Las Bolas de Dragón son uno de los elementos más icónicos y fundamentales del universo de Dragon Ball. Su búsqueda ha sido el motor de la trama en numerosas ocasiones, impulsando a los personajes a embarcarse en aventuras épicas. Pero, ¿qué son exactamente estas esferas mágicas y cuál es su verdadero significado?
La primera referencia a las Bolas de Dragón aparece en el primer episodio, donde Goku se encuentra con Bulma, una joven que las busca. La trama inicial gira en torno a este artefacto, y el propio título de la serie hace referencia a ellas. Son 7 esferas mágicas de color naranja cristalino que se encuentran repartidas por el planeta Tierra. Cada una se diferencia por el número de estrellas en relieve que lleva inscritas, variando de 1 a 7. El usuario que reúna las siete puede invocar a un dragón que concede uno o varios deseos. Cuando se reúnen, comienzan a palpitar y a emitir fuertes destellos simultáneamente, y la invocación hace que el cielo del planeta donde se activen se nuble y oscurezca.

Origen de las Bolas de Dragón
Para entender el origen de las Bolas de Dragón, debemos remontarnos al planeta Namek. Fueron un obsequio de los Kaiō-Shin a los habitantes de Namek por ser seres pacíficos y bondadosos. Los Kaiō-Shin solo permitieron que los namekianos del Clan Dragón crearan estas esferas. El líder namekiano, Saichōrō (conocido como el Gran Patriarca o el Gran Anciano), creó las bolas de dragón y repartió una a los seis jefes de cada aldea, cuya labor era cuidarlas y entregarlas a alguien digno de pedir un deseo.
En el año 261, debido a bruscos cambios climáticos en Namek, Katattsu envió a su hijo a otro planeta para salvarlo. Este hijo llegó a la Tierra, donde más adelante se convertiría en Kamisama (Dios). Como Kamisama, creó las Esferas del Dragón en la Tierra para dar esperanza a la humanidad y ser utilizadas en caso de emergencia. Estas casi fueron destruidas cuando Piccolo mató a Shen Long, y Kamisama pensó en no arreglarlas porque la humanidad las había utilizado solo para deseos egoístas, pero cambió de opinión gracias a Son Goku.
Más adelante, durante la tregua antes de los Juegos de Cell, Goku viajó al Nuevo Planeta Namek para encontrar un reemplazo para Kamisama como Guardián de la Tierra. El elegido fue Dendé, quien se convirtió en el nuevo creador de las Esferas del Dragón en la Tierra.

Tipos de Bolas de Dragón
A lo largo de la saga, se han presentado diferentes tipos de Bolas de Dragón, cada una con sus propias características y limitaciones:
- Super Dragon Balls (Súper Esferas del Dragón): Son las esferas originales, creadas por el dios dragón Zarama. Su tamaño es similar al de un planeta y se encuentran repartidas entre el Universo 6 y 7. Pueden conceder cualquier tipo de deseo, sin límites. Para invocarlas, se debe usar el Lenguaje de los Dioses.
- Dragon Balls Namekianas (Esferas del Dragón Namekianas): Creadas por el Gran Patriarca Saichōrō, son más grandes que las terrestres pero más pequeñas que las Super Esferas del Dragón. Pueden conceder hasta 3 deseos, invocando al dragón Porunga. Solo pueden revivir a una persona por deseo.
- Dragon Balls Terrestres (Esferas del Dragón Terrestres): Creadas originalmente por Kamisama, son del tamaño de una pelota de tenis. Una vez concedido el deseo (solo uno), se dispersan por la Tierra en forma de piedra e quedan inutilizadas durante un año. No pueden revivir a alguien que lleva más de un año muerto, ni a alguien que ya haya sido revivido, ni a alguien que murió por causas naturales.
- 2º Dragon Balls Terrestres: Creadas por Dendé, sus características son similares a las originales, pero pueden conceder 3 deseos, a menos que requieran mucho poder, en cuyo caso solo se pueden conceder dos.
- Dragon Balls Definitivas (Esferas del Dragón de Estrellas Negras): Aparecieron en Dragon Ball GT. Son de color negro y se crearon debido al uso excesivo de las esferas terrestres, acumulando energía negativa. Al ser utilizadas, en lugar de Shen Long apareció un dragón siniestro que las convirtió en siete Dragones Malignos.

El Poder de los Deseos y sus Limitaciones
Cuando se reúnen las Bolas de Dragón, se utilizan para invocar a un dragón que concede uno o varios deseos. Sin embargo, existen ciertas limitaciones:
- Las Esferas del Dragón absorben energía negativa por cada deseo concedido. Necesitan aproximadamente 100 años para limpiar esta energía, por lo que se recomienda su uso solo cada siglo.
- El uso excesivo puede corromper las esferas, generando energía maligna que puede tener consecuencias catastróficas, como la destrucción de la Tierra y la contaminación de la galaxia.
- Las Bolas de Dragón terrestres no pueden conceder deseos de poder superior a los de su creador, Kamisama.
- Las Namekianas solo pueden revivir a una persona por deseo.
- Las terrestres no pueden revivir a alguien que lleva más de un año muerto, ni a alguien que ya ha sido revivido.
¿QUÉ son las ESFERAS del DRAGÓN en DRAGON BALL? I ¿Para qué sirven?
El Impacto de las Bolas de Dragón en la Saga
Las Bolas de Dragón han sido la razón por la que los personajes principales se unieron al principio de la historia. La primera y tercera saga se centran en su búsqueda. Más adelante, se convierten en el objeto deseado por villanos como Piccolo, Vegeta y Freezer, y defenderlas se convierte en la misión de los héroes.
A lo largo de las sagas, las Bolas de Dragón han sido utilizadas para una gran variedad de deseos, desde pedir comida hasta revivir a personajes caídos en batalla, restaurar planetas e incluso cambiar cuerpos o adquirir poder. Su influencia en la trama es innegable, moldeando el destino de los personajes y del universo de Dragon Ball.

En el capítulo final de Dragon Ball GT, Shen Long decide desaparecer las Bolas de Dragón. Antes de hacerlo, Goku pide un último deseo y se marcha junto a él. Este evento marca un punto de inflexión en la historia, sugiriendo el fin de una era.