olvido, también en colaboración con Felipe H. Cava, e Historias del barrio, con guion de Gabi Beltrán. Ambas fueron nominadas a Mejor obra Nacional en el Salón de Còmic de Barcelona. Posteriormente, en 2017, se embarcó en la adaptación al cómic de las novelas del célebre detective Carvalho, creado por Manuel Vázquez Montalbán, con Hernán Migoya como guionista.

Bartolomé Seguí regresa ahora con una obra en solitario, Boomers (Salamandra Graphic, 2023), en la que recupera a los emblemáticos personajes de Lola y Ernesto, creados originalmente en 1990. Este regreso supone un emotivo reencuentro con el universo creativo que marcó el inicio de su trayectoria.
Boomers es un retrato melancólico y costumbrista de una generación marcada por las falsas promesas del pasado, el desconcierto del presente y la incertidumbre del futuro. Ernesto, uno de los protagonistas, está a punto de cumplir sesenta años y se enfrenta a la percepción de la sociedad que ya lo considera un anciano. A pesar de ello, se muestra reacio a dejarse vencer por el desánimo y emprende un viaje al pasado en busca de las claves que le ayuden a afrontar su futuro. A través de sus pensamientos y recuerdos, entre Mallorca y Barcelona, el protagonista reflexiona sobre el paso del tiempo y sus consecuencias.
En la novela gráfica, Ernesto rememora las conversaciones de sobremesa con sus amigos, donde se plasmaban las preocupaciones de una generación que se sentía frustrada por las promesas incumplidas de su juventud. Estos diálogos, intercalados con las reflexiones de pareja y los pensamientos de Ernesto, quien sirve como hilo conductor del relato y comparte varios puntos en común con el autor, conforman una radiografía de la vida de los sexagenarios, abordada con humor y cariño.

Los personajes de Boomers, que rondan los 60 años, se encuentran en una encrucijada vital, perdidos entre el desconcierto del presente y la incertidumbre del mañana. Bartolomé Seguí reflexiona sobre su propia generación, explorando cómo sus prioridades e intereses han variado. Los protagonistas ejemplifican el desencanto al descubrir que sus sueños de juventud de construir un mundo más igualitario, justo y honesto se han desvanecido ante un presente volátil donde los ideales parecen tener precio.
A través de los recuerdos y las conversaciones que mantienen los personajes, la obra ofrece una reflexión sobre diversos problemas sociales actuales, como el auge de la extrema derecha, la edad de jubilación, las noticias falsas (fake news), la desconfianza en los partidos políticos y las preocupaciones ecológicas. Además, aborda temas más específicos de la edad de los personajes, como la invisibilización de las personas mayores por parte de la sociedad y los desafíos laborales.
Seguí no profundiza excesivamente en cada tema, sino que los presenta desde diversos puntos de vista contrapuestos, dotando a las conversaciones de naturalidad y evitando que se conviertan en un manifiesto. La obra también refleja la influencia de la reciente pandemia en la vida de los personajes, al igual que ha sucedido con la mayoría de las personas. La importancia de los escenarios urbanos de Barcelona y Mallorca es notable, mostrando la transformación de las ciudades y de sus habitantes a lo largo del tiempo.
El estilo gráfico de Bartolomé Seguí en Boomers se caracteriza por una línea clara, llena de colores luminosos que capturan la luz de los días soleados de la costa mediterránea. La estructura de página, predominantemente de tres tiras con no más de dos viñetas, facilita una lectura fluida y clara, complementada por un manejo cinematográfico de los encuadres.
Este cómic representa el primer trabajo de Bartolomé Seguí como autor completo en veinte años. Tras haber trabajado con guionistas de renombre como Felipe Hernández Cava, Gabi Beltrán y Hernán Migoya, Seguí sintió el deseo de crear algo más personal y libre, controlando el tempo gráfico de la narración. La obra se benefició de las ayudas a la creación del Institut d’Estudis Baleàric, que permitieron al autor financiar el proceso creativo.
La gran ilusión de Bartolomé Seguí ha sido siempre vivir del dibujo, una aspiración que ha logrado a lo largo de cuarenta años de carrera. A pesar de reconocerse como "boomer", Seguí ha adoptado las nuevas tecnologías, pasando al dibujo digital, especialmente tras la experiencia de dibujar tiras diarias para el periódico Última Hora en Baleares. Ha dibujado Boomers al 100% con el iPad, buscando un estilo menos sombrío y un color más plano en comparación con trabajos anteriores.
Actualmente, Seguí se encuentra adaptando la novela Malaherba de Manuel Jabois, también en formato digital. Respecto a la posibilidad de retomar la saga de Pepe Carvalho, él y Hernán Migoya están a la espera de la participación de editores extranjeros para una posible continuación.
Boomers, con su formato cartoné de 104 páginas, ofrece una visión lúcida y entrañable de la generación de Bartolomé Seguí. Los lectores que han alcanzado esa edad se sentirán representados, mientras que el público más joven encontrará en el cómic un aviso de lo que les espera. La autenticidad y cercanía de los diálogos, junto a la calidad plástica del dibujo, hacen de esta novela gráfica una obra destacada en la trayectoria del autor.

En el cómic, las conversaciones entre los seis personajes alrededor de una mesa, como se ve en la portada, se entrelazan con las charlas de pareja y los pensamientos de Ernesto. Esta estructura permite explorar las inquietudes de una generación que se enfrenta a la jubilación, los achaques propios de la edad y la percepción de que sus sueños de juventud han quedado incompletos.
La obra de Seguí, con su estilo de línea clara y colores luminosos, captura la esencia de la costa mediterránea. La estructura de página, a menudo de tres tiras, facilita una lectura fluida, y el manejo de los encuadres añade un toque cinematográfico. Boomers es un testimonio de la experiencia vital de una generación, abordado con la maestría y la sensibilidad que caracterizan a Bartolomé Seguí.