Las Bolas de Dragón: Misterio, Mitología y Realidad

Todos los años, en la luna llena del undécimo mes en el calendario budista, los aldeanos dicen que el dragón gigante Naga se eleva desde las profundidades del río Mekong y respira relucientes bolas de fuego en el cielo. Un espectáculo extraordinario pero, ¿cómo lo hacen? Veamos un vídeo y cómo se anuncia cada año una celebración que congrega en el mes de octubre a cientos de miles de personas en el borde del gran río en Tailandia: Una gran serpiente de río se abre paso a través de la oscuridad, escupiendo bolas de fuego resplandecientes a cientos de metros en el aire.

La escena es saludada con vítores de decenas de miles de espectadores que abarrotan las orillas del río. Este es el festival de Phayanak: la bienvenida de Lord Buddha cuando regresa a la Tierra al final de la Cuaresma Budista, por la gran serpiente del río, Naga. Es decir, que según la mitología, Naga es una gigantesca serpiente encapuchada. En realidad en todas las culturas indias y del sudeste asiático. Lo cierto es que el papel de Naga varía un poco entre las diferentes culturas pero, en general, su figura es la de un servidor benévolo de Buda.

En el día 15 del XI mes lunar, que es la luna llena que generalmente cae en octubre, se celebra el festival Phayanak. Su centro es la provincia de Nong Khai en Tailandia, y la zona cero, donde las bolas de fuego ascienden desde el río, es el distrito de Phon Phisai, un pequeño pueblo a orillas del río Mekong.

Festival de Phayanak en Tailandia

Leyendas y “Ciencia” sobre las Bolas de Fuego del Mekong

Las hay para todos los gustos. Por ejemplo, incluso hay imágenes circulando en la red que supuestamente muestran a un grupo de soldados estadounidenses sosteniendo lo que parece ser una especie de serpiente marina gigante. La Reina de los Nagas capturada por el ejército estadounidense en el río Mekong, Base Militar de Laos el 27 de junio de 1973, con una longitud de 7,30 metros. Pero para que una leyenda adquiera la categoría de mito hacen faltas más historias. En cualquier caso, lo realmente increíble y lo que parece desafiar a los científicos es lo que uno ve. Esas bolas “de fuego” que han atraído tanto a escépticos como a creyentes: una especie de manchas anaranjadas que surgen hacia el cielo desde la salida sobre el agua, elevándose a una altura que es difícil de juzgar pero que parece estar como mínimo a varias decenas de metros en el transcurso de unos tres segundos antes de desvanecerse.

¿Y qué dice la ciencia? La teoría habla de la descomposición de la materia orgánica en el lecho del río. Esta descomposición produce gas metano, que a su vez burbujea en la superficie. Sin embargo, había como mínimo tres defectos en la hipótesis. El primero de ellos es que el metano solo puede arder en un ambiente de oxígeno dentro de un rango específico de concentraciones. Dicho de otra forma, solo puede encenderse espontáneamente dentro de un rango demasiado estrecho y requiere la presencia de fosfina combinada con tetrahidruro de fósforo. En resumen, que es muy poco probable que se encuentren en el río las proporciones necesarias de estos gases. El segundo punto habla de la necesidad de algo más potente que haga que unas burbujas se eleven de esa forma como bolas de fuego. Y el tercer punto tiene que ver con que aparecen solo una vez al año, y la explicación que se da es muy complicada. Cuenta el investigador local que las condiciones precisas requieren de una alineación del sol, la luna y la Tierra, y que esto se da precisamente en esta fecha específica del año.

Ilustración del río Mekong con bolas de fuego

La Verdad Detrás del Espectáculo: Televisión y Creencias

La televisión Aunque hoy se sigue dando por válida la versión “científica” del gas metano, la verdad era mucho más sencilla. En el programa, el equipo tomó un bote y se coló silenciosamente por el lado laosiano del río, directamente frente a Phon Phisai, durante el festival. Allí filmaron a soldados disparando lanzaderas al aire seguidas de las exclamaciones del público. Aquella transmisión fue percibida como un ataque a una creencia sagrada. La cadena recibió amenazas de boicot y demandas. De hecho y tras la emisión en Tailandia, las manifestaciones multitudinarias y las protestas oficiales obligaron a la cadena a emitir un comunicado de un minuto de “arrepentimiento sincero” por ofender las creencias locales. Tras el lavado de cara del año 2002, el festival pasó a tener medio millón de asistentes frente a los 100 mil de años anteriores. De un solo día se pasó a cuatro días de fiesta, y ahora dan la bienvenida a Buda en dos noches consecutivas en lugar de solo una. Desde luego, si Naga viera realmente en lo que se ha convertido su espectáculo, dudo mucho que estuviera de acuerdo.

Las enigmáticas Bolas de Fuego que brotan del río Mekong

Las Bolas de Dragón en la Cultura Popular: De la Mitología a Dragon Ball

Las esferas del dragón han estado presentes desde el inicio de la serie y tienen otra versión que aparece en Dragon Ball GT. En “Dragon Ball” las esferas del dragón fueron creadas por el Piccolo original, cuando todavía no se dividía en Kami Sama y rey Piccolo. Aparecen por primera vez, cuando Gokú quiere revivir a su abuelo, para ello comienza un viaje donde conoce a sus futuros amigos. Las esferas del dragón tienen la función de cumplir el deseo de quien lo invoque, siempre y cuando esté a su alcance. El encargado de hacer esos deseos realidad es el dragón ShengLong.

Las esferas de dragón negras o definitivas aparecen en “Dragon Ball GT”, aunque esta serie no es canon, ya que no fue producida por Akira Toriyama. En esta nota explicaremos con mayor detalle qué son y dónde están las esferas de dragón negras.

¿Qué son las Esferas de Dragón Negras?

También conocidas como esferas del dragón definitivas, estas son del mismo tamaño que las que aparecen en "Dragón Ball Z".

¿Dónde se ubican las Esferas de Dragón Negras?

En “Dragon Ball GT” las esferas del dragón negras son encontradas en distintos planetas, no como en la serie original, que se encontraban en distintas locaciones en el mismo planeta.

Las siete Esferas del Dragón

Dragon Ball lleva décadas siendo un auténtico éxito en el mundo del anime. Cosechando millones de espectadores no sólo en Japón, si no en el mundo entero. De hecho, tanto ha sido su alcance que Akira Toriyama ha tenido que responder muchas veces acerca de muchas cuestiones sobre su creación magna. Una de ellas es por qué se decidió que habría Bolas de Dragón, y por qué su número sería 7. El motivo por el que se decidió que serían 7 Bolas de Dragón pasa por la inspiración que tuvo Toriyama con la novela japonesa Nanso Satomi Hakkenden. Escrita en el siglo XIX. En esta obra existen 8 bolas mágicas que albergan gran poder y que son el centro de la trama.

Las Bolas de Dragón o Esferas de Dragón, y conocidas inicialmente en Latinoamérica como Esferas de Fuego, tienen la función de convocar a un dragón para pedir uno o más deseos. Cuando se reúnen, se utilizan para invocar a un dragón que concede uno o varios deseos. Esta invocación hace que el cielo del planeta donde se activen se nuble y oscurezca. Su color siempre es naranja cristalino y están marcadas con estrellas en relieve en su interior. Estas varían de 1 a 7 y son de color rojo, excepto en las Dragon Balls Definitivas, que son de color negro. Cuando dos o más se reúnen, comienzan a palpitar y a emitir fuertes destellos simultáneamente.

Las Dragon Balls son la razón por la que se unen los personajes principales al inicio de la historia, la primera y tercera saga se centran en buscar estos artefactos. Más adelante se convierten en el objeto deseado por los villanos Piccolo Daimaō, Vegeta y Freezer y defenderlas será la misión de los héroes.

En el planeta Namek, el conocimiento para crear las Dragon Balls fue dado por los Kaiō Shin y su procedimiento es relativamente simple aunque solo cierto linaje de su especie posee la capacidad de llevarlo a cabo. Este consiste en crear una efigie con el aspecto que se desea dar al dios dragón e imbuirla con poder hasta que cobra vida y se materializa junto con las esferas. Solo pueden revivir a una persona por deseo, jamás a un colectivo.

No se recomienda utilizarlas más de una vez cada cien años ya que cada deseo almacena en ellas energía negativa que tarda al menos un siglo en disiparse y de llegar a corromperse totalmente suponen un cataclismo que destruirá la Tierra y contaminará el resto de la galaxia con energía maligna.

Cada Dragon Ball se nombra de acuerdo al número de estrellas que tenga inscritas. Este nombre está en chino mandarín, por lo que en el manga original Akira Toriyama escribió los Kanjis, y sobre ellos, en Katakana, la pronunciación aproximada en chino mandarín. Las Dragon Balls fueron otorgadas a los namekianos por los Kaiō Shin por ser seres pacíficos y bondadosos, pero dado que alteran gravemente el curso natural de las cosas se prohibió que fueran creadas fuera de Namek.

Por tradición solo existe un juego de esferas creadas por el Saichōrō. En el año 261, según la Cronología de Dragon Ball una serie de bruscos cambios climáticos catastróficos en Namek hicieron que Katattsu enviara a su hijo a otro planeta para salvarlo. En los primeros episodios del anime Kame Sen'nin le cuenta a Krilin, una leyenda de como se crearon las Dragon Balls. Durante la tregua de diez días antes de los Cell Games, y Gokū viajó al Nuevo planeta Namek para conseguir a alguien que tomara el puesto de Kamisama como nuevo Dios de la Tierra, y el elegido fue Dende.

Las Super Dragon Balls

Las Super Dragon Balls o Super Esferas del Dragón, también conocidas como Orbes de deseo, son las Dragon Balls originales pertenecientes al Universo 6 y el Universo 7 que aparecen en Dragon Ball Super; creadas por el dios dragón Zarama, tras las cuales Son Goku y sus amigos van en su búsqueda. Su tamaño es similar al de un planeta. Al reunir las esferas, el usuario de estas tendrá que invocar a Super Shenlong, el Dragón Divino comunicándose con el Idioma de los Dioses, tras esto, el dragón será invocado. Estas esferas no poseen límites, pudiendo el usuario pedir cualquier tipo de deseo, a diferencia de otras versiones de las mismas. Tras conceder el deseo, el Dragón Divino desaparecerá y las esferas se esparcirán por los Universos 6 y 7, no pudiendo ser reunidas hasta el año siguiente.

Las Dragon Balls Definitivas

Las Dragon Balls Definitivas también denominadas como Dark Dragon Balls o Esferas del Dragón de estrellas negras, son un tercer tipo de Dragon Balls, que aparecieron en Dragon Ball GT. Dado el uso excesivo de las Dragon Balls en la Tierra, la energía negativa de estas creció hasta resquebrajarlas, por lo que cuando el Super #17 fue destruido y se intentó utilizarlas para revivir a las víctimas de ese combate, en lugar de Shenlong apareció un nuevo Dragon de aspecto siniestro, conocido como Kokuen no Ryū. Este Dragón anuncia que él no obedece las órdenes de los humanos y tras desaparecer las Dragon Balls se transforman en siete Dragones Oscuros. Cuando Gokū vence al último y más poderoso dragón oscuro, las Dragon Balls regresan a la normalidad, pero sin ser invocado, ni oscurecerse el cielo, Shenlong aparece y les informa que desaparecerá junto con las Dragon Balls. Antes de esto, Gokū pide un último deseo y se marcha junto a él.

En el especial de televisión Gokū Gaiden! Yūki no akashi wa Sì Xīngqiú, Gokū Jr. encuentra la Sì Xīngqiú en la casa del abuelo Son Gohan e intenta pedirle un deseo, pero nada sucede. Entonces aparece Son Gokū original, con un aspecto joven, y le explica que necesita las siete Dragon Balls para que un deseo se conceda. Gokū explica a Goku Jr. Mr. Intercambiar su cuerpo original, por el cuerpo de Monaka. Resucitar al Dr. Dr. Dr. Mr.

En España se les llama Bolas de Dragón para la traducción del manga. En cambio para la traducción del anime se les llamaba Bolas de Dragón en la primera versión de 1987 y Bolas Mágicas en doblajes posteriores.

Las Bolas de Dragón son uno de los elementos más fundamentales de todo cuanto da sentido a "Dragon Ball". Son, precisamente, la razón de que inicialmente Goku se uniera a Bulma en una búsqueda que les acabaría vinculando a muchos de los personajes más clásicos de toda la obra de Akira Toriyama. Pero, ¿qué es exactamente lo que hace falta saber de estas esferas mágicas? ¿Cuál es su significado y en qué pensó Akira Toriyama a la hora de darles forma?

El Origen de las Bolas de Dragón

Las Bolas de Dragón como tal parecen ser una inspiración directa respecto a 'Nansō Satomi Hakkenden', una novela japonesa que se publicó en el siglo 19. En esta, aparecían 8 hermanastros samuráis, todos ellos hijos de un perro, que fueron acompañados de 8 bolas de cristal cada uno. En una vieja entrevista, Akira Toriyama reveló que el motivo por el que había introducido 8 Bolas de Dragón y no 7 era precisamente porque se quería desmarcar de la novela japonesa en cuestión.

Asimismo, las primeras intenciones de valerse de las Bolas de Dragón por parte de Akira Toriyama llegaron con 'Dragon Boy', uno de los dos one-shots que funcionarían como la base para crear lo que eventualmente sería "Dragon Ball". En 'Dragon Boy', es posible ver al protagonista también con una serie de esferas mágicas, aunque en lugar de ser utilizadas estas para invocar un gigantesco dragón que concede deseos, lo que hacen es llamar a pequeños dragoncitos que, las cosas como son, carecen bastante de una utilidad real. En el viejo manga 'Dragon Boy', Toriyama ya introdujo la invocación de dragones.

En cuanto al porqué de introducir las Bolas de Dragón, hay que pensar que Akira Toriyama siempre quiso crear una aventura como la de 'Un Viaje al Oeste', la principal inspiración detrás de "Dragon Ball". Este relato que ve al monje Tang ser acompañado por sus dos discípulos así como Sun Wukong presenta un viaje en el que se visitan múltiples reinos con la intención de encontrar unas sagradas escrituras budistas. Cuando Toriyama-sensei dio con la búsqueda de las Bolas de Dragón en "Dragon Ball", lo hizo precisamente como un mecanismo mediante el que hacer que sus protagonistas tuvieran también que embarcarse en un viaje conjunto del mismo tipo.

Es por ello que también quiso darles una razón de existir a nivel lore, que consistió en que las Bolas de Dragón fueron creación de los namekianos, más concretamente del Dios Dragón Zalama, quien fue el encargado de dar forma originalmente a las Super Bolas de Dragón (que servirían como base para todas las posteriores). Zalama es el dios namekiano que originalmente se encarga de crear las Bolas de Dragón.

Los Dragones de las Bolas de Dragón

En las múltiples ocasiones que hemos podido ver a las Bolas de Dragón invocando al dragón sagrado que 'sirven', ha sido posible apreciar distintas clases de criaturas: desde Shenron hasta Porunga, pasando también por el más reciente Trombo. Esto cobra todavía más fuerza en "Dragon Ball GT", una saga que se encarga de materializar un dragón distinto por cada Bola de Dragón, cada uno de ellos con un aspecto y naturaleza completamente distintas. Obviamente, esta representación de dragones está también ligada a esa fuerte influencia que tuvo la mitología china por medio de 'Un Viaje al Oeste' en lo que sería "Dragon Ball".

Conocidos como 'Loong' por lo general, es de hecho posible encontrar un dragón de la mitología china a nombre de 'Shenlong', que es una de las formas por las que también se conoce al dragón legendario de "Dragon Ball". Pero además, resulta que en el cuento original de 'Un Viaje al Oeste', los dragones juegan un papel crucial a la hora de proporcionar a Sun Wukong su legendario bastón. Sun Wukong, el famoso rey mono que inspiró a Goku, estuvo en contacto constante con los dragones.

Conocido como 'Ruyi Jingu Bang', el bastón de Sun Wukong le llega en realidad como un regalo por parte de los dragones del Reino del Este cuando este se encontraba buscando un arma que se adecuara a sus cualidades como guerrero. En el caso de Goku, no obstante, hay que recordar que su bastón mágico se trata en realidad de un regalo que le dio su abuelo Gohan. A pesar de que la forma de recibir el bastón en cuestión difiera entre Sun Wukong y Goku, el hecho de que el Rey Mono lo recibiera de la mano de un dragón demuestra el relevante papel de estos en todos los sentidos.

El Impacto de las Bolas de Dragón en Cada Saga de Dragon Ball

Dado su increíble poder, las Bolas de Dragón han tenido un claro impacto en todas y cada una de las sagas de "Dragon Ball". Vamos a repasar algunos de los deseos de más relevancia que se han ido produciendo a lo largo de los años de actividad de la franquicia.

Las Bolas de Dragón en la Dragon Ball Original

La "Dragon Ball" original es la que muestra la primera búsqueda de las Bolas de Dragón por parte de Goku y Bulma. El Rey Demonio Piccolo logró su gran ambición por medio de las Bolas de Dragón: volver a ser joven para así recuperar su estado de máximo poder. Después de la destrucción desatada por el Rey Demonio Piccolo, las Bolas de Dragón se utilizan de nuevo para revivir a todos aquellos que habían sido asesinados por él y sus hijos.

Las Bolas de Dragón en Dragon Ball Z

En "Dragon Ball Z", el peso de las Bolas de Dragón creció y tanto la magnitud como el número de deseos fueron a más. El primer y determinante deseo consistió en Goku siendo revivido para poder seguir afrontando la amenaza de los Saiyans, la mayor crisis de la Tierra hasta la fecha. Dende utiliza las Bolas de Dragón en múltiples ocasiones también, como para revivir a Piccolo después de la saga de los Saiyans y mandarlo a Namek o para hacer que todos aquellos que se encontraban en Namek (con la excepción de Goku y Freezer) fueran transportados a la Tierra.

Otro deseo de suma relevancia en Dragon Ball Z fue el realizado para devolver a la vida a todos aquellos que Freezer y sus hombres habían asesinado en Namek. Las Bolas de Dragón serían también utilizadas para revivir a todos aquellos que Cell había asesinado (con la excepción de Goku, que ya había sido revivido con anterioridad) y para eliminar los explosivos que se podían encontrar en los cuerpos de los Androides 17 y 18. Durante la saga de Majin Buu se realizarían también hasta 2 deseos clave: revivir a todos aquellos que Majin Vegeta había asesinado (con la excepción de los malvados) y borrar de la memoria de todos los terrícolas las terribles acciones de Majin Buu. Otros deseos adicionales fueron también restaurar la Tierra después de que este fuera destruida por Majin Buu y hacer que Goku recuperara toda su energía.

Las Bolas de Dragón en Dragon Ball Super

En "Dragon Ball Super" se introducen varios nuevos tipos de Bolas de Dragón que dan pie a nuevas clases de deseos, e incluso 'acuerdos' con los dragones. Un deseo primordial que se puede ver en el anime de Dragon Ball Super es el de Sorbet pidiendo que Freezer sea finalmente revivido. También se conoce que Zamasu, en su línea temporal, pide el cambio de cuerpo con Goku a través de las poderosas Super Bolas de Dragón. Esto es lo que hace posible toda la posterior trama de Trunks del Futuro. En el manga de Dragon Ball Super, Cranberry invoca a Porunga para hacer que los poderes mágicos de Moro sean completamente restaurados.

Por medio del dragón Toronbo, que es invocado a través de las DOS Bolas de Dragón del Planeta Cereal, Granolah ve concedido su deseo de ser el más poderoso de todo el universo a cambio de un importante pedazo de su esperanza de vida, algo que ocurre de nuevo poco tiempo más tarde con Gas.

Dado que a nivel canon "Dragon Ball GT" sigue sin ser algo que esté del todo claro en términos cronológicos, sobre todo con "Dragon Ball Super" avanzando cada vez más en la línea temporal de la franquicia, dejaré de lado los deseos que se hicieron en dicha saga, aunque todo el mundo recordará que fue precisamente Shenron quien convirtió a Goku en niño. En cualquier caso, creo que con todo lo que he expuesto queda claro que las Bolas de Dragón son un elemento CLAVE en lo que ha sido "Dragon Ball" hasta la fecha, tanto en términos de impacto de historia como en origen e influencia de la mitología china.

Las Rocas de Koekohe: ¿Huevos de Dragón en la Tierra?

La de Koekohe (Nueva Zelanda) es una de las playas más curiosas del mundo. En ella el azar y el tiempo han colaborado de la forma más caprichosa dejando a su paso grandes rocas esféricas que parecen huevos de dragón. ¿Existieron realmente los dragones? Virtualmente, todas las culturas tienen alguna clase de creencia en los dragones. En China este animal representa tradicionalmente el dominio de los cuatro elementos (tierra, aire, fuego, agua) y trae la esencia de la vida en forma de aliento celestial. Asimismo, los dioses de los aztecas e incas adoptaban la forma de serpientes voladoras que podríamos asemejar con dragones, y la tradición cristiana no rehuye de su presencia, aunque normalmente, en ella aparecen representados como símbolo del mal. En todo caso, reales o no, los dragones forman parte de nuestra cultura. Solemos imaginarlos surcando los cielos, majestuosos, imbatibles batiendo sus alas o arrasando cosechas con su ardiente lengua de fuego.

Debido a su tamaño y a su parentesco con los reptiles, los dragones no podían nacer de otro lugar que no fueran huevos de gran tamaño. Pasear por la playa de Koekohe, en Nueva Zelanda, es la visión más cercana que podemos tener de encontrarnos entre huevos de dragón. En este paradisíaco escenario situado unos cuarenta kilómetros al sur de Oamaru, la localidad más importante de la Isla Sur de Nueva Zelanda, la playa está moteada por grandes rocas esféricas que podrían ser germen de dragones. Llevan allí siglos y las teorías sobre su aparición son muchas: desde meteoritos aparecidos en la época jurásica hasta la obra de algún artista mahorí que quiso dejar su impronta en forma de misteriosos huevos de dragón gigantes.

Oamaru significa «el lugar de Maru», dios de la guerra maorí y Moeraki, el topónimo que da nombre a estas formaciones, quiere decir «día somnoliento». Las leyendas locales atribuyen el origen de estas bolas al naufragio de Arai-te-uru, una de las grandes canoas que llegaron desde la isla mítica de Hawaiki, considerada el origen de los pueblos polinesios y el lugar al que regresan sus almas.

Rocas esféricas en la playa de Koekohe, Nueva Zelanda

La explicación científica de su procedencia es la siguiente: bajo la superficie marina se van depositando sedimentos arcillosos y en las primeras fases de esa sedimentación, antes de que se produzca el endurecimiento de la roca, precipitan cristales de calcita en los huecos (o intersticios) que actúan como cemento. Este proceso confiere a estos bolos más dureza y resistencia a la erosión que el sustrato arcilloso que los alberga. Con el tiempo, por procesos no del todo claro, tal vez por compresión, se forman grietas en el interior de la concreción. Estas grietas, más gruesas en el interior que en los bordes, se van rellenando con cristalizaciones posteriores y confieren ese aspecto fina de escamas o septos, por lo que en geología se las conoce como concreciones septarias. Aunque se formaron baja la superficie del mar, esos terrenos son tierras emergidas en la actualidad. La erosión de las olas y la acción del viento ha ido descubriendo una a una las grandes piedras y han ido llegando a la orilla del mar después de desprenderse de los acantilados que rodean la playa. Desde entonces, han sido veneradas por la población local, que ha generado alrededor de ellas todo tipo de historias y leyendas. Sus formas variadas e irregulares y su tamaño (algunas alcanzan 3 metros de diámetro) han convertido a los huevos de dragón en el principal atractivo turístico de la zona y ahora es también una reserva científica.

Además de la solitaria playa de Koekohe, la visita a este rincón de Nueva Zelanda tiene muchos otros atractivos. Desde que Nueva Zelanda se separó del supercontinente su flora y su fauna han evolucionado de una forma única dando lugar a plantas y criaturas únicas y muy interesantes. En lo que respecta a su flora, el 80% de las especies son endémicas, es decir, solo viven de forma natural en Nueva Zelanda. Takahe (Porphyrio hochstetterii) de la familia dels ral·lids. Au no voladora emparentada amb la polla blava (P. En Nueva Zelanda hay catorce parques naturales que cuentan con gran variedad de paisajes y vegetación.

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