El cómic, como medio de expresión artística y narrativa, posee un lenguaje propio, rico en recursos visuales y textuales. Uno de los elementos más distintivos y fundamentales de este lenguaje son los bocadillos, también conocidos como globos de texto.
Los bocadillos son los globos de texto que los dibujantes de cómics usan para poner los diálogos o pensamientos de los personajes. Cada dibujante suele tener predilección por un estilo concreto de bocadillo (redondeados, rectangulares, etc.). Constan de dos partes: la superior que se denomina globo y el rabillo o delta que señala al personaje que está pensando o hablando.

La correcta colocación y diseño de los bocadillos es crucial para la legibilidad y la transmisión efectiva de la narrativa. Si están entrelazados con éxito y en el orden correcto, la letra es legible, la intencionalidad del autor se transmite correctamente. Es importante pensar en todo eso desde el principio. No importa si trabajas con guión propio o ajeno: los bocadillos de texto tienen que tenerse en cuenta como uno de los elementos principales cuando compongamos las ilustraciones de una página de cómic.
Planificar la ubicación de los bocadillos mientras se dibuja ayuda a los lectores a seguir correctamente el hilo de la historia saltando entre bocadillos, guiándoles a través de la composición de página, haciendo que la lectura sea natural y efectiva. El sentido de la lectura occidental nos hace leer de izquierda a derecha y de arriba a abajo. Tenemos que prestar atención a esas convenciones para poder guiar por la narrativa sin que nadie se pierda. Visualmente, un rabito entre bocadillos ayuda a conectarlos incluso si están separados. Un bocadillo cortado al borde de una viñeta indicará que la lectura continúa en la siguiente viñeta, incluso si tiene otro bocadillo más cerca suyo. Son pequeños trucos narrativos que podemos usar para guiar la vista.
Otra razón para componer tus bocadillos mientras dibujas es que podrás planear bien la ubicación y el espacio necesarios de los elementos dentro de una viñeta. ¡Nada peor que ilustrar algo durante horas y darte cuenta al terminar que el diálogo de los personajes tapará por completo elementos de esa ilustración, por no haberlo planeado de antemano!
Planificar también te ayuda a gestionar la letra dentro de los bocadillos de texto. Cómo trabajamos el espacio de dentro del bocadillo afecta a los lectores inconscientemente. Si no planificamos bien, podemos caer en la tentación de alterar la letra para llenar el espacio (reduciendo el tamaño si nos quedamos sin sitio o haciéndola enorme para rellenar). Alterar el tamaño así puede hacer que el lector piense que nuestros personajes susurran o gritan cuando no queremos eso. Intentemos que el tamaño de letra sea siempre constante e intencional, pero sobre todo legible.
Es importante adaptarse a los límites del tipo de bocadillo dejando espacio suficiente entre las letras y el borde; no apelotonar el texto, separando suficientemente letras y renglones; hacer que el rabillo del bocadillo apunte al personaje que habla. Fijándote en todo esto, usa tu expresividad. Juega con las formas para transmitir lo que quieres. Un rabillo formado por círculos en vez de una línea recta significa que ese bocadillo está siendo pensado, no dicho en voz alta. Un bocadillo puntiagudo puede significar que el texto está siendo gritado. Los bocadillos cuadrados sin rabito suelen transmitir que un texto está siendo narrado fuera de la escena.
En el interior de cada bocadillo nos explica el uso que tiene cada una de las formas del bocadillo. En él se escribe lo que dice el personaje y puede tener diferentes tamaños y formas según la acción que queramos representar.

La Voz del Narrador: Cartelas y Cartuchos
Además de los diálogos de los personajes, el cómic utiliza otros elementos para enriquecer la narración. Las cartelas y los cartuchos son la "voz" del narrador.
Es la "voz" del narrador, no se suele colocar en la imagen, sino en la parte superior de la viñeta en el caso de la cartela o entre unas viñetas y otras en el caso del cartucho. Su forma es, habitualmente, rectangular.
Suele tener forma rectangular, dentro de ella se escribe lo que cuenta el narrador (lo vemos en la parte superior de forma rectangular y color crema).
Onomatopeyas: El Sonido en el Cómic
Las onomatopeyas son palabras que imitan sonidos, un recurso muy utilizado en el cómic para dar vida a las acciones.
La onomatopeya es la palabra que imita el sonido de la cosa, la mayoría son heredadas del inglés. Suelen ir representadas en una tipografía distintiva según el ruido que imiten.

| Sonido | Onomatopeya (Español) | Onomatopeya (Inglés) |
|---|---|---|
| Puñetazo | ¡Pum! | Pow! |
| Disparo | ¡Bang! | Bang! |
| Explosión | ¡Boom! | Boom! |
| Risa | ¡Jajaja! | Hahaha! |
| Lluvia | Chis-chas | Drip-drop |
El orden de lectura occidental, de izquierda a derecha y de arriba a abajo, es fundamental a la hora de colocar estos elementos para asegurar una comprensión fluida de la historia. Prestar atención a estas convenciones guía la narrativa sin que el lector se pierda.
¿Qué son las Historietas? ¿Cómo se leen? | Videos Educativos Aula365
En otras culturas, el orden de lectura puede ser distinto al occidental, lo que influye en la disposición de los elementos gráficos y textuales.

El lenguaje del cómic es un sistema complejo y fascinante, donde cada elemento, desde la forma de un bocadillo hasta la tipografía de una onomatopeya, contribuye a crear una experiencia narrativa única y envolvente.